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lunes, 20 de abril de 2020

¿Quién es Lutther Blissett? ¿Hombre, personaje, leyenda?


Tengo esta entrada en borradores desde el año 2013. Y creo que es una de las más complicadas porque en el título lanzó una pregunta y no sé si conseguiré responderla adecuadamente.

EL LUTTHER BLISSETT FUTBOLISTA, IDOLATRADO EN WATFORD, MOTIVO DE MOFA EN MILÁN

En primer lugar hay una figura que no admite dudas. El Lutther Blissett futbolista. El estereotipo de delantero ochentero. Grande, tirando a torpe pero con olfato de gol que acaba siendo fundamental en sus equipos. Nacido en Jamaica formaba parte de ese Watford que en unos años pasa de jugar en 4ª división a ser subcampeón de la Liga Inglesa. En ese año 1983, Blissett es además el máximo goleador del campeonato, y unos meses antes ha hecho su debut internacional con la Selección Inglesa haciendo 3 tantos a Luxemburgo. Eso le vale un destacado traspaso al Milán. Pero esa campaña resulta un total fiasco. Blissett no mete goles, se convierte en motivo de mofa y burla de San Siro, su color de piel también le pone en el disparadero de los comentarios racistas y tras solo una campaña retorna al Watford. Allí se convertiría en un ídolo siendo su futbolista con más partidos y más goles en tres etapas diferentes... en Milán queda el recuerdo de uno de sus peores fichajes.

LUTTHER BLISSETT FIGURA Y SÍMBOLO CONTRACULTURAL

Si la gente del Watford no se olvidará de él. Tampoco lo hicieron en Italia, y sin que se sepa muy bien el motivo, se convirtió en el nombre de un movimiento contracultural, dirigido a vacilar a los medios, a realizar acciones subversivas, inventar noticias y tratar de viralizarlas, realizar acciones artísticas... Y los autores reales, en su mayoría anónimos, firmaban con el nombre de Lutther Blissett. No es un Anonymous como el de hoy en día. Pero si que tendría algo de precuela de estos. Y en este apartado pues caben muchas cosas...

La primera con importante renombre fue en 1995. En la versión italiana del "¿Quien sabe donde?", programa de televisión de sucesos que se dedicaba a la búsqueda de desaparecidos se inventaron a Harry Kipper, un británico que había desaparecido en Italia y que realizaba actuaciones con el pseudonimo de Luther Blissett, supuestamente viajando a Bosnia. Una fotografía deformada, una biografía bien documentada, un nombre de un ex artista punk caído en el olvido y datos inverificables que hicieron que los medios y la policía iniciasen la búsqueda de una persona que... simplemente no existía. Finalmente el bulo fue descubierto tras un despliegue que hizo recorrer Friuli, Bolonia o Londres. Se había iniciado el proyecto Lutther Blissett y su primera jugada ya había logrado desacreditar a los medios de comunicación... La fotografía de Harry pasaría a ser la supuesta imagen de ese colectivo.

Después llega Loota una supuesta mona rescatada por un grupo animalista y que se dedica a pintar y cuyos cuadros se van a exponer en una feria de arte de Venecia, o Darko Maver un yugoslavo marcado por la guerra que iba haciendo fotografías a cadáveres o miembros mutilados... y así un sin fin de invenciones que encuentra calado en los medios y en el imaginario colectivo, que muchas veces las extiende con las dosis habituales de exageración pertinente... Entre medias, se publica la novela "Q" que resulta de gran éxito y trata sobre la Europa preReforma y el contexto de desigualdad en que se movía el Viejo Continente.

En el año 2000 realizan un simbólico suicidio de Lutther Blissett y pasan a denominarse como WuMing, y continúan diversas acciones y publicaciones literarias y artísticas. El nombre de Lutther Blissett no queda claro porque fue el elegido, pero queda a disposición porque como ellos mismos dicen "Todos podemos ser Lutther Blissett".

De hecho, en España, aunque con mucha menor repercusión mediática, el colectivo reivindicó una acción sucedida en el Castillo de Santa Bárbara (Alicante) en 2008, donde retiraron la bandera de España e izaron una bandera pirata. También durante mucho tiempo estuvo activa una página en Tumblr llamada "Café Blissett" que recogía fotografías, citas o pequeños textos ("solo podían tener 221 caracteres o 221 palabras, los goles que hizo Blissett en su carrera" como anunciaban en su descripción), en su mayoría relacionados con el deporte.

miércoles, 12 de marzo de 2014

La alargada maldición de los técnicos sudamericanos en la Champions

1965. Ese es el último año en el que un técnico no europeo conseguía levantar la Champions League. Fue Helenio Herrera con el Inter. Considerado uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos. El  hombre que perfeccionó el catenaccio y con él consiguió gran parte de sus triunfos. Pionero en algunos métodos de entrenamiento y autor de una gran cantidad de frases polémicas que aún hoy se siguen citando. Pero, desde ese 1965, ningún otro entrenador iberoamericano ha conseguido alzarse con la Champions. HH lo hizo en dos ocasiones consecutivas, 1964 y 1965 y también rozaría de nuevo el título en las finales del 67 y del 72...

