miércoles, 1 de julio de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (VII): el Luis Sitjar y el Sancho Dávila murieron de viejos


Hubo dos estadios cuyos nombres no hubieran pasado el filtro de la Ley de la Memoria Histórica, pero sin embargo ya no ven fútbol. En este caso, el tiempo, les ha vencido y ha provocado que los equipos que actuaban de local hayan debido buscar nueva ubicación. Son los casos del Luis Sitjar, durante 60 años casa del RCD Mallorca, al que vio desde Tercera hasta Primera División e incluso su primera participación europea. Y el pequeño Sancho Dávila, del Puerto Real club de Fútbol, que nunca pasó de la Tercera División andaluza.

LUIS SITJAR
El campo del Mallorca dejó de ver fútbol de máxima categoría en junio de 1999. Ya que desde ese año el equipo balear se mudaba al nuevo estadio de Son Moix, construido para la Universiada de ese año. El Mallorca B, que llegó a jugar un año en segunda y el juvenil apuraron los últimos partidos durante algunos años más, antes de que el estadio ya muy deteriorado fuera estropeándose. Se convirtió en un lugar para indigentes, que padeció incluso un incendio u otros tristes episodios delictivos. Atrás quedaron los años en 1ª, el ascenso contra el Espanyol, esa primera participación europea alcanzando la final o incluso ese gol de Stankovic que sellaba la mejor clasificación hasta el momento. Se iniciaron unas largas obras de derribo, y continua un litigio entre propietarios y Ayuntamiento para ver que se hace con el solar que ahora ha quedado despejado. Del antiguo campo solo permanece la antigua fachada con el primer escudo del CD Mallorca y el texto "Campo Luis Sitjar".

Ahí permanece el nombre del que fuese presidente del Mallorca en varias etapas en la década de los 20, 30 y 40. Incluso cuando el equipo palmesano todavía llevaba el nombre de Alfonso XIII antes de modificar su nombre al proclamarse la República en 1931. Bajo la dirección de Sitjar, el Mallorca conseguiría su primer ascenso a Segunda y sería el impulsor de la creación del nuevo campo. Que años después recibiría su nombre. Pero la figura de Luis Sitjar también ha quedado vinculada a parte de los episodios de represión más sangrientos que vivió la Isla. Concejal en los Ayuntamiento de Palma y Porreres por el Partido Regionalista de Mallorca, al comenzar la guerra civil se pasó a Falange Española y se convertirá en un miembro destacado. Y desde su puesto diversos estudios le vinculan con asesinatos llevados a cabo contra diversas personalidades de izquierdas, sobretodo con los fusilamientos perpetrados en Porreres, y cuya fosa común comenzó a desenterrarse hace pocos años, incrementándose, además ampliamente, el número que se estimaba de personas que perdieron la vida.

SANCHO DAVILA
Sancho Davila ha sido el nombre del estadio del modesto Puerto Real Club de Fútbol desde los años 50 hasta que dejó de utilizarse en 2010. La localidad, de la Bahía de Cádiz, puso a su campo de unos 6000 habitantes el nombre del antiguo dirigente de Falange, y que en los años 50 también fue Presidente de la Federación de Fútbol. El terreno de juego, apenas tiene hitos destacados. El techo del equipo ha sido la tercera andaluza, y salvo alguna concentración de entrenamiento de equipos o selecciones que debían jugar en Cádiz no atesora momentos de primer nivel. Desde 2010, el terreno permanece sin derribar aunque ya no es apto para el uso deportivo. Se han barajado negociaciones con el Ayuntamiento, permuta de terrenos, etc... pero de momento sin llegar a consumarse.

El nombre de Sancho Dávila, que salvo esa presidencia de la Federación de fútbol no tuvo mayores vinculaciones con el fútbol, corresponde al de un miembro destacado de Falange desde sus inicios, siendo además familia de José Antonio Primo de Rivera. Nació en Cádiz de familia nobiliaria, y pronto se dedicó a extender la organización, primero Cádiz y Sevilla, luego siendo de facto el jefe de la misma en Andalucía. Protagonista de varios episodios de palizas y disturbios fue detenido en varias ocasiones, pasando por diversas cárceles, y de hecho, se encontraba preso al inicio de la Guerra Civil, pero logró fugarse y pasar al bando sublevado donde tomó parte activa en la contienda y en violentos episodios de represión. Con la muerte de José Antonio Primo de Rivera, fue uno de los que pugnó por el liderato de la organización hasta que Franco estableció el decreto de unificación reservándose el puesto de Jefe Nacional y cortando las aspiraciones por encabezar Falange de diversos sectores y personalidades. Esa ambición frenada, y las posteriores simpatías nazis que tuvieron que ser disimuladas por el régimen tras la II Guerra Mundial, hicieron que Sancho Dávila cayese en desgracia y perdiera hueco entre los espacios principales del Movimiento Nacional. Aún así fue el primer delegado del Frente de Juventudes, organización juvenil de la FET y las JONS, sería procurador en cortes y otros puestos como Presidente de la Federación de Fútbol o miembro del Consejo de la Hispanidad. Su nombre también daba nombre a diversas calles. En Sevilla o Jerez fue sustituida. En Melilla permanece. 

