Mostrando entradas con la etiqueta Turquía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Turquía. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de enero de 2021

Cuando el Galatasaray (y Turquía) plantaron su bandera en Europa

Las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea son un largo camino que dura décadas, y que no tiene pinta de finalizar a corto plazo. Pese a que el país es miembro de la OTAN desde 1952, que su mirada se dirige hacia Europa desde los tiempos del Imperio Otomano y que su voluntad es la de acceder al club comunitario, siempre han pesado más las dudas que suponen un país, que pese a declararse laico, la mayoría de su población es musulmana, que mantiene ocupada la zona norte de Chipre y cuyos estándares democráticos, de circulación de personas y de bienes, resultan todavía más escasos de los exigidos por Bruselas. En 1963 se llegó a un acuerdo para ser estado asociado a la Comunidad Económica Europea, a la vez que Grecia por ejemplo. Pero mientras los helenos entraron como miembros en 1981, los turcos siguen esperando... y les han adelantado, infinidad de países, incluso algunos de los que estaban tras el telón de acero en la Guerra Fría o que ni existían antes de explotar los Balcanes.

Aún así, la Unión, en 1999 decidió (¡por fin!) darle un empujón a su integración. En diciembre, en el Consejo de Helsinki, se le reconoció al estado turco la condición de país candidato a la adhesión. Se fijaron una serie de condicionantes, de muy diversos ámbitos: políticos, económicos, sociales, seguridad, instituciones, en materia de ciencia, educación, de frontera... Turquía en ocasiones avanza incluso con reticencias de su población (como por ejemplo, la eliminación de la pena de muerte en 2002). En 2005 se inician las negociaciones formales y desde entonces, cumbres bilaterales, acuerdos, pasos para adelante, hacia atrás, hasta la llegada de Erdogan al poder con un estilo mucho más autoritario, de involución democrática y de frenazo en seco a posibles avances para converger con Bruselas.

Pero todo eso es más reciente. Hoy hay que recordar lo que empezó en 1999, con ese nuevo estatus recién conseguido, el que se sumó a acercarse a Europa fue el Galatasaray y su brillante campaña que le llevó a conquistar la Europa League y posteriormente la Supercopa de Europa. Primera vez que un conjunto turco se asomaba a una final continental y se impuso al resto de "verdaderos" europeos. Realmente el Galatasaray ha sido el conjunto más destacado del país. Ostenta 22 trofeos de liga, 3 más que el Fenerbache. Y fue siempre el adelantado en los grandes avances en este deporte, que pese a su número de seguidores, no puede contar con grandes éxitos internacionales. A nivel de Selecciones, antes de ese año 2000, Turquía solo había estado presente en el Mundial de 1954. A nivel continental, siempre tomó parte por Europa, pese a su ubicación geográfica, con parte europea, pero aún mayor en Asia. A pesar de eso, una única presencia en la Euro 96 de Inglaterra adornaban sus fases finales en Eurocopas. Mismo condicionante llevaban sus equipos. Jugaban en Europa, y salvo las semifinales de la antigua Copa de Europa de 1990 o la eliminación del Manchester United en la Champions 93-94 por parte del Galatasaray, los equipos turcos ocupaban siempre segundos planos con pocas hazañas de mérito.

Pero ese año, recién estrenada la condición de país candidato el Galatasaray y Turquía iban a plantar su bandera en Europa. Imponentes en su Liga, donde llevaban tres títulos consecutivos, y dirigidos por Fatih Terim, "el emperador" y hombre que ha desempeñado prácticamente su carrera deportiva entre el Galatasaray y la Selección Turca. Se juntó una gran generación con fichajes de renombre, como el rumano Hagi, su compatriota Popescu, el brasileño dos veces bota de oro, Mario Jardel, el portero campeón del Mundo en 1994, Taffarel, y una generación turca solvente y que apenas dos años después destacaría en el Mundial de Japón y Corea. Y encima, con el compromiso y voluntad del Gobierno, consciente que sus victorias y avances se convertían en cuestión de Estado. Así se empezó a proteger el calendario para tener más descanso de cara a los compromisos europeos, los embajadores recibían indicaciones que debían buscar los máximos acomodos al equipo en los viajes, y es que cada victoria acercaba a Europa.

Y eso que la campaña comenzó algo agridulce. El Galatasaray no tuvo problemas en la fase previa y eliminó con facilidad al Rapid de Viena. La capital europea más al oeste que trató de tomar el Imperio Otomano, no pudo hacer frente al ímpetu, esta vez futbolístico, con una abundante presencia en la grada de aficionados turcos. Y, además supuso el primer buen sabor de boca y alegría para la hinchada, en un país que apenas unas semanas antes había padecido un brutal terremoto que dejó una cifra cercana a los 44.000 muertos y una estimación de un millón de afectados en el norte de Turquía.

La Champions deparó un grupo complicado. El Milán de Silvio Berlusconi con una delantera formada por Weah y el recién fichado Andrey Shevchenko, un Chelsea preAbramovich pero competitivo con Zola, di Matteo, Flo y un rival alemán, el Hertha de Berlín. Un empate en casa ante el Hertha, y las derrotas en San Siro y Stamford Bridge, dejaron las esperanzas del Galatasaray de avanzar ronda muy mermadas. Y peor aún, cuando en la cuarta jornada, el Chelsea destrozó el Ali Sami Yen con un contundente e irreprochable 0-5. Todo auguraba al fin de la campaña europea.

Sin embargo, el conjunto turco decidió no rendirse. En primer lugar, en Berlín, en Alemania, el país con más emigrantes turcos del mundo, y muchos de ellos presentes en la grada. El equipo se llevó una incontestable victoria por 1-4. Encima, el empate de Chesea y Milán, daba la opción que derrotando a los italianos, engancharse a la Copa de la UEFA como tercero de grupo. Y así fue, en un partido loco, que empezó perdiendo, y que en el ultimo minuto acabaría disponiendo un penalti para hacer un 3-2 que dejaba en la cuneta al Milan y al Galatasaray la bala de continuar en Europa.

Victorias en Viena y Berlín, triunfo sobre el Milán. ¿Qué más podía aportar la segunda competición continental? En primer término, otro italiano cayó a manos de los hombres de Terim. Un Bolonia que contaba con gente ilustre como el portero Pagliuca, Signori o Ventola. Después, tocaría otro alemán. El Borussia Dortmund, con otro ilustre en la portería como Lehman, con Moller, con Chapuisat. Y de nuevo, con un campo que pese a jugar de local los alemanes, daba la impresión contraria al estar plagado de turcos. Y para no desentonar, un 0-2 contundente que dejó encarrilada la eliminatoria y que provocó una invasión de campo de aficionados al terreno de juego... en un partido de ida de octavos de final. Daba igual la ronda que fuese. La alegría turca era mayúscula y el Galatasaray estaba fraguando algo grande, además de seguir ondeando la bandera turca por Europa. Un empate a cero en la vuelta resulto suficiente para superar el tramite. En cuartos, esperaba el Mallorca. Y de nuevo, fuera de casa los de Terim dejaron resuelta la eliminatoria rápidamente. Un 1-4 dejaba a los baleares que contaban con nombres como Etoo, Lauren, Nadal, Diego Tristán o Leo Franco en la estacada. En una vuelta de mero trámite, también acabó con victoria local.

