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martes, 21 de febrero de 2017

Cuando los jeques se van (V): Akasvayu Girona

Este fin de semana estuve por vez primera en mi vida en Girona. Así que, me parece una excusa de lo más acertada para saltarme el "fútbol" que lidera el blog y rescatar otra historia de "Cuando los jeques se van", que acabó dejando en la cuneta al equipo de baloncesto de la ciudad. 

Girona era uno de los clásicos modestos de la ACB. Llevaba en ella desde 1987. Alejado de los playoffs, habitual luchador por la permanencia, era la línea habitual de los aficionados que animaban en el pabellón Fontajau. La cadena de supermercados Valvi fue su patrocinador acompañante durante una década. Posteriormente sería Casademont, hasta que en 2005, se produjo un vuelco increible en la historia del conjunto catalán. Una inmobiliaria, en auge, en plena burbuja, se convertía en el patrocinador principal del club. Y además venía con la chequera dispuesta a realizar una gran inversión en jugadores de primer nivel para convertir al Girona en aspirante a todo. Surgía el Akasavayu Girona y muchas miradas se volcaban hacía él.

Y más al ver los refuerzos del equipo. El primer año, nombres conocidos para los aficionados a la ACB veían llegar al junior de oro German Gabriel, a Roberto Dueñas... pero es que incluso el Akasvayu recuperó a Raül López de Utah y consiguió que Fran Vazquez que había sido elegido el 11ª en el draft por Orlando, renunciase a la NBA y optase por fichar por el Akasavayu, convirtiendose en el jugador mejor pagado de la ACB. Los medios ya lo comparaban con la versión baloncestistica del Chelsea de Abramovich. Los rumores continuaban, barajándose incluso interés en el barcelonista Juan Carlos Navarro o en Carlos Jimenez. Además, el debut en Liga, con las camaras de TVE en directo, hicieron que el Akasavayu  se enfrentase al campeón Real Madrid. Imponiendóse por 4 puntos y demostrando que el nuevo Girona, iba en serio.

Ese primer año, el sueño no fue completo. Girona se metió por vez primera en su historia en los playoffs pero el TAU le derrotó en cuartos de final. Durante tres años más, el Akasvayu vio llegar grandes refuerzos. Pese a que Raül López y Fran Vazquez abandonaban la nave, seguían llegando gente de mucho nivel. Pesic al banquillo, y jugadores como el italiano Fucka, Victor Sada, Middelton (de los pocos jugadores que he visto que saltaba en los tiros libres) pero sobretodo Marc Gasol. Si el año anterior, habían sido 7ª en Liga regular, el segundo año Akasvayu quedó 5ª, pero de nuevo, no superó la primera ronda de playoffs. Sin embargo, el equipo se volcó en la competición europea y acabaría proclamándose campeón de la Eurocopa de la FIBA, organizando además la Final Four del torneo. 

Restaría un último año más de Akasvayu, donde Marc Gasol comenzaría a crecer para terminar dando el salto a la NBA. En el tercer año del proyecto, el equipo fue 7ª en liga regular y de nuevo tropezó en cuartos, en esta ocasión frente al Joventut. Mismo rival que le impediría levantar su segundo título europeo consecutivo, al derrotarles en la final de la Copa ULEB.

En mayo la situación ya era insostenible. El volumen de la deuda se había disparado. Era 2008 y los efectos de la crisis comenzaban a causar estragos. Y más en el sector del ladrillo donde la firma Akasvayu había volcado su actividad. El conjunto ACB que en tres años había experimentado un brutal crecimiento no podía salir a competir, y se veía relegado a la liga LEB arrastrando un deficit insostenible de más de 6 millones de euros. El equipo acabó entrando en disolución. Igual que la firma que consiguió elevar el nivel del modesto Girona, a base de un brutal despilfarro. ¿Mereció la pena?


martes, 4 de marzo de 2014

Cuando los jeques se van (IV): Hearts

Cuando uno observa su curriculum todo recuerda a uno de esos personajes más próximos al tridente Berlusconi-Jesús Gil-Bernard Tapie. Vladimir Romanov tiene un poco de todos ellos, aderezado incluso con un apellido que evoca a la última dinastía de Zares. Nacido en Rusia, de un padre soldado que llegó a combatir en la toma de Berlín con el Ejercito Rojo, y que dejó a su hijo huérfano a los 16. Desde esos humildes orígenes, Romanov tuvo que sacar adelante a su familia. Para ello, hizo de todo. Desde ser conductor de un taxi, a vender discos prohibidos en la Unión Soviética del decadente pop y rock and roll occidental. Romanov, también se alistó en el Ejercito y estuvo seis años enrolado en la marina, llegando a ser integrante de un submarino nuclear en plena Guerra Fría.

