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lunes, 13 de octubre de 2014

Los nombres de personalidades en los estadios españoles

Sin duda es uno de los mayores homenajes que se puede aspirar. Que tu nombre bautice una calle, es un reconocimiento público y notorio, que ha destapado abundantes polémicas en muchos municipios. En el fútbol, sucede igual con los estadios. Los templos-santuarios de cada club donde congregar a sus aficionados ha sido testigo de diversos nombres. Unos simplemente responden con su nombre a su ubicación geográfica, en algunos casos comienzan a extenderse en España los nombres comerciales de patrocinadores, pero otros sí son adornados con personajes históricos a los que el conjunto rinde su particular homenaje.

PRESIDENTES DEL CLUB

Quizá el grupo más numeroso represente el de los ex-presidentes de esos equipos. Considerados engrandecedores del club o cuya aportación para afrontar la construcción del terreno de juego les hizo valedores de perdurar en la nomenclatura del mismo. El caso más conocido, posiblemente sea el caso del Real Madrid, que lleva la denominación de Santiago Bernabéupresidente del club blanco entre 1943 hasta su muerte en 1978. En ese periodo, el Real Madrid se convirtió en el club con más títulos del panorama europeo y Bernabéu fue el que se lanzó a la construcción de un nuevo estadio en los terrenos de Chamartín con capacidad para 100.000 personas. Desde 1944 se han ido sucediendo las reformas y mejoras para seguir adaptando el estadio. La última, se encuentra ahora mismo paralizada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Pero el Real Madrid no es el único caso. Vicente Calderón, presidente del Atlético entre 1964 y 1980 y del 82 hasta su fallecimiento en el 87, da nombre al estadio que se levantó en 1966. En su caso, además también de su exitosa etapa al frente, el empresario contribuyó a desbloquear la situación del Estadio del Manzanares, al que rebautizaron con su nombre.

En Sevilla, sus dos conjuntos repiten la situación de los equipos madrileños. El Betis luce el nombre de Benito Villamarín, presidente entre 1955 y 1965, que rescató el equipo de Tercera y consiguió que el Ayuntamiento cediera los terrenos para levantar el por entonces Heliópolis, Mientras que el estadio del Sevilla se bautizó como Ramón Sánchez Pizjuán, presidente del club en dos etapas, del 32 al 42 (incluyendo por tanto, la etapa de la guerra civil) y del 48 al 56, que se interrumpieron puesto que aceptó un cargo en la Federación. Bajo su mandato, el Sevilla ganó tres trofeos de Copa y proyectó el nuevo estadio al que da nombre.

Lo mismo sucede en Elche, con Manuel Martínez Valero, presidente del equipo en los 60´y 70´, etapa en la que el equipo ilicitano vivió sus mejores años y construyó su nuevo estadio que incluso sería una de las sedes del Mundial 82. Y similar caso es el de su rival provincial, José Rico Pérez, presidente del Hércules durante trece años entre el 71 y el 84, consiguiendo la mejor clasificación del equipo con un 5ª puesto. Sufragó parte del nuevo estadio, que también sería otra de las sedes mundialistas, y luego no consiguió que se le reconociera la deuda que mantenía el club, reclamando 104 millones de pesetas sin éxito. En Tenerife, también mantiene su nombre Heliodoro Rodríguez López, presidente del equipo canario entre 1946 y 1950, y que en su gestión el equipo recuperó la propiedad del estadio y acometió importantes remodelaciones en el mismo. Y en Oviedo, el caso de Carlos Tartiere, presidente del Oviedo hasta su muerte en 1950 y a partir de ahí su nombre pasaría al del estadio, y también al del nuevo Carlos Tartiere, inaugurado en el año 2000. Para encontrar otro ejemplo, también habría que ir a Melilla, en el caso de Rafael Álvarez Claro, alcalde de la ciudad y que también ocupó la presidencia del club.

