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jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Qué futbolistas apoyan Guanyarem? ¿Hay que preocuparse?

Es curioso, como uno encuentra hoy en los medios con Piqué en la diana, y anunciando que mañana mismo comparecerá en rueda de prensa. Pero hoy de momento, uno se encuentra diversos titulares que parecen mostrar un nuevo desafío del defensa internacional. Parece que Piqué sea un nuevo Manuel María González y que esté lanzando proclamas a diario que conduzcan a la guerra... Piqué (junto a Cruyff y Anna Tarres) se suman a Guanyarem (El País), Piqué pasa de los pitos y se suma a la plataforma catalanista Guanyarem (El Confidencial), Piqué se adhiere a Guanyarem en plena polémica (ABC)... La verdad es que uno, si no profundiza en los artículos parece que la prensa nos presenta un nuevo reto. De nuevo, una de sus polémicas simpatías nacionalistas (nunca reveladas, salvo el poco definido "estar a favor de una consulta") y que le asemejan bastante a otros ex internacionales como Xavi o Puyol, que, al menos públicamente, parecen moverse en esa línea

¿Que es eso de Guanyarem? ¿Hemos de preocuparnos? ¿Es algo ilegal? ¿Le van a pitar más? Bueno, eso seguro. ¿Pero es razonado? Si uno entra en la web de Guanyarem, en la que se recoge y explican los motivos que impulsan la plataforma ve:
L’esport, com a motor històric de la societat catalana, exemple de la seva modernitat i de la seva capacitat associativa, eina integradora dels nouvinguts i com a element bàsic de cohesió social i de foment de la salut, sempre ha estat una part essencial de l’ànima del nostre país. 
Avui, més de tres milions de ciutadans fan esport de lleure, escolar o federat, cosa que situa Catalunya com un país esportiu per excel·lència, referent a Europa i a la resta del mon. Les federacions, els clubs i els esportistes han estat, són i seguiran sent pioners, símbols i referents  indiscutibles de la societat catalana, alhora que una gran escola de valors de convivència.

La verdad es que poca crítica puede hacerse. De hecho, habla de valores y elementos de cohesión. Pero no parece entrar en debates políticos e ideológicos. No es un renacimiento de Terra Lliure pidiendo retomar las armas y luchar por la independencia. No parece que sea una proclama que arremeta contra nadie. No parece malo que un campeón del mundo como Piqué se sume a la plataforma...

Y en ella, hay futbolistas de todos tipo. Independentistas confesos, como Oleguer o Guardiola, algunos con menos voz pero que según parece simpatizan con la causa, Oscar Garcia Junyent, Gerard López, extranjeros, pero con etapas en el Barça que apoyan la plataforma, como Abidal, Giuly (que además de internacional con Francia, también jugó diversos encuentros no oficiales con la Selección de Córcega), Stoichkov (que llegó a capitanear a Cataluña en 1990) o Albertini, los antes mencionados internacionales y campeones del Mundo Xavi y Puyol. Pero vemos infinidad de apoyos más... En la plataforma figuran los actuales presidentes de Barça y Espanyol, Bartomeu y Collet (también Laporta), a ex jugadores y ahora entrenadores como Sergi Barjuan, Sergio o Rubí, jugadores con pasado perico como Coro, Lardín, Verdú o culé como Muniesa o el actual Sergi Roberto. A otro campeón del Mundo como Capdevila. Al ex Chelsea y ahora Southampton, Oriol Romeu, a los ex seleccionadores catalanes como Pichi Alonso, Pere Gratacos y al mismisimo Johan Cruyff... Incluso al presunto españolista y del que circula la leyenda urbana que se negó a acudir a la Selección Catalana, Raúl Tamudo. De nombres actuales pues por ejemplo no aparecen Busquets o Cesc, así a primera vista... 