lunes, 15 de junio de 2020

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (VI): ¿Como considerar el "Escribano Castilla" de Motril?

Es un tema que lleva vigente y a la vez estancado desde que se aprobó la Ley de Memoria Histórica. El fútbol parece resistirse a aplicarla y permanecen muchos nombres que no pasarían el filtro de poder estar expuestos y rindiendo homenaje, y en algunos casos, las instalaciones además son de titularidad pública. De las entradas que hice anteriormente sobre este tema no había mencionado otro caso, el estadio Escribano Castilla, de Motril (Granada) y que incluso vio fútbol de Segunda en la campaña 2007-08, ya que el Granada 74 tras comprar la plaza del Ciudad de Murcia y la negativa del Ayuntamiento granadino a jugar en los Carmenes acabó utilizando este campo situado a unos 70 kilómetros de la capital de provincia.

El estadio cuenta con 4500 espectadores para un municipio que roza los 60.000. La campaña del Granada 74 fue la de mayor escalafón a nivel futbolístico para la ciudad. El verdadero equipo local, el Motril CF, que sucedió a un desaparecido CD Motril, era un clásico de la tercera andaluza, con alguna pequeña inclusión en la Segunda B. Así que, ¿quién era Escribano Castilla que da nombre al estadio? ¿Pasaría el examen de la Ley de Memoria Histórica o debería el Ayuntamiento modificar su nombre?

La verdad es que Juan Antonio Escribano Castilla dispone de una amplía entrada en wikipedia. Miembro de Falange Española, soldado raso en la Guerra Civil, donde según parece estuvo en Salamanca, Barcelona, Madrid, Castellón y Teruel. Después inició estudios, estuvo presente tanto en actividades privadas locales como cargos públicos. En 1961, el gobernador civil de Granada le nombra alcalde de la localidad y ese mismo año también se convierte en Procurador en Cortés representando a la provincia, hasta 1971. Del cargo de alcalde, permanecerá hasta 1975, dimitiendo apenas unas semanas antes de la muerte del dictador y coincidiendo con las últimas ejecuciones que tanta repulsa provocaron en el mundo. En diversos textos se encuentran abundantes avances y logros conseguidos para la ciudad de Motril y la provincia, además de figurar como uno de los integrantes de "Unión del Pueblo Español",  asociación política surgida a finales del franquismo y que trataba de buscar cierta apertura política en el régimen.

Recibió diversas condecoraciones, y reconocimientos que tuvo hasta su fallecimiento en 2005. Desde la llegada de la democracia, dejó la actividad pública y ejerció como abogado y maestro. En 1984, la Cruz Roja le entregó la medalla de Oro de la organización. Su hijo, ahora es el presidente provincial de la misma.

¿Así que, es "Escribano Castilla" nombre apto para lucirse en el campo de fútbol? Es innegable su actividad política durante los años de la dictadura, tanto a nivel local como la representación en las Cortes Franquistas, igual que es innegable que calificar a cualquier persona que desempeñó un cargo público entre 1939 y 1977 en España como criminal o indigno sería disparatado. Pero en este caso hablamos de un Procurador en Cortés, lo más parecido a un diputado que existía en el Régimen Franquista. De su papel en la guerra no era de dirección ni política ni militar sino de apenas un soldado raso llamado a filas. No aparecen (o yo no he encontrado) vinculaciones a represiones o crímenes en la provincia como si se ocurrían con otros personas, y además, el Ayuntamiento de Motril, que ha ido alternando corporaciones conservadoras y progresistas sí se ha mostrado favorable en otros episodios de la Memoria Histórica como cuando hizo un ciclo cultural sobre la Desbandá y no parecía tener problemas con el nombre del estadio para el alcalde en tiempos de la Dictadura. De hecho, en los 90, el estadio pasó a llamarse durante un periodo Estadio Municipal de Motril, pero luego, restauraron el de "Escribano Castilla".