En este listado, podían aparecer presidentes destronados, que dieron nombre a sus estadios pero actualmente no... El estadio Luis Sitjar en Palma de Mallorca, permanece abandonado, y pesan sobre él diversas ordenes de derribos recurridas, tras el traslado del equipo a Son Moix. Sí que sigue en pie Mestalla, que durante un tiempo lucía el nombre de Luis Casanova, presidente ché durante 19 años en los que consiguió la primera liga del equipo valenciano y levantó el nuevo estadio. También, están los casos de Manuel Ruiz de Lopera y Teresa Rivero, que un periodo y con ellos ocupando la presidencia rebautizaron el Villamarín y el Estadio de Vallecas con sus nombres. Aunque posteriormente recuperaron sus nomenclaturas actuales. 

JUGADORES

De este listado, quizá convendría recuperar a algunos nombres anteriores. Ocuparon el palco presidencial, pero anteriormente también habían tenido etapa como jugador del club. Santiago Bernabéu fue delantero centro del Real Madrid llegando a anotar más de 60 goles con los blancos. Heliodoro Rodríguez López, también vistió la camiseta tinerfeña. Sin embargo, España no suele ser un país en el que se encuentren muchos jugadores que den nombre a estadios. Incluso, se da la peculiaridad de encontrar estadios de equipos que homenajean a jugadores que nunca vistieron esa camiseta.

El Real Madrid, decidió que el estadio donde jugase el filial blanco, llevase el nombre de Alfredo Di Stefano, uno de los mejores jugadores de la historia, y primer gran mito del madridismo. Pero en primera división, está el caso de Alfonso Pérez Muñoz, ex jugador de Real Madrid, Betis y Barcelona e internacional en 38 ocasiones. Pese a que nunca defendió los colores azulones, ha sido el jugador nacido en la localidad madrileña, que más veces ha jugado con la Selección. Y eso le sirvió para dar su nombre al estadio desde 1998.

Misma situación sucede en otros municipios madrileños pero que juegan en categorías menores. Fernando Torres, da nombre al campo del Fuenlabrada, Iker Casillas al del Móstoles o incluso Mario Suárez al del Alcobendas. En Benidorm, aplicaron la misma formula, y el estadio lleva el nombre de Guillermo Amor. Ninguno jugó en esos conjuntos, pero son el paisano que más nivel futbolístico ha alcanzado. 

El último ejemplo de futbolista que sí da nombre a un estadio de fútbol es el de Alfonso Murube, en Ceuta. Jugador del equipo ceutí entre 1933 y 1936, cuando decidió colgar las botas y alistarse inmediatamente para combatir la República con el ejército franquista. Fallecería, con el grado de Teniente en 1938. En el 42, el Ceuta modificó su nombre al estadio y le puso el del centrocampista, evidentemente pesaban más los méritos bélicos que los deportivos en esa decisión.

Quizá en el futuro se puedan añadir algunos. En Madrid se despertó un movimiento importante solicitando que el insulso nombre de Estadio de Madrid, conocido popularmente como La Peineta y donde jugará el Atlético de Madrid cuando abandone el Calderón fuera bautizado con el nombre de Luis Aragonés, aunque de momento, parece que Ayuntamiento y Atlético de Madrid no lo contemplan. 

OTRAS PERSONALIDADES

después surgiría un grupúsculo variado. Desde políticos a personalidades locales, pero que no guardaban una relación estrecha con el equipo de fútbol. Sorprenden algunos casos. El ex árbitro y Seleccionador Nacional, Pedro Escartín, es el que da nombre al estadio donde juega el Guadalajara. También ha dejado de llamar la atención, que el estadio del Valladolid se llame José Zorrilla, poeta y dramaturgo del siglo XIX que nació en la capital castellana, pero cuya relación con el fútbol es, por supuesto, inexistente. Otro apartado merecerían algunas referencias religiosas. San Mamés en Bilbao, San Lázaro en Santiago de Compostela, Santo Domingo en Alcorcón o el Arcángel en Córdoba. Sorprende, quizá, en comparación con el baloncesto la ausencia de víctimas del terrorismo. En la ACB, el Málaga juega en el Martín Carpena y el Caja Laboral en el Fernando Buesa, ambos políticos asesinados por ETA.

