Mostrando entradas con la etiqueta Corea del Sur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Corea del Sur. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de octubre de 2013

Corea del Norte, Corea del Sur y su romances y desamores futbolísticos

La situación política de la Península de Corea es ampliamente conocida. Dos naciones, que tras enfrentarse durante tres años en una Guerra, acabaron separadas, tomando como margen el Paralelo 38. Dos países que, pese al armisticio, no han alcanzado un acuerdo de paz. Y cuya tensión, conflictos, tiranteces surge cada cierto tiempo. La región del Sur, capitalista, occidental, uno de los cuatro tigres asiáticos que nos decían en Economía en la Universidad, goza de un alto nivel de vida, desarrollo y que incluso, a nivel deportivo ha organizado unos Juegos Olímpicos en 1988 y el Mundial 2002 junto a Japón, donde llegó a plantarse en semifinales. Por contra, Corea del Norte es una de las últimas dictaduras comunistas del mundo. Con un culto al líder desmesurado, el país con mayor nivel población militarizada del mundo, pero enfrentado a un amplio bloquea global que la ha conducido a la subsistencia y a dar la espalda a cualquier relación con cualquier otro estado, con, prácticamente la única excepción de China.

Más de 60 años son demasiado tiempo separados. En un estado de guerra no declarada, pero en tensión permanente. Esto ha provocado diversas etapas. Desde tímidos pero esperanzadores acercamientos, a momentos de tensión, despliegue de tropas e incluso especular con el inicio de un nuevo conflicto armado. El deporte, ni el fútbol han podido escapar a estos momentos.

SELECCIÓN JUVENIL UNIFICADA 1991
El deporte ha sido una herramienta para tender puentes magnifica.  Ya en 1986, con los Juegos Olímpicos de fondo, Kim Jung-Ham, seleccionador de Corea del Sur, decía que su sueño era dirigir una Selección unificada, aunque lo consideraba un sueño imposible. Se empezó poco a poco. Con la Selección Juvenil que participó en el campeonato de 1991, celebrado en Portugal. Fue la primera y única experiencia de un equipo conjunto. Y los muchachos rindieron. 

Corea, está vez unida, derrotó 1-0 a Argentina, en la que militaban Pochettino, Pellegrino o Esnaider por ejemplo, empató con Irlanda a un tanto, y perdió con la anfitriona y prometedora Portugal de Joao Pinto, Rui Costa o Figo por 1-0. Aún así avanzó ronda junto a los lusos, y allí fue frenada por un Brasil en el que ya se mostraban nombres como Roberto Carlos o Elber. Hasta el momento ha sido la única iniciativa de competición conjunta en materia futbolística de ambos países. En un Mundial Sub-20. Llegarían otros gestos, como la competición unidos en el Mundial de Tenis de Mesa de ese mismo año, hasta el desfile juntos en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y Atenas 2004, pese a que sí competirían de manera separada. Como símbolo se tomó una bandera blanca, con la Península de Corea unificada en color azul.

Entre medias, de nuevo el fútbol. En 2002, los dos países acordaron disputar un partido amistoso en Seúl. Un partido de hermanamiento. De cordialidad. De mantener esa línea de acercamiento, iniciada por el deporte. El resultado, 0-0, incluso parecía una buena manera de mantener esa situación.

Pero, las cosas, por el camino se torcieron. Las negociaciones que parecían avanzar para que las dos Coreas, no solo desfilasen sino que incluso compitiesen como un único equipo en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, saltaron por los aires. Para colmo, la fase de clasificación para el Mundial de Sudáfrica deparó sendos enfrentamientos entre los dos países. Lejos de reanudarse la cordialidad, Corea del Norte tuvo que tomar una decisión importante...