CAMPEONES DEL MUNDO DE SELECCIONES

Desde entonces a Europa han llegado multitud de entrenadores sudamericanos de renombre. Algunos triunfaron con sus Selecciones consiguiendo proclamarlas campeonas del Mundo. Con estilos muy diferentes. Mario Zagallo, campeón con Brasil en 1970, nunca se animó a entrenar en Europa. Menotti, con Argentina en su mundial en casa 1978 sí lo intento dirigiendo a Barcelona (83-84) y Atlético de Madrid (87-88), pero esos equipos no disputaron la Champions. Su antítesis, Bilardo entrenó al Sevilla en dos etapas 92-93 y al principio de 1997. Su fichaje ilusionante y reforzado con la llegada de Maradona, tampoco resultó adecuado, y Bilardo tampoco escuchó el himno de la Champions. Carlos Parreira, tras conseguir proclamar campeona a Brasil en 1994 fue una de los sensaciones del mercado de fichajes del Valencia de Paco Roig, pero acabó destituido al poco tiempo. Tuvo más éxito en Turquía, ganando la Liga con el Fenerbahce en 1996... pero regresó a Brasil y tampoco pudo intentar enmendar el vacío pos Herrera. Scolari, tras hacer a Brasil pentacampeona mundial en 2002 y tras una brillante etapa al frente de Portugal entre 2003 y 2008, fue la enésima apuesta de Abramovich para intentar ingresar al Chelsea entre los campeones de Europa. El mal hacer liguero provocó su sustitución por Guus Hiddink... El equipo londinense seguía vivo en Champions, hasta que se encontró con aquel zapatazo milagroso de Iniesta en el 93 en Stamford Bridge que dio el pase a la final al Barça de Guardiola. Scolari, tras su bien remunerada aventura en Uzbekistán y dirigir al Palmeiras es de nuevo el seleccionador brasileño que intentará conseguir la sexta corona en casa. Pero ninguno pudo alcanzar el cetro europeo pese a haber saboreado el éxito mundialista. Otro ex seleccionador brasileño, aunque este no conoció el título mundial, fue Vanderlei Luxemburgo, apuesta del Real Madrid al final de la primera etapa de Florentino. Llegó tras la espantada de Camacho y la minietapa de García Remón Estuvo prácticamente un año de diciembre del 2004 al de 2005, donde acabó sustituido por López Caro. En su primera participación en Champions, fue la Juventus de Capello en octavos de final la que dejó al Madrid en la cuneta. Al año siguiente, el Madrid fue superado en la fase de grupos por el Lyon. Contra el Arsenal en octavos, Luxa ya no ocupaba el banquillo blanco. El uruguayo Oscar Washington Tabárez fue una de las apuestas de Silvio Berlusconi para el Milán en 1996, pero la apuesta terminó en un sonoro fracaso. Eliminado en la fase de grupos de la Champions, aventajado por Oporto y Rosenborg noruego. En el Scudetto, fue destituido en diciembre. El "Virrey" Bianchi que enamoró con su Boca Juniors contó sus incursiones europeas con tremendos fracasos.

LOS DOS SUBCAMPEONATOS DE CÚPER
Solo un hombre rozó romper esta racha fatídica que se aproxima ya a los 50 años. El argentino Héctor Cúper. Tras entrenar en su país a Huracán y Lanús, fue la apuesta del Mallorca en su regreso a 1ª división en 1997. Y Cúper se convirtió en un autentico ídolo en la Isla. Un 5ª puesto y una final de Copa resistiendo con nueve jugadores al Barça de Van Gaal. Al año siguiente, pese a vender a siete titulares, el Mallorca acabó la Liga en 3ª posición (su mejor resultado histórico) y alcanzó la final de la Recopa en su primera participación europea. A Cúper el Mallorca se le quedaba pequeño y pasó al Valencia. Y a punto estaría de conseguir levantar la Champions con el equipo ché. Dos finales consecutivas en 2000 y 2001. En una, superado por el Real Madrid. En la otra, como con la Copa del Mallorca, fue la tanda de penaltys la que dio el título al Bayern de Munich. Tras dejar Valencia, se comprometió con el Inter. En su segundo año, alcanzaría las semifinales de la Champions, siendo apeado por el Milan tras empatar a uno la eliminatoria. En su tercera campaña en Italia, comenzó la Champions vapuleando al Arsenal en Higbury por 0-3 y ganando al Dinamo de Kiev por 2-1 pero un titubeante inicio liguero y la falta de sintonía con varios pesos pesados de la plantilla acabó suponiendo su cese. Sería su último asomo a la máxima competición continental.

Y AHORA...

Seguimos esperando a ver que entrenador iberoamericano consigue suceder a Helenio Herrera... El fichaje del argentino Tata Martino por el Barcelona le ubica entre los favoritos indudablemente, aunque últimamente su gestión está siendo bastante criticada y hay dudas sobre su continuidad de cara a la próxima temporada. Este año con una plantilla temible pero que al final suele decepcionar, emergía el Manchester City, con el chileno Manuel Pellegrini, hombre que ya disputado la competición con Villarreal, Málaga y Real Madrid, siendo las semifinales de 2006 su mayor alcance. El cruce Martino-Pellegrini, deja a uno de ellos por el camino de cara a esta temporada. Y al que no se puede descartar es a la irrupción del Cholo Simeone, recogiendo un Atlético deprimido posManzano a convertirlo en Campeón de Copa, capaz de disputar el título liguero a Real Madrid y Barcelona y de momento, con los colchoneros en cuartos...

miércoles, 30 de octubre de 2013

Real Madrid, Milán y el patrocinio común de Bwin

Los patrocinios deportivos han llevado una evolución histórica polémica. Al principio, los más puristas consideraban un deshonor manchar la camiseta con una marca comercial. Algunos, buscaron, alguna marca con vinculaciones locales, que hiciera más fácil ese encaje. Pero con los años, ya no hay prácticamente ningún club que renuncie a la aportación económica que ofrece llevar publicidad en la camiseta (y en donde haga falta). Y en la era de la globalización, a los grandes clubes, les patrocinan marcas globales, supranacionales que ofrecen mayores beneficios e incluso un plus de caché y de hermanamiento con el esponsor que lucen.

Así fue como Bwin, el portal de apuestas online más grande de Europa, decidió lanzarse al patrocinio de clubes y competiciones deportivas. Desde el Mundial de Motociclismo, incluso dando nombre al GP de España, a competiciones FIBA, a equipos de fútbol como Olympique de Marsella, Charleroi o Brujas. Pero su golpe maestro resultó el estampar su marca en los dos equipos que más veces han levantado la Champions League, Real Madrid y Milan. 

Lo curioso, resultó cuando en 2009, ambos equipos hubieron de enfrentarse en la propia Champions. Una reglamentación de la UEFA establecía que en caso de que dos equipos compartiesen patrocinador, el equipo visitante debería cambiarlo para evitar esa coincidencia. Y así ocurrió. El Real Madrid en San Siro, y el Milan en el Bernabeú, modificaron el nombre de la marca por el de win.com otra web de juegos de azar, propiedad del esponsor principal, al tener que renunciar al patrocinio original. El resto del grupo, lo completaban Zurich y Olimpique de Lyon y las legislaciones suiza y francesa impedían la publicidad de casas de apuestas, por lo que Bwin, pese a su importante desembolso, tampoco pudo aparecer en los partidos disputados en casa de esos rivales.