lunes, 1 de junio de 2020

RECONSTRUYENDO (II): Una cosa llamada Soccer

Tengo que redireccionar muchos enlaces... ya que todos los ajenos al blog los perdí, pues al menos los que generaban tráfico interno voy a intentar ponerlos correctamente. Así que, para no resultar muy pesado, una vez al mes, publicaré una entrada de recordatorio por secciones. Podéis aprovechar para releer post antiguos. La fecha entre paréntesis es de cuando se publicó por vez primera. En algunos casos esos artículos podrían ampliarse. Quizá se haga. 

Hoy, una COSA LLAMADA SOCCER. Todo lo relativo al fútbol de EEUU y Canadá. Dos países en que nuestro fútbol, para ellos su Soccer no consta de gran seguimiento y es un deporte menor en relación a otros.

Sporting Cristal-Kansas City Wizards, el partido que se jugó al día siguiente del 11-S (Septiembre 2015)
El duelo entre Irán y EEUU en el Mundial de 1998 (Abril 2015)
Robbie Rogers, el primer futbolista homosexual en activo (Mayo 2013)
Freddy Adu, el juguete roto (Junio 2014)
Las fugas migratorias de México a EEUU (Junio 2014)
En Canadá el fútbol no mola (Junio 2011)
Chase Hilggenbrick, internacional estadounidense que dejó el fútbol para hacerse sacerdote (Marzo 2014) 
¿Un Dynamo campeón de EEUU? (Noviembre de 2012)
Un muchacho de New Jersey derrota a EEUU en la Copa Confederaciones 2009 (Julio 2012)
El sueño américano. Hijos de emigrantes internacionales con EEUU (Julio 2012)
Internacionales cubanos que desertaron a la MSL (Enero 2014)
Hermanos enfrentados en Selecciones diferentes (I): Los De Guzman (Junio 2013)
Hermanos enfrentados en Selecciones diferentes (II): Brown y Baker (Junio 2013)
Hermanos enfrentados en Selecciones diferentes (III): Los Wegerle (Junio 2014)
La Guerra de los Balcanes en Canadá (Julio 2013)
Peter Vermes, el américano que pasó el telón de acero (Enero 2012)
MUNDIAL 2014: Canadá y su fuga de cerebros (Junio 2014)
Brad Friedel, el eterno (Noviembre 2013)



jueves, 28 de mayo de 2020

El vuelo de Vedrines en la carrera aérea París-Madrid de 1911

Hoy tampoco voy a hablar de fútbol ni de política. Pero es que mi madre y mi tía llevan años contándonos como su abuelo les había contado muchísimas veces aquel vuelo de Vedrines de 1911. Un aviador que volaba de Francia a Madrid, y que para orientarle ponían a la gente con antorchas para marcarle el camino. ¡1911! Cosas ya difíciles de imaginar. Y claro, un aviador que recorría desde París a Madrid, era toda una hazaña que daba para ser contada y repetida con admiración. Así que me dio por ponerme a leer ¿Qué era esto? Y la verdad es que la historia mola. Son esos primeros años de una aviación incipiente, insegura, peligrosa. De la de de auténticos aventureros y pioneros en una disciplina.

Supongo que intentar imaginárnoslo ahora con un móvil con GPS que nos permite ir a cualquier lado y desde el que se puede estar leyendo este blog incluso montado en un avión quita hierro al asunto. Pero cuando uno vuelve a ver esas historias de carreras que comienzan 18 pilotos y solo llega uno. Que los aviones, bueno aviones, los aeroplanos esos que parecen hechos de un frágil metal y amasijo de hierros y que podrían romperse de un estornudo, se averían, o se quedan sin gasolina y el piloto debe aterrizar donde pueda, conseguir combustible, reparar piezas, volver a arrancar... parecen más novelas de Julio Verne que hechos reales, pero es que así eran estas cosas. Y se convertían en la mayor celebridad esos días. Con información en la prensa. ¡Claro!, la prensa, que ahora es muy fácil saber que está pasando en Nueva Zelanda o en Sudán del Sur, pero ahí había que aguardar un telegrama que llegaba tarde y con breve información sobre como transcurrían las cosas. El caso es que estas aventuras eran tan excepcionales que hasta el propio rey Alfonso XIII hacía donaciones y esperaba pacientemente en el aeródromo de Getafe la llegada de los pilotos... aunque solo fuese uno y se retrasase días. ¿Se puede hacer esperar a un Rey? Si eres un piloto de avión que te haces París-Madrid, en 1911, por supuesto.