ENFRENTAMIENTO CAMINO DE SUDÁFRICA 2010
Una de las normas del país prohíbe tajantemente la muestra de la bandera y la representación del himno de vecino del Sur, de la Corea ilegitima. Pero, como en cualquier partido internacional, es obligatorio su representación. ¿Que hacer? ¿Renunciar a presentarse como sucedió en España por decisión de Franco contra la URSS en la Eurocopa de 1960, aunque eso suponga la perdida del encuentro, y seguramente la posterior sanción de la FIFA que dejaría sin opciones de acudir al Mundial? ¿Saltarse una de las normas de la rígida República Democrática Popular de Corea? 

Finalmente, Corea del Norte decidió renunciar a jugar en casa. Le explicó a la FIFA que el himno surcoreano no se entonaba y decidió disputar sus partidos en Shangai. Del estadio Kim Il Sung, en Pyonyang, habitual escenario donde las cifras hablaban de unos 30000 aficionados como local, trasladó los encuentros a China, donde apenas acudieron a verlos 3000 espectadores. Para más inri, tras superar ronda, debieron volver a verse las caras. Y Corea del Norte obró igual. Los dos encuentros como local ante Corea del Sur, se disputaron en China. Todo por la obligatoriedad de la FIFA de hacer sonar los himnos de los dos países, y Corea del Norte tener prohibido taxativamente ese sonido.

En 2008, Pyonyang decidió renunciar al campeonato de Asia de Halterofilia por estos mismos motivos. Esta vez en 2013, parece que las conversaciones vuelven a avanzar. Corea del Norte sí aceptó organizar dicho campeonato en categoría júnior, izó la bandera surcoreana, que incluso apareció en televisión. Y por vez primera en la historia, al haber campeones de la vecina del Sur, permitió sonar el himno. Eso sí... no hay imágenes del histórico momento. De nuevo tocará esperar como evoluciona la relación entre los dos Estados, y si dentro de poco, vemos como en 1991, una Selección de fútbol conjunta.

viernes, 11 de octubre de 2013

Las vueltas de Jong Tae-Se, el Rooney norcoreano

La presencia de Corea del Norte en el pasado Mundial de Sudáfrica lanzó a la fama a Jong Tae-Se. El Rooney Juche, el Rooney norcoreano, o incluso el Rooney del pueblo eran algunos de sus motes. La Selección asiática era la gran desconocida del torneo. Llegó con el uniforme preparado a última hora, apenas se conocían a sus futbolistas, ya que casi todos militaban en la liga local. Había algún rostro internacional, como el delantero del Rostov, Hong Yong-Jo que actuaba en el Rostov ruso. Pero poco se sabía más.

Se dedicaron algunas líneas a Jong Tae-Se. Un muchacho que militaba en la Liga Japonesa, delantero del Kawasaki Frontale. Y es que su historia resultaba muy romántica. Jong Tae-Se nació en Japón, hijo de emigrantes surcoreanos en 1984. Pero sus padres, tenían mayores simpatías por los vecinos del Norte. Y, desde pequeño matricularon al pequeño en una escuela pronorcoreana que existe en Tokio. El chico se crió jurando lealtad a Kim Jong Il. Pero también comenzó a brillar como jugador de fútbol.

Y así fue, cuando en 2005, acudió, como aficionado, al estadio a presenciar el Japón-Corea del Norte de clasificación para el Mundial de Alemania. Los nipones, se impusieron. Pero él, nacido en Japón, con nacionalidad surcoreana, decidió que ya era de hora de comprometerse con sus ideales. De aplicar su lealtad norcoreana a su función, la de futbolista y defenderlo sobre el césped. Y pese a estar brillando y ser tentado por Japón y Corea del Sur, Jong Tae-Se, tenía claro que su sueño pasaba por disputar un Mundial vistiendo la camiseta de Corea del Norte. 

No fue sencillo. No disponía de la nacionalidad. Resultaba complicado ver a un muchacho zainichi, dar el salto a la hermética Corea del Norte, la FIFA debió validar toda la operación. Pero finalmente, tras arduas gestiones que superaban el ámbito deportivo y se enfrascaban en un complicado terreno diplomático, Jong Tae-Se podía debutar en la Copa de Asia Oriental. Y no pudo hacerlo mejor, anotando cuatro tantos ante Mongolia . Acabó máximo goleador del torneo, y Corea del Norte acabó cuarta. Dando un paso adelante que sirvió de augurio a la clasificación que les llevó a Sudáfrica.