Este año, el Real Madrid firmó un patrocinio record, cercano a los 25 millones de euros por llevar la compañía aérea Emirates en su camiseta. Pero Bwin sigue colaborando con el equipo blanco, pese haber perdido ese encabezado principal. 

martes, 24 de julio de 2012

Y Dios se olvidó de Kaka

Pobre Kaka. Su carrera era meteórica. Con 20 años acudió con Brasil al Mundial de Corea y Japón, y pese a su escasa participación (apenas 20 minutos), obtuvo su primera Copa del Mundo. Dio el salto del Sao Paulo al Milán en 2003, cuando apenas tenía 21 años. 8 millones de euros desembolsó Berlusconi por ficharlo. ¿Sería uno de esos tantos brasileños que no terminan de cumplir las expectativas o, de verdad era un crack?

En el Milán, y en un fútbol tan complicado como el italiano, resultó. Un Scudetto, la Champions de 2007... Kaka lideraba un equipo, y resolvió con goles, regates y alcanzaba el trono de mejor jugador del mundo en 2007. Era un cetro sin dueño. Otro brasileño, Ronaldinho, había renunciado a él y se daba a la mala vida. Messi no había irrumpido, Cristiano seguía un peldaño por debajo. En Eto´o nunca repararon. Tampoco el tika taka español había comenzado su dominio internacional. Kaka, parecía (o aparentaba) un justo triunfador. Y él lo agradeció a por quién más admiración profesaba. Jesucristo. "I Belong to Jesus" Eso era lo que rezaba la camiseta que se puso en 2007 en el Olímpico de Atenas, cuando el Milán obtenía su séptima champions y él era nombrado mejor jugador del torneo. Precuela, del Balón de Oro que recibiría a final de año. Y es que Kaka era un modelo de futbolista poco habitual. Alejado de los vicios de alcoholes y fiesta que acabaron con compatriotas suyos como Ronaldinho, Ronaldo, Adriano o con algunos grandes europeos de la talla de  Gascoigne, Kluivert, Diego Tristán... Kaka era un ejemplo. Atleta de cristo declarado, convencido y practicante. Asegura que llegó virgen al matrimonio con su esposa, cumpliendo los preceptos indicados. Siempre tenía gestos religiosos, desde en las botas, donde lleva escrito "Jesus in first place" y en sus declaraciones.

Pero en el calcio el dinero empezaba a escasear... y comenzó a convertirse en objeto de deseo de la Liga española. Ramón Calderón aseguró tenerle fichado si alcanzaba la presidencia del Real Madrid... pero no fue así. Quién sí consiguió sacarlo de San Siro y llevarlo al Santiago Bernabeú, fue Florentino Perez en 2009. 65 millones de euros, el cuarto fichaje más caro de la historia tuvieron la culpa... pero sonaron a barbarie. Era una cifra brutal por el brasileño. Pero su esposa lo aclaró, "Dios colocó el dinero en el Real Madrid para fichar a Kaka". ¿Quién osa discutir al de arriba?.

Es curioso. Tres años después, ese mismo dios al que adoran parece haberse alejado de Kaka. Son tres años en el Real Madrid, con 60 partidos en Liga, más visitas a la enfermería que al terreno de juego, y ni rastro del futbolista que maravillaba en 2007... El Madrid lo percibe ya más como carga y le busca acomodo: "Y si regresase a Italia", "y si Ancelotti, el que mejor juego supo sacarle, se lo llevará al PSG",  "y si el Manchester City...", "y si un prematuro retorno a Brasil", "y si la MSL"... pero nadie parece dispuesto a asumir los 10,5 millones de euros que tiene de ficha Kaka, y así es complicado que el brasileño abandone el Bernabeu. Mientras tanto, a seguir rezando. Quizá solo sea una prueba de fe a la que le están sometiendo desde arriba.

martes, 10 de julio de 2012

Vikash Dhorasoo el futbolista inquieto

Aquí ya hemos hablado de otros futbolistas con personalidades complejas. Desde un maoísta declarado, capaz de financiar huelgas de obreros en pleno franquismo como Paul Breitner, a un genio mayúsculo como Eric Cantona cuya imagen traspasó el fútbol y ya es un icono político, cultural mediático... Menos nombre, puesto que su rendimiento deportivo fue menor es el del francés Vikash Dhorasoo, pese a que en su carrera llegó a militar en equipos de la talla del Lyon, PSG, Milán o ser internacional francés en 18 ocasiones y llegar a ser convocado al Mundial de 2006.

De orígenes de Mauricio, aunque también hindúes, nació en Le Havre en 1976, una de las canteras más prolíficas de Francia, y allí fue escalando hasta el primer equipo. Centrocampista hábil con la pelota y con buena visión de juego, posteriormente daría el salto al Olympique de Lyon, donde ganaría dos títulos ligueros, disputaría la Champions y alcanzaría la internacionalidad con Francia. Posteriormente, enfrentamientos con el técnico Paul Le Guen le hicieron abandonar Lyon y tomar rumbo a Milán, aunque no terminó de cuajar en San Siro. Regresó a las filas del PSG un año, pero fue despedido por sus continuas lesiones y por criticar en una entrevista a su entrenador. Llegó a amenazar con presentar una demanda por despido improcedente en un Tribunal Laboral. Finalmente el conflicto no llegó a más, y Dhorasoo probó hacer otra intentona, muy simbólica, en el Livorno, equipo vinculado a la izquierda de Italia, aunque tampoco tuvo éxito. Cuando parecía regresar de nuevo a Francia y vincularse su nombre a Sochaux, Le Havre, Grenoble... anunció en 2008 que colgaba las botas.

Pero la mente de Dhorasoo nunca había estado al 100% en el fútbol. Se trataba de un futbolista con múltiples inquietudes políticas, culturales, sociales, algo que lo convierte en un personaje singular dentro de este deporte. En 2006, aprovechó su participación en el Mundial para rodar un documental sobre como ve un jugador del fútbol los viajes, concentraciones, charlas, entrenamientos, relación con compañeros... todo desde su punto de vista. "Substitute" se convirtió en una obra curiosa, pocas veces visionada desde esa óptica. A unos les encantó. Al seleccionador Raymond Domenech le aterraba y se negó expresamente a salir. El caso, es que después de 2006, Dhorasso anunció que no regresaría al combinado blue mientras Domenech siguiera al frente. 