Y es que simplemente el poner los aeroplanos en marcha ya era una odisea... había que repararlos, cargarlos, manejarlos... y resultaba tan complicado que en el propio inicio de la carrera hubo un tremendo accidente en el lugar de la salida. Para la carrera estaba prevista la participación de 18 pilotos. Algunos pasarían a ser celebres. Jules Vedrines sería el ganador de la prueba y lograría algunos hitos históricos de la aviación además de combatir en la I guerra Mundial y luego morir en un accidente aéreo. De Roland Garros escuchamos su nombre año tras año por el torneo de tenis pero nunca nos dedican mucho tiempo a contarnos la historia del piloto aéreo que murió con 29 años derribado y artífice de varios episodios bélicos en la Gran Guerra. Y entre ellos, otros pioneros de la aviación de principios del siglo XX. Muchos de ellos, portaban aviones fabricados y diseñados por ellos mismos. Así es como el 21 de mayo, en el aeródromo de Issy-les-Molineaux van a ir tomando la salida los pilotos que deben completar las tres etapas previstas para llegar a Madrid:



La pista donde se despega, que ha levantado tribunas para intentar congregar a la gente, se presenta totalmente abarrotada. En algún texto he leído que se estimaba la presencia de 300.000 personas. Una burrada, en un París que debía rondar los tres millones de habitantes. También hay palco de autoridades. Y entre ellas están Ernest Monis, primer ministro de Francia o el ministro de guerra, Henri Berteux. La prueba comienza dándose salida con intervalos de 15 minutos. Pero, estos primeros aviones son inestables, poco desarrollados y de difícil manejo. Varios pilotos tratan de arrancar sin éxito. Vedrines lo consigue pero debe regresar, pero lo más grave es cuando intenta despegar Louis Emile Train. Su vuelo se desestabiliza, trata de esquivar a  un grupo  de gente en la pista y acaba estrellándose contra el palco. El ministro de guerra muere en el acto. El primer ministro queda herido... y ante el destrozo causado, se toma la decisión de aplazar la carrera para el día siguiente. De los 18 participantes, más de la mitad no consigue tomar salida. Y parten únicamente ocho, pero otra serie de averías y circunstancias hace que vayan abandonando y solo tres conseguirán completar la primera etapa y llegar a Angulema, Vedrines, Roland Garros y André Frey También completarían la segunda, alcanzando San Sebastián, aunque por supuesto con diversos percances. Roland Garros por ejemplo, se quedó sin gasolina, y tuvo que aterrizar y repostar, antes de concluir la etapa. Pero al inicio de la tercera, Roland Garros cayó al rio Leizarán en la localidad guipuzcoana de Andoain y tuvo que abandonar. Gibert, por avería, también tuvo que renunciar. Y Vedrines, ya único participante se ve obligado a aterrizar en el pueblo burgalés de Quintanapalla y reparar su avión. Ante el abandono de sus dos competidores, y siendo el único en carrera solicita un aplazamiento de un día para descansar en Burgos y llegar a Getafe un día más tarde. La organización le autoriza.


Finalmente reanuda la carrera y el 26 de mayo llega a la localidad madrileña, al aeródromo  de Santa Quiteria donde le espera un gran número de asistentes deseosos de ver esos artefactos que vuelan. Al día siguiente realiza una exhibición aérea y es recibido por el rey Alfonso XIII que le otorga una copa de trofeo. Todos quedan impresionados con la destreza de Vedrines que completa París-Madrid en menos de 17 horas de vuelo efectivas. Será la primera vez que España forme parte de una carrera aérea internacional. Vedrines recibe tratamiento de héroe. El Rey le agasaja y muestra interés por ver ese artefacto que surca los aires. Y si quedó impresionado el rey, lo mismo le pasó a mi bisabuelo  que le contaba a sus nietas, como el alcalde del pueblo hizo que la gente se distribuyera por el lo que era el antiguo Camino Real de Francia, con antorchas y montículos ardiendo para orientar a Vedrines en su trayecto hacia Madrid. La carrera y sus actos posteriores fueron portada del ABC durante cinco días consecutivos. Y dejó ese recuerdo imborrable para esas personas de principios del siglo XX que apenas comprendían lo que era un avión y se encontraron con Vedrines surcando los aires. 