En semifinales, tras haber apeado a austriacos, y alemanes con abundante presencia turca en las gradas, al ser los destinos migratorios más habituales y a los vecinos del Mediterráneo, italianos y españoles, el que mordería el polvo sería el Leeds United inglés. Y en esta ocasión, la eliminatoria empezó en casa. Y con tensión. Una brutal pelea entre las dos aficiones había terminado con dos fallecidos. El partido del que se rumoreó que podría suspenderse, al final se disputó y el Galatasaray supo llevarse renta a Inglaterra. Un 2-0 con un Hagi imperial que dejaba al equipo rozando la final. En la vuelta, se prohibió el viaje de aficionados turcos. La presión esta vez venía del lado de la afición del Leeds que estuvo abucheando constantemente las acciones turcas, pero con un empate a dos, era suficiente para acceder a la final que se disputaría en Copenhague. Aún así, esto provocó ya un punto de inflexión en las relaciones entre Turquía y el Reino Unido, con prohibiciones de desplazamiento a aficionados, reproches mutuos desde las tribunas políticas, etc... que continuaron al año siguiente al enfrentarse de nuevo el Leeds con el Besiktas en la previa de la Champions.  

Retornando al fútbol, en la final esperaba, además otro conjunto inglés, un Arsenal que encabezaba Bergkamp, con un ya destacado Henry, y al que se sumaban Overmars, Vieira, Kanu, Suker, Silvinho o Seaman en la portería. Y allí, sin goles, en los penaltys, el Galatasaray alcanzó la cima europea y se proclamó Campeón de la Europa League. Todavía quedaba una guinda más, en la Supercopa de Europa. Fatih Terim había dejado el equipo para probar experiencia fuera de Turquía, y marcharse al calcio. Allí dirigiría a la Fiorentina, con la que ganaría la Copa y le valdría para dar el salto al Milán al año siguiente. Pero el Galatasaray, que además se había reforzado con el internacional brasileño y bota de oro Mario Jardel, se impuso en Mónaco a un Real Madrid que lideraban Raúl, Figo y Roberto Carlos. Un 2-1 en la prorroga, volvía a hacer ondear la bandera turca en lo más alto. Dos éxitos internacionales para mostrarse ante Europa vía fútbol. Con triunfos y presencia en Alemania, Austria, Inglaterra, Italia o España.

Todas las victorias turcas se recibieron en el país con  alegría desbordada. Ha sido la única vez que un equipo turco ha alcanzado el éxito a nivel continental. Y entre políticos y aficionados era una manera de reivindicación de su presencia en Europa. Además con esa nueva categoría que parecía que se avanzaba en la dirección de la adhesión. Encima, sirvió de germen para conjugar una brillante Selección, que avanzaría a cuartos de final en la Eurocopa 2000 y sería tercera en el Mundial de Japón y Corea 2002.

20 años después, el fútbol turco no ha vuelto a alcanzar estos éxitos. A nivel de Selecciones se ha ausentado de los últimos mundiales. En la Eurocopa, alternó las semifinales de 2008 con quedarse fuera en 2004 y 2016. Su adhesión a la Unión Europea parece estancada, no deseada por muchos de los europeos miembros. Además el 11-S supuso un cambio completamente al mundo a muchos niveles y ha propiciado un mayor rechazo a la libre movilidad de personas y más de religión musulmana. Además, de la gobernación de Erdogan, con un retroceso democrático bastante evidente, y que por ejemplo ya ha manifestado en ocasiones su deseo de recuperar la pena capital dificulta más cualquier acercamiento. Al menos esa campaña del Galatasaray con exitosas victorias, parecía dar un empujón hacía la Unión Europea y una reminiscencia de la grandeza imperial otomana. 

viernes, 22 de mayo de 2020

Mesut Ozil y su renacer turco


Octubre 2010. Mesut Ozil, jugador alemán con ascendencia turca recibe críticas de Hamit Altintop, jugador del Bayern Munich, nacido en Alemania y también con orígenes del país euroasiático por jugar con la Selección Alemana. De hecho su buen hacer en el Mundial de 2010 le sirve de empujón para dar el el salto al Real Madrid desde el Werder Bremen. Altintop, por contra, ha preferido defender la Selección Turca, con menores éxitos que la alemana, pero con el orgullo patrio de defender la tierra de sus padres. Y pese a que los dos jugadores han coincidido varias campañas en el Schalke 04, le lanza esa pulla a su excompañero. Ozil responde que es alemán de tercera generación, que desde categorías inferiores siempre ha defendido a la Selección alemana con orgullo y que no se ve defendiendo otro país. Todo esto se produce poco antes de que Alemania-Turquía se enfrenten en un partido clasificatorio de cara a la Eurocopa 2012. Curiosamente, el año siguiente, Altintop fichará por el Real Madrid y compartirán vestuario sin problemas. También lo harán con Nuri Sahin, otro ejemplo de jugador nacido en Alemania, y que como Altintop en su caso opta por defender a Turquía o con Sami Khedira, que juega con Alemania aunque es hijo de emigrantes tunecinos. Desde ese 2010 a día de hoy, Mesut Ozil ha ido reconciliándose con ese pasado turco hasta convertirse en un rostro que sus noticias ya no solo afectan al ámbito futbolístico sino también se leen en un conflicto político-social que afecta a las dos comunidades y que no se ciñe exclusivamente al mundo del fútbol y esos reproches sobre que país defender a nivel internacional.

La trayectoria de Ozil le hizo dejar el Real Madrid tras tres buenos años, en los que ganó una Liga y una Copa y pasar al Arsenal. En el equipo londinense lleva desde 2013, con buen rendimiento, pero alejado de aquel Arsenal todopoderoso que competía por la Premier o incluso por la Champions. Con la Selección Alemana, de la que tan orgulloso estaba, conquistó el Mundial de 2014 teniendo una participación destacada. Sin embargo en 2018, tras un fiasco en el Mundial de Rusia, decidió dejar la Selección entre acusaciones de racismo.

¿Que ha pasado en estos ocho años? Pues Ozil ha ido protagonizando diversos episodios que le ha convertido en un musulmán más militante, además de acercarse a la figura del presidente Erdogan que le han granjeado polémicas y críticas en Alemania. Su negativa a cantar el himno alemán, la confesión posterior que durante la interpretación del mismo rezaba en turco. Incluso el peregrinaje a la Meca, cumpliendo uno de los ritos musulmanes le granjeó críticas por parte de algunos miembros del partido de Alternativa por Alemania. En España, aunque no habíamos indgado muchos sobre sus creencias si fue, expulsado en 2011 contra el Barça tras pelearse con Villa y trató de justificar su reacción argumentando que el asturiano había insultado al Islam.