No serían sus únicas decisiones que levantarían polvareda. Desde su etapa en el PSG prestó apoyo público y económico al Paris Foot Gay, un equipo de fútbol amateur que tiene entre sus premisas luchar contra la homofobia en el deporte. Simpatizó abiertamente con el alcalde socialista de París, así como alzar la voz contra Nicolas Sarkozy. Contribuyó a diferentes causas sociales y participó abiertamente en la creación de la asociación Tatane, que pretende conseguir un fútbol más reflexivo, popular y que sirva como herramienta de cohesión, social y de desarrollo antes que de animo de lucro. Pretendieron sin éxito, aspirar incluso a la Presidencia de la Federación Francesa de fútbol.

No han sido las únicas aventuras de Dhorasoo en los despachos. También trató de alcanzar la Presidencia del Le Havre, club de su formación y de su región natal, colabora activamente como comentarista de prensa e incluso, ha buscado distracción como jugador de poker. Una personalidad inquieta que promete seguir dando que hablar.

Agradecer su colaboración y aportaciones del fútbol francés a Sebastien J. Impresincidbles para la realización de este artículo. Podéis leerle en http://tousseverino.blogspot.com

jueves, 5 de julio de 2012

David Beckham, el 1ª futbolista global, no estará en los Juegos Olímpicos

El libro que da origen al nombre de este Blog, "Fútbol y Pasiones Políticas" editado en 1999 ya trataba este tema desde el desconocimiento de como evolucionaría el modelo social, económico y futbolístico de cara al siglo XXI. Deambulábamos en los primeros pasos de una incipiente Globalización Económica en un mundo post Guerra Fría y pre 11-S. Pero la Globalización que se preparaba (Ni siquiera el Euro circulaba por nuestras carteras) también adquiría tintes culturales e identitarios. El fútbol entraba también en esa cascada. Por supuesto influía la Ley Bosman que permitía un intercambio trasnacional abundante, algo que antes estuvo acotado a 3 o 4 jugadores extranjeros por equipo. Pero es que además, el fútbol crecía hacia una globalidad mayúscula. Antes era una cosa, casi de barrio, municipal, con algún grande que asumía un rol a nivel estatal. Pero ahora daba paso a otra etapa, en la que el deporte se retransmitía a nivel planetario, se vendían camisetas de equipos lejanos en la otra punta del mundo, se disparaban los precios de retransmisión de eventos por cantidades astronómicas. La FIFA poseía más miembros que la propia ONU, se situaba en ocasiones por encima de leyes y ordenamientos jurídicos nacionales y manejaba, de acuerdo con importantes multinacionales, un negocio gigantesco y que generaba dinero continuo en todos los lugares del globo. Palabras como Derechos de imagen originaban grandes conflictos entre clubes, jugadores, federaciones o incluso empresas ajenas a ese triángulo. A la hora de fichar un jugador, parecía que resultaba más importante valorar quién vestía a ese equipo. Si era Nike o Adidas, si podrían anunciar esto o que porcentaje podría reservarse unos y otros. El brasileño Ronaldo estaba aupado a ser el primer gran jugador del Siglo XXI. El de un fútbol concebido para los mercados globales. Con 18 años ya era Campeón del Mundo, tenía un contrato privado y multimillonario con Nike (que presionaría para sacarlo de un Barcelona que llevaba la marca Kappa), ya tenía dos FIFA World Plater...  pero finalmente las lesiones y malas decisiones en sus destinos (No ganó la Champions y tan solo una Liga en su carrera europea con el Real Madrid en 2003. Ni con PSV, Barcelona, Inter o Milan alzaría el campeonato nacional) le destronaron del primer gran futbolista global. Ganó el Mundial de 1994, aunque sin jugar un minuto y el de 2002 con Brasil. Pero un bagaje insuficiente para lo que se esperaba de él, y a lo que apuntaba con apenas 20 años. Quizá fue devorado por la exigencia, quizá no era tan bueno, quizá demasiados ojos observaban a un Ronaldo cuya rodilla no resistía, ¿quien sabe?...

Por eso, pese a que el trono deportivo fuera para Zinedine Zidane, Ronaldinho o demás, y ahora se observe a Messi como el llamado a entrar en el Olimpo de los más grandes, el verdadero icono del fútbol global, del fútbol moderno, fue David Beckham. Nacido en Londres en 1975 pero formado en el Manchester United del que fue creciendo hasta alcanzar el primer equipo con 20 años. No reunía unas cualidades excepcionales, aunque su golpeo a balón parado sí resultaba sobresaliente. Pero Beckham se convirtió en uno de los iconos del United. Un Manchester posCantona que siguió ganando títulos, incluido un triplete en 1999. Ese año Beckham también contrajo matrimonio con Victoria Adams, la spice girl pija, y su fenómeno se disparó. Futbolista, internacional, guapo, triunfador. Sus ingresos por publicidad no paraban de crecer. Las mejores marcas se lo rifaban a precio de millonada. Continuos cambios de aspecto, desde crestas, trenzas, pelo largo, pendientes, tatuajes, hasta convertirse en un nuevo adalid del metrosexualismo, en un mundo, como el del fútbol. En 2003 pasó al Real Madrid por 25 millones de euros. Una cifra elevadisima, pero que el equipo blanco sabría rentabilizar simplemente por las posibilidades de marketing que originaba el apellido Beckham. Pocos meses antes se había estrenado la película "Quiero ser como Beckham" en un claro alegato de lo que representaba su figura a nivel mundial. Deportivamente, el fichaje no resultó malo, aunque parecía desproporcionada la cantidad si no fuese quien fuese y aportase lo que aportase... Cuatro años en el Real Madrid con una Liga, escaso rédito deportivo, pero la aportación idonea al modelo florentiniano de Real Madrid galáctico, que comprendió rápidamente los nuevos designios del fútbol. Giras por Asia, América, merchandising, presentaciones dignas de estrellas de cine más que de futbolistas, venta de cualquier producto... incluso se rumoreaba que cuando Beckham acudía a atarse los cordones era una estrategia para ser enfocado y lucir la marca de sus botas... Una fuente de negocio continua e inagotable. Documentales, libros, productos... Cualquier cosa de Beckham generaba money. Para él y para su club.