Pero con el desmoronamiento de la URSS, Romanov fue uno de esos empresarios avispados que logró posicionarse y comenzar a enriquecerse. En los 90, funda Ukio Bankas, el primer banco privado que surge en la Lituania postsoviética y amasa una gran cantidad de dinero. Para Romanov, que adquiere también la nacionalidad lituana no es suficiente y su negocio comienza a expandirse y a diversificarse. El Banco, también adquiere negocios textiles, de aluminio, de medios de comunicación y extiende su influencia a Rusia, Bielorrusia, Ucrania, Serbia y Bosnia. En 2008 se estima que posee una fortuna de 200 millones de euros.

Así que pronto comienza a desarrollar esa predilección por el deporte. Romanov adquiere el Zalgiris Kaunas de baloncesto, el club de fútbol de la misma ciudad lituana, el Partizan Minsk bielorruso... Pero le sigue pareciendo poco. Romanov planea desembarcar en Occidente y establecerse como propietario de un club en Escocia. Lo intenta con Dundee United y Dunfermline sin éxito, pero en 2004, un ahogado Hearts que saca a la venta su estadio acabará aceptando su desembarco. Romanov llega con ambiciones. "Llegar lejos en Champions ha de ser el objetivo", consigue evitar la venta del estadio...

Las cosas parecen funcionar. Y más en la campaña 2005-06, el conjunto de Edimburgo comienza el campeonato con ocho victorias consecutivas lo que hace soñar con romper el duopolio Rangers-Celtic aunque no lo conseguirá. Aún así, el equipo vence el título de Copa y Romanov además invita a la final a muchos de sus compañeros que compartieron submarino durante la Guerra Fría... No sería la única presencia lituana, al club llegan varios compatriotas. El entrenador Ivanauskas, el internacional, ex de la Real Sociedad, Jankauskas... El equipo marcha, los negocios también. Así que Romanov eleva sus excentricidades. Por ejemplo, participando en el "Mira quién baila" de Lituania. También en 2009 anuncia sus intenciones de presentarse a Presidente de Lituania, algo que la propia Constitución prohíbe al haber nacido en Rusia... Una berlusconización absoluta. 

Todo marcha bien, hasta que como siempre, la burbuja de los negocios se tuerce. El Banco de Lituania entra en quiebra e inevitablemente pasa factura al resto de negocios del holding, principalmente los deportivos. Romanov debe ir deshaciéndose poco a poco de todos sus clubes. El Hearts, anuncia su entrada en administración, la ley concursal española, en 2011. Pese a los problemas que se avecinan, consigue proclamarse campeón de copa en el año 2012. Aún así, la situación continua siendo insostenible y la Federación Escocesa, ante el cumulo de impagos, anuncia que el Hearts no puede fichar y comenzará la temporada 2013-2014 con -15 puntos, condenándole a un irremediable descenso.

Romanov ahora permanece buscado por las autoridades lituanas para que responda por las deudas contraídas por Ukio Bankas, que inició su disolución en febrero de 2013. Se cree que se encuentra en Rusia, pese a que no haya confirmación oficial y de donde no tiene intención de regresar después de haber explotado la burbuja de sus negocios...

jueves, 21 de noviembre de 2013

Cuando los jeques se van (III): Racing

Pobre Racing. Uno de los equipos más firmes y consolidados desde que yo me aficioné al fútbol. Ahora purga sus penas en Segunda B. Logró sobrevivir a la gestión Piterman, cuyo desastre fue más acusado en Vitoria, pero no a los desmanes de un empresario indio, que decían había comprado el club al ver la publicidad que lucía Fernando Alonso en su Ferrari. Fue toda una situación confusa, oscura y sinceramente de la que no es sencillo enterarse. Pero todo olía a chapuza y a desastre.

El Racing pertenecía en gran parte al Gobierno de Cantabria, que tenía ganas de deshacerse del club que ya había tenido que recoger en una maniobra también complicada. Ali Siyed apareció, puso el dinero y adquirió la propiedad. Desde Futbolnoesfutbol fueron los primeros en poner dudas a la figura del nuevo propietario. Pero el regreso de Marcelino al banquillo, único técnico que ha conseguido llevar al Racing a Europa o fichajes como el de Giovani dos Santos daba un pequeño refuerzo al nuevo presidente. El equipo, sufrió pero salvó la categoría. Pero las cosas empezaron a oler mal.

Marcelino abandonó el barco y no quiso renovar. La directiva comenzó a sospechar de la figura de Ali Siyed. De hecho, hasta se publicó que Interpol tenía una orden de arresto contra él. Sus promesas de pago caían en saco roto y el equipo comenzaba un gris panorama deportivo. Como directivos aparecían personajes cuanto menos curiosos. Desde el director ciclista Manolo Saiz, a un personaje del famoseo como José Campos... Un cóctel explosivo, inexplicable y que fue acumulando descensos. Primero a Segunda. El año pasado a Segunda B. El equipo, inevitablemente en situación concursal  con una situación propietaria que nadie alcanza a comprender y que ya ha hecho pasar por el juzgado a varias personas. El panorama triste y desolador. En 2008 el equipo competía en Europa. Un lustro después malvive en la tercera categoría de España. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Cuando los jeques se van (II): Portsmouth

El Portsmouth es otro de los equipos que ahora padece la dura resaca posjeque. Todo resultaba ilusionante en torno a 2008. El equipo se proclamaba campeón de la Fa Cup contra el Cardiff con un gol del nigeriano Kanu. En el banquillo se encontraba Harry Redknapp, y en el campo una gran plantilla, en la que había nombres como los de Milan Baros, Lass Diarra, Muntari, Utaka, Sol Campbell, Glen Johnson o el portero David James. Todo un éxito para un equipo pequeño que no saboreaba títulos desde finales de los 40.