Desde luego un cumulo amplio, variado y que no responde a una uniformidad ideologica. Precisamente, ese sea el objetivo de la plataforma Pero no parece una asociación de malhechores, ni que haya motivos para preocuparse... a ver que dice Piqué mañana. Igual un día se harta de verdad...

domingo, 30 de septiembre de 2012

El difícil equilibrio del Barça

Cuando uno toma partido, se moja, adquiere un compromiso que implica posicionarse queda marcado. Inclinarte por una postura puede suponer alejarte indefinidamente de otra. Renunciar a un grupo por ganarte a otro. Los partidos políticos, ya abandonaron sus destinos habituales para optar por ese intangible centro político, convertirse en catchallparty e intentar abarcar a todos tipo de votantes. En el fútbol, los clubes que ya han trascendido su carácter local y regionalista por sus dimensiones y se han beneficiado de la globalización para ser elementos mundiales, sus camisetas vendidas en todo el planeta y tener lista de aficionados en todo el mundo que se interesan por sus fichajes y resultados. De ahí, que tomar posición en determinadas cuestiones acaban complicando esa imagen. Requieren un equilibrismo complicado que puede acabar generando antipatías y odios. 

El Barcelona hace ya tiempo que transita esa linea. En la época de Joan Laporta, cuando el equipo empezó a mostrar un juego fantástico, encima desarrollado por una gran cantidad de canteranos, que a su vez eran el bloque principal de la Selección Española y dirigido en el banquillo por Pep Guardiola, otro muchacho que había progresado desde la niñez a alcanzar ser el entrenador del club de su vida y perfeccionando aún más la filosofía Barça, un estilo de juego propio que se emplea en todas las categorías. La institución parecía alcanzar unos niveles asombrosos. No ya solo en fútbol, sino en baloncesto, hockey patines, fútbol sala... Encima, la decisión de optar por el patrocinio de Unicef engrandecía esa imagen a nivel global.

Sin embargo, Laporta también comenzó a ver cuestionada su imagen. En España se le percibía como un catalanista favorable a la independencia de Cataluña, y comenzó a emplear el club como plataforma personal de su carrera política. Algunos gestos que mostraban ese posicionamiento próximo al independentismo generaron polémicas. El añadir la Senyera a la camiseta también. Se rumoreó que el club pidió a Villa que se quitase la bandera española de sus botas. La pancarta de "Catalonia is not Spain" que aparecía en el Camp Nou. Asimismo, la tensión más evidente fue con el por entonces Presidente de la Junta de Extremadura, Fernández Vara, reconocido aficionado culé que criticó sus continuos posicionamientos de él y del club a favor del nacionalismo catalán, lo que estaba generando un deterioro en cuanto a los muchos seguidores del Barça de fuera de Cataluña. Laporta llegó a insultar al presidente extremeño llamándole imbécil. Evidentemente, como bien decía Fernández Vara, el aparecer tan vinculado a esa opción política, se percibía negativamente fuera de Cataluña. Las relaciones con Uzbekistan, incluyendo asuntos propios con pingues réditos económicos también enturbiaban esa imagen. No resultaba muy coherente lucir Unicef y tratar con la dictadura asiática.

Sandro Rosell mantiene esa complicada línea. Renunció a Unicef (y a Uzbekistan) pero apostó por otro régimen de reputación más que dudosa como es Catar. Esta decisión que rompía el ejemplo de renunciar al organismo de la ONU y encima donar dinero se cargaba un buen foco internacional. Las últimas decisiones también han seguido en el terreno pantanoso. Rosell, mantiene la linea próxima al nacionalismo catalán independentista. Acudió a la manifestación el 11 de septiembre de 2012 que ha iniciado un nuevo periodo de relaciones entre el Estado y Cataluña que veremos como concluye. Además, ya se ha hecho publico que la Senyera será la segunda equipación del equipo la próxima temporada. De nuevo, esa apuesta por el catalanismo restará apoyos en el resto de España. Pero esta semana además, se hacia publico que el club había decidido invitar a Gilad Shalit, soldado israelí que recientemente fue liberado tras permanecer cinco años en cautiverio por Hamas al próximo Real Madrid-Barcelona. Esto ha provocado protestas y quejas en diversos países árabes, donde, la afición por el equipo culé es mayoritaria al de otros grandes europeos. En el telediario de TVE1 salieron diversos ejemplos de gente que no compartía esta postura. También, rompía una especie de acuerdo universal de las naciones que reivindican su propio Estado de apoyo inquebrantable a la causa palestina. Mientras el otro día el Athletic de Bilbao se enfrentaba a un equipo israelí en la Europa League y se organizó una protesta contra el régimen judío, el Barça, pese a encontrarse en plena batalla ideológica liberadora, en esta ocasión, ha decidido homenajear a un combatiente del bando hebreo. 