Posteriormente, el futbolista y su mujer se hartaron de Madrid y fueron a donde de verdad se cuecen las estrellas. Los Angeles. Aún a riesgo de su carrera deportiva, puesto que el soccer sigue siendo algo menor en Estados Unidos (aunque los propios americanos confiaban en el espaldarazo que supondría su fichaje, y modificaron los topes salariales para poder satisfacer sus exigencias), pero como último empujón  hacia la fama absoluta y completa. Pese a algunos periodos en el Milan, las piernas iban pesando, y David ya no entró en los planes para acudir con Inglaterra a la Eurocopa de este verano. Por eso, quedaba el consuelo de verle en Londres 2012 como integrante de la Selección Británica. Había participado como antorchado, es cockney e incluso se rumoreó que las Spice Girls actuarían en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. ¿Que mejor escenario que unos Juegos para convocar a Beckham? Y más en una disciplina que no goza de tanto estatus como el fútbol, donde permanece a la sombra de los torneos FIFA y UEFA. El golpe de efecto hubiera sido esplendido. Pero Stuart Pearce no lo quiso así y le dejó fuera de los convocados. Una pena. El futbolista global por excelencia hubiera resultado un reclamo perfecto. 

viernes, 15 de junio de 2012

EURO 2012: Los balones de Oro ucranianos

Ucrania prepara con pasión su Eurocopa. Por vez primera fútbol internacional de alto nivel recorrerá sus estadios. Y es que desde época soviética es uno de los deportes más populares. Cuando todavía se actuaba bajo la bandera de la URSS, Ucrania siempre aportó grandes jugadores al combinado. Dos de ellos llegaron a alzarse incluso con el Balón de Oro. Posteriormente, y ya bajo bandera independiente se uniría a esa lista, Andrey Shevchenko.

OLEG BLOHKIN

Para un patriota como él el destino no podía haberle reservado mejor lugar para la Eurocopa de Ucrania que el de Seleccionador de su país. Montó una gran campaña al enterarse que el puesto se lo habían ofrecido a Marcelo Lippi, y Blohkin no veía con buenos ojos que el cargo recayerá en un extranjero. Sus presiones tuvieron éxito y recuperó un puesto que ya ocupó entre 2003 y 2007. Pero mucho antes de eso, Blohkin ya daba que hablar. Fue galardonado con el Balón de Oro en 1975. Le apodaban la Flecha por su velocidad y era un goleador de talento. Fue el pichichi de la Liga soviética en cinco ocasiones, levantó el título en ocho, se convirtió en el jugador que más veces vistió la camiseta de la URSS con 112 apariciones. Con  el Dinamo de Kiev además obtendría éxitos europeos como la Recopa de 1975 o la del 86. Solo muy al final de su carrera pudo abandonar su país para mostrar su talento fuera de la URSS. Después iniciaría carrera política siendo elegido diputado, seguiría como entrenador, hasta el día de hoy, donde pretende recuperar la grandeza del futbol ucraniano en su propio país.

IGOR BELANOV 

Belanov fue otro integrante de los combinados soviéticos y compañero de Blohkin en el Dinamo de Kiev, aunque haya ocho años de diferencia de edad entre ellos. Irrumpió más tarde y jugaba más adelantado, pero tuvo tiempo también de engrosar un brillante palmarés. Con la Recopa de 1986 saltaría a la fama internacional y le sería concedido el Balón de Oro, quizá uno de los menos notorios a la postre. Se pelearían por él grandes europeos y finalmente recalaría en el Borussia Monchengladbach y después en el Eintrach Braunchsweig, mismo equipo donde jugó Lutz Eigendorf, presuntamente asesinado por la Stasi. Tras su periplo alemán retornaría a Ucrania, para jugar en equipos de su región, Odessa, hasta colgar las botas. Actualmente reside en Suiza, donde de hecho se compró un equipo, es el propietario del Fc Wil.

ANDREIY SHEVCHENKO

El rostro más reciente y reconocible, y que ha logrado resistir para estar presente en la Eurocopa capitaneando a su país es el Adreiy Shevchenko. Nació en una URSS que se derrumbaba. Cuando tenía 10 años explotaba uno de los reactores de la Central Nuclear de Chernobyl en el mayor accidente nuclear hasta Fukushima. Poco tiempo después, Ucrania obtendría su independencia, y todavía la acompaña el debate sobre si seguir mirando hacia el Este o aproximarse a Europa Occidental. Shevchenko lo tuvo claro. Destacó en el Dinamo de Kiev durante cinco años seguidos, con sus correspondiente cinco títulos ligueros y unas cifras goleadoras escandalosas. En Europa, el equipo, también lució llegando incluso a alcanzar unas Semifinales de Copa de Europa. Su velocidad, regate y capacidad  le empujaron a salir del país. El Milán se lanzó a su fichaje y desembolsó casi 20 millones de euros en 1999. Hacia tiempo que no despegaba un talento del Este tan prometedor. Y no defraudó. Siete años en el Milán le sirvieron para ser considerado uno de los mejores jugadores de Europa, levantar la Champions en 2003 y alzarse con el Balón de Oro en 2004. Abramovich, dispuesto a comprarlo todo con tal de proclamar al Chelsea campeón de Europa se encaprichó de él. Puso 45 millones de euros en San Siro y se lo llevó rumbo a Londres, aunque su carrera comenzó la cuesta abajo. Pese a ganar la Premier en 2007, sus cifras goleadoras mermaron, regresó cedido al Milán buscando recuperar el olfato pero no tuvo éxito. Los años empezaban a pesar, las piernas no respondían igual, así que en 2009 desanduvo sus pasos y regresó a Kiev. Allí, con galones de estrella se ha mantenido en activo con tal de llegar a la cita con la Euro 2012. El capitán, máximo goleador y más veces internacional (debutó allá por 1995) quiere engrosar sus estadísticas. Está ante una oportunidad única, puesto que Ucrania, solo ha estado presente en una Fase Final de un gran torneo, cuartofinalista en Alemania 2006. Shevchenko, con  35 años, díficilmente llegará a otra gran cita, por eso y en su país, y dirigido en el banquillo por la Flecha Blohkin quiere despedirse a lo grande.

sábado, 28 de enero de 2012

Maxi López, la gallina que se convirtió en cisne en Italia

Increíble. Mucha gente en España hoy se frota los ojos y observa con dudas, incredulidad e incluso cierta sorna una de las noticias más llamativas de un (bastante soso) mercado de fichajes, el Milan fichaba al argentino Maxi López, renunciando incluso a seguir pujando con Carlos Tevez (Manchester City).

