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miércoles, 1 de julio de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (VII): el Luis Sitjar y el Sancho Dávila murieron de viejos


Hubo dos estadios cuyos nombres no hubieran pasado el filtro de la Ley de la Memoria Histórica, pero sin embargo ya no ven fútbol. En este caso, el tiempo, les ha vencido y ha provocado que los equipos que actuaban de local hayan debido buscar nueva ubicación. Son los casos del Luis Sitjar, durante 60 años casa del RCD Mallorca, al que vio desde Tercera hasta Primera División e incluso su primera participación europea. Y el pequeño Sancho Dávila, del Puerto Real club de Fútbol, que nunca pasó de la Tercera División andaluza.

LUIS SITJAR
El campo del Mallorca dejó de ver fútbol de máxima categoría en junio de 1999. Ya que desde ese año el equipo balear se mudaba al nuevo estadio de Son Moix, construido para la Universiada de ese año. El Mallorca B, que llegó a jugar un año en segunda y el juvenil apuraron los últimos partidos durante algunos años más, antes de que el estadio ya muy deteriorado fuera estropeándose. Se convirtió en un lugar para indigentes, que padeció incluso un incendio u otros tristes episodios delictivos. Atrás quedaron los años en 1ª, el ascenso contra el Espanyol, esa primera participación europea alcanzando la final o incluso ese gol de Stankovic que sellaba la mejor clasificación hasta el momento. Se iniciaron unas largas obras de derribo, y continua un litigio entre propietarios y Ayuntamiento para ver que se hace con el solar que ahora ha quedado despejado. Del antiguo campo solo permanece la antigua fachada con el primer escudo del CD Mallorca y el texto "Campo Luis Sitjar".

Ahí permanece el nombre del que fuese presidente del Mallorca en varias etapas en la década de los 20, 30 y 40. Incluso cuando el equipo palmesano todavía llevaba el nombre de Alfonso XIII antes de modificar su nombre al proclamarse la República en 1931. Bajo la dirección de Sitjar, el Mallorca conseguiría su primer ascenso a Segunda y sería el impulsor de la creación del nuevo campo. Que años después recibiría su nombre. Pero la figura de Luis Sitjar también ha quedado vinculada a parte de los episodios de represión más sangrientos que vivió la Isla. Concejal en los Ayuntamiento de Palma y Porreres por el Partido Regionalista de Mallorca, al comenzar la guerra civil se pasó a Falange Española y se convertirá en un miembro destacado. Y desde su puesto diversos estudios le vinculan con asesinatos llevados a cabo contra diversas personalidades de izquierdas, sobretodo con los fusilamientos perpetrados en Porreres, y cuya fosa común comenzó a desenterrarse hace pocos años, incrementándose, además ampliamente, el número que se estimaba de personas que perdieron la vida.

SANCHO DAVILA
Sancho Davila ha sido el nombre del estadio del modesto Puerto Real Club de Fútbol desde los años 50 hasta que dejó de utilizarse en 2010. La localidad, de la Bahía de Cádiz, puso a su campo de unos 6000 habitantes el nombre del antiguo dirigente de Falange, y que en los años 50 también fue Presidente de la Federación de Fútbol. El terreno de juego, apenas tiene hitos destacados. El techo del equipo ha sido la tercera andaluza, y salvo alguna concentración de entrenamiento de equipos o selecciones que debían jugar en Cádiz no atesora momentos de primer nivel. Desde 2010, el terreno permanece sin derribar aunque ya no es apto para el uso deportivo. Se han barajado negociaciones con el Ayuntamiento, permuta de terrenos, etc... pero de momento sin llegar a consumarse.

El nombre de Sancho Dávila, que salvo esa presidencia de la Federación de fútbol no tuvo mayores vinculaciones con el fútbol, corresponde al de un miembro destacado de Falange desde sus inicios, siendo además familia de José Antonio Primo de Rivera. Nació en Cádiz de familia nobiliaria, y pronto se dedicó a extender la organización, primero Cádiz y Sevilla, luego siendo de facto el jefe de la misma en Andalucía. Protagonista de varios episodios de palizas y disturbios fue detenido en varias ocasiones, pasando por diversas cárceles, y de hecho, se encontraba preso al inicio de la Guerra Civil, pero logró fugarse y pasar al bando sublevado donde tomó parte activa en la contienda y en violentos episodios de represión. Con la muerte de José Antonio Primo de Rivera, fue uno de los que pugnó por el liderato de la organización hasta que Franco estableció el decreto de unificación reservándose el puesto de Jefe Nacional y cortando las aspiraciones por encabezar Falange de diversos sectores y personalidades. Esa ambición frenada, y las posteriores simpatías nazis que tuvieron que ser disimuladas por el régimen tras la II Guerra Mundial, hicieron que Sancho Dávila cayese en desgracia y perdiera hueco entre los espacios principales del Movimiento Nacional. Aún así fue el primer delegado del Frente de Juventudes, organización juvenil de la FET y las JONS, sería procurador en cortes y otros puestos como Presidente de la Federación de Fútbol o miembro del Consejo de la Hispanidad. Su nombre también daba nombre a diversas calles. En Sevilla o Jerez fue sustituida. En Melilla permanece. 

lunes, 15 de junio de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (VI): ¿Como considerar el "Escribano Castilla" de Motril?

Es un tema que lleva vigente y a la vez estancado desde que se aprobó la Ley de Memoria Histórica. El fútbol parece resistirse a aplicarla y permanecen muchos nombres que no pasarían el filtro de poder estar expuestos y rindiendo homenaje, y en algunos casos, las instalaciones además son de titularidad pública. De las entradas que hice anteriormente sobre este tema no había mencionado otro caso, el estadio Escribano Castilla, de Motril (Granada) y que incluso vio fútbol de Segunda en la campaña 2007-08, ya que el Granada 74 tras comprar la plaza del Ciudad de Murcia y la negativa del Ayuntamiento granadino a jugar en los Carmenes acabó utilizando este campo situado a unos 70 kilómetros de la capital de provincia.