miércoles, 27 de mayo de 2020

Roberto Soldado, de Gudari a Guardia Civil

Roberto Soldado anotó 11 goles en 30 partidos en la campaña 2006-07 en el Osasuna. La afición, contenta con él, coreaba "Gudari, gudari" traduciendo su apellido al euskera. Desde hace ya tiempo en twitter ha dejado ver sus inclinaciones políticas. Y ayer, a través de twitter, mostraba su apoyo a la Guardia Civil de esta manera.

lunes, 25 de mayo de 2020

Graeme Le Saux, el futbolista con cabeza


Graeme Le Saux fue un gran futbolista inglés. 36 veces internacional con la Selección, presente en el Mundial de Francia 98, campeón de la Premier con el Blackburn en la campaña 94-95, miembro del Chelsea preAbramovich con el que ganaría una Copa y la Copa de la UEFA. Fue miembro del equipo del año de la liga inglesa en dos ocasiones y se convirtió en uno de los laterales izquierdos más brillantes de los 90´.

Pero la carrera de Le Saux, que hubiera sido la de un futbolista talentoso, quedó ligada también a otros aspectos. El mundo del futbolista profesional resulta bastante homogéneo. Declaraciones parecidas, gustos similares, pocos futbolistas con estudios, grupos cerrados, escasas inquietudes ajenas al deporte, y mucho menos culturales. Pocas diferencias entre unos y otros. Por eso, cuando alguien se sale del tiesto, sorprende. Y por supuesto, sin todavía presencia conocida de homosexualidad a primer nivel. Lo más parecido, el internacional alemán Hitzlsperger y que solo se atrevió a hacerla pública, al retirarse.

Pese a no ser gay, estar casado, tener una mujer y dos hijas. Le Saux tuvo que luchar contra esa corriente dominante y solo a base de fortaleza mental consiguió seguir manteniendo un importante rendimiento futbolístico y erigirse en cabeza de lanza en romper varios de estos prejuicios. No a elección suya, simplemente, su forma de ser fue fruto de los rumores. Y una vez que te alcanzan, en un mundo tan amplio como el del fútbol, ya la ola es imparable. Pero en su caso, además, no solo partieron de algún foco localizado. Fue mayoritario y ni tan siquiera, Federación, directiva o compañeros acudieron a defenderle.

El defensa, comenzó a ser flanco de bromas. Era un jugador atípico. Mientras el resto de compañeros se dedicaba a gozar de pubs y discotecas, Le Saux tenía otras inquietudes, como interesarse por antigüedades o galerías de arte. Aparecía en el entrenamiento con una ropa discreta, más asemejada a un estudiante universitario y con el diario progresista de Inglaterra, The Guardian, bajo el brazo. Cuando todavía era un joven de 22 años, se fue de vacaciones con un compañero de equipo, Ken Monkou. Los compañeros lanzaron la broma sobre si era un viaje romántico. Y como sucede con coñas y apodos, si duran más de un día, permanecen. Y aunque Le Saux no fuera gay, la comidilla y la gracia, permaneció. Y de convertirse a un chiste de compañeros, se exportó del vestuario. Parece ser que en el West Ham-Chelsea  fue el primer estadio donde se escuchó "Le Saux take it up the arse" con la sintonía de The Village People (algo así como "Le Saux la lleva en en culo"). Hablamos de 1991, poco antes otro futbolista inglés, Justin Fashanu había salido del armario y no encontró ningún apoyo siendo repudiado por todo el mundo del fútbol.