De personajes históricos, faltaría citar algunos políticos locales que pese a no ocupar cargos futbolísticos, contribuyeron y apoyaron al equipo de su ciudad. Son los casos del industrial lucense Anxo Carro, el Ramón de Carranza en Cádiz, que se construyó por empeño de su hijo y lo bautizó con ese nombre en honor al militar y político gaditano, que ocupó la alcaldía y el cargo de Gobernador Civil de la provincia o el de Carlos Belmonte, alcalde de la localidad manchega y arquitecto que diseñó el proyecto del nuevo campo. Personajes de mayor envergadura nacional como Adolfo SuárezJuan Carlos I y el Príncipe Felipe, dan nombre a los campos donde juegan los conjuntos de Ávila, Ciudad Real y Cáceres, respectivamente. Rafael Álvarez Claro, también fue alcalde de Melilla, pero ocupó también la presidencia del equipo de fútbol. También debería aparecer en el listado el Estadio de Montjuic, donde jugó el Espanyol antes de marcharse a Cornellá-El Prat. El estadio olímpico de Barcelona alteró su nombre por el de Lluis Companys, presidente de la Generalitat de Cataluña durante la II República y asesinado en la Guerra Civil.

Como ya publiqué en 2013, muchos de estos nombres, dificilmente superarían el filtro de la Ley de Memoria Histórica por su vinculación con la Guerra Civil o la posterior represión durante la dictadura. Nombres como los de Ramón de Carranza, Álvarez Claro, Anxo Carro, Alfonso Murube o Luis Sitjar son de difícil acomodo con esa norma, aunque de momento permanecen como denominación oficial. 

sábado, 17 de mayo de 2014

Bernabéu condecoró a Moshe Dayán en 1973

Mañana Final Four de baloncesto, así que aprovecharé el envite para escapar del fútbol, el deporte del que trata el blog. Pero es que disputarán la final, el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv, y hace ya 41 años, en 1973, un duelo entre estos conjuntos provocó un incidente diplomático entre el el gobierno español franquista, los países árabes y el Estado de Israel, que España no reconoció hasta 1986, con la presidencia de Felipe González y dejando claro que solo con las fronteras previas a 1967 y porque fue una de las obligaciones que imponían para la incorporación a la Comunidad Económica Europea. 

El no reconocimiento internacional y las amistades de Franco con los países árabes importaron poco a Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid. El conjunto de baloncesto jugaba en febrero en Tel Aviv un partido de los cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. A finales del franquismo, pese a que no se mantenían relaciones comerciales con países de la órbita soviética, ni se reconocía al Estado de Israel, sí se permitía los enfrentamientos deportivos. Algo que no se había hecho en 1960 en la Eurocopa frente a la URSS.  Sin embargo no había habido problemas en que se interpretase el himno soviético en pleno Madrid en 1964, que el Real Madrid viajase a Belgrado,  o incluso se aceptasen las disculpas al sonar el Himno Republicano en un partido entre España y Checoslovaquia en Praga por ejemplo. 

Sin embargo, lo que resultaba impensable es que el Real Madrid, en manos del propio Bernabéu aprovechase el encuentro para hacer entrega de la insignia de oro y brillantes del club a Moshe Dayán. Por entonces Ministro de Defensa de Israel. Pero ya era un personaje afamado, admirado como estratega militar y todo un héroe nacional. Había combatido en la II Guerra Mundial y en la Guerra de la Independencia israelí, y tuvo una meteórica carrera de ascensos en el Ejercito. Fue el ideólogo de las ofensivas en Gazá y en el Sinaí durante la crisis del Canal de Suez lo que reforzaron su figura. En la década de los 50, ya era el Comandante en Jefe del Ejercito. Pero decidió dar el salto a la política ocupando el cargo de Ministro de Agricultura entre 1958 y 1964.

En 1967, la Guerra de los Seis Días, provocó un Gobierno de concentración nacional en Israel. Moshé Dayan fue nombrado Ministro de Defensa y de nuevo, fue el responsable de las acciones bélicas. De nuevo la Guerra finalizó con una gran victoria israelí y el reconocimiento masivo hacia el General. Pese a finalizar el conflicto se mantuvo en el cargo, y ese mes de febrero de 1973 acudió a Tel Aviv a asistir el duelo entre el Real Madrid y el equipo local. Y allí, antes de comenzar el encuentro, Santiago Bernabéu decidió hacerle este improvisado homenaje. Se desprendió de la insignia que portaba y le hizo entrega de la misma. En la prensa, solo el ABC recogió la osadía, de la que no se quiso dar mucha publicidad. 

