Trasmoz es un pueblo de Zaragoza de apenas 75 habitantes. Pero en él se pueden encontrar multitud de anécdotas. Sobre él pesa la excomunión que se hizo a finales del siglo XIII, en el XVI fue maldecido por los monjes del Monasterio de Veruela. Al parecer era terreno donde habitaba la brujería y religiones paganas y herejes en una región plenamente católica. En Trasmoz también fue donde ETA mantuvo secuestrado al Dr Julio Iglesias Puga, padre del célebre cantante Julio Iglesias y al que raptó con la intención de cobrar un rescate económico. En la operación, al parecer, también se encontraba involucrado, Carlos el Chacal, uno de los terroristas más famosos en la década de los 70 y 80... Su castillo, del siglo XII y testigo de esos actos de brujería que condenaron a su excomunión, fue adquirido por Manuel Jalón, el inventor de la fregona... Miles de anécdotas. Un "post que se escribe solo" me decía mi hermano.
Pero para aparecer en el blog, hacía falta el guiño futbolístico. Y también lo tiene Trasmoz. Una de sus calles fue bautizada como "Gol de Nayim" en recuerdo al mítico tanto del jugador del Zaragoza en la prorroga de la Recopa de 1995 que supuso el triunfo frente al Arsenal en el Parque de los Príncipes de París. Uno de esos goles inolvidables que ya se quedan grabados para todos los que lo vimos. Y que la única pega que se puede ponerle, es que no los haga tu equipo para que la satisfacción sea completa. Ese gol que supuso el triunfo en la desaparecida Recopa es uno de las últimas grandes hazañas del conjunto maño, que ultimamente se está acostumbrando más a la división de plata que a los éxitos europeos. Trasmoz, quizá avisado por alguna bruja ya había elegido que merecía ser recordado en una de sus calles.
Javier Aguirre siempre ha proyectado una imagen de tipo peculiar. En España ha entrenado durante muchos años, convirtiéndose en un clásico de nuestros banquillos. Buen recuerdo en Osasuna, insatisfactorio en el Calderón. un año salvando el Zaragoza siendo destituido al siguiente y una etapa cumplidora en el Espanyol. Inteligente, capaz de adornar las ruedas de prensa con palabrotas para distraer, con sus polémicas y sus ataques de entrenador pero que podrían valerle el aprobado en términos generales. Pero la figura de Aguirre maneja aún más hechos dignos de contar y valorar.
Apodado "el vasco" por ser sus padres originarios de Euskadi que emigraron a México. De los auténticos. De los que demandaba Sabino Arana. Con sus ocho apellidos. Aguirre, Onaindia, Alberdi, Landeta, Goyado, Uriarte, Ganechana y Lanetuarza. Pero él nació en Ciudad de México, y como futbolista desarrolló practicamente toda su carrera en el país américano. América, Atlante y Chivas Guadalajara fueron sus conjuntos. Tuvo una breve experiencia en la liga de EEUU en Los Angeles Aztecs y, tras el Mundial de México, que disputó con la Selección azteca, dio el salto a Europa a probar fortuna con el Osasuna. Disputó las once primeras jornadas, pero un choque con el portero del Sporting, Ablanedo, le supuso la fractura de tibia y peroné y terminar de manera prematura con su etapa en España como futbolista.
El gusanillo de entrenador también le picaba. En 1994, recién colgadas las botas fue "reclutado" por el seleccionador Miguel Mejía Barón para formar parte del cuerpo técnico de la Selección durante el Mundial de EEUU. En el 95, ya era entrenador del Atlante y en el 99 hacía campeón al Pachuca. Suficiente aval para ser nombrado Seleccionador de México, al que dirigió hasta octavos de final en el Mundial de 2002. Osasuna, que tenía esa pequeña cuenta pendiente, decidió ofrecerle que se hiciera cargo del banquillo navarro, y resultó todo un éxito. El equipo en cuatro campañas, tuvo temporadas desahogadas, alcanzó la final de Copa en 2005 que perdió contra el Betis y en 2006 igualó su mejor clasificación histórica con un cuarto puesto.
Esos buenos años le valieron su fichaje por el Atlético de Madrid. En su primer año fue 7ª algo que igualaba los insuficientes resultados de sus predecesores, pero la directiva decidió revalidarle la confianza y al año siguiente fue 4ª y logró volver a hacer que sonase el himno de la Champions en el Calderón después de 12 años. Finalmente en febrero de 2009 fue destituido ante un pésimo inicio de la segunda vuelta. A los dos meses, le volvieron a confiar el banquillo de la Selección de México por segunda vez, volvió a caer en octavos de final en el Mundial en 2010 y sí que pudo celebrar la victoria de la Copa Oro de 2009. De nuevo, encontró acomodo en España. El Zaragoza le llamó desde la última posición en la jornada 11 para salvar al equipo. Y lo consiguió y se ganó la renovación, aunque no terminaría la temporada siguiente. Su última aventura fue en el Espanyol. Patrocinado por Cancún resultó un enlace perfecto para sustituir a Pochettino. Dos temporadas sin apuros con los catalanes engrosaron su cv hasta su marcha a final de temporada. Y, esta vez, el que decidió contar con él como Seleccionador fue la Federación de Japón. Aguirre aceptó con ganas. Sin embargo no sabía los problemas que se iban a desempolvarse y que le acabarían costando el cargo.