Y allí se comenzó a hablar de este muchacho japonés-coreano que se había comprometido por ideología con Corea del Norte. De este muchacho, que era aficionado a cambiarse de peinado, de lucir ropa cara, de tener Ipod, Play Station y aparatos de última tecnología que no abundan en la República Democrática de Corea. De este muchacho que por su estilo de juego comparaban con Rooney. De este muchacho que cumplía el sueño que se había prometido cinco años antes. Y de este muchacho, que no pudo soportar la emoción. Al sonar el himno de Corea del Norte, en una Fase Final de un Mundial, y el estar con el uniforme del país al que amaba enfrentándose a Brasil, rompió a llorar energicamente, convirtiéndose en una de las imágenes del campeonato.

Pese a que los norcoreanos perdieron los tres encuentros, la calidad de Jong Tae-Se no pasó desapercibida y firmó por el Bochum de la 2ª división alemana donde jugó dos temporadas, y luego se comprometió con el Colonia, alcanzando la máxima categoría gérmana. Pero el pasado mes de enero, Jong Tae-Se anunció su compromiso con el Suwon Samsung Bluewings, equipo de Corea del Sur. Pese a ese regreso al "enemigo intimo", de mucho más caché deportivo a nivel de clubes, Jong Tae-Se continua siendo un habitual de las convocatorias de la Selección de Corea del Norte. Y es que su compromiso y pasión quedó grabado en lágrimas.

viernes, 30 de agosto de 2013

Padres e Hijos en los Mundiales (III)

Aqui finaliza la tercera entrega de padres e hijos que han conseguido representar a su país en una Fase Final de un Mundial.

Archie Gemmill (1978) y Scott Gemmill (1998) con Escocia


Escocia, pese a ser uno de los países hermanos de donde nació el fútbol y donde comenzó a desarrollarse este deporte, luce un pobre curriculum a nivel nacional. Su Selección acumula 8 presencias en fases finales de Campeonatos del Mundo. Y ni en una sola ocasión ha logrado superar la primera fase. Así que hay que conformarse con otros momentos épicos. Uno de ellos es el que protagonizó Archie Gemmill. Talentoso centrocampista que desarrolló la mayor parte de su carrera en la Premier, conquistando cuatro campeonatos domésticos y formando parte del Nottinmgham Forrest campeón de Europa de 1979. Con la Selección escocesa fue más de 40 veces internacional, tomando parte en el Mundial de 1978. Y fue el autor de dos de los tantos que contribuyeron a la victoria sobre la potente selección holandesa. Su hijo Scot, también empezó a jugar en el Nottinmhgham y luego militó en varios equipos Premier más. Con la Selección escocesa lograría participar en el Mundial de 1998, aunque, como decía antes... Escocia hizo las maletas a las primeras de cambio.

Anders Linderoth (1978) y Tobias Linderoth (2002 y 2006)
Roy Andersson (1978) y Patrick Andersson (1994 y 2002) y Daniel Andersson (2006) con Suecia

Suecia puede presentar representación en este listado. En el Mundial de 1978, con los nórdicos, que compartían grupo con España, además, tenía entre sus filas al centrocampista del Marsella, Anders Linderoth y al defensa Roy Andersson. Ambos jugaron los tres partidos antes de caer eliminados. Sus hijos, continuaron la presencia de sus progenitores en los campeonatos del Mundo. Tobias Linderoth, que probó fortuna en las ligas sueca, noruega y danesa, además de un paso por el Everton inglés, fue 76 veces internacional absoluto y disputó los mundiales de 2002 y 2006. En ambos mundiales, Suecia cayó en octavos. El caso de los Andersson es aún más destacado. No fue solo uno de sus hijos el que consiguió ser convocado a un Mundial, sino dos de ellos. Patrick Andersson fue un central destacado, que pronto abandonó Suecia, y militó en la Premier, en la Bundesliga (ganando una Champions con el Bayern Munich) o en la Liga Española, con el Barça. Fue una figura destacada en los Mundiales de 1994 y 2002. En el del 94, Suecia obtuvo la tercera posición. Su hermano Daniel, también formado en el Malmoe como padre y hermano, tuvo una amplía experiencia en el Calcio, con hasta cinco equipos diferentes, hasta que colgó las botas el año pasado. Participó en el Mundial de 2006.