El estadio cuenta con 4500 espectadores para un municipio que roza los 60.000. La campaña del Granada 74 fue la de mayor escalafón a nivel futbolístico para la ciudad. El verdadero equipo local, el Motril CF, que sucedió a un desaparecido CD Motril, era un clásico de la tercera andaluza, con alguna pequeña inclusión en la Segunda B. Así que, ¿quién era Escribano Castilla que da nombre al estadio? ¿Pasaría el examen de la Ley de Memoria Histórica o debería el Ayuntamiento modificar su nombre?

La verdad es que Juan Antonio Escribano Castilla dispone de una amplía entrada en wikipedia. Miembro de Falange Española, soldado raso en la Guerra Civil, donde según parece estuvo en Salamanca, Barcelona, Madrid, Castellón y Teruel. Después inició estudios, estuvo presente tanto en actividades privadas locales como cargos públicos. En 1961, el gobernador civil de Granada le nombra alcalde de la localidad y ese mismo año también se convierte en Procurador en Cortés representando a la provincia, hasta 1971. Del cargo de alcalde, permanecerá hasta 1975, dimitiendo apenas unas semanas antes de la muerte del dictador y coincidiendo con las últimas ejecuciones que tanta repulsa provocaron en el mundo. En diversos textos se encuentran abundantes avances y logros conseguidos para la ciudad de Motril y la provincia, además de figurar como uno de los integrantes de "Unión del Pueblo Español",  asociación política surgida a finales del franquismo y que trataba de buscar cierta apertura política en el régimen.

Recibió diversas condecoraciones, y reconocimientos que tuvo hasta su fallecimiento en 2005. Desde la llegada de la democracia, dejó la actividad pública y ejerció como abogado y maestro. En 1984, la Cruz Roja le entregó la medalla de Oro de la organización. Su hijo, ahora es el presidente provincial de la misma.

¿Así que, es "Escribano Castilla" nombre apto para lucirse en el campo de fútbol? Es innegable su actividad política durante los años de la dictadura, tanto a nivel local como la representación en las Cortes Franquistas, igual que es innegable que calificar a cualquier persona que desempeñó un cargo público entre 1939 y 1977 en España como criminal o indigno sería disparatado. Pero en este caso hablamos de un Procurador en Cortés, lo más parecido a un diputado que existía en el Régimen Franquista. De su papel en la guerra no era de dirección ni política ni militar sino de apenas un soldado raso llamado a filas. No aparecen (o yo no he encontrado) vinculaciones a represiones o crímenes en la provincia como si se ocurrían con otros personas, y además, el Ayuntamiento de Motril, que ha ido alternando corporaciones conservadoras y progresistas sí se ha mostrado favorable en otros episodios de la Memoria Histórica como cuando hizo un ciclo cultural sobre la Desbandá y no parecía tener problemas con el nombre del estadio para el alcalde en tiempos de la Dictadura. De hecho, en los 90, el estadio pasó a llamarse durante un periodo Estadio Municipal de Motril, pero luego, restauraron el de "Escribano Castilla".

lunes, 11 de mayo de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (V): El "Romero Cuerda" cambió su nombre en 2017

La verdad es que después de bastantes años criticando que el fútbol permanecía ajeno al cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, convendría señalar el ejemplo del estadio "Romero Cuerda" del municipio pacense de Villanueva de la Serena que sería la excepción y que en diciembre de 2017 modificó su antiguo nombre.

Romero Cuerda fue alcalde del municipio y procurador en cortes en las décadas de los 60 y 70, y algunos también le vinculan con violentos episodios de represión al finalizar la guerra civil. El caso, es que el estadio del equipo de la ciudad, el Villanovense, llevaba el nombre desde su inauguración en 1976. De hecho, en 2015 el Barcelona se enfrentó al conjunto local en Copa del Rey y no se prestó demasiada atención al polémico nombre. El partido acabó con empate a cero.

El Municipio ya había iniciado pasos como el desenterramiento de la fosa común del pueblo. Pero dos años más tarde, la Diputación de Badajoz, a través de una comisión encargada de revisar, recomendar y dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica, apuntó al nombre del estadio.  ¿La medida de presión? Tocar el dinero. "Los municipios que no cumplan la Ley de Memoria Histórica no podrán optar a Ayudas, Subvenciones, contratos o proyectos de la Diputación Provincial". Como sucede cuando alguien, persona física o jurídica, se presenta a Concursos o aspira a realizar contratos con la Administración. Villanueva de la Serena, gobernada además por el PSOE no puso mayores objeciones y a final de año, en diciembre de 2017, el Ayuntamiento aprobó modificar el nombre del "Romero Cuerda" por el de "Estadio Villanovense". 

El equipo tras varios años en Segunda B, regresó a Tercera el año pasado. Pero pudo volver a enfrentarse a un Primera, de nuevo en Copa del Rey en 2018, y el campo, esta vez con el nuevo nombre, también resistió logrando otro empate a cero ante el Sevilla. 

viernes, 1 de mayo de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (IV): Las dificultades de "Kichi" con el Ramón de Carranza

Parece increíble que sea uno de los temas que más ha tenido que sortear "Kichi" como alcalde de Cádiz. Si en 2015 se alzó con el bastón de alcalde y rompía 20 años de Gobierno conservador gracias a un acuerdo con el PSOE. En 2019 mejoró aún más sus resultados, se convirtió en la lista más votada y recibió un claro espaldarazo de la gente. Además, concurría con una marca propia, intentando desligarse de Podemos y remarcar su carácter localista y andaluz. E indudablemente funcionó. 