Aguirre, "el Vasco" que mantenía sus simpatías por Euskadi, que encima había resultado un técnico con conciencia social y simpatías progresistas. En 1999 había sido uno de los organizadores de un partido entre ex futbolistas profesionales y miembros del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, movimiento de resistencia indígena con mucha presencia en la región de Chiapas. "El vasco" reflexionaba orgulloso cuando años después fue el Inter de Milán el que se animó a colaborar con el EZLN. Ahora, la imagen de Aguirre ha quedado bastante manchada. La justicia, por fin, ha decidido tomar cartas en el asunto en el tema de los amaños. Y Aguirre está implicado en el caso que investiga la victoria por 1-2 del Zaragoza en el campo del Levante en 2011 y que supuso la salvación de los aragoneses. El técnico trabajador, progresista y posiblemente el entrenador méxicano con mayor recorrido en Europa, está imputado en el amaño. Para Japón, la simple duda ya resultó suficiente para relevarle del cargo. Él ya ha negado que se cometiese ninguna irregularidad, pero sin embargo, en México lejos de convencer, ya ha alimentado leyendas urbanas sobre algunos partidos al frente del combinado nacional. Se duda de la victoria de EEUU sobre México en 2002. La sombra de inahbilitación pende sobre su cabeza. La imagen de Aguirre, simpático y palabrotero se ve machacada y veremos si alguien se anima a contratar a un técnico con estas sombras...
Hay una reciente leyenda urbana creada en torno a un partido de 1995. Semifinales de la Recopa de Europa, partido de ida, que enfrenta en la Romareda al Real Zaragoza con el Chelsea. Por aquel entonces, el Zaragoza era uno de los fuertes en España, contaba con un poderoso equipo y soñaba con alzarse con el segundo torneo continental. En la misma tesitura deambulaba el club inglés. Sin el poderío económico de la etapa Abramovich pero un conjunto habituado a competir en Europa. Un duelo abierto e interesante.
A apoyar al Chelsea se desplazaron unas estimaciones de casi 3000 ingleses. Hooligans. De los de antes... que el fútbol ha cambiado mucho en todos los aspectos. Había habido incidentes antes de comenzar el encuentro, en los aledaños, se había preparado un amplio dispositivo para intentar controlarlos, un abundante refuerzo entre las unidades de la policía de Zaragoza...
Y pasó lo habitual, lo esperado. Ante una Romareda entregada que no paraba de animar y un Zaragoza que mostró su poderío ofensivo y situaba un 3-0 en el marcador que daba aroma a finalista.... los disturbios empezaron en el propio campo. La policía decidió intervenir y cargar contra los aficionados ingleses desplazados. Y desde las otras instalaciones del estadio se empezó a corear un cántico habitual de los 90 y que aún hoy perdura en algunos estadios: "Písalo, písalo, písalo".
Grito habitual cuando algún rival (¿o porque no? el propio colegiado) se retorcía en el suelo de dolor y aparecía el médico a asistirle. Frase que hizo popular Bilardo cuando entrenó al Sevilla y se indignaba al ver que el médico del Sevilla había decidido atender a un rival en un partido contra el Deportivo tras una tremenda patada en la cara. El "Písalo, písalo, písalo" se extendió rápidamente por los estadios. Y la afición del Zaragoza lo utilizó para alentar a la policía contra los hooligans del Chelsea, como se escucha perfectamente en torno al minuto 5:40 del vídeo.
Nada más se comentó sobre este incidente. Hasta que en 2007, José María Martín Petón comentó este suceso en el Carrusel Deportivo de la cadena SER, y luego también en algún programa más (en Punto Pelota por ejemplo). Contado con gracia, y cierta sorna, se asegura que una "inconcreta" prensa inglesa, comentó al día siguiente que se había tratado de un magnifico episodio de Fair Play y deportividad, con la policía cargando hacia los aficionados ingleses, que el estadio del Zaragoza coreaba "Peace and Love, peace and love, peace and love" (Paz y Amor en la lengua de Shakespeare) y cuyo sonido resulta parecido al "Písalo" castellano aunque, por supuesto, con un significado muy diferente. Y que encima, ese cántico serenó los ánimos de contienda británicos ya para terminar de convertir la historia en una maravilla...
Uno, aprovechando las inmensas posibilidades de internet ha intentando encontrar el origen de este relato. Y no aparece una sola referencia anterior a 2007. Nadie había comentado esto. Ni en las hemerotecas de ABC, Mundo Deportivo o EL PAIS, pese a que se cuentan los incidentes. Nadie sabe decir que "prensa inglesa" fue la que comentó esto, no hay una sola foto de un (por ejemplo) The Sun que elogiase a esa gente tan deportiva del Zaragoza... En un foro, encontré que lo más probable es que fueran los comentaristas de Eurosport... pero no es más que un comentario tirado en un foro de internet. Desde 2010 se puede encontrar la historia narrada y calcada en infinidad de blogs y lugares variados. Pero nada anterior.
Y yo sinceramente, me atrevo a ponerla muy en duda. Alguien, con gracia, debió ocurrírsele. Pero todavía no ha logrado nadie aportar un documento que así lo acredite. Nadie sabe cuál tabloide cometió semejante y absurda interpretación... Ala, si lo averiguáis, por supuesto, me comeré mis palabras y rehago esto. Pero a mi esto me huele a falacia. Graciosa, pero una trola enorme.