domingo, 9 de octubre de 2011

Laporta, Tutumlu y el "caso Uzbekistán"



Son casi dos años de blog, más de 100 entradas, muchas de ellas atemporales que pueden ser releeídas y no pasan de moda. Pero esta semana, muchos de los temas tratados aquí, han demostrado que siguen abiertos.

En El Larguero (pulsando oir) entrevistaban a Bayram Tutumlu, uno de los representantes-proveedores del fútbol, que maneja una amplía cartera de futbolistas y entrenadores. Resulta que el representante turco tiene demandado al ex presidente del Barcelona y ahora flamante diputado autonómico Joan Laporta. Resulta que Tutumlu fue el que puso en contacto a Laporta con el régimen uzbeco, iniciando una relación comercial muy fructífera que el representante turco estima que supera los 22 millones de euros. En ella habla de las visitas que realizaron diversos jugadores (Etoo, Messi, Iniesta, Puyol, Cesc, etc...) al país asiatico. Tutumlu habla de desvíos de dinero que correspondería al Barça que han ido para el bolsillo de Laporta o de su partido político. Incluso habla de que Laporta recibía un millón de euros por cada jugador, pero solo entregaba a los jugadores un cuarto de esa cantidad, que quedaba en el despacho de abogados del ex presidente, con la excepción de Samuel Etoo, que realizó el contrato a través de su propia Fundación y por tanto recibió el millón de euros íntegramente, todo según el representante.

Mañana, comienza el juicio que veremos como acaba. Tutumlu reclama un fijo de 3 millones de euros, más porcentajes de las supuestas cantidades no declaradas. Al final de la entrevista, carga a gusto contra el diputado considerándolo el peor personaje con el que se ha encontrado y anuncia muchas sorpresas. Asegura que llamará a los jugadores a declarar, aunque no a Sandro Rosell. Estaremos atentos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

La carrera de Joan Laporta


Hacia tiempo que no veíamos en España una relación tan estrecha fútbol y política como la que encarna la figura de Joan Laporta, aunque hay que reconocer que esa unión no se ha producido de manera conjunta. El ex Presidente del Barcelona, a los pocos meses de abandonar el cargo en el club tras siete años, se presentó al frente de su propio partido, Solitaritat Catalana por la Independencia, y obtuvo 4 escaños en el Parlamento de Cataluña. Ahora no descarta nuevos objetivos, desde la alcaldía de Barcelona a esperar un parlamento más polarizado en el que hagan falta futuras alianzas para gobernar y poder entrar en el Govern catalán y extenderse, ahora, a la Comunidad Valenciana.

TRAYECTORIA ANTERIOR AL BARÇA, POLÍTICA Y FUTBOLÍSTICA

Joan Laporta era un abogado de cierto prestigio, que desde joven comenzaba a exhibir sus planteamientos políticos y sus aficiones al fútbol. En los 90 ya estuvo vinculado al Partit per la Independencia, escisión de ERC liderada por la diputada Pilar Rahola, pero este experimento no tuvo éxito y se disolvió tras unos pésimos resultados electorales. En 1998, probó en sus primeras elecciones a la Presidencia del FC Barcelona, integrado en la candidatura de Ángel Fernández. Pese a no alcanzar el éxito y Josep Lluis Nuñez revalidar su mandato, Laporta fue uno de los creadores e ideólogos de “Elefant Blau”, plataforma opositora que consiguió llevar a cabo una moción de censura contra el ex mandatario culé, que pese a no salir victoriosa culminó con una convocatoria de elecciones anticipadas. Johan Cruyff apoyó públicamente la moción de censura y ya quedó palpable su afinidad con Laporta, su abogado personal. Relación que se ha mantenido hasta día de hoy, siendo considerado uno de los gurús ideológicos del Presidente. En las elecciones de 2000, Laporta y su Elefant pidieron el voto para el candidato Lluis Bassat, pero el triunfo iría a parar al sucesor nuñista Joan Gaspart.