Y una de las asignaturas pendientes que tenía la ciudad era avanzar con el cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica. Se trató de renombrar además dando papeles destacados a figuras femeninos, populares y de gente ligada a Andalucía y a retirar el de personajes vinculados a la dictadura. Y eso afectaba a Ramón de Carranza. La figura, padre e hijo, eran claras. El padre, Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera, marqués, marino de guerra, Gobernador Civil, diputado, senador... y nombrado alcalde no electo de Cádiz en la dictadura de Primo de Rivera. Cuando se proclamó la República, se negó a entregar a su cargo y negó la legitimidad al nuevo sistema. Abandonó Cádiz, y marchó a Sevilla. Pero en 1936, con 74 años y bastante mermado de salud, en cuanto se produjo el alzamiento, tomó una avioneta, mostró su adhesión a los militares golpistas y volvió a ser nombrado alcalde y gobernador civil de la provincia por Queipo de Llano, hasta su fallecimiento un par de meses más tarde. 

La ciudad contaba con una avenida que llevaba el nombre del militar y en noviembre de 2017 fue cambiada su nomenclatura. Se modificó por el de Avenida 4 de diciembre de 1977, fecha histórica del Nacionalismo andaluz donde se produjeron importantes manifestaciones reclamando la Autonomía de la región andaluza. El grupo municipal de "Cádiz sí se puede" que además tenía una concejalía especifica para el ámbito de Memoria Histórica, con el apoyo del PSOE sacó adelante el cambio. ¿El paso lógico sería operar de la misma forma con el campo de fútbol que recibía el mismo nombre?

Sin embargo... surgieron las reticencias. Las personas consultadas daba impresión que podían aceptar la modificación de una calle, pero el nombre del estadio, que permanece inalterable desde 1955 levantaba más ampollas y no era recibido con agrado. Incluso el himno oficioso del club, menciona el Carranza entre sus letras. Y, Kichi, fiel aficionado cadista y sus concejales, prefirieron echar el freno. Se habló de que no corría tanta prisa, que se abriría un proceso para evaluar y decidir el futuro nombre pero... acabó la legislatura y el campo del Cádiz permanece con el nombre de Ramón de Carranza. En este nuevo periodo, Cádiz ha seguido avanzando en aspectos de retirada de símbolos vinculados a la dictadura. Pero de momento... el nombre del Estadio sigue rindiendo homenaje al militar golpista. De hecho el Cádiz, antes del parón por el coronavirus marcha líder de Segunda. ¿Conseguirá el ascenso? ¿Y, volverá a Primera con el nombre de Ramón de Carranza? ¿Se modificará o nuevamente el fútbol quedará ajeno a cumplir con lo que dispone la Ley de Memoria Histórica?

ACTUALIZACIÓN: Según publican hoy mismo algunos medios, el Ayuntamiento va a recuperar esta iniciativa y abrir un proceso de participación para elegir nuevo nombre, barajándose incluso el de "Michael Robinson", ex accionista de la entidad. Veremos si el proceso avanza.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Estadios de Fútbol con nombre franquistas (II): 2016 ¿Hubo progresos?

Supongo que lo habréis leído porque es una de las entradas con más visualizaciones del blog, "Estadios de Fútbol con nombres franquistas" que se publicó allá por julio de 2013. Venía inspirada por un acercamiento pionero que hizo Iñigo Arza en losidealesdelgol y en Diagonal y luego me pasó información que había estado revisando. Era 2013, en ese momento la llamada "Ley de la memoria histórica" llevaba en vigor cinco años y medio pero todavía aparecían numerosos vestigios de exaltación de la dictadura franquista por los campos españoles.

Con la llegada a varias alcaldías de los denominados "gobiernos del cambio" se reabrió el debate. Muchos de ellos, lo llevaban como claro compromiso de programa. Sin embargo, las tensiones y las críticas siguen siendo furibundas. Y así nos encontramos, con que sí apenas hay avances a nivel de simbología en denominaciones de calles y esculturas, en el fútbol, muchos menos progresos más de tres años después, por no decir que estamos en el mismo punto.

KICHI PLANTEA CAMBIAR DE NOMBRE EL CARRANZA

Quizá sea la única digna de mención en este tiempo. En julio de 2015, apenas un par de meses después de que "Kichi" encabezando la lista local de Podemos "Por Cádiz si se puede" consiguiese el bastón de mando de la ciudad gaditana, se llegó a anunciar en boca del teniente de alcalde y concejal de memoria democrática que el Ayuntamiento iba a abrir un debate que propondría el cambio de nombre del estadio que lleva el nombre de Ramón de Carranza desde 1955, en honor al militar, aristócrata, diputado, alcalde de la ciudad y gobernador civil de la provincia que negó cualquier legitimidad a la República en el momento de su proclamación y que con 74 años, muy mermado de salud, al iniciarse la sublevación armada cogió una avioneta desde Sevilla, y se personó en la ciudad mostrando su adhesión al bando nacional y recuperando su cargo de alcalde, pese a que fallecería apenas unas semanas más tarde. La propuesta de Kichi y su equipo pareció levantar bastante ampollas, y de momento, se ha quedado pausada y no se ha retomado por parte del Ayuntamiento. El Cádiz, que ha recuperado la segunda división, sigue contando con la presencia habitual de su alcalde en las gradas y con el nombre en honor al militar golpista en su estadio.

EL BARÇA VISITA EL ROMERO CUERDA

El año pasado, por motivo de la Copa del Rey al FC Barcelona le tocó enfrentarse al Villanovense, acudiendo a otro estadio cuyo nombre lleva a una persona a la que se vincula con la represión en Extremadura, Romero Cuerda, posterior alcalde del municipio de Villanueva de la Serena. El partido, además fue un éxito de aforo y deportivo, ya que el modesto equipo extremeño pudo resistir y sacar un empate al todopoderoso Barça. Pero el nombre del estadio donde se jugaba no provocó ninguna polémica y pasó inadvertido entre el gran público.