Se asegura que sí hubo varios quejas de embajadores árabes y del propio Muammar Gadafi, al ver que se rendía homenaje al causante de la derrota árabe y que había ampliado las fronteras israelíes invadiendo territorios palestinos. Esto provocó la intervención del Ministro de Asuntos Exteriores, Gregorio Lopez Bravo, hombre que sí avanzó en los intercambios comerciales con la URSS pero siempre se mostró inflexible a trabar relaciones con Israel. El Ministro tuvo que calmar a los países árabes, aliados del régimen franquista y llamar al orden al club blanco.

miércoles, 17 de julio de 2013

Estadios de fútbol con nombres franquistas (2013)

La Ley 52/2007, cuyo nombre técnico corresponde a "Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura", fue una de las leyes que más polvareda salpicó en los últimos años. Conocida como Ley de la Memoria Histórica, fue una de las normas en las que más se volcó el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que consiguió aprobar con el apoyo del resto de la Cámara, a excepción del Partido Popular que se mostró abiertamente en contra. En uno de sus apartados, en el artículo 15, la Ley hablaba sobre Símbolos y Monumentos Públicos y establecía que "Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura".

Su ejecución ha conllevado polémica. En Madrid fue retirada una estatua de Franco ubicada en pleno Paseo de la Castellana, lo que originó protestas en nostálgicos y simpatizantes del Régimen. Algunas Administraciones han tomado nota y se pusieron manos a la obra para "limpiar" los abundantes símbolos predemocráticos, mientras que otras, sobretodo pequeños Ayuntamientos y Entidades Locales tratan de obstaculizar  y demorar su cumplimiento, y no resulta extraño encontrar aún, calles y nombres dedicados a Franco o a personajes de renombre de ese periodo cuyo incumplimiento con la Ley resultaría evidente. El fútbol, también permanece ajeno a la norma. Son varios estadios, bautizados con nombres de personajes colaboradores con la Guerra Civil y la represión de la dictadura que siguen manteniendo sus denominaciones sin ningún atisbo además, de cambio próximo.
Franco, junto a los Generales Queipo de Llano y Varela
 y Ramón de Carranza (hijo)
RAMÓN DE CARRANZA (Cádiz)

Uno de los estadios más famosos de España y que da nombre además a uno de los torneos veraniegos más importantes de nuestro país es sin duda el gaditano Ramón de Carranza. El campo fue inaugurado en 1954 y desde el principio se le bautizó con el nombre que aún perdura. Su denominación se dio en homenaje a Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera, marqués, marino de guerra, Gobernador Civil, diputado, senador... y nombrado alcalde no electo de Cádiz en la dictadura de Primo de Rivera. Cuando se proclamó la República, se negó a entregar a su cargo y negó la legitimidad al nuevo sistema. Abandonó Cádiz, y marchó a Sevilla. Pero en 1936, con 74 años y bastante mermado de salud, en cuanto se produjo el levantamiento en Cádiz, tomó una avioneta, mostró su adhesión a los militares golpistas y volvió a ser nombrado alcalde y gobernador civil de la provincia por Queipo de Llano, hasta su fallecimiento un par de meses más tarde.

Entre esos militares golpistas a los que juró adhesión, tomaba parte activa su hijo, también llamado Ramón de Carranza. Como su padre había seguido carrera militar, y al mismo tiempo que su padre era nombrado en Cádiz alcalde y gobernador civil, él recibía los mismos cargos en Sevilla. Al finalizar la guerra, premiado y condecorado, tuvo una amplía carrera política como Diputado Provincial y Procurador en Cortés. Durante la guerra se le vincula como ideólogo de la represión llevada a cabo, incluso con ordenar directamente varios asesinatos. Después, se retiró a sus negocios, entre los que se incluía el fútbol. Sustituyó a Ramón Sánchez Pizjuan en la Presidencia del Sevilla CF y bajo su mandato se produjo la construcción del actual campo sevillista.

