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miércoles, 9 de junio de 2021

Nigel Farage, la guerra con el seleccionador inglés y el clásico "no mezclar fútbol y política"




Sucede todos los años. "No hay que mezclar fútbol (o deporte) con política". Sobretodo cuando esa mezcolanza no comparte mis criterios ideológicos. Es lo que le está sucediendo a Nigel Farage, que lleva toda una semana de disputas y reclamando este aspecto vía twitter, donde ha colgado varios tuits y vídeos criticando al seleccionador inglés y su postura de que la Selección inglés se arrodille emulando el símbolo del Black Lives Matter que se ha extendido por el mundo como protesta antirracista.

Esto ha provocado división en Inglaterra. Mientras algunos elogian la postura, en los dos amistosos celebrados recientemente ante Rumania y Austria, con público en las gradas del estadio de Middlebrough. No era la primera vez, en abril en otro partido ante Polonia, los jugadores polacos no se sumaron al gesto y aguardaron de pie .

Farage, líder del partido del Brexit ha encontrado en la polémica para invocar el clásico "Keeps politics out of football". El gesto divide a los ingleses según el político. Aunque el seleccionador ya ha aclarado que continuarán hacerlo, el próximo domingo en Roma, ante Croacia en el primer partido que jugará el combinado inglés en la Eurocopa.

lunes, 25 de mayo de 2020

Graeme Le Saux, el futbolista con cabeza


Graeme Le Saux fue un gran futbolista inglés. 36 veces internacional con la Selección, presente en el Mundial de Francia 98, campeón de la Premier con el Blackburn en la campaña 94-95, miembro del Chelsea preAbramovich con el que ganaría una Copa y la Copa de la UEFA. Fue miembro del equipo del año de la liga inglesa en dos ocasiones y se convirtió en uno de los laterales izquierdos más brillantes de los 90´.

Pero la carrera de Le Saux, que hubiera sido la de un futbolista talentoso, quedó ligada también a otros aspectos. El mundo del futbolista profesional resulta bastante homogéneo. Declaraciones parecidas, gustos similares, pocos futbolistas con estudios, grupos cerrados, escasas inquietudes ajenas al deporte, y mucho menos culturales. Pocas diferencias entre unos y otros. Por eso, cuando alguien se sale del tiesto, sorprende. Y por supuesto, sin todavía presencia conocida de homosexualidad a primer nivel. Lo más parecido, el internacional alemán Hitzlsperger y que solo se atrevió a hacerla pública, al retirarse.

Pese a no ser gay, estar casado, tener una mujer y dos hijas. Le Saux tuvo que luchar contra esa corriente dominante y solo a base de fortaleza mental consiguió seguir manteniendo un importante rendimiento futbolístico y erigirse en cabeza de lanza en romper varios de estos prejuicios. No a elección suya, simplemente, su forma de ser fue fruto de los rumores. Y una vez que te alcanzan, en un mundo tan amplio como el del fútbol, ya la ola es imparable. Pero en su caso, además, no solo partieron de algún foco localizado. Fue mayoritario y ni tan siquiera, Federación, directiva o compañeros acudieron a defenderle.

El defensa, comenzó a ser flanco de bromas. Era un jugador atípico. Mientras el resto de compañeros se dedicaba a gozar de pubs y discotecas, Le Saux tenía otras inquietudes, como interesarse por antigüedades o galerías de arte. Aparecía en el entrenamiento con una ropa discreta, más asemejada a un estudiante universitario y con el diario progresista de Inglaterra, The Guardian, bajo el brazo. Cuando todavía era un joven de 22 años, se fue de vacaciones con un compañero de equipo, Ken Monkou. Los compañeros lanzaron la broma sobre si era un viaje romántico. Y como sucede con coñas y apodos, si duran más de un día, permanecen. Y aunque Le Saux no fuera gay, la comidilla y la gracia, permaneció. Y de convertirse a un chiste de compañeros, se exportó del vestuario. Parece ser que en el West Ham-Chelsea  fue el primer estadio donde se escuchó "Le Saux take it up the arse" con la sintonía de The Village People (algo así como "Le Saux la lleva en en culo"). Hablamos de 1991, poco antes otro futbolista inglés, Justin Fashanu había salido del armario y no encontró ningún apoyo siendo repudiado por todo el mundo del fútbol.

Y ese cántico o los insultos por su supuesta, aunque falsa, homosexualidad le acompañaron el resto de su carrera. Pero el momento más recordado sucedería en 1999 en un Chelsea-Liverpool en 1999. Le Saux va a proceder a lanzar una falta, y Robbie Fowler, el delantero rival y compañero en la Selección inglesa, de espaldas, se lleva las manos a las nalgas y le obsequia con un "métemela por el culo". Le Saux se indigna y se niega a sacar la falta. El arbitro, le reprocha estar perdiendo tiempo. En otra jugada del partido,  sin balón en juego, el defensa propina un codazo a Fowler. El árbitro les advierte a ambos y deja seguir. Y al final, Vialli, entrenador del Chelsea decide sustituirle sabiendo que está fuera del partido. La Federación Inglesa abre un procedimiento para evaluar lo sucedido ante los indicios por mala conducta de ambos. Y finalmente sanciona a Le Saux con la perdida de un partido y con dos a Fowler. Curiosamente, apenas un mes después, una celebración de un tanto del delantero del Liverpool, hace que se arrodille ante la línea de cal y simule esnifar cocaína. De nuevo la Federación actúa y esta vez, la sanción es de cuatro partidos. Mostrando mayor contundencia ante una imitación de un consumo de drogas que hacia un insulto homófobo a otro jugador. Le Saux continuaría recibiendo desplantes. Sería su caso más celebre, pero no el único. Compañeros de Selección, jugadores, parece ser que se burlaban de su supuesta homosexualidad durante su carrera. Finalmente tras dejar el Chelsea, apuraría los últimos años de fútbol en el Southampton hasta colgar las botas en 2005.

Poco tiempo después, en 2007 escribiría su autobiografía y narraría con detalle estos episodios. Y reflexionaría sobre la evolución del racismo y la homofobia en los campos ingleses. Sobre la fortaleza y resistencia que debería tener un jugador que se atreviera a dar el paso de salir del armario. En The Guardian, publicó un artículo al respecto. Ahora se prodiga en los medios de comunicación, además de formar parte de la directiva del RCD Mallorca.


jueves, 14 de mayo de 2020

Cuando Sol Campbell se postuló para suceder a Boris Johnson como alcalde de Londres


¿Un futbolista aspirando a ser alcalde de Londres? Hombre, suena raro. Aunque bien pensado en Madrid tuvimos a Pepu Hernández, entrenador y el ex seleccionador nacional de baloncesto como cabeza de lista del PSOE en 2019 (Eso sí, su resultado fue el peor en la historia del partido en la Capital Madrileña). Pero es lo que intentó Sol Campbell en 2015. 

Como futbolista fue un jugador destacado. Nacido en Inglaterra de padres emigrantes jamaicanos. Al parecer criado con poco dinero en barrios de clase baja, Campbell orientó su vida hacia el deporte. Y con éxito.

Tras pasar por la cantera del West Ham, donde alcanzó la profesionalidad fue con el Tottenham,  llegando a debutar en la Premier en 1992 con 18 años. Y de allí se fue consolidando en la defensa de los Spurs. Tanto, que en 1999 ya era el capitán del conjunto y fue el que levantó la Copa de la Liga en Wembley tras imponerse  al Leicester. Eso le permitió al conjunto londinense disputar competiciones europeas. Desde 1996 coincidió también con su debut a nivel internacional, participando además con Inglaterra en la Eurocopa del 96 y en el Mundial del 98. Pero sus últimos años coincidieron con algunos problemas extradeportivos. Acusado de una pelea, se sintió poco respaldado por el club. Eso hizo que tras diez campañas, y pese a contar con una importante propuesta de renovación, Campbell buscase un nuevo destino al acabar su contrato.