La huella que dejo Maxi López en España es imborrable. Permanece en la mente de todos. Fichado por el Barcelona en el mercado de invierno de 2005 por una cantidad elevadisima para un jugador que procedía del River Plate, no era internacional y no gozaba de unas cifras goleadoras bastante destacadas. Aún así, apodos como "el Drogba blanco", y un debut estrenándose como goleador en Champions frente al Chelsea le lanzaron al disparadero. Año y medio después, sin haber alcanzado siquiera la veintena de partidos, sin haber anotado un solo tanto, su fichaje se veía como un fracaso absoluto, y se sospechaba de quién había "colocado" aquí a la gallina. Apodo, por como festejaba los goles... aunque en Barcelona lo vieron más bien poco hacerlo.

El jugador además, se mostraba reacio a salir. Pese a ser muy joven y no tener hueco en un Barcelona plagado de hombres ofensivos, Maxi rechazaba cualquier cesión. Algunos aseguran que aferrándose a las jugosas primas que recibía por cada título obtenido (y es que en su periplo culé, Maxi, pese a aportar poco consiguió dos Ligas y una Champions). Finalmente, alguien le hizo entrar en razón. Aceptó marchar cedido al Mallorca durante la campaña 2006-07. Un equipo pequeño, donde no debería tener problemas para jugar en punta, reivindicarse y disfrutar de minutos. Y ¡ojo! en la cesión, alguien coló el disparate de que el Mallorca se haría cargo de las primas de los títulos del Barça y se las abonaría también a Maxi Lopez.

Tras una primera vuelta en la que apenas hizo dos tantos, el Mallorca empezó a darse cuenta del fracaso rotundo del fichaje. Pasó la segunda practicamente en el ostracismo, se despidió de la Isla con 3 goles en 29 partidos, y aunque hubo el morbo de la última jornada en la que podría ayudar a ganar la Liga al Barcelona, puesto que se enfrentaba en el Bernabeú al Real Madrid, la gallina de Troya llegaron a titular algunos... Maxi no aportó ese milagro. Al Mallorca la cláusula le salió bien, y el equipo de Rijkaard se quedó en blanco. Sino, la contratación de Maxi López hubiera resultado todavía más motivo de mofa.

Su nombre quedaría ligado a la de esos sonoros fracasos en fichajes. El Barcelona, no le quiso de vuelta y aligeró ficha. Su destino fue el Fc Moscu de la Premier rusa con unos dignos 9 goles en 20 partidos. Hasta que emprendió el regreso a América. Se comprometió con el Gremio de Portoalegre y recuperó sensaciones. Tras concluir el campeonato con 12 goles, le llegaría la oportunidad de regresar a Europa, donde su fracaso había sido estrepitoso.

Firmó por el Catania el 21 de enero de 2010 con el equipo en posiciones de descenso. Y lo que parecía impensable, funcionó. El equipo siciliano protagonizó una espectacular segunda vuelta finalizando el 13ª . Maxi espantó todas las dudas y fue nombrado mejor fichaje del mercado de invierno. Hizo 10 goles en 13 partidos. Repartió asistencias, marcó en partidos importantes (la victoria en el derbi frente al Palermo, en San Siro, a la Juve...). Incluso hizo el mejor gol del calcio con una espectacular chilena en un partido frente al Livorno.


La temporada resultó tan espectacular que se llegó a barajar su nombre para acudir al Mundial de Sudáfrica con Argentina. Algo que revolvía las tripas a los que le habiamos visto deambular por España y observabamos que su nombre se equiparaba a los de Messi, Tevez, Aguero, Higuain...

Ahora, tras casi otra veintena de goles en el Catania, y haber formado su nido donde poner huevos al pie del Etna, se marcha al todopoderoso Milan. Al actual campeón del Calcio, con el que disputará la Champions. ¿Se imaginan un cruce con el Barcelona? Desde luego, a la gallina, su paso por Italia le ha servido para convertirse en cisne. Ahora, de nuevo, le toca confirmarlo en un grande. ¿Y luego, de verdad, una convocatoria con la albiceleste? Veremos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¡Ánimo Gennaro! ¡Ánimo Antonio!

Sinceramente, creo que es la lectura más apetecible que he recomendado en La Biblioteca. "Los Bad Boys del fútbol". Esos jugadores que como el mismo libro dice: 
"son camorristas, provocadores, bebedores, ligones, fanfarrones, violentos, paranoicos, geniales, inestables, egocéntricos, excentricos... Y todos se alzan sobre el pelotón, todos se distinguen del rebaño de futbolistas bienpensantes. Son -o creen ser- superiores. (...) El "bad boy" asume sus faltas, sus excesos. Actos de contricción ninguno. No piden perdón por aquello que ellos se atreven a hacer y los demás no. Nunca. Jamás. (...) Mimados, adulados, todo les está permitido hasta el suicidio final. No respetan más autoridad que la del talento bruto."
Son esos jugadores que los buenos aficionados, idolatramos, defendemos, disculpamos, justificamos cuando son de nuestro equipo. Son esos que odiamos, pitamos, insultamos, detestamos cuando se enfrentan a nosotros. Y ante eso, se crecen, y disfrutan y saborean ese odio... Son esos futbolistas que no dejan indiferentes absolutamente a nadie. Que desearas todo el mal posible cuando te enfrentes a ello, pero que querrías tener en tu equipo siempre.

En el fútbol actual podríamos hacer una lista no muy amplía de Bad Boys. Son un grupo selecto, al cuál no es sencillo acceder. No basta un mal día, es toda una trayectoria, una forma de ser única... pues hoy, dos de los Bad Boys más celebres tienen que aparcar, esperemos que momentaneamente, sus carreras. Los italianos Gattuso y Cassano, ambos jugadores del Milán.