SANCHO DÁVILA (Puerto Real)

No muy lejos de Cádiz, encontramos el modesto estadio del Puerto Real, de apenas 6000 espectadores y cuyo nombre recibe el de Sancho Dávila. Otro abogado y político falangista que ocupó diversos cargos en el franquismo. Era primo de José Antonio Primo de Rivera, y, gracias a su relación con este, fue nombrado jefe de Falange en Andalucía. Se le considera responsable de varias acciones violentas y terroristas del grupo por lo que fue detenido y pasó por diversas prisiones, donde le sorprendió el inicio de la guerra. Tras la muerte de José Antonio, se convirtió en una de las principales figuras de Falange. En 1938 fue nombrado Consejero Nacional del Movimiento y en 1943 sería Procurador en Cortes. Pero, sus simpatías con los nazis le hicieron perder influencia política en torno a Franco, por lo que su protagonismo fue menguando. También tuvo su espacio en el fútbol, fue Presidente de la Federación Española entre 1952 y 1954. Pese a que el estadio del Puerto Real mantiene su nombre, el Ayuntamiento de Sevilla, en 2012, sí retiró una calle que tenía a su nombre.
Luis Sitjar, el más alto en el medio junto a otros falangistas.
LLUIS SITJAR (Palma de Mallorca)

Considerar a día de hoy, estadio al Lluis Sitjar de Mallorca suena hasta insultante. El equipo abandonó su antigua sede para ir a jugar al Estadio Municipal de Son Moix en 1999, y sus equipos de categorías inferiores, poco después. Desde entonces, el estadio se ha ido deteriorando, convertido en un centro de inmundicia, okupas y en el que se han sucedido desde diversos delitos hasta un incendio por las pésimas condiciones en las que se halla. El Ayuntamiento, ya decretó su estado de ruina y mandó una orden de derribo, paralizada por un recurso posterior del Mallorca y sus co-propietarios. Pero el nombre, permanece inalterable. Y es que hasta hace no mucho, no se había denunciado y hecho público el papel protagonista del ex presidente del Mallorca en la represión en la Isla. Miembro de Falange, se le acusa de tomar parte en muchos actos de asesinato y de desapariciones de simpatizantes republicanos.

ANGEL CARRO (Lugo)

El estadio del Lugo, equipo que actualmente ha logrado la permanencia en 2ª división lleva en su nombre el de Ángel Carro, aunque con el nombre en gallego, Anxo Carro. Carro era el Presidente de la Cámara de Comercio de Lugo, la agrupación de empresarios de la provincia. Desde el primer momento tomó una actitud de apoyo al Golpe de Estado del 36 y decidió enviar provisiones y diversas ofrendas al Ejercito, Guardia Civil y tropas falangistas. Su cargo, después de la guerra continuó inalterable. Incluso en el ABC el matrimonio de una de sus hijas aparecía en las páginas de sociedad. Al acabar la guerra, fue directivo de la Sociedad Deportiva Lucense y uno de los que financió que se levantará un campo de fútbol, que fue bautizado con su nombre. En 1974, se levantó el actual Anxo Carro, que respetó su nombre.
SANTIAGO BERNABÉU (Madrid)

El tema de Santiago Bernabéu, como todo lo que hagan Real Madrid o Barcelona, es ya ampliamente conocido. Simpatizante de la CEDA, escapó de Madrid a través de la embajada francesa con el estallido de la guerra, y pasó al bando sublevado con el rango de Cabo a las ordenes de Agustín Muñoz Grandes. Al finalizar el conflicto, presidió el Real Madrid de 1943 a 1978 con una amplísimo palmarés bajo su mandato. Posteriormente, la historia ha ido tejiendo verdades, leyendas y anécdotas de difícil comprobación y que contradicen sus relaciones con la dictadura... Desde la utilización del club como Embajador del Régimen y con un gran entendimiento y simpatía mutua con el Generalísimo, a peleas con el General Millan Astray al que supuestamente prohibió volver al palco del estadio y este llegó a amenazarle de muerte o a la denegación de la "Operación TorreBlanca", una recalificación urbanística con el fin de levantar un nuevo y moderno estadio en la década de los 70 con dinero público y que fue prohibida tajantemente por el propio Caudillo... Existen lecturas y opiniones, demasiado influenciadas por las simpatías deportivas que se mantengan, por lo que es complicado fiarse ciegamente de ellas. El caso es que Santiago Bernabéu, mantiene el nombre al estadio. Y además una calle, una plaza y una estación de metro con su nombre en la Capital de España. Si bien, algunos también disculpan que su participación en la guerra, se limitó a ese rango, por ideología y no se le pueden imputar, ni siquiera dudosas, acciones represoras o sanguinarias.