Y, libre, firmó por el Arsenal, el rival londinense del Tottenham, lo que conllevó que en cada visita del jugador a White Hart Lane, su antigua afición le recibiese con carteles de "Judas". Pese al desprecio recibido, a nivel deportivo su fichaje resultó un acierto. Con los gunners ganaría dos Premier, formando parte del ya legendario equipo de los invencibles de 2004 y dos copas. Además, alcanzaría la final de la Champions 2006, donde anotaría un tanto aunque al final el triunfo se lo llevase el Barça.

En 2009 pasaría a un "nuevo rico", el Porstmouth que bajo la propiedad del israelí Gaydamak construyó una brillante plantilla. Contrató a Redknapp de entrenador y lo rodeó de rostros importantes como el propio Cambell, Lass Diarra, Crouch, Kanu, y cuyo mayor mérito fue conquistar la Copa de 2009 pero el gasto fue insostenible y el Porstmouth fue sancionado y descendió al año siguiente. Campbell, ya con 35 años, dio un paso atrás y se comprometió con el Notts County, un equipo de Segunda B pero cuya dirección deportiva la llevaba Sven Goan Eriksson, antiguo seleccionador inglés que apostó abundantemente por Cambell. Aunque en enero, ante las bajas por lesión de Gallas y Wermaelen y pese a contar con 36 años, Wenger le dio la oportunidad de regresar al Arsenal disputando media campaña. Le quedaría un último año de fútbol en el Newcastle, hasta anunciar su retirada al final de la campaña 2011. Colgaba las botas con más de 500 partidos en la Premier, más de 40 en Champions y 76 internacionalidades con la Selección Inglesa con la que fue a tres mundiales. Tras retirarse como futbolista ha iniciado una carrera como entrenador en equipos, de momento, de poca envergadura. Comenzó como segundo entrenador en la Selección de Trinidad y Tobago y luego ha entrenado a dos equipos de la tercera categoría inglesa, el Macclesfield y el Southend United.



Desde su retirada también fue incrementado su activismo político. Tomó parte, junto a otros rostros famosos, en una campaña para las Elecciones Generales de 2015 en la cuál animaban a las minorías a inscribirse y ejercer su derecho al voto. También se mostró muy activo contra el racismo. De hecho, manifestaba que de haber sido blanco hubiera alcanzado la capitanía de la Selección Inglesa mucho tiempo antes. E incluso, en 2015 llegó a ir más lejos. Se postuló como candidato del Partido Conservador a la alcaldía de Londres de cara a las elecciones municipales de 2016, ya que en ese momento mayor Boris Johnson no iba a repetir en el cargo. Aunque dio entrevistas, participó en debates, finalmente los torys no contaron con Campbell y designaron a Zac Goldsmith que perdió ante el laborista Sadiq Khan. ¿Volveremos a ver a Campbell en nuevos desafíos políticos?

jueves, 7 de mayo de 2020

El "poppy" como señal de duelo por los caídos y su relación con el fútbol británico

Aunque hace unos años le dediqué una breve entrada, creo que es un tema que merece más vuelta y explicación. Y más tras haber tratado el tema de James McClean, el pioneros en "salirse de la norma" y negarse a llevarlo.

El lucir una amapola, el "poppy" es un símbolo en recuerdo y homenaje, en primer termino a los combatientes en la I Guerra Mundial aunque posteriormente su uso se ha ido extendiendo a otros conflictos y en general, se ha convertido en un apoyo a las Fuerzas Armadas. Se inspiró en el poema "En los campos de Flandes" del médico canadiense John McCrae que en mayo de 1915 en plena contienda, quedó impresionado tras ver morir a su amigo Alex Helmer, y entre la ferocidad de la batalla brotaban las amapolas rojas.

Unos años más tarde, con la guerra finalizada, Moina Michael, una voluntaria estadounidense compuso otro poema inspirado en el de McCrae, "Mantendremos la fe", y popularizó el uso de la amapola como recuerdo a todos los que ayudaron en la Guerra. El símbolo se extendió rápidamente tanto en EEUU, como en el Reino Unido como en el resto de países de la Commowealth, y desde 1921 el 11 de noviembre se convirtió en el "Día del Recuerdo" y una fecha de homenaje a los que tomaron parte en la Guerra. Desde entonces, han pasado casi 100 años. Y el famoso "poppy" ha sido objeto de polémicas, de ver como su uso iba mutando de su concepción original o que incluso hayan surgido amapolas de otros colores diferentes a la roja, añadiendo otras simbologías o marcando pequeñas aportaciones a la originaria de color rojo.

EL POPPY EN EL FÚTBOL, ¿TRADICIÓN EN LA PREMIER?
¿Pero y el fútbol? Realmente nos gusta repetir mucho que llevar la amapola es una tradición en la Premier League. Y bueno, sí. Tradición... de apenas una década. Por supuesto, se podía portar, se hacían homenajes a militares o veteranos en los campos. Pero, el lucirlo en la camiseta, el primer equipo que decidió sumarse al "Día del Recuerdo" fue el Leicester en 2003. Una iniciativa propia del club, sin más pretensión, añadiendo la amapola a su uniforme ese 11 de noviembre de 2003.
Inglaterra-España 2011, con brazaletes con el poppy

Pero año tras año, el "poppy" fue imponiéndose. En 2009, el daily mail titulaba "solo tres clubes de la Premier siguen negándose a respaldar la campaña para honrar a nuestros héroes" y hacía mención a la negativa de Liverpool, Manchester United y Bolton a diferencia del resto de equipo. En el texto incluso se decían cosas como "jugarán el fin de semana sin lucir la amapola en un obstinado desafío a la opinión pública". En 2011. ya nadie se atrevió a llevar la contraria y en 2012, en vez de ser cada club el que realizase su diseño, se llegó a un acuerdo de lucir un poppy unificado, con el mismo diseño para los 20 equipos de la Premier. Desde entonces, en noviembre, jugar con la amapola en el domingo más próximo al 11 de noviembre se ha convertido en algo prácticamente obligatorio. En una seña de identidad del campeonato. Además, a lucir la amapola en la solapa se sumaba el cuerpo técnico. Y eso provocaba que por supuesto lo llevasen técnicos ingleses, o Capello como seleccionador, pero también, extranjeros como Hiddink, Guardiola, Mourinho, Ancelotti o incluso un alemán, país que combatían esos caídos, Jurgen Kloop. 

No fueron las únicas polémicas que la implantación del poppy traía. No todos mostraban su adhesión a lucir ese emblema. En primer lugar, en 2010, el Celtic, el equipo católico de Glasgow decidió sumarse a la campaña con el poppy y llevarlo en sus camisetas en un duelo contra el Abeerden. Pero parte de sus aficionados mostraron una gran pancarta mostrando su rechazo y su negativa a considerar a las fuerzas armadas británicas como héroes por los conflictos de Irlanda, Iraq y Afganistan. No querían un "poppy manchado de sangre".
Inglaterra-Escocia, Wembley 2018. Pese a la prohibición los dos equipos portan
 el brazalete con la amapola
FIFA VS POPPY
En 2011, fue la FIFA la que no permitió lucir el poppy a la Selección Inglesa en un amistoso contra España en Wembley que cayó en 11 de noviembre. la Selección Inglesa quería llevarla en el uniforme pero la prohibición de llevar símbolos políticos y/o religiosos primaba sobre cualquier homenaje. Al final, acabó tolerando la amapola pese a no poder lucirla en la camiseta, autorizó a que los jugadores ingleses portasen un brazalete negro con el poppy. Sin embargo en 2018, de nuevo al coincidir partido internacional con el 11 de noviembre, se produjo el mismo debate. Y además, en este caso además partido oficial, clasificatorio para el Mundial 2018 y a celebrar en Wembley un Inglaterra-Escocia. La FIFA, esta vez fue aún más tajante y ni siquiera permitió llevar la amapola en los brazaletes. Aún así, los dos equipos desobedecieron y saltaron al campo con ellos, y las Federaciones recibieron una sanción económica. Las otras federaciones british, Galés e Irlanda del Norte, que también disputaron partido contra Serbia y Azerbaiyán, no llegaron tan lejos y solo las mostraron al inicio del choque pero no en los uniformes. 