Hasta que en mayo de 2018 llegó la gota que colmó el vaso. El presidente Erdogan acude a Londres en un viaje de Estado, aunque en plena campaña para su reelección que conseguirá sobradamente apenas un mes más tarde. Aprovechando su estancia en Inglaterra, recibe a varios jugadores de fútbol. Acude Cenk Tosun, jugador del Everton en ese momento, que (continuando el debate de Ozil-Altintop) nació en Alemania, llegó a jugar con los germanos en categorías inferiores pero en 2011, deja su país de origen y pasa a la Superliga turca y poco tiempo después tramita el cambio de Selección y decide defender a Turquía a nivel absoluto. Pero sobretodo acuden Gundogan, del Manchester City y Mesut Ozil del Arsenal. Jugadores mucho más mediáticos, de equipos más poderosos... y que pese a sus antepasados turcos, han decidido jugar con Alemania. Los tres entregan camisetas a Erdogan y se fotografían gustosos con el Presidente turco. Y esto provoca abundantes críticas por ese apoyo indisimulado a uno de los líderes que lleva varios años en el poder y que bajo su mandato se está produciendo un abundante retroceso en materia de libertades y derechos humanos.


Esto sucede poco antes del Mundial de Rusia, donde Alemania defiende título, y será última de grupo en la primera fase, perdiendo con México y Corea del Sur. Ozil decepciona y deja actuaciones muy pobres. Y un mes después, acabará anunciando su renuncia de la Selección Alemana. Además, con acusaciones de racismo dirigidas contra el presidente de la Federación:

"Es con mucho dolor y después de mucha consideración que debido a los hechos recientes no jugaré por Alemania mientras tenga este sentimiento de racismo y falta de respeto"

"Solía portar la camiseta de Alemania con mucho orgullo y entusiasmo, pero ahora no. Siento que no soy querido y creo que lo que he logrado desde mi debut en 2009 se ha olvidado"

"¿Es porque soy turco? ¿Es porque soy musulmán? Creo que aquí se toca un tema importante"

"En los ojos de Grindel (Presidente de la Federación Alemana) y de sus seguidores, yo soy alemán cuando ganamos, pero soy inmigrante cuando perdemos"

Su decisión provocó diferentes reacciones. Tanto en Turquía como en Alemania. Un equipo de la 1ª división turca el Matyalaspor saltó al campo con camisetas con su cara y un claro "Estamos contigo, di No al racismo". La ministra de Justicia alemana del SPD lo recibió como "una noticia triste" mientras que su homologo turco felicitó al jugador por "su mejor gol contra el fascismo". El titular de la cartera de exteriores alemana fue más duro, señalando que "no creo que el caso de un multimillonario que vive y trabaja en Inglaterra diga mucho de la integración de extranjeros en Alemania". Angela Merkel mostró su respeto hacia la decisión. La Federación Alemana negó las acusaciones de racismo. Pero el caso es que Ozil tras 92 internacionalidades y proclamarse campeón del Mundo en 2014, abandonaba la Selección. Y además, lejos de esconder sus simpatías por Erdogan las siguió reafirmando. Tanto que el mandatario turco sería testigo de su boda con la modela turca Amine Gülse, miss Turquía 2014 o compartirían mesa en la cena de fin del ayuno por el Ramadan en 2019

Sí este apoyo a Erdogan le habían provocado ampollas, y él respondió convencido de sus actos. Ha dado un paso como defensor publico de causas del mundo musulmán, al apoyar a los miembros de la minoría uigur, una comunidad que practica el Islam en China y que en los últimos años está siendo objetivo de los campos de reeducación. Mandó su denuncia pública, acompañada además de la bandera que suele usar el colectivo. De sus mensajes, se desligó el Arsenal, consciente del incidente y perdida de popularidad que produciría la declaración en China. Ozil, está vez tampoco se desdijo. 

martes, 27 de diciembre de 2016

Equipos de fútbol con el águila bicéfala en el escudo


Este año no podrá celebrarse, ya que el Talavera perdió la categoría la pasada campaña y no coincidirán en Segunda B, donde el Toledo, el equipo de la capital de provincia marcha en segunda posición, tratando de recuperar la división de plata por la que se codeó en los 90. Ambos equipos comparten una simbología clara en sus escudos. Una corona encabezando un águila bicéfala, y en el centro el nombre del equipo y un escudo, con un balón de fútbol en el caso del Toledo. Y una torre y dos vacas, cada una mirando a un lado, escudo de la ciudad de Talavera de la Reina. 

Como bien publicó la fantástica web Paladar Negro en su texto sobre símbolos compartidos preparó una bonita infografía sobre equipos que compartían el águila bicéfala en sus escudos. En ella se encontraba incluso el duelo griego entre PAOK de Salonica y AEK de Atenas, que incluso recibe el sobrenombre del clásico del águila bicéfala. 

No solo a nivel de clubes. Las Federaciones rusa, albanesa y montenegrina también cuentan con el águila bicéfala en sus respectivos escudos. Así como diversos clubes. El Konyaspor turco o los albaneses Mamurrasi, Çakrani, Domozdova. También ya vimos el caso del equipo chipriota Doxa Kapiotia.


¿De donde procede esta simbología común que vincula a países tan diversos como España, Rusia, Albania o Montenegro en fútbol? Pero que también encontramos en municipios y ciudades de Alemania, Países Bajos Austria o Serbia. El águila de dos cabezas con las alas extendidas comenzó a ser utilizado por dinastía Paleólogo, que reinarían en el Imperio Bizantino los últimos tres siglos del mismo y se dotaron de dicho escudo. Sus enlaces con familias de Occidente comenzaron a extenderlo por Europa. En ocasiones se ha dicho que parte de su simbología pretendía representar ese punto de unión entre Oriente y Occidente.

