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jueves, 15 de junio de 2017

Bozidar Petrovic, el internacional yugoslavo que murió derribando aviones en la Guerra Civil

Bozidar "Bosko" Petrovic, fue un futbolista yugoslavo nacido en 1911. Mientras estudiaba, llegó a militar en varios equipos en la década de los 30. Vodjvodina, SK Jugoslavija y el BSK Belgrado fueron sus equipos entre 1932 y 1936. Su buen hacer, le valió incluso la convocatoria para debutar con la Selección Nacional de Yugoslavia en un duelo ante Francia en el Parque de los Principes de París en diciembre de 1934 que acabó con victoria francesa.

Pero Petrovic, mientras jugaba al fútbol había iniciado sus estudios y se despertaba en él unas fuertes convicciones políticas, que le llevaron a simpatizar y afiliarse al todavía ilegal Partido Comunista. Primero se licenció en Derecho, después se inscribió en la Fuerza Aerea Yugoslava. Y, en 1936, cuando militaba en el BSK Belgrado, decidió dejar el fútbol, trasladarse a París y dedicarse por completo al aprendizaje de las técnicas y pilotaje aereos. Era abril de 1936.

Apenas unos meses más tarde, se produce el alzamiento que da inicio a la Guerra Civil española. Y, Bosko Petrovic, convencido por sus ideales comunistas, decide que debe ir a luchar contra el levantamiento fascista de Franco y los suyos. Movimientos comunistas internacionales, le proporcionan un pasaporte falso y bajó el nombre de Fernandez García consigue entrar en España en las navidades de 1936, y pasa a ejercer en la escuadrilla España que dirige el francés André Malraux. Estas tropas, tenían un funcionamiento autonomo, con libertad de acción, reclutamiento y practicamente sin ordenes ni actividades conjuntas con otras formaciones republicanas. Petrovic, recibe un en Albacete y pasa a Valencia, donde realizan diversas acciones a lomos de un Breguet 19. En febrero de 1937, cae herido y debe pasar por el hospital.

Pero, recuperado, Petrovic sigue dispuesto a combatir y además, con mucha más actividad. Pilotará un soviético Tupolev SB, uno de los bombarderos más modernos del momento. Y posteriormente, pasaría al frente de Madrid, pilotando un Polikarpov I-15, conocidos popularmente como chatos. Se formó una escuadra de élite con varios de los mejores pilotos, entre la que destacaban varios soviéticos, y de hecho estaba dirigida por Ivan Yeremenko, destacado piloto que acabaría como Teniente General y galardonado con dos Ordenes de Lenin de al URSS.

Monumento a las "Brigadas Internacionales
en Belgrado.
Petrovic comenzó una brillante trayectoria aerea en la que se acreditó que derribó tres FIAT C.R.32, un Heinkel He 111 y a ser reconocido como el primer piloto en conseguir derribar un caza Messerschmitt BF 109, uno de los primeros cazas modernos alemanes y que se estaban evaluando sus prototipos durante la contienda civil española. Petrovic, destacaba como uno de los pilotos republicanos más efectivos, hasta que el 12 de julio entre Villanueva de la Cañada y Brunete, su avión fue alcanzado por un C.R 32, posiblemente pilotado por Miguel García Pardo y fallece en el acto. Tenía 26 años. Sus restos, fueron depositados en la fosa común de Brunete, que después sería trasladada al Valle de los Caídos.

Su reputación le sirvió de varios reconocimientos posteriormente. Una placa en su honor fue colocada en 1959 en el Estadio del Partizan de Belgrado, y su nombre fue otorgado a una calle en las localidades del propio Belgrado, Novi Sad e Ivanjica. 

lunes, 20 de abril de 2015

El fútbol en los carteles de la Guerra Civil

Supongo que todo el mundo los conoce. Algunos de estos carteles son bastante famosos y se pueden ver con cierta asiduidad, a la venta en el rastro, en pegatinas o incluso en manifestaciones. Otros, son clásicos recurrentes en documentales, reportajes o libros de historia. Hay tiendas donde los venden, o ya era un clásico que alguna semana al año apareciera algún puesto de venta de carteles en la facultad... Pero, por fin, con buen criterio, el Ministerio de Cultura ha procedido a su digitalización y a crear un Archivo bajo el amplio nombre de "Centro de la memoria histórica", y en el que no solo se incluyen el periodo republicano y la guerra civil. También hay carteles propios del periodo franquista, de actos del Gobierno de la República en el exilio y carteles con referencias a la situación española pero de países extranjeros (Francia, Gran Bretaña, Italia, la URSS u Holanda). La colección es amplísima, 2280 ejemplares de diversa procedencia y de diferentes regiones españolas. Con multitud de temáticas. Algunos francamente desconocidos y que resultan muy recomendables por su originalidad y por su tarea propagandista. Por supuesto, están los clásicos. Pero junto a ellos, aparecen muchos que yo personalmente no tenía ni idea. De un bando y de otro. Anteriores y posteriores a la Guerra Civil. Y de temática no solo bélica, que suelen ser los más divulgados. Hay de las campañas electorales, bandos de guerra, campañas para fomentar la educación, la higiene, el trabajo, de ferias y temáticas sindicales...