ÁLCALDES Y COMBATIENTES

No son los únicos casos, aunque podrían admitir más debate. Ya que, considerar que todos los alcaldes de España durante un largo periodo de 40 años fueran responsables de la represión o la dictadura franquista podría resultar exagerado. Aunque es evidente, que debían avenirse a las directrices que surgieran del Generalísimo y su Gobierno autoritario. Pero en definitiva, hay varios ejemplos más de estadios que continúan con nombres que vinculan a políticos del régimen predemocrático y el debate sobre si pasarían el filtro de la Ley de Memoria Histórica podría ser interesante. El estadio del Ceuta, rinde homenaje a Alfonso Murube, futbolista del equipo ceutí que desde el mismo 17 de julio decidió tomar un fusil y partir a la Península entre los primeros protagonistas del alzamiento. Fallecería un año después combatiendo y habiendo alcanzado el rango de teniente en el bando sublevado. En la otra ciudad autónoma, Melilla, el campo de fútbol recibe el nombre de Álvarez Claro, falangista, procurador en Cortes y alcalde de la ciudad durante ocho años en la década de los 40. En el municipio pacense de Villanueva de la Serena, el Villanovense, equipo de 2ªB, el nombre del estadio está bautizado con el del alcalde entre 1963 y 1974, Romero Cuerda, que también fue procurador en Cortes y al que algunos también vinculan como líder de la represión en la región extremeña. Y el Avilés, juega en el estadio Román Suárez, alcalde de la ciudad asturiana en los años 40, que llegó a condecorar a Franco y este le nombró alcalde perpetuo de la ciudad. 

La mayor parte del mérito de este artículo, tanto de tratarlo con insistencia, como labor documentadora corresponde a Iñigo Arza (@Idealesdelgol) que es el principal indagador de la nomenclatura de la dictadura que se mantiene en varios campos de fútbol. Yo me he aventurado a darle un poco de forma. 

lunes, 8 de abril de 2013

Un tour por los grandes campos de España

En apenas 15 días he tenido la suerte de poder visitar los tres campos más grandes, y supuestamente mejor valorados de España. Un recorrido por los templos mejor valorados de nuestro fútbol. Real Madrid-Mallorca, Atlético-Valencia y Barcelona-Mallorca han sido los partidos que me han llevado al Santiago Bernabéu, Vicente Calderón y Camp Nou. Este post no pretende nada... Simplemente os comento cosas que me llamaron la atención...

SANTIAGO BERNABEU

No os voy a engañar... He estado muchísimo en el Bernabéu. Las posibilidades de impresionarme las tengo ya muy apagadas. Es cierto que es enorme. Que tiene una forma más rectangular y que si te toca subir hasta arriba para sentarte, y luego descender, es una imagen poderosa. Tiene detalles bonitos. En la fachada principal, las banderas de los equipos de 1ª división ordenados por año de fundación. Antes era la clasificación. Quizá más chula porque cada semana implicaba cambiarla... Ahora permanecen todo el año igual. Y solo hay 19 palos. El colista tenía el castigo de no ondear en el Bernabéu. Enfrente, los Jardines del Mundial 82 que ya os narré y en el Facebook colgué un amplio número de fotografías. Al Bernabéu, le han ido limpiando la cara. Han surgido restaurantes, tiene un minicentro comercial llamado la Esquina del Bernabéu y una tienda del club impresionante. Que es donde finaliza el Tour del Bernabéu, un itinerario que muestra todo el estadio, sala de trofeos, vestuario, sala de prensa e incluso banquillos y que se ha convertido en uno de los destinos turísticos más visitados de Madrid. En el campo, el Mallorca no motivaba demasiado. Y eso que llegó a adelantarse en dos ocasiones para al final acabar perdiendo por 5-2. Como hecho destacable, los aplausos y cánticos que se dedican en el minuto 7 al fallecido Juanito.
VICENTE CALDERÓN