Después el escudo fue empleado por diversas casas europeas. Carlos I lo introdujo en España y sería mantenido por la casa de los Austrias hasta el fin de su dinastía en el 1700. La Casa Real austriaca también hasta la proclamación de la República, y la separación de Hungría, tras la I Guerra Mundial. En Rusia se introdujo en el siglo XV a partir del zar Ivan III y se convirtió en uno de los símbolos nacionales. Con el triunfo de la Revolución Rusa fue apartado, hasta la desintegración de la URSS en que fue recuperado. Y esa influencia rusa hizo que se trasladase a otros estados como Serbia, Albania o Montenegro. En el caso de los equipos de fútbol griego, vino a partir de la llegada a las ciudades de Salónica y Atenas, de refugiados de Constantinopla procedentes de la guerra greco-turca (1919-1922). Ambos conjuntos, inspirados en ese origen bizantino, apostaron por incluir al águila de dos cabezas en sus escudos.

domingo, 31 de enero de 2016

Y el fútbol provocó que Armenia y Turquía tuviesen que verse las caras


Aquí ya hablamos una vez, de que por diferentes circunstancias políticas, históricas o por conflictos todavía vigentes, la UEFA ha prohibido ciertos enfrentamientos entre diversas selecciones. Es por ello, también que el Estado de Israel pertenece a la Confederación Europea y no a la Asiática, donde habría abundantes problemas por su no reconocimiento. El caso es que en 2008, el sorteo clasificatorio de cara al Mundial 2010, deparó que debían verse las caras Armenia y Turquía, y en esta ocasión, el fútbol sirvió para provocar un pequeño acercamiento entre dos naciones que no mantenían relaciones y que incluso, desde 1993, habían decretado el cierre fronterizo.

El conflicto más reciente había sucedido apenas unas décadas antes. Armenia se había anexionado la región de Nagorno Karabaj, bajo soberanía de Azerbaiján. Los turcos, contrarios a esa intervención decidieron decretar el cierre de la frontera que comparten con Armenia. Sin embargo, la razón de mayor peso que lleva sucediendo desde practicamente todo el siglo XX fue el conocido como genocidio armenio. Posiblemente, después del holocausto, el genocidio más estudiado y debatido.

Comenzó en 1915, todavía bajo bandera del Imperio Otomano en plena I Guerra Mundial. Y se sucedió hasta 1923. El 24 de abril de 1915, el gobierno de "los jovenes turcos" detuvo un pequeño grupo de 235 armenios que residían en Constantinopla. Después aumentó la cifra a 600, hasta que emitió una norma en la que obligaba a la deportación de toda la comunidad armenia. Se estima que hasta un millón de personas pudieron perder la vida. También se registraron otros episodios contra grupos de origen serbio, asirio y griego.

El estado de Turquia, nacido tras la desintegración del Imperio Otomano no ha negado la existencia de asesinatos de armenios, pero se niega a aceptar la etiqueta de genocidio y que respondiesen a un plan de exterminio organizado. Mientras tanto, la República de Armenia, surgida en 1991 tras el colapso de la URSS, ha intentado hacer publico y recabar apoyos para que los sucesos fuesen reconocidos a nivel internacional como genocidio, algo que hasta el momento han hecho varios países. Entre ellos, Francia, Canadá, Italia, Argentina, el Vaticano, Alemania o Rusia. España, por contra, no se refiere a los hechos como genocidio, aunque también algunas Comunidades Autónomas sí lo han reconocido. En Francia y Suiza, incluso se ha propugnado legalmente que sea delito el negar su existencia.

Sin embargo, tras más de 15 años sin relaciones diplomáticas e incluso con la frontera cerrada desde 1993, la fase de clasificación para el Mundial de 2010, sirvió para que Turquia y Armenia debieran coincidir. Quedaron encuadrados en el grupo 5 (también el de España), y para el enfrentamiento de septiembre de 2008 en Erevan, la capital armenia, el presidente del país invitó a su colega turco a presenciar el partido. Era un acto sin precedentes. Nunca un presidente turco había visitado a su vecino. Y por supuesto el gesto contó con el agrado de toda la Comunidad Internacional. Futbolísticamente, sí que se había registrado un encuentro parecido apenas unos meses antes. En el campeonato de Europa Sub-19, Armenia recibió a Turquía sin que se registrasen incidentes.
Entre fuertes medidas de seguridad, incluyendo la instalación de cristales blindados en el palco del estadio, Abdula Gül pudo ver como su país, Turquía, se imponía por 0-2, a la Armenia que presidía Serguie Sarkisian. El encuentro fue cordial y cargado de buenas intenciones, pese a que también se registraron protestas de algunos sectores nacionalistas contrarios a la visita, hasta que Turquía reabriese la frontera y reconociese el genocidio.

En octubre de 2009, un año más tarde, Sarkisian devolvió la visita que también concluyó con victoria turca por el mismo resultado. Ninguno de los dos países logró clasificarse al Mundial. Pero al menos parecía que el encuentro deportivo servido para avanzar la diplomacia entre ambos países. Apenas cinco días antes, habían firmado en Zurich  un acuerdo para la normalización de las relaciones, reabrir las fronteras y crear una comisión mixta e independiente para  investigar los sucesos acaecidos desde 1915 hasta 1923. Al partido llegaron ambos presidentes juntos, en un autobús con las banderas de los dos países. Se decidió homenajear a Hrant Dink, periodista turco defensor de la causa armenia y que fue asesinado por un joven de 17 años. Se realizó una simbólica suelta de palomas y se prohibió la entrada de banderas de Azerbaiján que portaban algunos simpatizantes azeríes para no desencantar a la comitiva armenia.

Desgraciadamente, las buenas intenciones apenas duraron unos meses, y de nuevo los acuerdo fueron paralizados. Incluso a día de hoy, la frontera turco-armenia permanece cerrada. Y el pasado mes de abril cuando se cumplían 100 años de las primeras detenciones y matanzas de armenios no hubo homenaje conjunto. Y es que el fútbol sirvió de primer acercamiento, y para iniciar un deshielo de más de dos décadas, pero resultó insuficiente...

martes, 10 de diciembre de 2013

Greenpeace, Mandela.. Reivindicación y homenajes desde el fútbol

Son las noticias con más sabor político-futbolero del fin de semana. Hoy, rueda de prensa previa del partido de Champions del Real Madrid en Copenhague. Comparecen el técnico Carlo Ancelotti y Pepe, cuando en mitad de la misma, de un expositor cae una pancarta bastante llamativa. "Save the Arctic. Show Gazprom The Red Card". La pancarta hace ruido, paraliza la rueda de prensa, capta la atención de Pepe y Ancelotti que asisten con interés a ver que contiene. Greenpeace, emplea un claro guiño futbolístico contra uno de los patrocinadores de la Competición. La pancarta es retirada de manera improvisada, pero el objetivo ha sido logrado indiscutiblemente. El hecho es comentado en todo el mundo. Hace unos meses, la organización ecologista ya había desplegado una pancarta gigante contra la misma empresa durante otro partido de Champions entre el Basilea suizo y el Schalke 04 alemán. Por supuesto la UEFA detuvo el partido hasta su retirada. Están atentando contra uno de los adinerados esponsors.