Wlodzimierz Smolarek (1982 y 1986) y Euzebiuzs Smolarek (2006) con Polonia

Smolarek padre está considerado uno de los mejores jugadores polacos de la historia. Tras una brillante carrera en su país, después pasó a la Bundesliga y posteriormente a la holandesa. Delantero poderoso, fue 60 veces internacional. Participando en los Mundiales de 1982 y 1986. En nuestro Mundial, Polonia se plantó en semifinales. En México, cayó en octavos. Fueron las últimas grandes hazañas de la Selección Polaca. Su hijo, Ebi Smolarek, se le presuponía un gran futuro. Formado en la cantera del Feyernoord, ha ido dando saltos irregulares. Pasó por el Borussia Dortmund, por el Racing de Santander, el Bolton, pero sin actuaciones excesivamente destacadas. Desde entonces, cesiones, regreso a Polonia, a los Países Bajos, a la liga saudí, hasta verse ahora con 32 años todavía sin equipo... Pese a su estancamiento, siguió siendo un rostro habitual de la Selección Polaca. Acudió al Mundial de 2006, ingresando en el club de padres e hijos futbolistas. Aunque, su peor rendimiento le hizo quedarse fuera de la histórica cita de su país en la Euro de 2012.

Periko Alonso (1982) y Xabi Alonso (2006 y 2010) con España

Periko Alonso fue uno de esa gran hornada de jugadores de la Real Sociedad que lograron que el club vasco obtuviera dos ligas consecutivas entre 1981 y 1982. Esa magnifica generación de jugadores fue una de las bases de la Selección Española de cara al Mundial que se celebraba en nuestro país, y que fue recibido con expectación. Sin embargo, España, decepcionó nuevamente. Periko Alonso fue uno de los integrantes de esa Selección, antes de dar el paso al Barça, acabar su carrera en el Sabadell e iniciarse como técnico. Su hijo, Xabi Alonso, se formó en la Real, y a punto estuvo de proclamarse campeón con el equipo vasco en 2003. De ahí partió al Liverpool con el que ganó una Champions, para después recalar en el Real Madrid con el conquistó una Liga. Fundamental en el juego de la Selección, con la que lleva más de 100 partidos de internacional, fue convocado al mundial de 2006 y sobretodo, al de 2010, en el que se alzó con el título de campeón del Mundo.

Bum-Kun Cha (1986) y Dun-Ri Cha (2002 y 2010) con Corea del Sur

Los Cha, serían el primer representante asiático de este listado. Bum-Kun Cha fue uno de los primeros grandes jugadores surcoreanos. Destacó en la liga de sus país, y pronto llamó la atención en Alemania. Militó en el Eintrach Frankfurt y Bayer Leverkusen, obteniendo incluso dos Copas de la UEFA, una con cada equipo. Con su país fue convocado al Mundial de 1986. De sus etapa en Alemania, nació uno de sus hijos, Dun-Ri. Y allí desarrolló la mayor parte de su carrera. Formado en Leverkusen, y con experiencia en varios equipos del país teutón, aunque también con una breve experiencia en el Celtic escocés. Aunque también con saltos a la liga de su país originario. Desde este 2013, firmó por el Seúl para conocer la liga de su país. Pese a la lejanía, no se olvidaron de él los seleccionadores surcoreanos. 65 presencias internacionales hasta el momento y presencia en los mundiales de 2002 (donde Corea como local alcanzó Semifinales) y en 2010.
Abuelo, padre e hijo: Tomás Balcázar (1954), Javier "Chicharo" Hernández (1986) y Javier "Chicharito" Hernández (2010) con México