EL LUIS SITJAR... DERRIBO INCOMPLETO Y NOMBRE VISIBLE


Y otro de los estadios con nombre manchado es el Luis Sitjar de Palma de Mallorca. Desde 1999 dejó de ser la sede del RCD Mallorca, y desde entonces se aplicó una solución intermedia a una situación que solo conllevaba ruina y deterioro. Se llegó a decretar su demolición, se paralizó por posteriores recursos, hasta que se produjo dejando un actual terreno descampado pero manteniendo la fachada con el nombre del estadio. Se han barajado reformas que le devuelvan la utilidad, diversos usos del suelo y la reivindicación de mantener la frontal con el nombre y el escudo pretérito del Mallorca, que parece ser la única parte que se mantiene con algo de solemnidad... Y el nombre de Luis Sitjar, falangista y al que se vincula como uno de los líderes de la represión franquista en la Isla continua en firme.

lunes, 13 de octubre de 2014

Los nombres de personalidades en los estadios españoles

Sin duda es uno de los mayores homenajes que se puede aspirar. Que tu nombre bautice una calle, es un reconocimiento público y notorio, que ha destapado abundantes polémicas en muchos municipios. En el fútbol, sucede igual con los estadios. Los templos-santuarios de cada club donde congregar a sus aficionados ha sido testigo de diversos nombres. Unos simplemente responden con su nombre a su ubicación geográfica, en algunos casos comienzan a extenderse en España los nombres comerciales de patrocinadores, pero otros sí son adornados con personajes históricos a los que el conjunto rinde su particular homenaje.

PRESIDENTES DEL CLUB

Quizá el grupo más numeroso represente el de los ex-presidentes de esos equipos. Considerados engrandecedores del club o cuya aportación para afrontar la construcción del terreno de juego les hizo valedores de perdurar en la nomenclatura del mismo. El caso más conocido, posiblemente sea el caso del Real Madrid, que lleva la denominación de Santiago Bernabéu, presidente del club blanco entre 1943 hasta su muerte en 1978. En ese periodo, el Real Madrid se convirtió en el club con más títulos del panorama europeo y Bernabéu fue el que se lanzó a la construcción de un nuevo estadio en los terrenos de Chamartín con capacidad para 100.000 personas. Desde 1944 se han ido sucediendo las reformas y mejoras para seguir adaptando el estadio. La última, se encuentra ahora mismo paralizada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Pero el Real Madrid no es el único caso. Vicente Calderón, presidente del Atlético entre 1964 y 1980 y del 82 hasta su fallecimiento en el 87, da nombre al estadio que se levantó en 1966. En su caso, además también de su exitosa etapa al frente, el empresario contribuyó a desbloquear la situación del Estadio del Manzanares, al que rebautizaron con su nombre.

En Sevilla, sus dos conjuntos repiten la situación de los equipos madrileños. El Betis luce el nombre de Benito Villamarín, presidente entre 1955 y 1965, que rescató el equipo de Tercera y consiguió que el Ayuntamiento cediera los terrenos para levantar el por entonces Heliópolis, Mientras que el estadio del Sevilla se bautizó como Ramón Sánchez Pizjuán, presidente del club en dos etapas, del 32 al 42 (incluyendo por tanto, la etapa de la guerra civil) y del 48 al 56, que se interrumpieron puesto que aceptó un cargo en la Federación. Bajo su mandato, el Sevilla ganó tres trofeos de Copa y proyectó el nuevo estadio al que da nombre.

Lo mismo sucede en Elche, con Manuel Martínez Valero, presidente del equipo en los 60´y 70´, etapa en la que el equipo ilicitano vivió sus mejores años y construyó su nuevo estadio que incluso sería una de las sedes del Mundial 82. Y similar caso es el de su rival provincial, José Rico Pérez, presidente del Hércules durante trece años entre el 71 y el 84, consiguiendo la mejor clasificación del equipo con un 5ª puesto. Sufragó parte del nuevo estadio, que también sería otra de las sedes mundialistas, y luego no consiguió que se le reconociera la deuda que mantenía el club, reclamando 104 millones de pesetas sin éxito. En Tenerife, también mantiene su nombre Heliodoro Rodríguez López, presidente del equipo canario entre 1946 y 1950, y que en su gestión el equipo recuperó la propiedad del estadio y acometió importantes remodelaciones en el mismo. Y en Oviedo, el caso de Carlos Tartiere, presidente del Oviedo hasta su muerte en 1950 y a partir de ahí su nombre pasaría al del estadio, y también al del nuevo Carlos Tartiere, inaugurado en el año 2000. Para encontrar otro ejemplo, también habría que ir a Melilla, en el caso de Rafael Álvarez Claro, alcalde de la ciudad y que también ocupó la presidencia del club.

En este listado, podían aparecer presidentes destronados, que dieron nombre a sus estadios pero actualmente no... El estadio Luis Sitjar en Palma de Mallorca, permanece abandonado, y pesan sobre él diversas ordenes de derribos recurridas, tras el traslado del equipo a Son Moix. Sí que sigue en pie Mestalla, que durante un tiempo lucía el nombre de Luis Casanova, presidente ché durante 19 años en los que consiguió la primera liga del equipo valenciano y levantó el nuevo estadio. También, están los casos de Manuel Ruiz de Lopera y Teresa Rivero, que un periodo y con ellos ocupando la presidencia rebautizaron el Villamarín y el Estadio de Vallecas con sus nombres. Aunque posteriormente recuperaron sus nomenclaturas actuales. 

JUGADORES

De este listado, quizá convendría recuperar a algunos nombres anteriores. Ocuparon el palco presidencial, pero anteriormente también habían tenido etapa como jugador del club. Santiago Bernabéu fue delantero centro del Real Madrid llegando a anotar más de 60 goles con los blancos. Heliodoro Rodríguez López, también vistió la camiseta tinerfeña. Sin embargo, España no suele ser un país en el que se encuentren muchos jugadores que den nombre a estadios. Incluso, se da la peculiaridad de encontrar estadios de equipos que homenajean a jugadores que nunca vistieron esa camiseta.