Esta semana, también dio que hablar el gesto por el que optaron los jugadores marfileños del Galatasaray, Didier Droga y Emmanuel Eboue. Al finalizar el partido de su equipo contra el Elazigspor, se desprendieron de sus camisetas. Drogba lucía debajo una que decía "Thank you Madiba". Eboué optó por un "Rest in Peace Nelson Mandela". Ambos rendían su particular homenaje al líder sudafricana Nelson Mandela que había fallecido el día anterior. La Federación turca ya ha manifestado que los dos futbolistas deberán declarar ante la Comisión de Disciplina y que se exponen a una sanción económica, puesto que el reglamento prohibe expresamente el portar cualquier tipo de mensaje o eslogan político. Aún así, optaron por lanzar y dejar clara su proclama publicamente.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Burak Karan, de internacional sub 17 alemán a morir combatiendo en Siria

Hoy es una de las noticias más impactantes que recoge el diario Bild en Alemania. Burak Karan, ex jugador de fútbol, con orígenes turcos, nacido hace 26 años en la ciudad de Wuppertal habría fallecido el pasado mes de octubre combatiendo en Siria junto a los rebeldes que pretenden derrocar el gobierno de Bachar al Asad. Burak Karan se había formando en la cantera del Hertha de Berlín y había sido internacional en categorías sub 16 y sub 17. Coincidió con algunas promesas germanas, como el madridista Sami Khedira o el internacional Kevin Prince Boateng, que se ha referido al suceso en su twitter. Pero su recorrido no fue el mismo, dio el salto por varios conjuntos, hasta terminar colgando las botas prematuramente en 2008 en las filas del segundo equipos del Alemania Aachen.

Se casó, tenía dos hijos, pero tras retirarse, Karan comenzó a profundizar y comprometerse más con la Yihad. Se desplazó a Turquía, y allí, comenzó a ver vídeos del conflicto en Siria, que le consternaron profundamente. Tanto que decidió embarcarse a la frontera y alistarse con los rebeldes. Según su hermano en el Bild, únicamente recaudaba fondos y transportaba medicinas, aunque la aparición de un vídeo suyo con un AK 47, da una imagen todavía más beligerante del ex futbolista. El pasado 11 de octubre, fallecía por un bombardeo aéreo de las tropas gubernamentales. 

jueves, 12 de enero de 2012

El fútbol en Chipre (III): Equipos, simbolos, escudos

Repasado el caso del Anorthosis Famagusta, el primer club fundado en Chipre y sometido al destierro de tener que jugar lejos de su ciudad, hay otros muchos casos de conjuntos de fútbol que aprovechan su iconografía para mostrar su disposición política. Varios equipos de la parte grecochipriota trataron de asemejarse a sus padrinos griegos. Algunos como Apollon o Aris recogieron nombres mitológicos, que también eran usados por equipos griegos. Otros como Olympiakos o Atromitos, también coincidían en nombre con sus "hermanos" y el escudo del Omonia, resulta ser un calco perfecto de el del Panathinaikos. O, el equipo más poderoso de la Isla, el Apoel, cuyas siglas son un acrónimo, de Club de fútbol de los griegos de Nicosia. Pero hay conjuntos que han querido ir más allá. 

El Ethnikos, en griego nacional, de la ciudad de Achna, club fundado en 1968 y que actualmente milita en 2ª división, aunque ha llegado a participar en alguna ocasión en la Copa de la UEFA. Es un caso llamativo ya que no duda en exhibir sus convicciones en su escudo mostrando un mapa de Grecia y Chipre unidas como si se trataran de un territorio conjunto, como muchos ansían.

El A. P. Pafou, de la ciudad de Pafos, es otro claro ejemplo. Fundado en el año 2000 tras la fusión del Evagoras y del Apop. En el combina los dos anteriores escudos, uno con claras semejanzas griegas, el otro con el rostro de un personaje histórico que daba nombre al conjunto. Evagoras Pallikarides, un guerrillero e icono de la lucha chipriota por la independencia que fue ejecutado por los británicos en 1957.

Quizá en su origen sin mayor representatividad política, pero también merece ser nombrado el Asil Lysi. Fundado en 1932 en Famagusta, y ahora también sometido al destierro de su ciudad, teniendo que desplazarse a Larnaca. En su escudo, representando los ideales olímpicos, aparece el "Discobolo" de Mirón, una de las esculturas más celebres de la época helenistica.

Otro equipo sometido al destierro es el Doxa Katiopia, creado en 1954. De un distrito de Nicosia tuvo que mudarse a la ciudad de Peristorna. En su escudo representa uno de los símbolos habituales griegos (aunque siendo honestos presente en la mayoría de civilizaciones mediterráneas), el águila bicefála.

Sin ninguna referencia en su escudo, toda la representatividad del Enosis, reside en su nombre. Es el término griego de Unión, y con el que se bautiza todos los movimientos, ideas, propuestas de integración de Chipre con Grecia. Así se bautizó un equipo de Pareklissia, distrito de Limassol y fundado en 2006.

Representando a la otra comunidad de la Isla, los proturcos, el caso más visible es el Çetinkaya. El único equipo turcomano que participó en la fundación del primer campeonato chipriota en 1934. En su escudo no ocultó sus simpatía y preferencias, y llegó a proclamarse campeón en 1951 frente a sus rivales progriegos. Tras la separación de la Isla, decidió "alistarse" en el bando norte, y pese a ganar la competición de la zona turca en varias ocasiones, al no ser reconocida por la UEFA, no ha podido tomar parte en competiciones europeas.

Para finalizar, quizá como canto a la esperanza habría que mencionar al Apep Pitsilia de la ciudad de Kyperounda. Fundado en 1979, cinco años después de la ocupación turca, decidió figurar en su escudo una paloma mensajera, quizá como icono pacificador y de reconciliación entre dos comunidades divididas.

lunes, 9 de enero de 2012

El fútbol en Chipre (II): La resistencia del Anorthosis Famagusta


El Anorthosis, de la ciudad de Famagusta es el club más antiguo de Chipre. Fundado en 1911, bajo dominio británico tuvo que aguardar más de 20 años a que se iniciara el campeonato local. 

Siempre resultó un icono griego. Desde sus colores a su simbología. Durante la ocupación británica de la Isla que perduró hasta 1959, había sido uno de los templos donde mostrar el sentimiento nacional. Pintadas a favor de la unión con Grecia, de la independencia británica, de usar el club como refugio de disidentes fueron habituales en las décadas de los 30, 40 y 50. En muchas ocasiones se declaró la clausura del club, que siempre resurgía y sobrevivía. Sus presidentes, propietarios y gerentes fueron detenidos en varias oportunidades por lucir estos símbolos, ondear banderas griegas en el estadio y utilizarlo como elemento propagandístico animando la independencia.

En 1974, agrandó aún más su historia ya que quedaba enclavado en zona turca, y debía trasladarse a Larnaca para proseguir en territorio grecochipriota. Desde entonces, no ha renunciado a su nombre y es un símbolo de resistencia y orgullo frente a la invasión turca. Además, junto al Apoel y el Omonia  es de los equipos más laureados del país con 13 campeonatos ligueros. Por sus filas han pasado futbolistas como Mario Jardel, Savio, Nordin Wooter o Michael Obiku.