El caso de Forlán, que vimos en la segunda parte de los post era el que más se asemejaba pero no alcanza al de los méxicano Hernández Balcázar. Tomás Balcazar, que jugó toda su vida en el Guadalajara, participó con México en el Mundial de 1954, anotando incluso un tanto contra Francia. Una de sus hijas, mantendría una relación con Javier "Chicharo" Hernández, jugador que vestiría las camisetas de Puebla, Tecos y Monarcas Morelia y que representaría a México en el Mundial de 1986, que jugarían en casa. De esta pareja, surgiría uno de los jugadores de moda. El actual futbolista del Manchester United, "Chicharito" Hernández, que jugó con México el pasado mundial de Sudáfrica en 2010.

Más información:
Padres e Hijos en los Mundiales (I)
Padres e Hijos en los Mundiales (II)

sábado, 12 de mayo de 2012

Agradecimientos y desagravios nacionales en el calcio


AHN JUNG-HWAN, Despedido por eliminar a Italia

Italia se presenta en el Mundial de 2002: En el banquillo dirigida por Giovanni Trappatoni. Como siempre un equipo ultracompetitivo que hacia que estuviera en las quinielas para proclamarse campeona. Es lo que tiene Italia. Es lo que tiene un equipo en el que se reunen nombres como los de Buffon, Nesta, Cannavaro, Gattuso, Totti, Del Piero, Vieri, Maldini, Zambrotta, Inzaghi, Montella, Di Livio... Y como habitúan. Italia empieza flojeando. Avanzó a segunda ronda como segunda de grupo, tras perder con Croacia y empatar con México, y con la fortuna de que los croatas cayeron en su duelo contra Ecuador en la última jornada. No pasa nada. Italia avanza. En octavos se verá las caras con Corea del Sur, dirigida por Guus Hiddink, una de las organizadoras, que pese a contar con ese plus, debería ser rival inferior y quedarse en la cuneta. 

El caso es que no fue así. Pese a alinear de inicio a Totti-Del Piero-Vieri juntos y que los coreanos desperdiciaran un penalty en el minuto 5 que Buffon acertó a detener. Posteriormente, Vieri adelantaría a Italia en la primera parte. Todo entraba en la lógica. En ese guión del calcio tantas veces repetido. Esa es la pujanza italiana en este deporte. Pero sorprendentemente a Italia se le acabó escapando el partido. Trapattoni dio orden de defender. Retiró a dos hombres con voluntad ofensiva, primero Zambrotta y luego Del Piero para dar entrada a dos mediocentros defensivos. Había que aguantar ese 1-0. Pero Corea del Sur logró el empate en los últimos momentos, y habría que ir a la prorroga. En ella, Totti fue expulsado, Trap no utilizó el tercer cambio y finalmente Ahn Jung-Hwan logró el gol de oro que ponía fin al partido. Corea del Sur avanzaba a cuartos eliminando a una tricampeona del Mundo. En su país pasaría a ser un héroe. 

Por contra se encontró de lleno con su despido. Pese a estar realizando un gran Mundial, el Presidente del Perugia, Luciano Gaucci cargó contra él y decretó su marcha del equipo italiano, donde había militado los dos últimos años: "No voy a quedarme con un hombre que ha arruinado nuestro fútbol. Que se quede en Corea jugando a ese fútbol y cobrando 100 liras al mes". Ahn encontró acomodo en Japón y después volvería a Europa en las filas del Duisburgo alemán o el Metz francés, pero tuvo que marcharse de Italia al ser percibido como un traidor.

KAKHA KALADZE, ¿Vendepatrias?