Y ese cántico o los insultos por su supuesta, aunque falsa, homosexualidad le acompañaron el resto de su carrera. Pero el momento más recordado sucedería en 1999 en un Chelsea-Liverpool en 1999. Le Saux va a proceder a lanzar una falta, y Robbie Fowler, el delantero rival y compañero en la Selección inglesa, de espaldas, se lleva las manos a las nalgas y le obsequia con un "métemela por el culo". Le Saux se indigna y se niega a sacar la falta. El arbitro, le reprocha estar perdiendo tiempo. En otra jugada del partido,  sin balón en juego, el defensa propina un codazo a Fowler. El árbitro les advierte a ambos y deja seguir. Y al final, Vialli, entrenador del Chelsea decide sustituirle sabiendo que está fuera del partido. La Federación Inglesa abre un procedimiento para evaluar lo sucedido ante los indicios por mala conducta de ambos. Y finalmente sanciona a Le Saux con la perdida de un partido y con dos a Fowler. Curiosamente, apenas un mes después, una celebración de un tanto del delantero del Liverpool, hace que se arrodille ante la línea de cal y simule esnifar cocaína. De nuevo la Federación actúa y esta vez, la sanción es de cuatro partidos. Mostrando mayor contundencia ante una imitación de un consumo de drogas que hacia un insulto homófobo a otro jugador. Le Saux continuaría recibiendo desplantes. Sería su caso más celebre, pero no el único. Compañeros de Selección, jugadores, parece ser que se burlaban de su supuesta homosexualidad durante su carrera. Finalmente tras dejar el Chelsea, apuraría los últimos años de fútbol en el Southampton hasta colgar las botas en 2005.

Poco tiempo después, en 2007 escribiría su autobiografía y narraría con detalle estos episodios. Y reflexionaría sobre la evolución del racismo y la homofobia en los campos ingleses. Sobre la fortaleza y resistencia que debería tener un jugador que se atreviera a dar el paso de salir del armario. En The Guardian, publicó un artículo al respecto. Ahora se prodiga en los medios de comunicación, además de formar parte de la directiva del RCD Mallorca.


domingo, 24 de mayo de 2020

¿Peligra la sede de San Mames para la Eurocopa 2020?


Pues eso parece si hacemos caso a lo que publica el diario As el pasado 20 de mayo, "Bilbao se tambalea como sede de la Eurocopa". Lo que fue una de las últimas acciones de Villar como presidente y que pretendía poner fin a un largo periplo de más de 50 años sin que la Selección Española pisase tierra vasca. El último partido fue en 1967, en una victoria sobre Turquía en el antiguo San Mamés.

La ocasión parecía perfecta. El nuevo formato de Eurocopa con múltiples sedes en diferentes países. La Federación decidió que la sede española sería Bilbao, con un campo de reciente creación, moderno y de paso poner fin a este largo periplo sin partidos de España en Euskadi. Ahora, al parecer de las 12 sedes que conformaban la Eurocopa que ha tenido que retrasarse al verano de 2021, tanto Bilbao como Amsterdam y Roma, podrían ver en peligro su presencia. Se mencionan asuntos sanitarios, como de poca colaboración con la UEFA, así como conflicto entre la disponibilidades de fechas. No es la primera vez que el diario As informa de estos problemas, ya en 2018 publicó que la sede de Bilbao corrió peligro.

SIN FINAL DE COPA EN 2017
Os confieso que me gusta mucho cuando se hacen torneos y eventos fuera de Madrid. Pretendemos luchar contra el centralismo y elogiar el resto de España, pero luego nos cuenta quitarnos esa visión. Por eso, me gusta que la Selección no tenga una sede fija y se vaya moviendo por todo el territorio. Me gusta que la final de Copa la vayan alternando. Aún así, Madrid es con diferencia donde más veces se ha disputado la final del torneo. Me gusto que en 2010, cuando la final de Copa era Sevilla-Atlético, y decían de jugar en el Calderón o en el Bernabeu, Del Nido exigiese con el mismo criterio jugar en la Cartuja (al final... para no dar la razón a ninguno se acabó jugando en el Camp Nou). Y por eso, me gustó una proclama que hicieron en 2017 cuando Alavés y Barcelona llegaron a la final de Copa en 2017. Con el Nuevo San Mamés recién inaugurado, propusieron que la final de Copa se jugase en Bilbao. En aquella ocasión, no pudo ser. Un concierto de Guns and Roses, que solapaba prácticamente las fechas hizo que no pudiese disputarse en el nuevo estadio. Y es que, en el País Vasco se han disputado 5 finales de Copa, la última en 1924. Todas antes de la Guerra Civil... hubiera sido una ocasión fabulosa.

Ahora, veremos que pasa. De hecho, no me extrañaría que fuese un tema que se tocase en la campaña electoral vasca que debería comenzar en junio. Urkullu fue de los que apoyaba esa final de Copa Alavés-Barça en Bilbao. Veremos como enfocan los partidos ese sede de la UEFA, con un mínimo de dos partidos seguros de la Selección Española, sí todos están de acuerdo o si alguno incluso vería con alegría que la UEFA cancelase la sede...