Supongo que el no ir a ver al Mallorca me permite sufrir menos y atender más a otras cosas... Dar las gracias a Miki que hace un par de semanas le invitaba una entrada y me invito a acompañarle a ver su Atleti contra el Valencia. También he ido bastante al Calderón. Un campo grande, moderno, con una apertura en la esquina que hace que golpee el viento y se cuele la humedad del río Manzanares. Encima, el diluvio que cayó en Madrid esa noche sirvió para volver empapados a casa. Supuestamente el Calderón afrontar sus últimos años, preparando su marcha al Estadio de Madrid, conocido como La Peineta, por su curioso diseño. Pero de momento, todo marcha despacito... Se sigue pendiente de una nueva candidatura Olímpica... El Atlético sería el que tendría que pagar las obras de quitar y colocar la pista de atletismo... Así que, de momento el Calderón permanece y el Atlético continua gustoso. De los tres estadios, la afición del Atlético sin duda es la más intensa. Evidentemente el Valencia motiva más y planta más cara que un colista Mallorca a Madrid y Barça, pero los ánimos no proceden de un reducido grespusculo y la gente se muestra más implicada, tanto para animar, como protestar, como intentar ser participe de los piques que surjan en el campo. El Calde´rón es bonito por fuera. De menor tamaño pero con un aspecto coqueto. Con la principal carretera de Madrid que lo cruza por debajo y que los días de partido se corta y es el lugar donde se accede al palco. También ha permitido crear una red de comercios en su interior. Desde restaurantes a un gimnasio. 

CAMP NOU

Y el Camp Nou... Recién regresado estoy de Barcelona.... Y en este sí que era la primera vez que iba... Y tenía ganas de hacerlo. Aquí de nuevo, dar las gracias a Guillem y a la Penya Mallorquinista de Barcelona que me reservaron un hueco con ellos... El Barça tiene un complejo muy interesante. Vallado, aunque se puede acceder, se juntan el Camp Nou, el Miniestadi donde juega el filial y el Palau Blaugrana donde disputan las secciones de baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey sobre patines. Además está la pista del hockey sobre hielo, una impresionante tienda oficial y las propias oficinas del club... Y en plena ciudad, muy bien comunicado con el centro. El Camp Nou es el estadio más grande de España. A diferencia de Bernabéu y Calderón, más rectangulares, el Camp Nou tiene una forma más de anillo. Pero más alto. La parte inferior está cubierta por la superior, pero en la parte de arriba, solo la tribuna principal queda a salvo de posibles incidencias climatológicas. Antes de entrar, me pareció bastante bonito, que a lo largo de todo el estadio, en los accesos hay una cuadro hecho de piedra de cada peña del Barcelona. Yo pasé y unos señores con una bufanda que decía Penya Barcelonista de Finlandia se fotografiaban con su escudo. Sinceramente, es bonito y muy buena idea poder hacerte esa fotografía. Dentro, el campo es grande. Quizá demasiado. Yo en tercer graderío en tribuna vi el partido estupendamente, pero dudó que en la parte más elevada de un fondo se puede disfrutar del partido... Ala, también creo que si Madrid y Barça duplicarán su aforo, también estarían llenos. El partido del Barça no fue más que un entrenamiento abierto. A los 38 minutos ya ganaba 4-0 y la gente se permitió hacer la ola. No hubo cánticos, ni protestas, ni piques... Ni falta que hacían. Sí que me parece llamativo, y encaja con el contenido de este blog, lo que sucede en el minuto 17:14. El cántico de "In, Inda, Independentzia". No es unánime, ni muchísimo menos, pero posiblemente sea el cántico que más concentra a la gente. Y se ve a gente de todas las edades y aspectos sumarse a él. Sucede además en los dos tiempos del partido. Por supuesto, y como ha comentado la prensa en abundancia, el recibimiento a Abidal, tras superar el cáncer por segunda vez concentró un aplauso mayúsculo. Desde que salió a calentar, cuando saltó al campo y cuando tocó el primer balón. Algo así me esperaba para Tito Vilanova. El entrenador que regresaba tras 40 días apartado también por un cáncer. Su reaparición pasó inadvertida. En definitiva un campo bonito, pero frio en apariencia.