El Real Madrid, decidió que el estadio donde jugase el filial blanco, llevase el nombre de Alfredo Di Stefano, uno de los mejores jugadores de la historia, y primer gran mito del madridismo. Pero en primera división, está el caso de Alfonso Pérez Muñoz, ex jugador de Real Madrid, Betis y Barcelona e internacional en 38 ocasiones. Pese a que nunca defendió los colores azulones, ha sido el jugador nacido en la localidad madrileña, que más veces ha jugado con la Selección. Y eso le sirvió para dar su nombre al estadio desde 1998.

Misma situación sucede en otros municipios madrileños pero que juegan en categorías menores. Fernando Torres, da nombre al campo del Fuenlabrada, Iker Casillas al del Móstoles o incluso Mario Suárez al del Alcobendas. En Benidorm, aplicaron la misma formula, y el estadio lleva el nombre de Guillermo Amor. Ninguno jugó en esos conjuntos, pero son el paisano que más nivel futbolístico ha alcanzado. 

El último ejemplo de futbolista que sí da nombre a un estadio de fútbol es el de Alfonso Murube, en Ceuta. Jugador del equipo ceutí entre 1933 y 1936, cuando decidió colgar las botas y alistarse inmediatamente para combatir la República con el ejército franquista. Fallecería, con el grado de Teniente en 1938. En el 42, el Ceuta modificó su nombre al estadio y le puso el del centrocampista, evidentemente pesaban más los méritos bélicos que los deportivos en esa decisión.

Quizá en el futuro se puedan añadir algunos. En Madrid se despertó un movimiento importante solicitando que el insulso nombre de Estadio de Madrid, conocido popularmente como La Peineta y donde jugará el Atlético de Madrid cuando abandone el Calderón fuera bautizado con el nombre de Luis Aragonés, aunque de momento, parece que Ayuntamiento y Atlético de Madrid no lo contemplan. 

OTRAS PERSONALIDADES

Y después surgiría un grupúsculo variado. Desde políticos a personalidades locales, pero que no guardaban una relación estrecha con el equipo de fútbol. Sorprenden algunos casos. El ex árbitro y Seleccionador Nacional, Pedro Escartín, es el que da nombre al estadio donde juega el Guadalajara. También ha dejado de llamar la atención, que el estadio del Valladolid se llame José Zorrilla, poeta y dramaturgo del siglo XIX que nació en la capital castellana, pero cuya relación con el fútbol es, por supuesto, inexistente. Otro apartado merecerían algunas referencias religiosas. San Mamés en Bilbao, San Lázaro en Santiago de Compostela, Santo Domingo en Alcorcón o el Arcángel en Córdoba. Sorprende, quizá, en comparación con el baloncesto la ausencia de víctimas del terrorismo. En la ACB, el Málaga juega en el Martín Carpena y el Caja Laboral en el Fernando Buesa, ambos políticos asesinados por ETA.

De personajes históricos, faltaría citar algunos políticos locales que pese a no ocupar cargos futbolísticos, contribuyeron y apoyaron al equipo de su ciudad. Son los casos del industrial lucense Anxo Carro, el Ramón de Carranza en Cádiz, que se construyó por empeño de su hijo y lo bautizó con ese nombre en honor al militar y político gaditano, que ocupó la alcaldía y el cargo de Gobernador Civil de la provincia o el de Carlos Belmonte, alcalde de la localidad manchega y arquitecto que diseñó el proyecto del nuevo campo. Personajes de mayor envergadura nacional como Adolfo Suárez, Juan Carlos I y el Príncipe Felipe, dan nombre a los campos donde juegan los conjuntos de Ávila, Ciudad Real y Cáceres, respectivamente. Rafael Álvarez Claro, también fue alcalde de Melilla, pero ocupó también la presidencia del equipo de fútbol. También debería aparecer en el listado el Estadio de Montjuic, donde jugó el Espanyol antes de marcharse a Cornellá-El Prat. El estadio olímpico de Barcelona alteró su nombre por el de Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña durante la II República y asesinado en la Guerra Civil.

Como ya publiqué en 2013, muchos de estos nombres, dificilmente superarían el filtro de la Ley de Memoria Histórica por su vinculación con la Guerra Civil o la posterior represión durante la dictadura. Nombres como los de Ramón de Carranza, Álvarez Claro, Anxo Carro, Alfonso Murube o Luis Sitjar son de difícil acomodo con esa norma, aunque de momento permanecen como denominación oficial. 

miércoles, 18 de junio de 2014

Estadio Príncipe Felipe (Cáceres) y Juan Carlos I (Ciudad Real)

Mientras en Brasil se disputa el Mundial, España se prepara para el cambio de Rey. La abdicación de Juan Carlos I da paso a su hijo Felipe. Con un innegable apoyo parlamentario por el apoyo de los grandes partidos políticos, con amplias voces demandando una consulta y con la habitual munición mediática de pleitesía y adoración cuasibabosa a la institución monárquica. En España, el apoyo al monarca se traslada a muchos ámbitos y hasta hace no mucho resultaba imposible leer algo en contra de su figura. 

Pero ese peloteo tan extendido ha tenido también su eco en el fútbol. El Rey figura como Presidente de Honor de muchos conjuntos. Algunos desde su época de Príncipe en pleno franquismo, y que no se recuerdan mucho, pero que no consta que hayan sido retirados (El amigo Xesc nos contaba hace tiempo que el por entonces Príncipe Juan Carlos fue nombrado presidente de honor del Mallorca en 1974 por ejemplo). ¿Habían hecho algo por esos conjuntos? Pues hombre, si alguien puede aportar algo, que lo mencione. Pero simplemente parece que se deben a guiños hacia la monarquía.