Pero sí hay un motivo de orgullo en la larga y mítica existencia del Anorthosis fue en la fase previa de la Champions de 2006, cuando el equipo representante del nacionalismo griego, desterrado de su estadio y ciudad por la invasión turca, debió enfrentarse en la fase previa de la Champions al Trabszonspor turco. Se trataba del primer enfentamiento entre un equipo (greco)chipriota y uno turco. Las medidas de seguridad resultaron excepcionales para evitar incidentes, y el encuentro adquirió un simbolismo inusitado.

Los turcochipriotas se movilizaron y se volcaron con el Trabzonspor, y acudieron al estadio plagado de banderas de la zona turca. En el encuentro en Turquía, muchos aficionados acompañaron a su equipo con la bandera de la República Turca de Chipre del Norte. Los grecochipriotas, en la vuelta, también se volcaron. Y, la historia sonrió al teórico pequeño, que sin partir como favorito, remontó el 1-0 de la ida y se impuso por 3-1 en su estadio... o en su estadio de Larnaca, ya que, recordamos, no puede jugar en Famagusta. El partido y su consiguiente victoria fue todo un hito nacional.


miércoles, 4 de enero de 2012

El Fútbol en Chipre (I): Historia y contexto


Chipre es la última nación dividida de Europa. Una verja vigilada por militares separa a las dos poblaciones de la Isla desde 1974. Por un lado, la mayoría griega, más extensa, con amplias relaciones con Europa, y Occidente, la otra, en el norte, turcomana, utiliza idioma y moneda turca, y de hecho, solo es reconocida por Ankara y por la Organización de la Conferencia Islámica. Este Estado es miembro de la Unión Europea desde 2004 pero sus divisiones prevalecen y siguen enquistadas pese a los intentos de reunificación.

El fútbol no es ajeno a estas circunstancias. Como sucede con sus "padres protectores" Grecia y Turquía, el fútbol comparte un papel protagonista aunque en ligera desventaja con el baloncesto. Pero el deporte rey siempre ha tenido grandes adeptos, y de nuevo, ha resultado un importante foro de simbolismo, propaganda y campo de batalla de las dos comunidades.

El fútbol en Chipre ya tuvo connotaciones especiales bajo dominio británico. El Anorthosis Famagusta fue un claro exponente, atreviéndose a izar la bandera griega en varias oportunidades y convirtiéndose su estadio en el lugar de firma de pasquines y proclamas independentistas, algo que conllevó la clausura del club en varias ocasiones.

Más adelante, tras proclamarse la Junta de los Coroneles en Grecia en 1967, momento que el país llegó a ser apartado de la OTAN y suspendidas sus negociaciones para entrar en la UE, los militares quisieron profundizar en un nacionalismo heleno que incluyese la unión con Chipre como parte del Estado Griego y en expulsar a los turcos de la región. Uno de los efectos más simbólicos, resultó, el invitar al campeón de la liga chipriota, a que al año siguiente disputase la Primera división de la Liga Griega. Así fue como entre 1967 y 1973, el Olympiakos Nicosia, creado bajo el mismo nombre del conjunto del Pireo el más galardonado de Grecia, en tres ocasiones, el AEL Limassol, el EPA Larnaca y el Omonia de Nicosia, tuvieron fugaces apariciones por el campeonato griego. En 1973, el que disfrutó de tal hazaña, fue el Apoel Nicosia, que a diferencias de sus compatriotas predecesores cuajó una brillante campaña finalizando el 13ª y consiguiendo la permanencia. Eso conllevaría que al año siguiente, fueran dos los representantes chipriotas en el campeonato griego... pero ese verano del 74, la dictadura militar y la monarquía fueron  derrocados de Grecia y se puso termino también a la disputa de equipos chipriotas con sus vecinos.

En esos momentos, Turquía ya había procedido a invadir la zona norte del país,, creando una República propia, dividiendo la Isla hasta el día de hoy. Los griegos y turcos que residían en zonas teóricamente ajenas, originaron nuevos conflictos, en lo relativo a sus canjes, posesiones, negocios que veían como debían desprenderse de ellos. De nuevo el fútbol quedó marcado inevitablemente dividiéndose en dos campeonatos que perduran hoy en día...

viernes, 11 de noviembre de 2011

Guus Hiddink, el maestro

Guus Hiddink está considerado uno de los mejores entrenadores del Mundo. Además de que le avala una brillante trayectoria en la que ha dirigido entre otros a PSV, Real Madrid, Chelsea o Fenerbahce, equipos top de sus respectivos países y en su palmarés figuran 1 Champions League, 1 Copa Intercontinental, 5 Ligas holandesas y 5 torneos de Copa entre los Paises Bajos e Inglaterra, su faceta se ha visto acompañada, además, como un experto en sacar el máximo de Selecciones nacionales. Semifinalista con Holanda en 1998 y con Corea del Sur en 2002 en los Mundiales, misma ronda con Rusia en la Eurocopa de 2008, clasificación y plantarse en octavos con una débil Australia en 2006... ahora centra sus esfuerzos en Turquía. Pero, su carrera, y su vida en general, ya recogen un halo carismático que le engrandece.

Nació en Varsseveld, a unos 100 kilómetros de Amsterdam, en una localidad holandesa de unos 6000 habitantes, cercana a Arhem y próxima a Alemania. En esta región fue famosa la ofensiva aliada durante la II Guerra Mundial conocida como Operación Market Garden. Se trataba de controlar los puentes holandeses para aislar los contingentes nazis. Por aquel entonces, Gert Hiddink, era un rostro que disfrutaba jugando al fútbol, Limpio de sangre judía y sin inquietudes políticas, fue designado por los alemanes para distribuir los cupones de alimentos en la población de Varsseveld. Desde su puesto, fue testigo de las barbaries cometidas, y aprovechó su situación para manipular censos para conseguir más comida, ayudar judíos, hacerles llegar sustento e incluso llegó a ocultar a tres de estos en su propia casa para evitar que cayeran en manos nazis en plena "solución definitiva". Su osadía, fue aún más lejos, le llevó a ayudar a dos pilotos aliados derribados, a los que fue a buscar en bicicleta antes de que fueran detectados por los alemanes y utilizó sus influencias para devolverles a zona segura. El propio Eisenhower agradeció tales actos que hubieran conllevado una muerte segura. Uno de los puentes próximos a su domicilio se bautizó como Hiddinkbrug en su honor.
Tercero de sus seis hijos, nació en 1946, Guus Hiddink. Ya con la guerra finalizada, y con su padre pudiendo retornar a su labor deportiva, primero como futbolista, más tarde como árbitro. Guus se educó en ese ambiente, orgulloso del compromiso de su padre y apasionado por el fútbol. Como jugador no destacó en exceso. Un centrocampista vulgar que llegó a militar en el PSV Eindhoven dos campañas pero que siempre se movió en equipos menores, no fue internacional e incluso llegó a aventurarse en la liga norteamericana, mostrando un incipiente cosquilleo de entrometerse en causas futbolísticas poco habituales. Pero pronto supo que su carrera como jugador era limitada, pero a su vez tenía gran capacidad como técnico.