Desde ese año 2000, Laporta se desmarcó de Bassat y comenzó a preparar su futura candidatura. Se rodeó de un grupo de empresarios de un perfil más joven y con un carácter ideológico nacionalista. En él, su mano derecha y responsable del área deportiva sería Sandro Rosell. Solo hubo que esperar y el desgaste de Gaspart fue evidente y su gestión en el fútbol inadmisible por lo que dimitió y convocó elecciones anticipadas en 2003.

Johan Cruyff apoyó publicamente a Elefant Blau en 1998
PRESIDENTE DEL BARÇA

En las elecciones de 2003, en las que hubo hasta 6 candidatos y todas las miradas apuntando hacia Lluis Bassat como claro favorito, Laporta logró destronarle y alcanzar la Presidencia del Barcelona. Con una campaña inteligente, representando la juventud en toda la candidatura (todas personas entre 35 y 45 años frente al resto de candidatos que superaban los 60), la modernidad (se les denominó “generación powerpoint”), exhibían sus profundos conocimientos de inglés, plantearon una campaña electoral vistosa y con forma de candidatura grupal (a los debates deportivos acudía Rosell, a los económicos Soriano…) y guardándose algunas bombas, como el fichaje de David Beckham que finalmente se llevó el Real Madrid. Laporta dio las vueltas a las encuestas y se hizo con el triunfo que daba acceso a la Presidencia del  "mes que un club" Barcelona.

Pese a no obtener triunfos destacados en ese primer año y peligrar en el cargo el entrenador Frank Rijkaard, una segunda vuelta espectacular en la que el Barcelona encadenó 17 partidos sin perder y alcanzó el segundo puesto recuperó la ilusión del barcelonismo. Además, fueron celebres y serios sus intentos de erradicar los grupos violentos, en especial los Boixos Noix por los que recibió diversas amenazas de muerte. A nivel directivo, comenzaron las disensiones internas que pueden apreciarse perfectamente en el documental “Barça Confidencial”.

El segundo año, comenzaron los éxitos deportivos en el fútbol. El Barça recuperó la liga tras seis años en blanco, aunque los escándalos en la directiva y en el organigrama del club fueron constantes. Tanto en el nombramiento de Valero Rivera como director general de las secciones profesionales, como al descubrirse la ideología política de su cuñado y nombrado directivo del Barça, Alejandro Echevarría, presidente de la Fundación Francisco Franco. Al finalizar esa campaña, el vicepresidente Rosell y otros cuatro directivos presentaron su dimisión de la junta. Estas renuncias acarrearon polémica, y tras un dictamen judicial, acabaron provocando que hubieran de convocarse elecciones un año antes de lo previsto, en 2006. Estas coincidieron con otro año arrollador del Barcelona en lo futbolístico, capaz de conseguir Liga y Champions League. En esos comicios nadie osó plantar cara a Laporta y no hizo falta celebrarlas al ser candidato único.

Pero las cosas se torcieron en el segundo mandato. Pese al enorme gesto de brindar la camiseta a Unicef, y no solo no recibir dinero, sino contribuir con 1,5 millones de euros anuales a la fundación de Naciones Unidas para la Infancia, las peleas internas en el vestuario y la incapacidad de Rijkaard para reconducirlo dilapidaron el crédito del Campeón de Europa. A principio de temporada soñaba con alcanzar 7 títulos (los 6 oficiales y la Copa Cataluña) pero el batacazo fue mayúsculo. Derrotado en la Supercopa de Europa frente al Sevilla y en el Mundialito frente al Internacional de Porto Alegre, fue eliminado en la Champions por el Liverpool, en Semifinales de Copa del Rey tras perder en Getafe por 4-0 y desperdició su ventaja en Liga para ser superado por el Real Madrid en las últimas jornadas. Pese al amplio número de refuerzos (Henry, Touré, Abidal, Gabi Milito) el equipo no reflotó en lo deportivo. Los aficionados incluso pidieron su dimisión tras ser derrotados por el Real Madrid en el Camp Nou. El hastío llegó a tanto que se logró reunir las firmas suficientes para celebrar una moción de censura. El escándalo en lo deportivo no era el único. Muchas voces exigían saber la vinculación que existía entre Laporta y el Presidente-Tirano de Uzbekistan, Islom Karimov.

