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jueves, 27 de diciembre de 2012

Dimitri Piterman

Hoy uno de los propietarios excentricos, abandona el palco para bajar al banquillo... o al menos, lo más cerca que le dejen. Dimitri Piterman, empresario ucraniano ha sido otro de los grandes personajes que deambuló por el fútbol nacional en la pasada década, y además, en varios lugares. De joven emigró a Estados Unidos, donde desarrolló una pequeña carrera como atleta de triple salto. Después de volcaría con los negocios antes de amasar algo de fortuna. En 1999 desembarca en España, en pleno boom inmobiliario, aunque, su intención es volcarse en el fútbol. Adquiere un conjunto de gerundense Tossa Sport, de la regional catalana, y el histórico Palamós, que se encontraba en tercera, y al que consigue subir a Segunda B. En estos clubes comienza a mostrar sus intenciones. Piterman, además de propietario, quiere ejercer como entrenador y preparador físico. Pero, la Segunda B, sigue siendo poca cosa. Quiere más. Se rumorea que muestra interés por el Badajoz, en Segunda División, pero finalmente adquiere el 24% del Racing de Santander, que con diversas alianzas entre accionistas consigue controlar. 

En Primera División, se encuentra con la negativa de la Liga de permitirle ocupar puestos en el banquillo, al no disponer de carnet de entrenador. Para esquivar ese problema, el empresario se las ingenia y se acredita como fotógrafo del club, utillero, redactor... aunque no siempre consigue ubicarse en el área técnica, y sus peleas con la LFP serán constantes. La gente comienza a percibirlo como un advenedizo disparatado. Para ello, cuenta con su fiel escudero, Chuchi Cos, que ya le acompañó en su etapa en el Palamós, y que sí dispone del carnet de técnico, y es el que figura como entrenador, aunque en el fondo las decisiones provengan de Piterman. El equipo, finalmente, salva la categoría, pero, los accionistas comienzan a movilizarse para expulsar al ucraniano, y lo consiguen al finalizar la campaña de 2003. Durante, un breve periodo de tiempo, y al estar participado el Balonmano Cantabria por el propio Racing, Piterman también tuvo influencia en las decisiones del equipo de balonmano.

Desterrado de la directiva, aunque mantenía su porcentaje de acciones, Piterman, al que se le vincula con el Mallorca,  decide comprar el Alavés. El club vasco se encuentra en Segunda División, y repite fórmula. Chuchi Cos, pasa a ejercer de director deportivo, y se convence a varios técnicos a que se sienten, aunque, deben atender las decisiones del propietario. Los fichajes resultan y el equipo consigue el ascenso. Y en Primera se refuerza con nombres importantes Nené, Carreras, Bodipo, el portero Bonano. El equipo, no logra mantener la categoría y las deudas comienzan a multiplicarse. Sin embargo, Piterman, continua sorprendiendo, anuncia la creación de un equipo para la segunda categoría de la MSL estadounidense, el California Victory, en la ciudad de San Francisco. Al equipo americano marchará Epitié, jugador ecuatoguineano que ya estuvo en Palamós, Racing y Alavés. También se convence al ex internacional americano Hugo Perez como entrenador. Pero el equipo no dura más que esa campaña 2006-07 finalizando en 12ª posición. El regreso a Segunda División de los vascos acaba convirtiendo el Alavés en un polvorín. Piterman llega a insultar y amenazar a Carreras en pleno entrenamiento, por lo que sería condenado años después. Los impagos se suceden, y se encuentra el bloqueo de todas las instituciones públicas que no quieren colaborar con el club, mientras siga presidiéndolo. Finalmente, en marzo de 2004, un grupo de accionistas consigue comprar el 51% de acciones del ucraniano y Piterman deja el club. Se marcha con una situación de endeudamiento que perdurará años después, obligando a los vitorianos a acogerse a la Ley Concursal en 2007 y con el equipo con dificultades que bordea la desaparición, agravadas tras otro descenso a Segunda B. 

Desde entonces, Piterman permanece en segundo plano salvo por sus continuas visitas a los Tribunales. En muchas de ellas, fallando en su contra, y por ejemplo, la que le culpa de la situación económica del Alavés y le obliga a indemnizarlo con 7 millones de euros. Aún así, al mantener todavía una serie de acciones, su nombre es recibido con temor en Vitoria y Santander.

viernes, 24 de junio de 2011

Lo que no una el fútbol... Todas las fuerzas políticas vascas contra Piterman

Ayer, Martín Garitano de Bildu, se convertía en Diputado General de la provincia de Guipuzcoa. En minoría, con 23 votos de 51, 22 de su partido y otro de Aralar. PP, PSOE, PNV e IU, no lograron ponerse de acuerdo para impedir el nombramiento y se responsabilizaron y culparon unos a otros de no haber llegado a ningún entendimiento que desalojase al partido próximo a Batasuna de la presidencia de la institución. Y es que pocas veces son las que, una votación en el País Vasco alcanza unanimidad. Lograr poner de acuerdo a fuerzas políticas tan variadas es practicamente imposible.

Pero hay alguna excepción. En diciembre de 2006, todas estas formaciones, más EA y los restos de Unidad Alavesa decidieron votar, tanto en las Juntas Generales de Alava como en el Ayuntamiento de Vitoria el romper relaciones con el Alavés que presidía Dimitri Piterman y revocar todas las ayudas que recibía. Se trataba de una decisión practicamente sin precedentes en el País Vasco, donde encontrar medidas que generen consenso resulta complicado. Y aunque, la izquierda abertzale no tenía representación parlamentaria es evidente que también se hubiera sumado a la propuesta, por el grado de animadversión que despertaba el propietario ucraniano. Una unanimidad entre todo el abanico partitocrático del País Vasco, generado por el fútbol y en confrontación hacia el propietario de un equipo.

Pese a esto no resultó suficiente para desalojar al presidente-entrenador, y ese año el Alavés descendería de categoría. En marzo de 2007, tras vender un alto porcentaje de acciones, Piterman abandonaba el Alavés, aunque la catarata de juicios y demandas pendientes hace que su nombre aparezca todavía en la prensa. Por contra, el equipo vasco, que vio multiplicada su deuda agravaría su situación perdiendo también la división de plata en España, y ahora deambulando por Segunda B, atraviesa una etapa de dificultades económicas.