De quien sí estaría orgulloso Gaucci sería de Kakha Kaladze. El defensa está considerado el mejor jugador de la historia de Georgia. Central fuerte, corpulento, poderoso en el juego aéreo. Pronto destacó en el Dinamo de Tblisi, el mejor equipo del país con el que debutaría a los 16 años. De ahí saltaría al Dinamo de Kiev que desembolsaría 300.000 euros por contratarle con 20 años. Formaría parte del equipo ucraniano que sorprendería eliminando a Real Madrid o Arsenal y alcanzando las Semifinales de Champions cayendo ante el Bayern Munich. El Milán apreció un perla y se lanzó a contratarle en 2001 llegando a soltar 15 millones de euros. En San Siro mostraría su mejor fútbol. Más de 280 partidos oficiales y 13 goles en ellos. Campeón de 2 Copas de Europa en 2003 y 2007. Sin embargo no todo fue fácil desde sus inicios. Poco antes de emprender rumbo al calcio, en mayo de 2001, su hermano Levan fue secuestrado y se solicitó un rescate de 600.000 euros que no se llegó a satisfacer. La policía no daba con los criminales por lo que la situación se enquistó. Así fue durante cuatro años que permanecieron sin noticias suyas hasta la aparición de ocho cadáveres que tardaron casi un año en ser identificados, confirmando que uno correspondía a su hermano.

El caso es que en 2009 Kaladze comenzaba la cuesta abajo de su carrera. Una larga lesión le mantuvo 6 meses apartado de los terrenos de juego y en el Milán había perdido hueco. Sí que seguía acudiendo con su Selección, a la que capitaneaba tratando de hacerla mejorar pese a ser una de las de menor potencial en Europa. Para ese desarrollo se habían puesto en manos de Héctor Cúper. En la Fase de Clasificación para el Mundial de 2010 compartía grupo con Italia. Georgia ya no aspiraba más que al honor mientras que Italia, se había complicado las andanzas y debía obtener la victoria. Georgia, fiel al estilo del entrenador argentino, plantó un partido pertrechado atrás, aguardando embestidas y sin perder el orden táctico. No sería fácil para Italia abrir el marcador en Tblisi. Hasta que, sorprendentemente, el empate lo desharía Kaladze con un cabezazo hacia su propia portería. Por si esto fuera poco, diez minutos más tarde volvía a ocurrir. Esta vez un centro raso que Kaladze tratando de despejar envió ajustado al poste batiendo a su guardameta. 0-2 definitivo. Desde algunos sectores se le acusó de traidor y vendido. En Italia aprovecharon la situación con mofa "Grazie Kakha" o "Viva l´Italiadze" titularon algunos medios, y pidieron su renovación en agradecimiento a los servicios prestados, en contraposición al caso de Ahn. El Milán no dio ese paso, pero encontró hueco en el Genova donde permanece este año. 

viernes, 11 de noviembre de 2011

Guus Hiddink, el maestro

Guus Hiddink está considerado uno de los mejores entrenadores del Mundo. Además de que le avala una brillante trayectoria en la que ha dirigido entre otros a PSV, Real Madrid, Chelsea o Fenerbahce, equipos top de sus respectivos países y en su palmarés figuran 1 Champions League, 1 Copa Intercontinental, 5 Ligas holandesas y 5 torneos de Copa entre los Paises Bajos e Inglaterra, su faceta se ha visto acompañada, además, como un experto en sacar el máximo de Selecciones nacionales. Semifinalista con Holanda en 1998 y con Corea del Sur en 2002 en los Mundiales, misma ronda con Rusia en la Eurocopa de 2008, clasificación y plantarse en octavos con una débil Australia en 2006... ahora centra sus esfuerzos en Turquía. Pero, su carrera, y su vida en general, ya recogen un halo carismático que le engrandece.