Gattuso, que llegó a ser internacional sub 17 en el rugby, pasó por el Glasgow Rangers y aprendió la dureza y la pasión del fútbol escocés. Regresó a Italia convertido en uno de esos jugadores que arrastran al equipo y a la hinchada. Que se lo echan a la espalda. Que no da un balón por perdido. Que siempre protestará al arbitro, se encarará con quién haga falta, ejecutará una mirada intimidatoria en cualquier partido, ante cualquier rival... También sensacional haciendo declaraciones "Mi dopaje es la pimienta y el sudor", "¿Te preguntarás que hago aquí? Yo trabajo para que tu te luzcas" le dijo a Ronaldinho, "... No se amedrenta ante nadie. Le vimos sacudir en plena Champions a Joe Jordan, segundo entrenador del Totemham... otro Bad Boy en su etapa de jugador...

Mientras Gattuso es un bregador, un peleón, un centrocampista destructor, Cassano es otra modalidad. El talento, la suficiencia, la facilidad para hacer maravillas con un balón unidas a una mala cabeza que estropean la que podría ser una trayectoria mayúscula. Nombrado mejor futbolista joven del Calcio con 19 años, calidad a raudales que le hicieron dar el salto a la Roma desde el Bari... Pero su nombre dio origen al término "cassanatas", donde se incluían todas sus hazañas, salidas de tono, actos reprochables... desde ser cazado conduciendo ebrio, o sin casco en una motocicleta, sus peleas con compañeros y entrenadores, su falta de rigor y preparación... Capello fue el que más cerca estuvo de domarle pero el "pibe de Bari" resultaba incontrolable, su etapa en el Real Madrid resultó decepcionante para uno de los mayores talentos que ha dado Italia en los últimos años. Regresó  a su país, la Sampdoria le abrió la puerta y él aseguró cerrar una etapa y centrarse en el fútbol. Perdió peso, hizo un gran juego, aunque siguió haciendo sus "cassanatas" como marcharse de un partido en el minuto 38 en el que no le pitaron una falta o mandando a la mierda a su presidente por pedirle que acudiera a una recogida de premios... Pero el jugador, seguía mostrando su capacidad, y el Milán le concedió la vuelta a un grande, y también volvería a abrirsele sus convocatorias con la Selección, con la que ha tenido una relación intermitente por sus excentricidades, expulsiones, peleas con seleccionadores...  Su forma de ser.

Practicamente a la vez, dos de los más carismáticos Bad Boys de la actualidad, y para más inri compañeros de equipo y de selección deben hacer un alto en sus caminos. Gattuso con una parálisis del nervio óptico del ojo izquierdo que le dificulta la visión. Cassano, operado por un ictus isquémico derivado de una enfermedad cardiaca. Fuerza les sobra a ambos, mucho ánimo y que todo les salga bien. Jugadores así son necesarios. Volved pronto. 

viernes, 4 de marzo de 2011

Silvio Berlusconi


Lo siento, no se me ocurre nada más que añadir al título que su nombre.

Es imposible concentrar con extensión todo lo que rodea la figura de Silvio Berlusconi. Primer Ministro de Italia en 1994 y 95, entre 2001 y 2006 y desde 2008 hasta hoy en día, pese a la cantidad de juicios pendientes que rodean su figura. Anteriormente, nacido en una familia modesta y tras empezar a ganarse la vida como cantante en cruceros, Berlusconi fue tejiendo una increíble red de negocios y empresas con notable éxito en diversos sectores (desde canales de televisión, editoriales, pasando evidentemente por asuntos inmobiliarios) que también crecieron fuera de Italia en otros países europeos. Pese a las dudas, escándalos, citaciones judiciales, el entramado Berlusconi le catapultó hasta convertirse en el hombre más rico de Italia, y en las últimas listas Forbes figuraba en torno al 70 del mundo. Para completar el impresionante holding, el guiño deportivo. Berlusconi añadió a sus propiedades, la del equipo de toda su vida, el Milán. Desde el momento en que se ejecutó la compra, febrero de 1986, "Il Cavaliere" asumió la presidencia del club, y solo unas incompatibilidades con el cargo de la Primer Ministro le apartaron de la Presidencia en 2005. Al recuperar el poder, abolió la norma y regresó a la presidencia de su equipo de fútbol. Son ya 25 años...


Pese a su apariencia física, Berlusconi cuenta ya con 74 años, y tratar de resumir y detallar todos sus negocios, visitas al juzgado, anécdotas, cambios en la legislación desde el poder en su propio beneficio resulta sobredimensionado para este blog. Así que nos centraremos en sus vinculaciones futbolísticas, que sin duda influyeron en su posterior carrera política. Y es que, y cito textual de ADNFútbol porque me ha encantado el párrafo:
"comprar un popular equipo de fútbol puede ser una buena idea para obtener prestigio y, sobre todo, protagonismo. Muchos multimillonarios árabes o estadounidenses se dan cuenta ahora; Berlusconi, las cosas como son, lo hizo hace veinticuatro años".
Y es innegable que la entrada de Berlusconi vino bien al Milán. Entre 1980-86, el cuadro rossonero atravesó una época convulsa, conocida incluso como "los años difíciles", convertido en un equipo ascensor, implicado en escándalos que sacudían a gran parte del Calcio. Todo esto acabó con la Presidencia de Farina y Berlusconi, asumió la sucesión y adquirió la propiedad del equipo milanés. Llegó con dinero y con una actitud triunfadora que quería devolver al Milán la grandeza de antaño (el equipo había sido incluso Campeón de Europa en dos ocasiones). Y las cosas salieron bien de inmediato.

El ex corresponsal en Italia de EL PAIS, Enric Gonzalez quien recordaba en 2004 como fue el desembarco de Berlusconi en un Milán "que atufaba a Segunda división y a quiebra" y como la presentación se hizo con helicópteros y la marcha de las valkirias a todo volumen por megafonía, como se reservaban hoteles de lujo para las concentraciones... Algo cambiaba en un club en momentos bajos. 