Matic, sin el poppy a diferencia de su compañeros del United

En 2012, comenzó McClean, irlandés y que ya tuvo su entrada propia, con su negativa a lucirla en la camiseta a diferencia de sus compañeros, circunstancia que ha mantenido con firmeza en las temporadas siguientes. Y en 2018, el que se sumó a las negativas ha sido el central serbio del Manchester United, Nemanja Matic. Aunque llegó a la Premier en 2014 (tuvo una primera etapa anterior en el Chelsea en la campaña 2009-10 pero apenas jugó) al Chelsea, y luego pasó al United, no había mostrado reticencias. Hasta que en 2018, decidió no llevarlo en la camiseta. Y explico su razón. él era un niño serbio de 12 años, cuando en 1999 la OTAN decidió bombardear su país por el conflicto que se estaba produciendo en Kosovo. El ejercito del Reino Unido uno de los que más aportaron en la ofensiva, y Matic explicó, que entendía que no era correcto llevar el "poppy" en la camiseta. Por supuesto, recibió voces que le criticaron y otros que salieron a defenderlo ¿Surgirán nuevos casos? ¿Quizá los argentinos por su afrenta en Malvinas? Gente como Aguero, Tevez o Mascherano por ejemplo, lo llevaron sin problemas. También Pochettino como entrenador portaba el pin de una amapola en la fecha señalada. 

Con el paso del tiempo, esa reivindicación de la amapola en honor de los caídos está empezando a percibirse como un símbolo del nacionalismo británico. Y más en unos años de reivindicación nacional aupada por el Brexit. En regiones más nacionalistas o en grupos antiimperialistas están surgiendo corrientes de rechazo. Además, de esa creciente fiscalización sobre quien se niega a portarlo, que no solo afecta al fútbol.

lunes, 20 de abril de 2020

¿Quién es Lutther Blissett? ¿Hombre, personaje, leyenda?


Tengo esta entrada en borradores desde el año 2013. Y creo que es una de las más complicadas porque en el título lanzó una pregunta y no sé si conseguiré responderla adecuadamente.

EL LUTTHER BLISSETT FUTBOLISTA, IDOLATRADO EN WATFORD, MOTIVO DE MOFA EN MILÁN

En primer lugar hay una figura que no admite dudas. El Lutther Blissett futbolista. El estereotipo de delantero ochentero. Grande, tirando a torpe pero con olfato de gol que acaba siendo fundamental en sus equipos. Nacido en Jamaica formaba parte de ese Watford que en unos años pasa de jugar en 4ª división a ser subcampeón de la Liga Inglesa. En ese año 1983, Blissett es además el máximo goleador del campeonato, y unos meses antes ha hecho su debut internacional con la Selección Inglesa haciendo 3 tantos a Luxemburgo. Eso le vale un destacado traspaso al Milán. Pero esa campaña resulta un total fiasco. Blissett no mete goles, se convierte en motivo de mofa y burla de San Siro, su color de piel también le pone en el disparadero de los comentarios racistas y tras solo una campaña retorna al Watford. Allí se convertiría en un ídolo siendo su futbolista con más partidos y más goles en tres etapas diferentes... en Milán queda el recuerdo de uno de sus peores fichajes.

LUTTHER BLISSETT FIGURA Y SÍMBOLO CONTRACULTURAL

Si la gente del Watford no se olvidará de él. Tampoco lo hicieron en Italia, y sin que se sepa muy bien el motivo, se convirtió en el nombre de un movimiento contracultural, dirigido a vacilar a los medios, a realizar acciones subversivas, inventar noticias y tratar de viralizarlas, realizar acciones artísticas... Y los autores reales, en su mayoría anónimos, firmaban con el nombre de Lutther Blissett. No es un Anonymous como el de hoy en día. Pero si que tendría algo de precuela de estos. Y en este apartado pues caben muchas cosas...

La primera con importante renombre fue en 1995. En la versión italiana del "¿Quien sabe donde?", programa de televisión de sucesos que se dedicaba a la búsqueda de desaparecidos se inventaron a Harry Kipper, un británico que había desaparecido en Italia y que realizaba actuaciones con el pseudonimo de Luther Blissett, supuestamente viajando a Bosnia. Una fotografía deformada, una biografía bien documentada, un nombre de un ex artista punk caído en el olvido y datos inverificables que hicieron que los medios y la policía iniciasen la búsqueda de una persona que... simplemente no existía. Finalmente el bulo fue descubierto tras un despliegue que hizo recorrer Friuli, Bolonia o Londres. Se había iniciado el proyecto Lutther Blissett y su primera jugada ya había logrado desacreditar a los medios de comunicación... La fotografía de Harry pasaría a ser la supuesta imagen de ese colectivo.

Después llega Loota una supuesta mona rescatada por un grupo animalista y que se dedica a pintar y cuyos cuadros se van a exponer en una feria de arte de Venecia, o Darko Maver un yugoslavo marcado por la guerra que iba haciendo fotografías a cadáveres o miembros mutilados... y así un sin fin de invenciones que encuentra calado en los medios y en el imaginario colectivo, que muchas veces las extiende con las dosis habituales de exageración pertinente... Entre medias, se publica la novela "Q" que resulta de gran éxito y trata sobre la Europa preReforma y el contexto de desigualdad en que se movía el Viejo Continente.

En el año 2000 realizan un simbólico suicidio de Lutther Blissett y pasan a denominarse como WuMing, y continúan diversas acciones y publicaciones literarias y artísticas. El nombre de Lutther Blissett no queda claro porque fue el elegido, pero queda a disposición porque como ellos mismos dicen "Todos podemos ser Lutther Blissett".

De hecho, en España, aunque con mucha menor repercusión mediática, el colectivo reivindicó una acción sucedida en el Castillo de Santa Bárbara (Alicante) en 2008, donde retiraron la bandera de España e izaron una bandera pirata. También durante mucho tiempo estuvo activa una página en Tumblr llamada "Café Blissett" que recogía fotografías, citas o pequeños textos ("solo podían tener 221 caracteres o 221 palabras, los goles que hizo Blissett en su carrera" como anunciaban en su descripción), en su mayoría relacionados con el deporte.

miércoles, 15 de abril de 2020

Elton John, el hombre que lanzó al Watford a la élite

Evidentemente no merece presentación. Elton John no la necesita. Uno de los cantantes más celebres del mundo, más de 30 discos, una carrera exitosa y prolongada. Condecorado Caballero británico en 1998, ganador de dos Oscars a mejor canción original. Su vida fue llevada al cine en un musical llamado "Rocketman" el año pasado. Curiosamente, en la película no se hace ninguna referencia al tiempo que fue propietario del equipo inglés del Watford... aunque coincide plenamente con ese periodo.

Y es que efectivamente, el Elton John adicto a al alcohol, las drogas, el sexo y las compras como se definía, añadió a sus propiedades un equipo de fútbol. El modesto Watford, ciudad al norte, a una treintena de kilómetros de Londres penaba por la cuarta categoría del fútbol inglés, alejado de las divisiones poderosas y sin excesivas aspiraciones. Pero en 1976 el cantante adquiere el club, que experimenta una meteórica progresión. En apenas 6 años, el equipo consigue una hazaña que no conocía. Va encadenando ascensos y en 1982 logra el ascenso a la máxima categoría. Y el club todavía no había tocado techo. El año siguiente finaliza segundo, en su mejor clasificación histórica, siendo únicamente superado por el Liverpool. Y en 1984, otro hito, el Watford alcanza la final de la FA Cup. Pero el Everton se impone 2-0 y Elton John llora en el palco de Wembley.