La gestión que se había iniciado en 2006 con la llegada a la propiedad del millonario israelí Alexandre Gaydamak reportaba su primer gran éxito. Su inversión había permitido la llegada de nuevos fichajes, algunos internacionales ingleses, otros jugadores contrastados. También promesas de levantar un nuevo estadio y nuevas instalaciones... y encima el equipo acompañaba con resultados. El equipo se paseó por Europa, llegando incluso a enfrentarse al Milán y la afición del Pompei soñaba con nuevos éxitos.

Hasta que la burbuja explotó. Una deuda que superaba los 130 millones de libras, comenzó a hacer mella. Gaydanak anunció que "el tiempo de invertir se había acabado" y se deshizo del equipo. Los impagos fueron inmediatos y la situación insostenible. Los jugadores y el entrenador, Avraam Grant dieron la cara hasta el final. El equipo, en administración concursal fue penalizado con nueve puntos en la clasificación, se le prohibió realizar fichajes y aún así intentó alcanzar una permanencia deportiva que se puso muy cuesta arriba. También alcanzó la final de Copa de 2010, en la que fue derrotado por el Chelsea. Pese a que subcampeonato le hubiera debido hacer un hueco en la siguiente edición de la Europa League, la UEFA no lo permitió.

Practicamente todos los jugadores, liberados de sus contratos emigraron a un equipo más seguro. Las deudas y penurias económicas continuaron y actualmente, tras otro descenso, el equipo malvive en la Football League Two, la Segunda B de Inglaterra.

Cuando los jeques se van (I): Anzhi

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cuando los jeques se van (I): Anzhi

El fútbol profesional asiste al fenómeno "jeque". Multimillonarios que deciden adquirir un club de fútbol y emplear su potencial económico para relanzar al equipo. No siempre es preciso que el mecenas sea un jeque al uso, pero es el término que se ha instaurado, aunque tengan cabida otro tipo de millonarios, sean rusos, indios o de donde sea preciso. Gracias a estos empujones, el Chelsea luce su primera Champions, el City ganó la Premier hace poco y PSG o Mónaco asustan en Europa... pero hay otros casos en los que la retirada del Jeque y su potencial económico han dejado un solar, mucho peor que en el momento de partida.

Hace apenas un año, publiqué un artículo sobre lo que se estaba gestando en Daguestán, en el Aznhi. Un millonario ruso, Suleyman Kerimov, el 147 del mundo se había volcado en el equipo de fútbol. En una región conflictiva, con un estadio de segundo nivel que la UEFA no dejaba utilizar en competiciones europeas, veíamos jugar a Etoo, que además era el jugador mejor pagado del mundo, a Lass Diarra, a William, a jugadores internacionales, anteriormente a Roberto Carlos, que ahora era el segundo entrenador de Guus Hiddink. El equipo parecía mantener comba en Rusia, pero finalmente, acabó en tercer lugar, detrás de CSKA y Zenit. Alcanzaría la final de Copa, pero también sin éxito. Entrar en Champions era el sueño de Kerimov... pero el quedarse fuera trastocó todos los planes.

Ahora un año después, pese a que el equipo se mantiene vivo en la Europa League el panorama es desolador. Kerimov empezó a dejar de meter dinero. Los impagos se acumularon. Guus Hiddink fue el primero en dar portazo y marcharse tras dos partidos. Después lo fueron haciendo prácticamente todos los jugadores. Etoo tomó rumbo al Chelsea con Mourinho, y con él también iría William. El resto de equipo rusos también se lanzaron a contratar a los jugadores desencantados del Aznhi. Lass Diarra y el marroquí Boussoufa acabaron en el Lokomotiv, Gabulov, Zhirkov, Denisov y Samba en el Dinamo en un traspaso de cuatro futbolistas, Carcela regresó al Standard de Lieja belga... La desbandada no podía tener otro resultado. El equipo es colista de la Premier Rusa. De 14 jornadas, apenas ha conseguido seis empates. Ni un solo triunfo... todo apunta a un inevitable descenso. En Europa League si saboreó la victoria, en un grupo con el Totemham, el moldavo Sheriff y el noruego Tromso... Veremos cuanto dura el paseo europeo, porque regresar, se barrunta muy, muy lejano.