Nada más colgar las botas se convirtió en entrenador de su equipo, el De Graafschap y tras apenas dos años, daría el salto al PSV Eindhoven al que haría Campeón de Europa en 1988 y conseguiría 3 Ligas holandesas de manera consecutiva. Además, mostró su buen ojo, firmando a un desconocido Romario, posteriormente nombrado mejor futbolista del mundo. Tras un paso por el Fenerbahce turco, en 1991 aceptó una oferta del Valencia.

Muy recordado fue su acto en un Valencia-Albacete en febrero de 1992 al ordenar que o se retiraba una pancarta con una esvástica que había en el fondo de aficionados manchegos o se negaría a disputar el encuentro. La simbología, habitual en muchos estadios europeos por aquel entonces, y ante una estéril Ley del Deporte que amenazaba con sanciones que no llegaban a plantearse, se encontró con la firmeza del preparador holandés, educado en un ambiente comprometido hacia esta ideología que logró retirada de la pancarta. "La verdad es que tengo problemas con esto. Veo estas cosas, como el banderín del domingo, y siento algo especial. No participé en la guerra, pero rechazo todo aquello. En mi familia hay una historia fuerte...” “Cada hombre tiene que pensar en todo esto y adoptar una actitud. Es malo permanecer pasivos. Actualmente son grupos pequeños, y realmente no creo que pase nada. Pero, como persona, quiero tomar partido y lo rechazo" fueron sus manifestaciones tras conocerse su orden a los delegados de su campo. Esta acción, propició que en España se abriese de nuevo el debate y muchos equipos tuviesen que actuar más diligentemente contra estos símbolos.

Abandonó Mestalla en 1994 y fue nombrado Seleccionador Holandés alcanzando las semifinales en el Mundial de Francia 98 donde fue eliminado por Brasil en la tanda de penaltys. Campeón de la Intercontinental con el Real Madrid y tras un corto paso por el Betis, comenzó apuestas increíbles que le granjearon elogios y simpatías. Se comprometió para dirigir a Corea del Sur en su Mundial en una apuesta que sonaba a excéntrica. Pero los coreanos fueron campeones de su grupo derrotando a Portugal y Polonia, en octavos vencerían a Italia y en cuartos de final a España, cayendo en semifinales frente a Alemania por un gol a cero. Hiddink se convirtió en un héroe nacional. Recibió la ciudadanía honorífica junto a otros reconocimientos privados (vuelos gratis de por vida en Korean Airlines, se bautizó con su nombre el estadio de Gwangju donde se clasificaron para semifinales...). Su figura fue la de un autentico ídolo entre los orientales. Participó en un multitudinario desfile, se creó el "Guuseum" en Holanda, donde se recogían anécdotas y objetos personales, y su casa se convirtió en lugar de peregrinaje para turistas coreanos. ¡Con inscripciones en coreano para facilitar la visita!

Aclamado, no pudieron convencerle para que continuase al frente de los asiáticos. Decidió retornar a Holanda a dirigir al PSV entre 2002 y 2006, conquistando otros tres campeonatos de los Paises Bajos que le convirtieron en el técnico holandés más laureado, además de alcanzar unas semifinales de Champions, un hito que se resistía al equipo de Eindhoven desde hacía más de una década. Curiosamente, sus ansías de probar desafíos, le llevaron aún más lejos. Se convirtió en el Seleccionador de Australia, compaginando su cargo con el de entrenador del PSV. Y Australia, tras derrotar a Uruguay en el repechaje, ¡volvía a un Mundial 32 años después! De nuevo convertido en ídolo de masas con pancartas en Sydney como "No Guus, no Glory" o "In Guus we trust"... Y en el Mundial, pese a ser una de las cenicientas lejos de desentonar, venciendo a Japón y empatando con Croacia, Australia avanzó a octavos de final, siendo derrotada por la campeona Italia, con un penalty que se cometió fuera del área. De nuevo Hiddink, agrandaba su leyenda.

Esta vez, lejos de apuestas arriesgadas y compatibilidades complicadas, Rusia se lanzó en su contratación. Abramovich y el resto de jerifaltes futbolísticos rusos querían relanzar una alicaída Selección, y se lanzaron a por el seleccionador que más había brillado en los últimos años. Rusia, bajo su dirección, alcanzaría las semifinales de la Eurocopa de 2008, su mejor torneo desde que desapareció la URSS, y nombres como los Arshavin, Zhirkov, Akinfeev, recuperarían una estela de jugadores rusos que se había perdido en Europa en la última década. Por el camino, además, eliminó a su Holanda natal. Aseguró que no le importaría que le considerasen un traidor a su país, pero que trabajaría por la victoria rusa. Los holandeses, se quitaron el sombrero ante su planteamiento y su victoria. 
Su relación con Abramovich, dueño del Chelsea y uno de los mandamases de la Federación, le permitió compaginar su cargo de Seleccionador ruso con el de entrenador del Chelsea. El propietario le insistió tras la marcha de Scolari y finalmente, Hiddink accedió en febrero de 2009. Pese a solo perder un encuentro, no logró alcanzar al Manchester United en la Premier. En la Champions, soñó con el título, pero cuando acariciaba la final, un gol de Iniesta en el tiempo añadido les apartó del sueño y aunque saborearía un trofeo con el triunfo en la FA Cup, parecía escaso rédito. Volvió a concentrarse en potenciar a Rusia, pero una sorprendente derrota ante Eslovenia en la repesca la dejaría fuera del Mundial 2010 y Guus, decidió cerrar su etapa en el Este. Un batacazo inesperado en una trayectoria impoluta a nivel de Selecciones y que dejaba a Hiddink sin acudir al Mundial de Sudáfrica tras haber estado presente en los tres últimos con tres combinados diferentes.

Desde 2010 prueba suerte en Turquía, una Selección irregular, capaz de grandes gestas y con un espiritu competitivo mayúsculo, pero también frágil e inconstante, y adaptándose a los flujos migratorios entre está y Alemania, que ya han provocado varias polémicas de pasaportes y elecciones por parte de diversos futbolistas. De momento, de nuevo Guus tendrá que acudir a una repesca, ante Croacia, para certificar su presencia en la Eurocopa de 2012. Ciertamente, Guus Hiddink merece acudir y proseguir una brillante carrera.