El cantante dejaría la presidencia al venderlo 1987, aunque luego volvería a hacerse cargo entre 1997 y 2002. Desde entonces ha mantenido sus simpatías por el club inglés, que ha regresado a la élite y en 2019 también alcanzó la final de la Copa, siendo aplastado por el City. Elton John no pudo acudir por tener ya un concierto programado en Dinamarca. Al menos sus hijos saltaron al campo acompañando a su equipo. Y es que, según contaba en alguna entrevista, la propiedad y los éxitos del Watford coincidieron con esos años terribles de adicciones, conflictos judiciales, malos negocios y al menos el fútbol le dispensó varias alegrías.  

miércoles, 21 de enero de 2015

Walter Tull, el futbolista que se convirtió en el primer oficial negro de Gran Bretaña

Hace poco se cumplía y conmemoraba el inicio de la I Guerra Mundial. La Gran Guerra que devastó Europa y le hizo perder su condición de potencia mundial. El conflicto se estima que se llevó la vida de 10 millones de personas a los que unir un innumerable número de desaparecidos, mutilados, heridos y personas que jamás pudieron continuar sus vidas. Muchas historias que merecerían ser contadas y destacadas. Pero posiblemente, la que resulta más interesante para este blog sea la que representa Walter Tull. Un autentico pionero que fue derribando diversas barreras raciales hace ya 100 años.

Primero como deportista. Walter Tull había nacido en una ciudad de Kent, al sureste de Inglaterra. Su abuelo había sido un esclavo africano llevado a América. Su padre nació en Bárbados y decidió emigrar al Reino Unido para ganarse la vida como carpintero. Y allí nació en 1888, Walter Tull, y sus cinco hermanos. Pero Tull muy de joven comenzó a recibir importantes golpes. Su madre falleció de cáncer. Su padre volvió a casarse y de hecho, proporcionó una hermanastra más, pero a los pocos meses el padre también fallecía. Con la perdida de sus progenitores. Tull y varios de sus hermanos en edad escolar ingresaron en un orfanato en Londres y ahí tuvo que empezar a hacerse un hombre sin más ayuda.

Y ahí fue donde emergió el fútbol, que comenzaba a crecer a pasos agigantados, por supuesto en Inglaterra, pero también comenzaba a popularizarse en el resto de Europa. Tull tenía condiciones como delantero y una amplía facilidad con el gol. Empezó a destacar en conjuntos amateurs, principalmente el Clapton FC, con el que obtendría varios títulos de aficionados. Y finalmente, las ofertas profesionales comienzan a rondarle. Él se inclina por una del Tottenham Hotspur. Estamos en 1909 y Tull tiene 21 años. Al debutar con el equipo londinenses, Tull se convierte en el segundo jugador negro en jugar en la máxima categoría inglesa. Sin embargo, este condicionante racial en un deporte mayoritariamente de blancos le convierte en uno de los focos de las gradas rivales. Insultos, desprecios, comentarios hirientes... 2 goles en 10 apariciones son su bagaje en los Spurs, antes de empezar a perder protagonismo. En 1911, pasa a las filas del Northampton Town, también de la primera división, y con el que permanecería tres campañas más y disputaría más de 110 encuentros ligueros. Según se publica, Tull tiene un acuerdo con el Glasgow Rangers para la próxima temporada. Pero el inicio de la I Guerra Mundial altera los planes, y en diciembre de 1914 decide alistarse en el Ejército.

Se le destina al Regimiento Middlesex y la guerra le hace dar el salto a Europa, tomando parte en hasta seis batallas a lo largo de los años que dura el conflicto. En la batalla de Ancre en noviembre del 16 (considerada inicio de la primera batalla del Somme), en Messines en junio del 17, en la batalla de Passchendaele entre julio y noviembre del 17, acudiendo también a la ofensiva de Menin Road Ridge ese septiembre . En 1918 en marzo tomará parte en la segunda batalla del Somme y ahí es donde resultará herido de muerte. Su cadáver se perderá en el conflicto y jamás será recuperado. Antes de esto, Tull, a base de sus acciones había ido promocionando en las Fuerzas Armadas. El inicio en la batalla del Somme ya le valió el ascenso a sargento. Y en mayo de 1917, era ascendido a subteniente. Pese a que el código militar prohibía que un negro o mulato alcanzase el rango de oficial, los méritos y acciones del futbolista le valieron para alcanzar ese escalafón. Se convertía en el primer oficial de raza negra del Ejército británico. De nuevo Tull derriba otra barrera como le había sucedido en el fútbol.

Ahora su nombre y su historia ya figuran como posible para ser llevado al teatro o al cine. Algunas voces reclaman que se le conceda la Cruz Militar a título póstumo. De momento, este año, la Fabrica de la Moneda incluyó su rostro entre la tirada conmemorativa del primer centenario de la Gran Guerra. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

El poppy británico y su repercusión futbolística

Es una costumbre arraigada que desde hace ya varios años se ha trasladado al fútbol. En noviembre, Gran Bretaña conmemora el final de la I Guerra Mundial con la amapola, el "poppy". Lo lucen practicamente todos los estamentos de la sociedad, en un gesto del que no escapan siquiera los miembros de la realeza. El mótivo es la firma del Armisticio entre Francia y el propio Imperio Británico con Alemania, el 11 de noviembre de 1918 que ponía fin a la Gran Guerra,. El rey Jorge V ya decidió instaurar como el Remembrance Day (Día del Recuerdo) en tal fecha. Y el símbolo por el que se optó por la amapola, el poppy, fue debido a un pequeño poema compuesto por el teniente coronel médico canadiense, John McCRae, "En los campos de Flandes", cuya traducción española sería:

 “En los campos de Flandes
crecen las amapolas.
Fila tras fila
entre las cruces que señalan nuestras tumbas.
Y en el cielo aún vuela y canta la valiente alondra,
escasamente oída por el ruido de los cañones.”

Al parecer, McCrae compulgido por la muerte de su amigo el teniente Alex Helmer en 1915, compuso el poema en 1915. Se quedó impresionado porque entre el paisaje tétrico de la Guerra, y el atronador ruido de cañones y explosiones emergían los campos de amapolas, que desprendían sus petalos rojos. El poema, al finalizar la guerra se extendió rápidamente.


Lucir la amapola roja durante el mes de noviembre se convirtió en el gesto perfecto de rendir homenaje a todos los caídos en la Guerra defendiendo el Imperio Británico y la Commonwealth. Y esta práctica se extendió al fútbol. Primero, fueron algunos entrenadores, hasta que, su uso se ha extendido a equipos enteros. Los conjuntos añaden una amapola a sus uniformes y muestran su reconocimiento. Y de la costumbre no escapan los técnicos extranjeros. Mourinho, Wenger, Benítez, Capello, Ancelotti o Hiddink, todos ellos han posado con sus respectivos poppys en sus trajes de entrenadores.