Nació en Varsseveld, a unos 100 kilómetros de Amsterdam, en una localidad holandesa de unos 6000 habitantes, cercana a Arhem y próxima a Alemania. En esta región fue famosa la ofensiva aliada durante la II Guerra Mundial conocida como Operación Market Garden. Se trataba de controlar los puentes holandeses para aislar los contingentes nazis. Por aquel entonces, Gert Hiddink, era un rostro que disfrutaba jugando al fútbol, Limpio de sangre judía y sin inquietudes políticas, fue designado por los alemanes para distribuir los cupones de alimentos en la población de Varsseveld. Desde su puesto, fue testigo de las barbaries cometidas, y aprovechó su situación para manipular censos para conseguir más comida, ayudar judíos, hacerles llegar sustento e incluso llegó a ocultar a tres de estos en su propia casa para evitar que cayeran en manos nazis en plena "solución definitiva". Su osadía, fue aún más lejos, le llevó a ayudar a dos pilotos aliados derribados, a los que fue a buscar en bicicleta antes de que fueran detectados por los alemanes y utilizó sus influencias para devolverles a zona segura. El propio Eisenhower agradeció tales actos que hubieran conllevado una muerte segura. Uno de los puentes próximos a su domicilio se bautizó como Hiddinkbrug en su honor.
Tercero de sus seis hijos, nació en 1946, Guus Hiddink. Ya con la guerra finalizada, y con su padre pudiendo retornar a su labor deportiva, primero como futbolista, más tarde como árbitro. Guus se educó en ese ambiente, orgulloso del compromiso de su padre y apasionado por el fútbol. Como jugador no destacó en exceso. Un centrocampista vulgar que llegó a militar en el PSV Eindhoven dos campañas pero que siempre se movió en equipos menores, no fue internacional e incluso llegó a aventurarse en la liga norteamericana, mostrando un incipiente cosquilleo de entrometerse en causas futbolísticas poco habituales. Pero pronto supo que su carrera como jugador era limitada, pero a su vez tenía gran capacidad como técnico.

Nada más colgar las botas se convirtió en entrenador de su equipo, el De Graafschap y tras apenas dos años, daría el salto al PSV Eindhoven al que haría Campeón de Europa en 1988 y conseguiría 3 Ligas holandesas de manera consecutiva. Además, mostró su buen ojo, firmando a un desconocido Romario, posteriormente nombrado mejor futbolista del mundo. Tras un paso por el Fenerbahce turco, en 1991 aceptó una oferta del Valencia.

Muy recordado fue su acto en un Valencia-Albacete en febrero de 1992 al ordenar que o se retiraba una pancarta con una esvástica que había en el fondo de aficionados manchegos o se negaría a disputar el encuentro. La simbología, habitual en muchos estadios europeos por aquel entonces, y ante una estéril Ley del Deporte que amenazaba con sanciones que no llegaban a plantearse, se encontró con la firmeza del preparador holandés, educado en un ambiente comprometido hacia esta ideología que logró retirada de la pancarta. "La verdad es que tengo problemas con esto. Veo estas cosas, como el banderín del domingo, y siento algo especial. No participé en la guerra, pero rechazo todo aquello. En mi familia hay una historia fuerte...” “Cada hombre tiene que pensar en todo esto y adoptar una actitud. Es malo permanecer pasivos. Actualmente son grupos pequeños, y realmente no creo que pase nada. Pero, como persona, quiero tomar partido y lo rechazo" fueron sus manifestaciones tras conocerse su orden a los delegados de su campo. Esta acción, propició que en España se abriese de nuevo el debate y muchos equipos tuviesen que actuar más diligentemente contra estos símbolos.

Abandonó Mestalla en 1994 y fue nombrado Seleccionador Holandés alcanzando las semifinales en el Mundial de Francia 98 donde fue eliminado por Brasil en la tanda de penaltys. Campeón de la Intercontinental con el Real Madrid y tras un corto paso por el Betis, comenzó apuestas increíbles que le granjearon elogios y simpatías. Se comprometió para dirigir a Corea del Sur en su Mundial en una apuesta que sonaba a excéntrica. Pero los coreanos fueron campeones de su grupo derrotando a Portugal y Polonia, en octavos vencerían a Italia y en cuartos de final a España, cayendo en semifinales frente a Alemania por un gol a cero. Hiddink se convirtió en un héroe nacional. Recibió la ciudadanía honorífica junto a otros reconocimientos privados (vuelos gratis de por vida en Korean Airlines, se bautizó con su nombre el estadio de Gwangju donde se clasificaron para semifinales...). Su figura fue la de un autentico ídolo entre los orientales. Participó en un multitudinario desfile, se creó el "Guuseum" en Holanda, donde se recogían anécdotas y objetos personales, y su casa se convirtió en lugar de peregrinaje para turistas coreanos. ¡Con inscripciones en coreano para facilitar la visita!

