Mostrando entradas con la etiqueta Bayern Munich. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bayern Munich. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de mayo de 2012

El sueño de Roman vs el desafio de Jupp

Obtener un trofeo con el que llevas soñando desde 2004 y en el que has invertido simplemente en fichajes la friolera de 718 millones de euros o volver a levantar la Champions 14 años después. O Abramovich, después de su desembolso o Heynckes saborearán el éxito mañana.

ABRAMOVICH: Desde 2004 con la obsesión de ser Campeón de Europa
Abramovich es uno de los oligarcas rusos de los que es difícil explicar la procedencia de su fortuna. El caso es que se encuentra entre las personas más adineradas del mundo. Antes de su divorcio llegó a figurar como el 11ª. Este año "simplemente" es el 68ª... Desembarcó en el fútbol comprando el Chelsea en 2004, dispuesto a conseguir a que el equipo del barrio rico londinense se convirtiera en un grande de Europa, papel que nunca había conseguido. Desde entonces, fichajes y fichajes y fichajes, jugadores de moda, los más caros, entrenadores con los mejores curriculums... pero escasos éxitos. Apenas 3 Premiers, pero el verdadero sueño de Roman era la Champions. En 2008 se le escapó desde la tanda de penaltys. Hoy vuelve a soñar con cumplir su sueño.

HEYNCKES: ¿El entrenador con dos triunfos más alejados en el tiempo?
Catorce años hace cuando el alemán Jupp Heynckes levantó la Copa de Europa con el Real Madrid tras derrotar a la Juventus. Hoy, ha conseguido llevar al Bayern de Munich a disputar la final en su estadio y parte como favorito. Sería, de imponerse, el entrenador que consigue imponerse en dos ediciones con más distancia en el tiempo. Y es que, no nos engañemos ser entrenador de élite tanto tiempo no es tan sencillo. Lippi, al que derrotó entonces, hoy hacía las maletas rumbo a la Liga China. Poca gente aguanta 15 años al máximo dirigiendo clubes (Los campeones de ese entonces Capello, el propio Lippi, Del Bosque, Hitzfield... Más lejos aún Sachi o Trapattoni o Hiddink se han convertido ya en Seleccionadores, cargo mucho más relajado). Van Gaal ha descendido de este listado, aunque es innegable su mérito al alcanzar la final hace dos años. Quizá la única excepción sea el eterno Alex Ferguson. El mérito de Heynckes es altísimo. Y hoy pretende engrosar en el club de entrenadores que ganan la Champions con dos equipos diferentes. 

lunes, 16 de mayo de 2011

Paul Breitner, el Kaiser rojo, el futbolista inclasificable


Esta semana concedía una entrevista al diario As, ya que Breitner se encuentra estos días en Madrid promocionando un partido amistoso Real Madrid-Bayern Munich de veteranos. En él hablaba de los nuevos turco-alemanes que reforzarán a su ex equipo la próxima campaña y la entrevista servía para repasar algunas cosas de uno de los futbolistas más atípicos de la historia. Paul Breitner, el kaiser rojo.

Su talento futbolístico era indudable. Su carácter controvertido inclasificable. Sin duda uno de los grandes iconos de los 70. Nacido en Baviera en la década de los 50, creció en una Alemania dividida. Desde muy pronto destacó en el fútbol y ya con 19 años formaba parte del equipo del Bayern Munich. Empezó jugando atrás, un lateral defensivo que se incorporaba con peligro. Pero su participación sumaba. En 4 años hizo 17 goles y ganó tres bundesliga y la primera Copa de Europa del conjunto alemán. Ese año, coronó su espectacular campaña participando en el Mundial que se celebraba en su país y venciendolo. Breitner agrandó su leyenda y su personalidad, cuando perdiendo 0-1 frente a la Holanda de la naranja mecánica liderada por Cruyff, sin estar entre los lanzadores habituales, cogió el balón y convirtió el penalty que establecía el empate. No era su primer éxito internacional, dos años antes, con apenas 20, había ganado también la Eurocopa.

Pero ese año 1974, un Paul Breitner que ya se definía como maoista, mostraba interés por ideas progresistas y se declaraba admirador del Che Guevara o de Ho Chi Minh, a la vez que lucía un peinado a lo afro y una frondosa barba, sorprendía de nuevo por salirse de la normalidad. Anunciaba que abandonaba Alemania para fichar por el Real Madrid y renunciaba a la Selección. Además se despedía del Bayern con duras palabras... y encima recalaba en el Madrid. El club blanco, al que siempre se asoció con Franco, que todavía gobernaba el país pese a su frágil salud acogía un maoista en sus filas. Breitner daba muestras de su excentrismo.

En la capital de España cambió su juego convirtiéndose en un futbolista de centro del campo con llegada. Y el Real Madrid también salió beneficiado conquistando dos ligas. Aún así, en un régimen autoritario como el franquista, ese futbolista rebelde, librepensador resultaba incomodo. Más cuando se hizo público que Breitner aportó 500.000 pesetas de la época a unos obreros que se encontraban en huelga. El tercer año su juego se resintió y la directiva blanca siguió acogiendo con estupefacción y desconfianza al Kaiser Rojo... en plena Transición, con una situación todavía confusa de hasta donde llegaría, con terrorismo, partidos y sindicatos en fase de legalización, ruido de sables, el Madrid tildó a Breitner de conflictivo y prefirió rescindirle el contrato y darle luz verde a regresar a Alemania.
Tras un año en el modesto Eintrach Banchweisgg, volvió a su casa al Bayern de Munich donde actuó cinco campañas más antes de colgar las botas aquejado de una lesión. En ese tiempo, agrandó su palmarés con dos ligas más, y agrandó su fama de conflictivo, nadador contra corriente y rebelde del fútbol. Aceptó regresar a la Selección y volvió a renunciar a ella. Se autoexcluyó de participar en el Mundial de Argentina, pero si tomó parte en el de España. La Alemania Federal alcanzaría la final frente a Italia, pero esta vez el triunfo se escaparía. Aún así Breitner anotó en la Final, y pasaría a ingresar en un reducidisimo club de futbolistas que han marcado en más de una final del Mundial junto a Pelé, Vavá y Zidane.

En su despedida, la FIFA organizó un homenaje que enfrentase a un combinado de jugadores mundiales. Sin duda, algo reservado a los grandes. Pese a que su vida dentro y fuera del campo siempre fue considerada como inclasificable. Sorprendió su marcha a la España franquista, sorprendieron sus continua idas y venidas de la Selección, sorprendió cuando aceptó 150.000 marcos por afeitarse su prominente barba para un anuncio de espuma de afeitar...

Paul Breitner nunca logró deshacerse de esa etiqueta de pensador extraño, impredecible, inclasificable, siempre sorprendiendo, siempre nadando a contracorriente... Incluso en 1998 la Federación Alemana llegó a anunciar su contratación como Seleccionador, pero, según se comenta, una revuelta de los propios trabajadores federativos acabó haciendo que se revocase su nombramiento a las pocas horas. Ahora, Breitner, desde una posición más envejecida, con un mundo bastante diferente al de los 70, no oculta aunque si suaviza su discurso, ocupa su tiempo como ojeador del Bayern Munich y ejerce de columnista en Alemania. Sin duda, un espécimen de futbolista ya extinto y muy difícil de recuperar.