LA FIFA SE LO PROHIBE A LA SELECCIÓN INGLESA EN 2011

En 2011, la Federación Inglesa convirtió en asunto de Estado la prohibición por parte de la FIFA de su uso en un partido entre las Selecciones de Inglaterra y España disputado en Wembley el 12 de noviembre. La Federación tenía pensado que el combinado británico emplease el poppy en las camisetas, pero el organismo que dirige el fútbol decidió prohibírselo en base a que mantiene la prohibición de realizar manifestaciones políticas en los estadios. Hubo quejas y protestas, a las que se unieron incluso el Primer Ministro Cameron y el Príncipe Guillermo, que enviaron varias cartas a la FIFA pidiendo que reconsiderará la decisión. Y al final el organismo presidido por Joseph Blatter reculó y aceptó una pequeña claudicación. Los jugadores ingleses lucieron unos brazaletes negros con el característico poppy en las mangas. 
Nike, siempre atenta, también vio la oportunidad de ganarse un tanto en la oleada patriótica que lideró Inglaterra, e hizo que sus jugadores llevasen bordada la amapola a su símbolo en las botas. 
LA RENUNCIA DE JAMES MCCLEAN

Y, de nuevo, en el mes de noviembre de 2014, ha aparecido un jugador dispuesto a romper la concordia y la unanimidad que existía en torno al poppy en Inglaterra. Utilizado por todos los conjuntos, puesto en los lugares más visibles y con todo el entorno futbolístico volcado en lucirlo, ha aparecido James McClean, jugador irlandés del Wigan anunciando la decisión de no lucir la amapola y explicando su postura. El jugador, nacido en  Derry, y por tanto norirlandés, llegó a defender al conjunto británico en categoría sub-20, e incluso en 2011 fue convocado a nivel absoluto, pero finalmente decidió rechazar la convocatoria y en 2012 se comprometió con la República de Irlanda, siendo un habitual de sus convocatorias.

Sobre la decisión de no llevar el poppy, que ya fue aceptada en su etapa en el Sunderland y ahora en el Wigan, McClean hizo pública la siguiente carta aclarando su postura, y apelando a que la amapola no solo representa a los caídos en las Guerras Mundiales, sino a otros conflictos. Y él como irlandés, mantiene ese herida abierta por miles de asesinatos y victimas que sucedieron en Irlanda del Norte, y por ello entiende que no debe tomar parte en este homenaje. Su decisión también supuso que acabase recibiendo amenazas de muerte a través de la redes sociales.


viernes, 4 de octubre de 2013

Stan Cullis, la integridad de la Selección inglesa

Fue una de las primeras entradas de este blog. Y es una de las más leídas. El saludo nazi que realizó en pleno la Selección de Inglaterra en Berlín en 1938, cuando se interpretaba el himno de los anfitriones antes de un partido de fútbol que  les enfrentaría a la Alemania del III Reich. Los 11 jugadores ingleses extendieron con firmeza el brazo y así lo mantuvieron durante el sonido del "Deutschland, Deutschland über alles in der Welt" ante más de 100.000 espectadores y con Goebbels o Himmler en el palco.  Tal indicación había sido "recomendada" por el embajador británico en Alemania, Sir Neville Henderson. Supuestamente, él mismo se puso de ejemplo y les dijo a los jugadores, que lo hacía cuando se reunía con Hitler y que era un acto de cortesía que se esperaba de ellos. Los futbolistas asentían y parecían no poner objeciones. Todos, excepto uno. Un defensa, de apenas 22 años, que militaba en el Wolwerhampton, Stan Cullis, que respondió "Conmigo no cuentes". Cullis fue apartado del equipo y no pudo tomar parte en el encuentro. Inglaterra prefirió prescindir de sus servicios. Él fue el único que se negó a tomar parte en lo que está considerado el acto más vergonzoso protagonizado por la Selección Inglesa.

jueves, 6 de junio de 2013

Hermanos enfrentados en Selecciones diferentes (II)

Hace un mes publiqué un listado con varios casos de hermanos que defendían los uniformes de Selecciones nacionales diferentes. Rinat Rafaé (@colusokukleta) en los comentarios amplió el listado... Así que, había que intentar no dejar la obra inacabada y completarla con estos nombres:

Archie (Irlanda) y John (Ingalterra) GOODALL

Los primeros hermanos en ingresar en este club de defender selecciones diferentes fueron los Goodall. El padre era un soldado del Ejercito británico que iba variando de destino. En Westminster en 1863 nació uno de sus hijos, John, y un año más tarde, en Belfast, otro, de nombre Archibald. En esos momentos, las Federaciones Británicas eran tajantes con el lugar del nacimiento, así que los hermanos no podrían coincidir. John fue un delantero exitoso, defendió varios clubes y fue internacional con Inglaterra en 14 ocasiones. Archie, con Irlanda en 10.

Raymundo (Uruguay) y Miguel (Italia) ANDREOLO

El nombre de Miguel Andreolo es otro de tantos que ya han quedado sepultados en el tiempo y en el olvido... Demasiado lejano para recordar a un centrocampista capaz de ser Campeón de América con Uruguay en 1935 y posteriormente ser campeón del Mundo en 1938 defendiendo los colores de Italia. Miguel, o Michele, como quedaría italianizado su nombre nació en Uruguay en 1912 y cuando todavía era un muchacho de 18 años vio como el primer campeonato del Mundo que se disputaba, su país era el encargado de organizarlo y de levantar el título. El empujón definitivo para provocar mayor interés en toda una generación de talentosos uruguayos. Michele empezó en el Club Libertad de su natal Dolores, para posteriormente pasar a uno de los grandes uruguayos, el Nacional con el que conseguiría los primeros títulos. En 1935, es convocado para formar parte de la escuadra celeste que se proclama campeona de América en Perú. Y sus condiciones son tan notorias que se fijan en él desde Italia. Recala en Bolonia con quién también conseguirá levantar dos Scudettos, y la Selección italiana decide convocarle para el Mundial de  Francia 1938. Donde Italia, revalida su título mundial. Andreolo, ya no abandonó el país que le acogió y fallecería en 1981. Uno de sus cinco hermanos, Raymundo, también alcanzó la internacionalidad absoluta con Uruguay.

John (Escocia) y Jim (EEUU) BROWN

Otra pareja de hermanos, escoceses, pero que uno acabó defendiendo a la Selección américana. En esta ocasión, de cuatro hermanos, tres acabaron dedicándose al fútbol. Jim Brown, el mayor, emprendió las Américas, donde había marchado su padre en busca de fortuna. Y comenzó a desarrollarse con éxito en el fútbol. Tanto, que acabó adquiriendo la nacionalidad y formando parte de la Selección estadounidente que tomaría parte en primer Mundial de Uruguay 1930. Disputó todos los partidos, y logró avanzar hasta Semifinales, el mejor resultado américano de la historia, donde fueron frenados por un contundente 6-1 de Argentina. El gol de la honrilla, lo hizo curiosamente Jim Brown. Su hermano John Brown era portero. Pero en sus inicios permaneció en Escocia. Desarrolló su carrera en el Clyde y en el Hamilton, hasta que cuando empezó la II Guerra Mundial ingresó en la Royal Navy. Aún así siguió compitiendo al fútbol, tanto, durante, como al acabar, el conflicto. Quizá, sin este parón su carrera hubiera sido mayor, ya que fue internacional en una sola ocasión en 1938. Y, está, aunque sin alcanzar presencia internacional, un tercer hermano Tom, también se dedicó al fútbol como portero defendiendo la meta del Ipswich Town entre 1938 y 1951.

Si la historia de los hermanos no deja de resultar celebre. No se acabaría ahi. John, tras colgar las botas, acabaría ejerciendo de fisioterapeuta de la Selección de Escocia de Rugby, donde jugaban dos de sus hijos. Un hijo de Jim, también acabaría dedicándose al fútbol y de hecho también sería internacional estadounidense en una oportunidad, en 1957.