Aclamado, no pudieron convencerle para que continuase al frente de los asiáticos. Decidió retornar a Holanda a dirigir al PSV entre 2002 y 2006, conquistando otros tres campeonatos de los Paises Bajos que le convirtieron en el técnico holandés más laureado, además de alcanzar unas semifinales de Champions, un hito que se resistía al equipo de Eindhoven desde hacía más de una década. Curiosamente, sus ansías de probar desafíos, le llevaron aún más lejos. Se convirtió en el Seleccionador de Australia, compaginando su cargo con el de entrenador del PSV. Y Australia, tras derrotar a Uruguay en el repechaje, ¡volvía a un Mundial 32 años después! De nuevo convertido en ídolo de masas con pancartas en Sydney como "No Guus, no Glory" o "In Guus we trust"... Y en el Mundial, pese a ser una de las cenicientas lejos de desentonar, venciendo a Japón y empatando con Croacia, Australia avanzó a octavos de final, siendo derrotada por la campeona Italia, con un penalty que se cometió fuera del área. De nuevo Hiddink, agrandaba su leyenda.

Esta vez, lejos de apuestas arriesgadas y compatibilidades complicadas, Rusia se lanzó en su contratación. Abramovich y el resto de jerifaltes futbolísticos rusos querían relanzar una alicaída Selección, y se lanzaron a por el seleccionador que más había brillado en los últimos años. Rusia, bajo su dirección, alcanzaría las semifinales de la Eurocopa de 2008, su mejor torneo desde que desapareció la URSS, y nombres como los Arshavin, Zhirkov, Akinfeev, recuperarían una estela de jugadores rusos que se había perdido en Europa en la última década. Por el camino, además, eliminó a su Holanda natal. Aseguró que no le importaría que le considerasen un traidor a su país, pero que trabajaría por la victoria rusa. Los holandeses, se quitaron el sombrero ante su planteamiento y su victoria. 
Su relación con Abramovich, dueño del Chelsea y uno de los mandamases de la Federación, le permitió compaginar su cargo de Seleccionador ruso con el de entrenador del Chelsea. El propietario le insistió tras la marcha de Scolari y finalmente, Hiddink accedió en febrero de 2009. Pese a solo perder un encuentro, no logró alcanzar al Manchester United en la Premier. En la Champions, soñó con el título, pero cuando acariciaba la final, un gol de Iniesta en el tiempo añadido les apartó del sueño y aunque saborearía un trofeo con el triunfo en la FA Cup, parecía escaso rédito. Volvió a concentrarse en potenciar a Rusia, pero una sorprendente derrota ante Eslovenia en la repesca la dejaría fuera del Mundial 2010 y Guus, decidió cerrar su etapa en el Este. Un batacazo inesperado en una trayectoria impoluta a nivel de Selecciones y que dejaba a Hiddink sin acudir al Mundial de Sudáfrica tras haber estado presente en los tres últimos con tres combinados diferentes.

Desde 2010 prueba suerte en Turquía, una Selección irregular, capaz de grandes gestas y con un espiritu competitivo mayúsculo, pero también frágil e inconstante, y adaptándose a los flujos migratorios entre está y Alemania, que ya han provocado varias polémicas de pasaportes y elecciones por parte de diversos futbolistas. De momento, de nuevo Guus tendrá que acudir a una repesca, ante Croacia, para certificar su presencia en la Eurocopa de 2012. Ciertamente, Guus Hiddink merece acudir y proseguir una brillante carrera.

Más información: