De nuevo, el fútbol asiste a otro escándalo que afecta a su credibilidad. 10 detenidos en el Calcio por amaño de partidos y fraude en las apuestas. La cara más visible, la del defensa del Genova, Domenico Criscito, que estaba concentrado con la Selección Italiana preparando la Eurocopa y que será apartado del listado definitivo. El único internacional, pero entre los detenidos también se ha detenido al capitán del Lazio Stefano Mauri y han salido nombres como los del georgiano Kaladze, el de Giussepe Sculli o el de Antonio Conte, entrenador de la Juventus. Todo un golpe a un calcio que no es la primera vez al que le salpican estos hechos.
¿Como reaccionará la azzurra? Normalmente estas cosas pasan factura, pero con la Selección Italiana es difícil saberlo. En el Mundial de 1982, su fútbol también venía salpicado por un escándalo de amaños de partidos y apuestas clandestinas. El Milán fue descendido, Paolo Rossi, a la postre goleador del Mundial, venía de padecer 2 años de suspensión que apunto estuvieron de costarle la participación en la Copa del Mundo... Italia se rehizo a todo y acabó Campeona en el Santiago Bernabeu. En 2006, otra crisis de calibre. El Calciopoli, con asignaciones de árbitros que favorecían a los equipos implicados. Una serie de llamadas que involucraba a directivos de Juventus, Milán, Lazio y Fiorentina hizo tambalearse de nuevo el fútbol italiano. Se aplicaron sanciones de máxima dureza. A la Juve se la despojó de los Scudettos de 2005 y 2006 y fue descendida a la Serie B. Milan, Lazio, Fiorentina, Reggina y Siena perdieron puntos de cara al campeonato. El caso, es que mientras la Selección competía en Alemania no se sabía cuál iba a ser la sanción a imponer. Los jugadores de la Juventus, Milán, Lazio y Fiorentina (13 de los 23 que integraban el equipo) no sabían a que categoría pertenecerían sus clubes, y el propio seleccionador, Marcelo Lippi, veía como su propio hijo también estaba implicado en el caso. La concentración en vez de arder y explotar decidió encerrarse en sí misma, jugar al fútbol y terminó levantando su cuarto Mundial. Cuando peor pintaban las cosas. De nuevo rodeado de escándalos gravisimos que hacían tambalear todo la estructura del fútbol italiano. Hoy de nuevo, los cimientos se resquebrajan, y Criscito, que proclama su inocencia no podrá acompañarles, ¿pero logrará Italia volver a mostrar su capacidad de aislarse y proclamarse campeona?