Joe (Inglaterra) y Gerry (EEUU) BAKER

Los hermanos Baker no procedían de una familia adinerada. Su padre, de Liverpool y su madre, de Escocia, tuvieron que emigrar en diferentes ocasiones en busca de un presente más alentados. Probaron suerte en EEUU y en el periplo americano, nacería Gerard Austin, Gerry en 1938. Pero el estallido de la Guerra Mundial, hizo que la pareja decidiera volver a su país. Y en Liverpool en 1940 nacería su otro hijo Joseph Henry, Joe. Al finalizar la contienda, regresaron a los orígenes maternos y se establecieron en Escocia. Y allí comenzaron ambos a labrar una interesante carrera futbolística. Joe, como jugador del Hibernian se convirtió en uno de sus goleadores más prolíficos entre 1957 y 1961, anotando más de 100 goles en esas cuatro campañas. Pese a sentirse escocés, su nacimiento en Liverpool le impedía defender a ese combinado y tuvo que optar por Inglaterra. Su debut en 1959, le convirtió en el primer jugador que defendía la camiseta inglesa sin haber disputado nunca el campeonato inglés. Algo que sí haría más tarde al jugar con Arsenal, Nottingham y Sunderland, además de jugar una campaña con el Torino en el calcio, para después regresar al Hibernian. Finalmente fue internacional en 8 ocasiones entre 1959 y 1966 quedándose fuera de los convocados para el Mundial de ese año, que acabaría ganando la propia Inglaterra. Gerry, el mayor, también se desempeñó en el fútbol. Participó 16 campañas en activo con clubes de Escocia (Motherwell, Hibernian, etc...) e Inglaterra (Manchester City, Coventry, Ipswich..). Cuando se percató, que no alcanzaría la internacionalidad inglesa como su hermano, decidió aceptar, gracias a su doble nacionalidad, vestir la camiseta de EEUU. Tomó parte en 7 partidos entre 1968 y 1969 valederos para la clasificación del Mundial 1970... pero los yankis se quedaron fuera. Como curiosidad, su hija Lorraine Baker, defendiendo a Gran Bretaña, participó como atleta en los Juegos Olímpicos de 1984 y 1992.

Dave (Gales) y John (Inglaterra) HOLLINS

Otro caso de hermanos británicos, los que más abundan de Selecciones separadas, sería el de Dave y John Hollins. Dave, guardameta, nacido en 1938 en Galés, defendió la portería de su Selección natal en 11 ocasiones entre 1962 y 1966. Su hermano John, nacido en Inglaterra, tuvo una abundante presencia en la Premier como futbolista, y un debut internacional en 1967 con la Selección inglesa.


Jose Luis (Portugal) y Lito (Angola) VIDIGAL
Los fichajes entre ex colonias y metrópoli son una practica habitual en el fútbol. En unos casos, jugadores del país grande, se remiten a algún lazo familiar de un antecesor y aceptar reforzar a la Selección menor para iniciar su senda internacional. En otras, es la metrópoli, la que "detecta" a un jugador destacado y trata de tentarlo para que se comprometa con la Selección poderosa. Un ejemplo sería el que sucedió con los hermanos Vidigal. Nacidos en Angola. Pero José Luis, que tuvo una carrera destacada, tanto en equipos portugueses como italianos, prefirió comprometerse a nivel internacional con Portugal, llegando incluso a tomar parte en la Eurocopa del año 2000. Su hermano mayor Lito, defendió los colores angoleños. Llegó a participar en la Copa de África de 1988 como jugador y en la de 2012 era el Seleccionador nacional del país. 

Tim (Australia) y Chris (Samoa) CAHILL

El nombre de Tim Cahill es un rostro reciente y muy conocido. Un centrocampista australiano, técnico y con gol y que, pese al exotismo de su procedencia acabó siendo reconocido como un gran jugador. De madre samoana y padre inglés, sus inicios comenzaron en la Selección materna, llegando a competir hasta la categoría Sub-20 con el pequeño conjunto de islas del Pacifico, pese a que él nació en Sydney. Pronto emigró a Inglaterra, donde quería dedicarse como futbolista, y tras varios buenos años en el Millwall, se ganó un traspaso al Everton donde permaneció ocho campañas a un grandioso nivel. El año pasado, puso fin a su etapa en el club de Liverpool y firmó por los Red Bull de Nueva York. Viendo su talento, Australia no dudó en reclutarle para la Selección, y él consciente de la oportunidad, mucho más interesante que la de Samoa, aceptó. Y con él como líder, y Guus Hiddink en el banquillo, Australia volvió a reaparecer en la escena internacional. Regresó a un Mundial tras 32 años en 2006, Cahill anotaría los dos primeros goles del país en una fase final y lograrían avanzar a octavos de final cayendo ante la campeona Italia. Tim, por el momento lleva 62 internacionalidades absolutas y 27 tantos con la camiseta australiana. Su hermano Chris, disponía de menos condiciones. No ha abandonado la liga australiana de fútbol, donde defiende la camiseta del St. George Saints. Pero en 2007, aceptó representar a Samoa internacionalmente. 

Manfred (Ruanda) y Joseph (Uganda) KIZITO

El único ejemplo entre dos países africanos de esta lista, lo aportan los hermanos Kizito. Uno defendiendo la camiseta de Ruanda, y otro la de Uganda. Dos países vecinos y en ocasiones protagonistas de graves conflictos con un amplio número de perdidas humanas. El caso es que los hermanos Kizito, nacidos en Uganda, acabaron defendiendo Selecciones diferentes. Manfred, centrocampista, firmó en 2004 por el Armée Patriotique Rwandasie FC, uno de los equipos más populares del país vecino, habitual de la Champions africana. Y con el fichaje, se le ofreció incluso la nacionalidad ruandesa. Aceptó y vistió en 6 ocasiones la camiseta internacional de su nuevo país. Su hermano Joseph, que sí ha sido 34 veces internacional ugandés, ha dado el salto incluso a Europa, jugando en Serbia y en Georgia.
Parfait (Rep. Dem. Congo) y Steve (Francia) MANDANDA

El caso de los hermanos Mandanda resulta cuanto menos curioso. Laurent Blanc, en su época de Seleccionador francés, hizo publico su malestar y la necesidad de buscar una solución para la cantidad de muchachos, nacidos y formados en Francia, incluso internacionales en categorías inferiores que al final acaban representando a otros países. Y este caso lo cumple, Parfait Mandanda, guardameta de la Selección de la República Democrática del Congo, con la que estuvo en la Copa de África de este año por ejemplo, y nacido en Nevers (Francia). El portero que ahora se encuentra en la Liga belga, llegó a ser internacional sub 21 francés... Curiosamente, el que sí acabó siendo internacional absoluto francés, presente incluso en el Mundial de 2010, fue su hermano Steve que nació en Kinsasa, la capital de la Rep. Dem. de Congo. Por tanto, rizando el rizo aún más, Steve, el hombre nacido en el antiguo Zaire representa a Francia, y su hermano pequeño, que sí nació en Francia, representa a la República Democrática del Congo...

Hermanos enfrentados en Selecciones diferentes (I)

domingo, 29 de julio de 2012

Robbie Fowler apoyando la huelga de los estibadores con sus goles

Robbie Fowler, fue uno de los miembros de esa generación del Liverpool que su coetaneidad con las Spice Girls les valió el nombre de Spice Boys. No lograron el título liguero, pero Fowler, junto a Steve McManaman, Stan Collymore, Jamie Redknapp, David James y Jason McAteer insuflaron aires nuevos en la parroquia Red, además de levantar la FA Cup o la Copa de la UEFA. Después, cada uno tuvo destinos diferentes, nuestro protagonista acabó en la liga tailandesa como entrenador-jugador y antes se había desempeñado en Australia, unos destinos que podrían convertirle en integrante de la sección de aventureros.

Fowler jugaba de delantero, anotó 120 goles con el equipo de Anfield (y más de 160 en la Premier, en la que jugó además de en Liverpool con Leeds, Manchester City, Cardiff y Blackburn Rovers) lo que le convirtió en uno de los mejores delanteros ingleses de la década. Pronto se convirtió en ídolo. Su precoz debut a los 18 años, su velocidad y capacidad goleadora, ser un muchacho de la casa, tanto nacido como formado en Liverpool y ese carácter peculiar que rozaba el poder encuadrarle como Bad Boy le granjearon cariños y simpatías. En una ocasión, situado en una barrera ante una falta que iba a ejecutar el jugador del Chelsea, Le Saux, se giró y movió el culo de manera provocadora, burlándose y alimentando los rumores de homosexualidad del jugador francés. En otra ocasión, celebró un gol arrodillándose ante la linea de cal y haciendo que esnifaba. La Federación no le rió las gracias y le sancionó con 32.000 libras y 6 partidos de sanción... Tampoco fue un demonio... En la campaña 96/97 recibió el premio al Fair Play cuando un arbitro señaló un penalty que supuestamente había cometido el portero Seaman en un Liverpool-Arsenal, y él reconoció que no era y le pidió al colegiado que no le diera validez. El arbitro no dio marcha atrás, y Fowler decidió arrojarlo suave hacia el portero.

Pero no serían sus únicas perlas. En marzo de 1997, en un partido de la Copa de la UEFA ante el Brann de Noruega, Fowler anotó el segundo gol del equipo. En la celebración, se levantó la camiseta y mostró otra que decía "500 estibadores de Liverpool despedidos desde Septiembre de 1995". Los trabajadores del puerto se encontraban en huelga desde hacia dos años, y la situación empezaba a ser dramática. Esos muchachos de Liverpool se mostraban conscientes y comprometidos (McManaman, cuyo padre era uno de esos estibadores en huelga, reconoció llevar otra, y que de no haber marcado, la hubieran enseñado al final del partido). Y Fowler no halló mejor manera que enviarles su mensaje de apoyo. La UEFA, no quiso permitir tal insolencia y le puso una multa de 2000 francos suizos. Calvin Klein cuyo logo podía interpretarse en la camiseta amenazó con demandar al club y al jugador, y el Liverpool tomó la decisión de prohibir a sus futbolistas realizar cualquier tipo de manifestación en el campo. Pero Fowler ya lo había hecho.

jueves, 5 de julio de 2012

David Beckham, el 1ª futbolista global, no estará en los Juegos Olímpicos

El libro que da origen al nombre de este Blog, "Fútbol y Pasiones Políticas" editado en 1999 ya trataba este tema desde el desconocimiento de como evolucionaría el modelo social, económico y futbolístico de cara al siglo XXI. Deambulábamos en los primeros pasos de una incipiente Globalización Económica en un mundo post Guerra Fría y pre 11-S. Pero la Globalización que se preparaba (Ni siquiera el Euro circulaba por nuestras carteras) también adquiría tintes culturales e identitarios. El fútbol entraba también en esa cascada. Por supuesto influía la Ley Bosman que permitía un intercambio trasnacional abundante, algo que antes estuvo acotado a 3 o 4 jugadores extranjeros por equipo. Pero es que además, el fútbol crecía hacia una globalidad mayúscula. Antes era una cosa, casi de barrio, municipal, con algún grande que asumía un rol a nivel estatal. Pero ahora daba paso a otra etapa, en la que el deporte se retransmitía a nivel planetario, se vendían camisetas de equipos lejanos en la otra punta del mundo, se disparaban los precios de retransmisión de eventos por cantidades astronómicas. La FIFA poseía más miembros que la propia ONU, se situaba en ocasiones por encima de leyes y ordenamientos jurídicos nacionales y manejaba, de acuerdo con importantes multinacionales, un negocio gigantesco y que generaba dinero continuo en todos los lugares del globo. Palabras como Derechos de imagen originaban grandes conflictos entre clubes, jugadores, federaciones o incluso empresas ajenas a ese triángulo. A la hora de fichar un jugador, parecía que resultaba más importante valorar quién vestía a ese equipo. Si era Nike o Adidas, si podrían anunciar esto o que porcentaje podría reservarse unos y otros. El brasileño Ronaldo estaba aupado a ser el primer gran jugador del Siglo XXI. El de un fútbol concebido para los mercados globales. Con 18 años ya era Campeón del Mundo, tenía un contrato privado y multimillonario con Nike (que presionaría para sacarlo de un Barcelona que llevaba la marca Kappa), ya tenía dos FIFA World Plater...  pero finalmente las lesiones y malas decisiones en sus destinos (No ganó la Champions y tan solo una Liga en su carrera europea con el Real Madrid en 2003. Ni con PSV, Barcelona, Inter o Milan alzaría el campeonato nacional) le destronaron del primer gran futbolista global. Ganó el Mundial de 1994, aunque sin jugar un minuto y el de 2002 con Brasil. Pero un bagaje insuficiente para lo que se esperaba de él, y a lo que apuntaba con apenas 20 años. Quizá fue devorado por la exigencia, quizá no era tan bueno, quizá demasiados ojos observaban a un Ronaldo cuya rodilla no resistía, ¿quien sabe?...

Por eso, pese a que el trono deportivo fuera para Zinedine Zidane, Ronaldinho o demás, y ahora se observe a Messi como el llamado a entrar en el Olimpo de los más grandes, el verdadero icono del fútbol global, del fútbol moderno, fue David Beckham. Nacido en Londres en 1975 pero formado en el Manchester United del que fue creciendo hasta alcanzar el primer equipo con 20 años. No reunía unas cualidades excepcionales, aunque su golpeo a balón parado sí resultaba sobresaliente. Pero Beckham se convirtió en uno de los iconos del United. Un Manchester posCantona que siguió ganando títulos, incluido un triplete en 1999. Ese año Beckham también contrajo matrimonio con Victoria Adams, la spice girl pija, y su fenómeno se disparó. Futbolista, internacional, guapo, triunfador. Sus ingresos por publicidad no paraban de crecer. Las mejores marcas se lo rifaban a precio de millonada. Continuos cambios de aspecto, desde crestas, trenzas, pelo largo, pendientes, tatuajes, hasta convertirse en un nuevo adalid del metrosexualismo, en un mundo, como el del fútbol. En 2003 pasó al Real Madrid por 25 millones de euros. Una cifra elevadisima, pero que el equipo blanco sabría rentabilizar simplemente por las posibilidades de marketing que originaba el apellido Beckham. Pocos meses antes se había estrenado la película "Quiero ser como Beckham" en un claro alegato de lo que representaba su figura a nivel mundial. Deportivamente, el fichaje no resultó malo, aunque parecía desproporcionada la cantidad si no fuese quien fuese y aportase lo que aportase... Cuatro años en el Real Madrid con una Liga, escaso rédito deportivo, pero la aportación idonea al modelo florentiniano de Real Madrid galáctico, que comprendió rápidamente los nuevos designios del fútbol. Giras por Asia, América, merchandising, presentaciones dignas de estrellas de cine más que de futbolistas, venta de cualquier producto... incluso se rumoreaba que cuando Beckham acudía a atarse los cordones era una estrategia para ser enfocado y lucir la marca de sus botas... Una fuente de negocio continua e inagotable. Documentales, libros, productos... Cualquier cosa de Beckham generaba money. Para él y para su club.

Posteriormente, el futbolista y su mujer se hartaron de Madrid y fueron a donde de verdad se cuecen las estrellas. Los Angeles. Aún a riesgo de su carrera deportiva, puesto que el soccer sigue siendo algo menor en Estados Unidos (aunque los propios americanos confiaban en el espaldarazo que supondría su fichaje, y modificaron los topes salariales para poder satisfacer sus exigencias), pero como último empujón  hacia la fama absoluta y completa. Pese a algunos periodos en el Milan, las piernas iban pesando, y David ya no entró en los planes para acudir con Inglaterra a la Eurocopa de este verano. Por eso, quedaba el consuelo de verle en Londres 2012 como integrante de la Selección Británica. Había participado como antorchado, es cockney e incluso se rumoreó que las Spice Girls actuarían en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos. ¿Que mejor escenario que unos Juegos para convocar a Beckham? Y más en una disciplina que no goza de tanto estatus como el fútbol, donde permanece a la sombra de los torneos FIFA y UEFA. El golpe de efecto hubiera sido esplendido. Pero Stuart Pearce no lo quiso así y le dejó fuera de los convocados. Una pena. El futbolista global por excelencia hubiera resultado un reclamo perfecto. 

lunes, 11 de junio de 2012

EURO 2012: El corazón dividido de Eric Cantona


La cabeza de Eric Cantona es como la de cualquier genio. Incontrolable, impredecible, sorprendente... por eso es imposible penetrar en ella y averiguar que estará rondando por ella. A pocas horas de un Francia-Inglaterra de la Eurocopa, todavía más...