En Ciudad Real se inauguró en 1971 el estadio que empleó el CD Manchego y que tras su desaparición ha heredado el CD Ciudad Real. Estadio Príncipe Juan Carlos, posteriormente renombrado con el rango de Rey, hasta pasar a 2005 a "Estadio Juan Carlos I". Con una pequeña capacidad de 3600 espectadores, no ha llegado a ver fútbol más allá de Segunda B.

En Cáceres, el honor de dar nombre al estadio fue para el Príncipe Felipe. El campo inaugurado en 1977 decidió bautizarse con el heredero al trono. Propiedad del CD Cacereño, el año pasado el equipo anunció que dejaba de jugar allí debido al alto coste de mantenimiento. El equipo de la ciudad extremeña, como el Manchego, tampoco ha superado la Segunda B (en el año 98 fue campeón del grupo IV), aunque el campo sí ha podido ver Primera División en un Atlético de Madrid-Deportivo de la Coruña de 1992, por una clausura del Vicente Calderón. La elección del estadio cacereño provocó una discusión entre Luis Aragonés y Jesús Gil. También se asomó la Selección Española en un encuentro amistoso entre España y Rumanía un año antes. Ahora, como hizo en su día el Manchego... ¿Modernizará su nombre al del nuevo monarca? 

domingo, 23 de marzo de 2014

Adolfo Suárez. Y su nombre para el Estadio del Ávila

El viernes hubo el prematuro anuncio por parte de su hijo. El "desenlace" de Adolfo Suárez era inminente. Ahora se ha confirmado. Con él, se va al primer presidente y verdadero impulsor de la restaurada democracia española. Una figura que 35 años después goza de un apoyo y consenso increíble, en un país verdaderamente cainita.

A los que hemos nacido más tarde. Vimos a Suárez liderar el CDS y ni tan siquiera obtener representación. Ver a su hijo como candidato del PP a la Junta de Castilla La Mancha perder ante Bono. Era un personaje pasado, y que en el año 81, tras haber dimitido fue dilapidado por izquierda, derecha e incluso la monarquía que tanto cariño parece tenerle. Si uno indaga hasta los años 70, es cierto que le corresponde gran mérito. Que con pies de plomo, proveniente desde la derecha, superando a la primera apuesta pos franquista para la presidencia que fue Arias Navarro e inclinándose por la reforma en lugar de la ruptura, Suárez tiene sus funciones destacadas. Por mucho que nos repitan, la Transición no fue ni tan pacifica ni tan ejemplar como nos pintan, ni como se ha mitificado con los años. En ella, además, se apostó por la monarquía (Convirtiéndonos en el único país desde la II Guerra Mundial que ha apostado por un restaurarla) o se han heredado asuntos como autonomías o víctimas del franquismo que en 2014 siguen resultando espinosos. Pero viendo desde donde se partía, y con que compañeros de viaje se contaba, no deja de resultar elogiable su labor. Además, sigamos siendo honestos, en su último acto de presidente del Gobierno, cuando ya había dimitido y se votaba la aprobación de su sustituto, fue uno de los escasos miembros del Congreso que no se lanzó al suelo. Y ya solo eso le confiere algo de grandeza y de valentía. Y en ese Parlamento, representando a toda la Nación Española se lanzaron al suelo gente que ha sido Presidente del Gobierno o muchos y variados Ministros, Altos Cargos o Líderes de Organizaciones Políticas. Suárez no lo hizo. Y eso ya le hace digno de un espacio propio.

En España, el fútbol no ha querido fijarse mucho en otorgar nombres políticos a los estadios. No abundan los casos. En su mayor parte los llevan ex presidentes de equipos de fútbol. Muchos de ellos, con influencia e incluso presuntas victimas durante la guerra civil o la dictadura franquista a sus espaldas. Son pocos los casos de políticos que carezcan de vinculación futbolística. Por eso, es destacable la decisión del Real Ávila CF. El estadio en su nombre porta el del primer presidente de la restaurada democracia española. Adolfo Suárez, que había nacido en la provincia. El Ávila jamás ha alcanzado el fútbol profesional, actualmente deambula en Tercera y su última aparición en Segunda B fue en 2003. Pero eso no resta méritos a haberse animado a homenajear al hombre que lideró la Transición.




martes, 3 de diciembre de 2013

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (III): La figura de Pedro Escartín

Cuando hice el post sobre "Estadios de fútbol con nombres franquistas" se me planteó el debate de que hacer con Pedro Escartín, que da nombre al campo donde disputa sus encuentros el Deportivo Guadalajara. Además, de lucir un busto que levantó el Ayuntamiento de Madrid y el Comité Técnico de Árbitros frente al Santiago Bernabéu en plenos Jardines del Mundial España´82.

La figura de Pedro Escartín es un tanto controvertida. Su biografía recoge sus inicios como futbolista, en la época todavía del amateurismo en el equipo madrileño de la Real Sociedad Gimnástica Española, pero una lesión le obligó a retirarse, así que desde 1924 comenzó a dedicarse al arbitraje. Y apenas cuatro años después ya alcanzó la categoría de internacional, llegando incluso a dirigir una de las semifinales de los Juegos Olímpicos de 1928. Sería el primer árbitro español en acudir a un Mundial en 1934. Y proseguiría su labor hasta 1948. En 1952, y así sería hasta 1961 fue el Presidente del Comité Técnico de Árbitros. Pero no serían sus únicas labores. También ejercería de periodista. E incluso, de seleccionador nacional en dos etapas. La primera en los años 1952 y 1953, cuando España no logró clasificarse para el Mundial de Suiza. La segunda en 1961, esta vez sí, obteniendo el pase para el Mundial de Chile. Pero, tras los calificatorios, como había anunciado, Escartín, dimitió. Fallecería en 1998. Su figura, parecía contar con agrado y respeto en el mundo del deporte. 