En la primera campaña al frente desde el inicio (87-88), confió el banquillo a Arrigo Sacchi, en una apuesta arriesgada y que granjeaba dudas, pero "Il Cavaliere" fue hasta el final con Sacchi y el Milan disfrutó de uno de esos estilos de juegos revolucionarios que sientan época y que pasan a la historia. Una fortaleza como bloque, trabajador, empleando la presión en todo el campo y una utilización poco habitual del fuera de juego en materias defensivas sorprendieron rápidamente. Y encima sirvieron para derrotar al Napoles de Maradona, campeón el año anterior. Con los nombres del trío holandés (Van Basten, Gullit y Rijjkard), con defensas que pasaron a la historia (Baresi, Costacurta, Tassoti) y con ese modelo que asombraba al mundo, Sacchi y los suyos seguirían creciendo y levantarían la Copa de Europa de 1989, permitiéndose incluso aplastar al Real Madrid con un sonrojante 5-0 en semifinales.

La máquina de Berslusconi funcionaba, pese a ir modificando algunos valores del club. De nuevo hay que recurrir a Enric Gonzalez el primero que reflexionó acerca de que anteriormente, muchos equipos del norte de Italia eran vinculados con la izquierda política y se dividían en las ciudades ("En Turín, el Juventus era de derechas y el Torino, de izquierdas. En Milán, el Milán se consideraba progresista y el Inter, conservador. En Roma, el Lazio atraía a la ultraderecha (Mussolini era tifoso) y el Roma, a los comunistas. El Bolonia y casi todos los toscanos, como el Livorno, tendían a la izquierda. Ascoli, Verona, Padua y Triestina eran percibidos como neofascistas"). Berlusconi se encargó de enterrar ese aspecto ideológico de su club, e incluso en la final de la Champions de 1989, que enfrentaba al Milán frente al Steaua de Bucarest del otro lado del Muro, dijo aquello de "he rezado para que pierdan los comunistas". El resultado de 4-0 mostraba la superioridad del cuadro italiano.

El año siguiente, pese a escaparse el Scudetto en beneficio del Napoles. el Milán siguió asombrando en la Copa de Europa, y levantaría el título por segunda vez consecutiva. Tras dejar en la cuneta a Real Madrid, Bayern Munich o al Benfica en la final. Y en la 90-91, con el sueño de alcanzar una tercera "Champions" consecutiva, el Milán, quizá en semejanza al carácter de su dueño pondría fin a esta gloriosa etapa de Sacchi. En cuartos de final, enfrentándose al Olympique de Marsella, y tras no haber pasado del empate a 1 en la ida, el Milán perdía 1-0 en el Velódromo. A poco del final, y con el Milán atacando, se produjo un apagón en uno de los focos del estadio. Cuando se reparó, el Milán, convencido de tratarse de una acción intencionada, se negó a regresar al terreno de juego y la UEFA decidió sancionarle sin poder participar en competiciones europeas al año siguiente. En la Liga, el equipo fue segundo, superado por la Sampdoria, y Sacchi decidió dimitir. Pese a eso el bagaje de Berlusconi en su primer lustro era increíble, cogió a un equipo ascensor y lo había situado como el más grande de Europa.

Después de eso, el cuadro italiano ha atravesado por altibajos, momentos de esplendor con otros de dudas. Comenzó con otro técnico de prestigio, Capello, capaz de levantar el título sin perder un solo encuentro, y que lograría cuatro scudettos. Además, seguiría siendo temible en Europa. Alcanzaría la final bajo el nuevo formato de Champions League frente al Marsella en el 91 y levantaría el título en el 94 frente al Barcelona de Cruyff por 4-0. Después de eso Tabarez, Terim, Cesare Maldini, los retornos de Sacchi y Capello, Zacheroni, infinidad de entrenadores... Hasta que de 2001 a 2009, el banquillo lo ocuparía Carlo Ancelotti, otro ex jugador de la casa, que levantaría dos nuevas Copas de Europa que situarían al Milán con 7, únicamente superado por las 9 del Real Madrid como máximo campeón de Europa. 

Pese a eso, los escándalos tampoco han desaparecido con respecto al Milán. Implicado en el Calciopoli, que conllevó el descenso de la Juventus y la sanción a otros tantos equipos italianos.

Ahora, sin saborear un título desde 2008 (curiosamente desde el regreso de Berlusconi al cargo de Primer Ministro en Italia) el Milán atraviesa una época de vacas flacas. El poderío del Calcio está decreciendo (incluso podría perder una plaza de Champions en beneficio de la Bundesliga) y la plantilla del Milán, se ha asemejado en los últimos años a un cementerio de elefantes que acoge a ex extrellas veteranas incapaces de plantar cara en Europa. El bagaje de Berlusconi con 25 años al frente, es francamente positivo, aunque se percibe cierto hartazgo de su figura, tras tantos. Además, inevitablemente inseparable, como le sucede con sus escándalos políticos, su imagen ya solo produce o defensa pasionaria o un desprecio incontrolable. No existe termino medio. Su plataforma desde el púlpito del fútbol, también produce agotamiento. El último episodio, cuando se trató de retrasar la publicación del fichaje de Kaka por el Real Madrid para que no le perjudicase electoralmente en 2008.
Y es que es muy difícil separar a un hombre que concentra tantas facetas bajo su figura. No pueden entenderse unas sin otras. Recientemente, celebraba en febrero la conmemoración de 25 aniversario de acceso a la presidencia del Milán, y su equipo mostró una camiseta que incluía su firma. En este tiempo su palmarés futbolístico es envidiable con 5 Copas de Europa y 8 Ligas italianas, junto a otras tantas Copas, Supercopas tanto europeas como locales y 3 campeonatos intercontinentales. Sus actuaciones políticas, declaraciones, enfrentamientos con la justicia, siguen sorprendiendo a los que no vivimos en Italia. Pero "Il Cavaliere" y sus desmanes provocan admiración en unos que le mantienen su fidelidad, no solo electoral, mientras que otros no pueden comprender el apoyo que obtiene un hombre salpicado continuamente por escándalos, que modifica la legislación en su propio beneficio, se declara en rebeldía y arremete dialecticamente contra diversos colectivos. El caso es que el que fuera hombre más rico de Italia, presidente del segundo equipo más galardonado de Europa y el Primer Ministro que más tiempo ha ostentado el cargo desde la creación de la República Italiana promete seguir dando que hablar en todo los ámbitos donde toma parte. Y, si algo se sabe, es que Berlusconi no abandona. Ni en político, ni en finanzas, ni, por supuesto, en el fútbol.