Y es que el marsellés, King Eric como le conocían es un ídolo en Gran Bretaña. Uno de los pocos franceses que ha logrado penetrar con éxito en la historia del país. Son muchos siglos de guerras, peleas, dominios por ser la nación hegemonica de Europa, de batallar por defender la religión verdadera, de compartir amistades celosas, de prestarse ayudas con el regusto que proporciona...

Pues ese fue el camino que encontró Cantona. Repudiado en Francia, con todo el mundo consciente de su genio de Bad Boy incorregible. Debutó a los 17 años en Primera División, pero a los 25 anunció que se retiraba. Siete equipos en nueve años, debut con la Selección incluida y con la que participó en la Euro del 92.... pero entre medias, tumbos por hasta siete equipos diferentes, grandes y pequeños... En todos ellos expulsiones, desacatos, protestas, insultos, peleas... En una concentración de la Selección, el portero Bruno Martini apareció con un ojo morado tras un puñetazo de Mad Eric, otro día lo pagaba con sus entrenadores, el Seleccionador Aime Jacquet era un "saco de mierda"... En Nimes, en diciembre de 1991 tras pegar un pelotazo a un arbitro y ser sancionado por 2 meses, insultó al comité y anunció que colgaba las botas. Que dejaba el fútbol. Estaba harto. Francia no le sentaba bien, ni entendía al genio...

Afortunadamente no lo hizo. Recibió una llamada para probar fortuna en el Sheffield Wednesday. Cantona recapacitó, cruzó el Canal de la Mancha y mostró sus virtudes. Acabó firmando por el Leeds United que con sus goles regresó a la Premier, pero tampoco terminó de casar con su mister Howard Wilkinson. Para entonces ya hacía seducido a Alex Ferguson que lo reclutó para el United. Con él 4 Premier en 5 años. Goles majestuosos y por supuesto, momento de Cantona en estado puro. Pero su carisma caló en Manchester. Tanto que los aficionados lo eligieron como él mejor jugador de la historia de los red devils. Los aficionados coreaban su nombre al son de la Marsellesa. Y él genio encontraba el mundo que se había fabricado a su medida. En Inglaterra, no en Francia. En Manchester, ciudad industrial del Norte parecía encontrarse más cómodo que en su Marsella natal, Montpellier o Burdeos.

Y el mito fue en aumento. Nike disparó su estrella. "1966 fue un gran año para el fútbol inglés. Nació Eric". Palabras mayores... 1966 fue el año en que Inglaterra ganó su único Mundial. Cantona devolvió ese cariño. Tanto en la Eurocopa de 2004 como en el Mundial de 2006 dijo que animaría a los ingleses antes que a los franceses... Hoy, se verán las caras. ¿Con quien va Eric? ¿Con el país que le comprendió, acogió y le dio cariño? ¿Con su patria natal, que por cierto entrena Laurent Blanc, otro de los que le entendió tras coincidir en Montpellier y Nimes? Imposible saberlo. Imposible penetrar en la cabeza de un genio como Eric.

miércoles, 28 de marzo de 2012

El último desafio de Eric Cantona

Eric Cantona. The King Cantona. Mad Éric. El príncipe heredero de George Best. El único francés capaz de calar entre la sociedad inglesa como bien reflejaba Nike y contaba John Carlin. Futbolista carismático donde los allá. También con un mal genio incorregible y que le acompañó inseparablemente en todas sus andanzas. 

Nacido en Marsella en 1966, con 17 años ya debutaba en 1ª división con el Auxerre en 1983. Su categoría era indiscutible y sobresalía con fuerza. A los 21 años ya era internacional absoluto francés. Pero su mal genio, también emergería pronto. Henri Michel, el seleccionador le apartó y Cantona no dudó en calificarle públicamente como "saco de mierda", cerrando sus opciones de retorno a les bleus mientras estuviera en el cargo. No sería el único que vería sus malos modos. Gerard Gili, su entrenador en el Marsella, decidió sustituirle en un partido. Eric se quitó la camiseta, la tiró al suelo y se fue rabiando en su contra. Expulsiones, insultos, sanciones no aceptadas que se ampliaban por sus palabras... Cantona, tras pegar un pelotazo a un arbitro, decidió insultar al comité de disciplina. El castigo, dos meses sin jugar. Eric, con 25 años, anunció que colgaba las botas harto del mundo. 

Cuando, de repente, al otro lado del Canal de la Mancha, decidieron ofrecerle un rescate. El Sheffield Wednesday le ofreció hacer una prueba. Cantona se enroló rumbo a Inglaterra, y a los cinco días fue contratado por el Leeds United. Resultó un acierto absoluto. El equipo finalizaba en primer puesto y conseguía el ascenso a la Premier. El rendimiento de Cantona resultó fabuloso. Sus palabras de agradecimiento, en un inglés con acento marsellés le confirieron aún más admiración. Pero, de nuevo las cosas se tensarían. Su entrenador, Howard Wilkinson llegó a condenarle al banquillo en alguna ocasión y Cantona respondió de malos modos. Allí apareció Alex Ferguson para brindarle la oportunidad en el Manchester United que pagaría más de un millón de libras por contratarle.

Y en Manchester, Cantona se hizo leyenda. Cuatro Ligas en cinco temporadas. Cuando el Manchester llevaba un cuarto de siglo sin saborear el título de la Premier. 64 goles en 143 partidos en Liga, más de 80 en partidos oficiales. Algunos auténticos golazos. Una afición entregada hacia un jugador con garra, astuto, con un carisma gigantesco. Su nombre se coreaba al ritmo de la Marsellesa en las gradas de Old Trafford. Con genio, para lo bueno y para lo malo. Tras sufrir su quinta expulsión en dos años y verse insultado por un aficionado del Crystal Palace no dudó en lanzarle una tremenda patada voladora que, en primera instancia le condenó a dos semanas de prisión, que fueron conmutadas a 120 días de trabajos sociales. Cantona, se plantó en rueda de prensa teóricamente para disculparse y sentenció "Cuando las gaviotas siguen a un barco es porque piensan que les van a tirar sardinas. Muchas gracias". Se levantó y se fue. 

Su retorno a la Selección había sido intermitente, pudo estar presente en la Eurocopa de 1992 a las ordenes de Michel Platini, pero Francia no consiguió clasificarse para el Mundial del 94 ni la Euro del 96, por lo que su presencia en Fases Finales se limitó a esa ocasión. Aime Jacquet se hizo cargo del equipo y prescindió de la vieja guardia (y con éxito pues Francia conseguiría ser Campeona del Mundo y de Europa en 1998 y 2000) y entre ella Cantona. En 1997 colgaba las botas, cansado del fútbol. 

Desde entonces, su figura no ha hecho más que agrandarse. Nunca exento de polémica, pero siempre con un gran número de adeptos que le veneran. Declaraciones polémicas, como cuando, con respecto a la Eurocopa de 2004 o el Mundial de 2006 aseguró que apoyaba a la Selección inglesa y no a la francesa o cuando en 2011 lanzó una campaña para retirar el dinero de las entidades financieras intentando colapsar el sistema. Entre tanto, se inició una carrera como actor con algunas actuaciones destacadas, como haciendo de embajador francés en "Elizabeth" o la peli, inspirada en su figura, "Buscando a Eric".

Ahora, Cantona ha fijado sus miras en la vida política. Quiere resolver el problema de la vivienda en Francia. Para ello, no dudó en iniciar el proceso de recogida de firmas (500 de cargos electos) como requisito para ser candidato a Jefatura del Estado de la República Francesa. Esta vez era una estrategia mediática, pero conociéndole ¿quien sabe si no lo está meditando en serio?