Sin embargo, uno se encuentra con textos como el de Bernardo de Salazar en su libro "La Selección a través de sus crónicas", en el capitulo 9, hablando de 1952, cuando sustituye a Ricardo Zamora al frente de la Selección:

(...) Le releva Pedro Escartín. Este gran teórico del fútbol, donde lo ha sido todo a lo largo y ancho de su vida, es el principal causante de la perdida de los valores tradicionales de nuestra Selección. 
Futbolista peor que mediocre, se refugió en el arbitraje para seguir de cerca el bote del balón. Árbitro acomodaticio con el poder, tanto federativo como de los principales clubes, realizó una prodigiosa y desmesurada carrera arbitral, reforzada tras la guerra civil por haber dirigido la comisión depuradora de árbitros afectos o no con el Movimiento Nacional.
Su nombre, sus relaciones y sus experiencias le llevaron a colaborar en los medios de comunicación, donde alcanzó gran prestigio a pesar de que sus obras escritas están plagadas de errores de todo tipo.

Y es ahí donde surge la controversia en su figura. Esa labor depuradora desde el Comité Técnico de Árbitros, que se llevó por delante a múltiples de sus afiliados. Quizá por designación e imperativo gubernamental, pero Pedro Escartín se tomó su función con entusiasmo y muchos árbitros hubieron dejar de ejercer por sus ideas políticas. Su nombre, sin embargo, ha superado el de ese pasado con cargo franquista y con una función tan especifica como ejercer la de depurador en el campo del arbitraje y ha alcanzado un consenso para ser considerado uno de los grandes estandartes deportivos del siglo XX con una brillante y respetada labor, galardonada incluso por la orden de mérito de la FIFA en 1968... 

miércoles, 17 de julio de 2013

Estadios de fútbol con nombres franquistas (2013)

La Ley 52/2007, cuyo nombre técnico corresponde a "Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura", fue una de las leyes que más polvareda salpicó en los últimos años. Conocida como Ley de la Memoria Histórica, fue una de las normas en las que más se volcó el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que consiguió aprobar con el apoyo del resto de la Cámara, a excepción del Partido Popular que se mostró abiertamente en contra. En uno de sus apartados, en el artículo 15, la Ley hablaba sobre Símbolos y Monumentos Públicos y establecía que "Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura".

Su ejecución ha conllevado polémica. En Madrid fue retirada una estatua de Franco ubicada en pleno Paseo de la Castellana, lo que originó protestas en nostálgicos y simpatizantes del Régimen. Algunas Administraciones han tomado nota y se pusieron manos a la obra para "limpiar" los abundantes símbolos predemocráticos, mientras que otras, sobretodo pequeños Ayuntamientos y Entidades Locales tratan de obstaculizar  y demorar su cumplimiento, y no resulta extraño encontrar aún, calles y nombres dedicados a Franco o a personajes de renombre de ese periodo cuyo incumplimiento con la Ley resultaría evidente. El fútbol, también permanece ajeno a la norma. Son varios estadios, bautizados con nombres de personajes colaboradores con la Guerra Civil y la represión de la dictadura que siguen manteniendo sus denominaciones sin ningún atisbo además, de cambio próximo.
Franco, junto a los Generales Queipo de Llano y Varela
 y Ramón de Carranza (hijo)
RAMÓN DE CARRANZA (Cádiz)

Uno de los estadios más famosos de España y que da nombre además a uno de los torneos veraniegos más importantes de nuestro país es sin duda el gaditano Ramón de Carranza. El campo fue inaugurado en 1954 y desde el principio se le bautizó con el nombre que aún perdura. Su denominación se dio en homenaje a Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera, marqués, marino de guerra, Gobernador Civil, diputado, senador... y nombrado alcalde no electo de Cádiz en la dictadura de Primo de Rivera. Cuando se proclamó la República, se negó a entregar a su cargo y negó la legitimidad al nuevo sistema. Abandonó Cádiz, y marchó a Sevilla. Pero en 1936, con 74 años y bastante mermado de salud, en cuanto se produjo el levantamiento en Cádiz, tomó una avioneta, mostró su adhesión a los militares golpistas y volvió a ser nombrado alcalde y gobernador civil de la provincia por Queipo de Llano, hasta su fallecimiento un par de meses más tarde.

Entre esos militares golpistas a los que juró adhesión, tomaba parte activa su hijo, también llamado Ramón de Carranza. Como su padre había seguido carrera militar, y al mismo tiempo que su padre era nombrado en Cádiz alcalde y gobernador civil, él recibía los mismos cargos en Sevilla. Al finalizar la guerra, premiado y condecorado, tuvo una amplía carrera política como Diputado Provincial y Procurador en Cortés. Durante la guerra se le vincula como ideólogo de la represión llevada a cabo, incluso con ordenar directamente varios asesinatos. Después, se retiró a sus negocios, entre los que se incluía el fútbol. Sustituyó a Ramón Sánchez Pizjuan en la Presidencia del Sevilla CF y bajo su mandato se produjo la construcción del actual campo sevillista.