Más información:

lunes, 9 de mayo de 2011

El trasvase turco-alemán

Esta semana se resolverá el futuro de Laurent Blanc tras darse a conocer sus palabras y recomendaciones en las que pedía "menos negros" en las escuelas de formación francesa y se primasen otras características. Ya hablamos tiempo atrás aquí también sobre las nacionalizaciones en el fútbol. Hoy ante la avalancha de noticias y contrataciones con el Real Madrid de protagonista, toca prestar un ojo hacia Alemania y sus conexiones turcas. La Selección germana, campeona del Mundo en tres ocasiones, otras tantas subcampeona y también dominadora del fútbol continental europeo con nombres tan arios como los de Mathaus, Berti Vogts, Gerd Muller, Beckenbauer, Breitner, Schuster, Kahn, Klinsmann o Rudi Voller, no puede quedar separada de la metamorfosis que vive el país. La Comunidad turca representa ya el 4% de la población. El grupo extranjero con mayor presencia, el idioma después del alemán más utilizado y con una presencia e influencia cada vez más notable. 

Como en épocas pasadas, donde el Sacro Imperio Germánico y el Imperio Otomano se aliaban o combatían según los intereses, la historia se mantiene pareja. Cada vez es más presente actividades dirigidas a ambas comunidades. Pero también provoca nuevos focos de tensión cuando jóvenes muchachos nacidos en Alemania pero de padres turcos, destacan en el mundo del fútbol.

Ozil y Tasci, en una convocatoria de la Selección Alemana

Y es que a unos jóvenes imberbes les va tocando antes decantarse por una camiseta. La de sus orígenes familiares o la de su nueva patria donde nacieron. El actual madridista Mesut Ozil se inclinó por Alemania y surgieron duras acusaciones de haber falsificado el pasaporte por parte del propio Guus Hiddink, actual seleccionador de Turquía. Hamit Altintop, turco también nacido en Alemania y posible futuro compañero en el Real Madrid a partir de la próxima campaña también se sumó al debate y criticó la decisión de Ozil de haberse inclinado por jugar con los teutones, con mayor tirón comercial, que por Turquía, la tierra de sus orígenes y más para alguien con creencias musulmanas. Ozil salió a defender su convencimiento, su sentimiento alemán y su carné de identidad y el de su familia.

Sahin y Altintop celebran un triunfo con Turquia
Las teorías de Altintop se podrían extender hacia otros jugadores y se felicitaría al ver como otros sí pensaron como él e iniciar el fenómeno de los "retornados". El más destacado, otro que vestirá de blanco en el Santiago Bernabeú, Nuri Sahin, una de las mayores promesas del fútbol europeo, nacido en Gelserkichen pero que se comprometió desde pequeño con defender los colores otomanos. Como Altintop, también lo hizo su hermano, que milita en el Eintrach de Frankfurt, el defensa del Bayern Munich, Ekici o Hakan Balta, que no solo optó por jugar con los turcos, sino que su carrera futbolística también le llevó al país euroasiatico. El que sentó las bases fue Bassturk nacido en Alemania y curtido en el fútbol germano pero que se comprometió con el país de sus padres y con el que sería tercero en el Mundial de Corea y Japón.

Por contra, y tal y como optó Ozil, también hay otros que besaron el uniforme alemán. Pioneros fueron los ya retirados Mustafa Dogan, nacido en Turquía pero que emigró de joven a Alemania y que apenas lució la camiseta Die Mansschaft en un par de oportunidad pero estuvo citado para la Copa Confederaciones de 1999 y Mehmet Scholl, de padre turco y madre alemana y cuyo verdadero apellido era Yuksel. Scholl, brilló en una carrera con un amplio palmares tras muchos años de buen juego con el Bayern Munich. El muro que derribó su ingreso en la Selección Alemana también se vio relanzado al conquista la Eurocopa de 1996. En la actualidad son otros nombres los que suenan con mucha más fuerza como el defensa del Stuttgart Serdar Tasçi, que ya estuvo presente en el Mundial de Sudáfrica. Y con atención viene sonando Ilkay Sundogan, centrocampista de 18 años que ocupará el puesto de Sahin en Dortmund a partir de la próxima campaña y que, de momento, en categorías inferiores también ha optado por el blanco germano.

Sin lugar a dudas, el culmen se produjo en la Eurocopa de 2008. Turquía y Alemania se enfrentaban por acceder a la final contra España. Finalmente fue el país centro europeo el que derrotó a Turquía, que contaba con los "alemanes" Altintop o Balta en sus filas. La derrota frente a España provocó la caída de un núcleo de veteranos (Lehman, Ballack...) y el emergimiento de una nueva hornada. Un cambio cultural en una Selección con bastantes toques mixtos, con jugadores con orígenes variados entre los polacos Klose y Podolski, el ghanés Boateng, el tunecino Khedira o el español Mario Gomez. ¿Que pensarían aquellos teóricos de la raza aria y del superhombre al asistir a la cada vez más escasa presencia de Schwenstaigers en la Selección alemana?

lunes, 11 de octubre de 2010

UNIFORMES: Segunda camiseta Inter Milán en 2007


El fútbol ha asumido muchos roles sociales y ha adquirido símbolos “heredados” con los que pretende representar sus orígenes, sus ideales, sus circunstancias. Buena manera de mostrarlos se da entre aficionados, escudos o uniformes, y raramente algo resulta casual. Cada club tiene una historia y representa a una ciudad o una región con su propio legado histórico, religioso o cultural. Y esto también se ve reflejado en las vestimentas que lucen los jugadores antes de saltar al campo. Es por ello que analizar los diferentes uniformes y sus reminiscencias puede resultar muy atractivo para este blog.

Una de las que levantó protestas hace no mucho tiempo fue la camiseta suplente que decidió vestir el Inter de Milán en 2007, año de su centenario curiosamente. Se trataba de una cruz roja sobre un fondo blanco. Nadie prestó especial atención al conjunto, que en España por ejemplo, también utiliza como segunda equipación la SD Huesca, hasta que el Inter tuvo que enfrentarse al Fenerbahce turco, país de mayoritaria religión musulmana.
Caballero de la orden del Temple que
 combatió al Islam durante las cruzadas

Los italianos se impusieron con facilidad por 3-0, pero fuera del ámbito deportivo, y a raíz de una demanda presentada por el abogado turco Barsia Kaska, experto en derecho europeo, que solicitaba a la UEFA que impusiese una sanción al Inter de Milán por llevar una camiseta que atentaba contra el islam y manifestaba de forma explícita la superioridad racista de una religión.

La prensa turca también se posicionó a favor y se recordaba la similitud con el uniforme de los caballeros templarios de las Cruzadas que combatieron al Islam hace ocho siglos. Varios diarios se preguntaban como la UEFA había permitido semejante agravio, y algunos inclusos reclamaban que se diera el partido por perdido al Inter.

Evidentemente, finalmente no hubo ninguna sanción por el uniforme.

PD Gracias a Matías Fernandez, me he enterado también que la camiseta tenía su origen en otro club que se fusionó con el Inter en 1928. Y que sirvió para adaptarse mejor a la normalización fascista de la época mussolininana en Italia. Podeís leerlo aquí, aunque habrá que dedicarle una entrada propia.