Laporta con el Presidente uzbeko Karimov
La directiva de Laporta logró retrasar la celebración de la moción de censura donde se examinaría su confianza hasta el verano de 2008, y pese a triunfar el sí, no alcanzó el 66,6% por ciento necesario para provocar la caída de Laporta. Pese a que el presidente continuó en el cargo, tres de los cinco vicepresidentes dimitieron y les acompañaron otros cinco directivos. La junta quedaba sin el número de miembros necesarios y costaba encontrar gente dispuesta a asumir el cargo. 

Así se comenzaba la preparación de la campaña 2008-09. Rescindió tras cinco años el contrato de Rijkaard y apostó por Pep Guardiola, al que habían dado entrada en el club pese a que en el pasado apoyó la candidatura de Bassat. Se anunció el fin de la etapa de Ronaldinho, Deco y Etoo (aunque el camerunés, finalmente no saldría y se convertiría en pieza fundamental del equipo). Y la apuesta resultó un autentico éxito. Tras perder en Soria y empatar en casa frente al Racing, el Barcelona se convirtió en un equipo imbatible. Apostó por la cantera, ganó la Liga de manera aplastante, coronada con un 2-6 en el Santiago Bernabeu, la Copa y alcanzó su tercera Champions League al vencer por 2-0 al entonces campeón Manchester United. Los éxitos prosiguieron el año siguiente, pese a quedarse con la miel en los labios de repetir Champions en el Bernabeu. Sin embargo, ante la inminencia del fin de su mandato, improrrogable tras dos mandatos prosiguieron apareciendo escándalos extradeportivos.

Desde publicarse más negocios con el Presidente de Uzbekistan (una comisión en la venta del Mallorca que le reportaría el 7% de la operación (4,2 millones de euros, en la que incluso llegó a redactarse el borrador del acuerdo), cobros por diversas actividades en el país, etc…), declaraciones cargadas de polémica (desde los insultos al Presidente de Extremadura, como tildar de “caverna mediática” a la prensa), así como escándalos como las sospechas de espionaje hacia miembros de su directiva y sus intenciones de concurrir a las futuras elecciones postLaporta. Finalmente su cargo concluía en verano de 2010 y Laporta preparaba su retorno a la política.
SOLIDARITAT POR LA INDEPENDENCIA

Pese a que se puso en tela de juicio su gestión económica durante los 7 años que estuvo al frente del Barcelona, con una famosa “due diligence” que ponía en tela de juicio los datos presentados y revelaba un importante déficit, y recibió demandas, admitidas en las que se le acusaba a Laporta de haberse apropiado de hasta 3 millones de euros que no le correspondían por sus negocios en Uzbekistan. Eso no le detuvo. Laporta se centró en su retorno a la política con la vista en las elecciones al Parlament catalán de noviembre. 

Pese a vincularse a diferentes siglas desde hacia tiempo, Laporta decidió liderar su propia formación, Solidaritat Catalana por la Independencia y encabezarla en la circunscripción de Barcelona. Su principal propuesta, y prácticamente la única era la de presentar un proyecto de segregación de Cataluña de España y convertirlo en el cuarto Estado más desarrollado de Europa. El partido rehuía de otros debates sobre izquierdas o derechas u otras consultas. Todo su programa quedaba cimentado bajo esta premisa. Y su notoriedad caló. Más de 100.000 votos lograron que sus siglas alcanzasen los 4 diputados y que Laporta esté presente en el Parlamento. Ahora ya empieza a fijar nuevos objetivos. Y es que la carrera política de Laporta, de apenas 48 años, todavía parece tener un amplio recorrido.