SANCHO DÁVILA (Puerto Real)

No muy lejos de Cádiz, encontramos el modesto estadio del Puerto Real, de apenas 6000 espectadores y cuyo nombre recibe el de Sancho Dávila. Otro abogado y político falangista que ocupó diversos cargos en el franquismo. Era primo de José Antonio Primo de Rivera, y, gracias a su relación con este, fue nombrado jefe de Falange en Andalucía. Se le considera responsable de varias acciones violentas y terroristas del grupo por lo que fue detenido y pasó por diversas prisiones, donde le sorprendió el inicio de la guerra. Tras la muerte de José Antonio, se convirtió en una de las principales figuras de Falange. En 1938 fue nombrado Consejero Nacional del Movimiento y en 1943 sería Procurador en Cortes. Pero, sus simpatías con los nazis le hicieron perder influencia política en torno a Franco, por lo que su protagonismo fue menguando. También tuvo su espacio en el fútbol, fue Presidente de la Federación Española entre 1952 y 1954. Pese a que el estadio del Puerto Real mantiene su nombre, el Ayuntamiento de Sevilla, en 2012, sí retiró una calle que tenía a su nombre.
Luis Sitjar, el más alto en el medio junto a otros falangistas.
LLUIS SITJAR (Palma de Mallorca)

Considerar a día de hoy, estadio al Lluis Sitjar de Mallorca suena hasta insultante. El equipo abandonó su antigua sede para ir a jugar al Estadio Municipal de Son Moix en 1999, y sus equipos de categorías inferiores, poco después. Desde entonces, el estadio se ha ido deteriorando, convertido en un centro de inmundicia, okupas y en el que se han sucedido desde diversos delitos hasta un incendio por las pésimas condiciones en las que se halla. El Ayuntamiento, ya decretó su estado de ruina y mandó una orden de derribo, paralizada por un recurso posterior del Mallorca y sus co-propietarios. Pero el nombre, permanece inalterable. Y es que hasta hace no mucho, no se había denunciado y hecho público el papel protagonista del ex presidente del Mallorca en la represión en la Isla. Miembro de Falange, se le acusa de tomar parte en muchos actos de asesinato y de desapariciones de simpatizantes republicanos.

ANGEL CARRO (Lugo)

El estadio del Lugo, equipo que actualmente ha logrado la permanencia en 2ª división lleva en su nombre el de Ángel Carro, aunque con el nombre en gallego, Anxo Carro. Carro era el Presidente de la Cámara de Comercio de Lugo, la agrupación de empresarios de la provincia. Desde el primer momento tomó una actitud de apoyo al Golpe de Estado del 36 y decidió enviar provisiones y diversas ofrendas al Ejercito, Guardia Civil y tropas falangistas. Su cargo, después de la guerra continuó inalterable. Incluso en el ABC el matrimonio de una de sus hijas aparecía en las páginas de sociedad. Al acabar la guerra, fue directivo de la Sociedad Deportiva Lucense y uno de los que financió que se levantará un campo de fútbol, que fue bautizado con su nombre. En 1974, se levantó el actual Anxo Carro, que respetó su nombre.
SANTIAGO BERNABÉU (Madrid)

El tema de Santiago Bernabéu, como todo lo que hagan Real Madrid o Barcelona, es ya ampliamente conocido. Simpatizante de la CEDA, escapó de Madrid a través de la embajada francesa con el estallido de la guerra, y pasó al bando sublevado con el rango de Cabo a las ordenes de Agustín Muñoz Grandes. Al finalizar el conflicto, presidió el Real Madrid de 1943 a 1978 con una amplísimo palmarés bajo su mandato. Posteriormente, la historia ha ido tejiendo verdades, leyendas y anécdotas de difícil comprobación y que contradicen sus relaciones con la dictadura... Desde la utilización del club como Embajador del Régimen y con un gran entendimiento y simpatía mutua con el Generalísimo, a peleas con el General Millan Astray al que supuestamente prohibió volver al palco del estadio y este llegó a amenazarle de muerte o a la denegación de la "Operación TorreBlanca", una recalificación urbanística con el fin de levantar un nuevo y moderno estadio en la década de los 70 con dinero público y que fue prohibida tajantemente por el propio Caudillo... Existen lecturas y opiniones, demasiado influenciadas por las simpatías deportivas que se mantengan, por lo que es complicado fiarse ciegamente de ellas. El caso es que Santiago Bernabéu, mantiene el nombre al estadio. Y además una calle, una plaza y una estación de metro con su nombre en la Capital de España. Si bien, algunos también disculpan que su participación en la guerra, se limitó a ese rango, por ideología y no se le pueden imputar, ni siquiera dudosas, acciones represoras o sanguinarias.

ÁLCALDES Y COMBATIENTES

No son los únicos casos, aunque podrían admitir más debate. Ya que, considerar que todos los alcaldes de España durante un largo periodo de 40 años fueran responsables de la represión o la dictadura franquista podría resultar exagerado. Aunque es evidente, que debían avenirse a las directrices que surgieran del Generalísimo y su Gobierno autoritario. Pero en definitiva, hay varios ejemplos más de estadios que continúan con nombres que vinculan a políticos del régimen predemocrático y el debate sobre si pasarían el filtro de la Ley de Memoria Histórica podría ser interesante. El estadio del Ceuta, rinde homenaje a Alfonso Murube, futbolista del equipo ceutí que desde el mismo 17 de julio decidió tomar un fusil y partir a la Península entre los primeros protagonistas del alzamiento. Fallecería un año después combatiendo y habiendo alcanzado el rango de teniente en el bando sublevado. En la otra ciudad autónoma, Melilla, el campo de fútbol recibe el nombre de Álvarez Claro, falangista, procurador en Cortes y alcalde de la ciudad durante ocho años en la década de los 40. En el municipio pacense de Villanueva de la Serena, el Villanovense, equipo de 2ªB, el nombre del estadio está bautizado con el del alcalde entre 1963 y 1974, Romero Cuerda, que también fue procurador en Cortes y al que algunos también vinculan como líder de la represión en la región extremeña. Y el Avilés, juega en el estadio Román Suárez, alcalde de la ciudad asturiana en los años 40, que llegó a condecorar a Franco y este le nombró alcalde perpetuo de la ciudad. 

La mayor parte del mérito de este artículo, tanto de tratarlo con insistencia, como labor documentadora corresponde a Iñigo Arza (@Idealesdelgol) que es el principal indagador de la nomenclatura de la dictadura que se mantiene en varios campos de fútbol. Yo me he aventurado a darle un poco de forma.