Yo he intentado recoger los que tenían alguna vinculación con el fútbol, que no son muchos la verdad. Así que os invitaría a que le dediquéis tiempo y echéis un ojo a la colección. Si sois aficionados a estos temas, os daréis cuenta que merecen mucho la pena. 
Quizá el más claro. En catalán. "los futbolistas reclaman la ayuda a los refugiados". Y un jugador, con un balón en una mano, sostiene con gesto cariñoso a un niño. Es el cartel 1748.
Diada de la Juventud con Gran Festival Militar Deportivo y un gran partido internacional Inglaterra-Cataluña, que representarían miembros de las Trade Unions y del frente de Juventud. Estaban citadas para el 21 de marzo. Está guardado como el cartel número 506.
En Chamartín, eran las Juventudes Socialistas Unificadas las que también organizaban una concentración deportivo-militar en la que "Ningún joven debe faltar", aunque desconocemos el 7 de que mes y año. Es el cartel 759.
El campo del CD Español era el escenario el 19 de junio de 1938 de tres partidos benéficos, que enfrentarían a los Leones Rojos (compuesto por ex jugadores de diversos equipos como Madrid, Murcia, Levante, Betis, Valencia...) frente a Español, Barcelona y la Selección Catalana. Por cierto, la crónica del primer encuentro aparece en el Mundo Deportivo del 20 de junio. El cartel es el número 1746.
Del 1 al 7 de enero de 1937, la Consejería de Economía de la Generalitat de Cataluña organizaba la semana de la infancia. En el cartel se ve a dos niños contemplando diversos juguetes, entre ellos un juego de mesa, un camión y... un balón de fútbol. Cartel 1680.
En 1942, con la guerra ya finalizada el Estado debe organizarse. La central sindical de Educación y Descanso, anima a los trabajadores a llevar una vida física activa. El lema "El deporte en la empresa es rendimiento y alegría en el trabajo". Y aparece un trabajador metalúrgico en gran forma, con la fábrica al fondo y diversos deportes a los lados, entre ellos, el fútbol en la esquina derecha. Es el cartel 2079.
Un año más tarde en 1943, de nuevo la central Sindicalista repite eslogan pero ahora aparece en primer plano un trabajador, y de fondo, la fabrica con sus chimeneas humeando y un campo de fútbol y una piscina. Cartel 2109.

Por supuesto, si os animáis a ver los carteles y veis que me he dejado alguno. ¡Avisadmelo! Y repararemos el error. 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Antonio Mazarrasa, extremo del Athletic de Madrid, ejecutado en Paracuellos



Llevaba unos meses meditándolo. Y al final, ¿porqué no? Hoy dedico una entrada al hermano de mi abuelo. Antonio Mazarrasa. Jugador del Atlético de Madrid a finales de la década de los 20. Uno de los ejecutados en Paracuellos. En 1936. Junto a varios otros futbolistas. Junto a muchos otros. Una más que murió en la lamentable Guerra Civil. 

No sé cuántos años tendría. Pero era muy pequeño. Quizá 9 o 10 años. Quizá 12. Era cuando estás en esa edad que te gusta empaparte de todo, con la ganas e inocencia que se tiene de niño. Cuando eres una esponja. Fuimos a casa de mis tías-abuelas. Las hermanas de mi abuelo paterno. A mi abuelo, no lo conocí. Murió dos años antes de que yo naciera. Pero a ellas íbamos a visitarlas de vez en cuando. Fueron ellas quienes, casi accidentalmente me contaron que esa semana había ido un señor que quería escribir un libro sobre los inicios del Atlético de Madrid hasta la Guerra Civil (A esa edad en la que no sabes que es la Guerra Civil). Nos enseñaban gustosas varias fotos que tenían de su hermano y presumían; "El futbolista". "¡Jugaba en el Atlético de Madrid!". "Jugaba de extremo", "Solamente metió un gol con el Atlético... ¡Y fue contra el Racing! En Santander. Que había ido toda la familia a verle jugar.". Esos comentarios de dos señoras mayores, molan. Y recuerdan las jugadas, la anécdota. El gol. (¡Joder, que saben lo que es un extremo!) No hay mejor hemeroteca. Y encima te plantan fotos en blanco y negro, del Atlético de Madrid de 1929... Con 10 años eso... Desde que alimenté la idea de este post en mi mente, he estado intentando averiguar quién tiene esas fotografías para intentar unirlas a este artículo. No ha habido suerte, aunque si las encuentro no dudéis que aquí aparecerán...

Desde aquella narración de mis tías, me aficioné a averiguar cosas de su hermano el futbolista. De mi tío abuelo el futbolista. Como se podía en aquel entonces, en la época preinternet... Un serial del MARCA sobre el Atlético de Madrid que se publicó en 1996, decía que había jugado 6 temporadas en el Atlético y había disputado 6 partidos sin anotar un solo tanto. Yo sabía que el dato era erróneo (Además no llevaba ni foto). En otra ocasión el diario As, cuando el Atlético de Madrid alcanzaba su partido 2000 en 1ª división, en 1999, sacó un artículo con los 492 jugadores del Atlético de Madrid que habían jugado alguno de esos encuentros. Esta vez sí a Mazarrasa le ponían 7 partidos y 1 gol anotado entre las temporadas 1928-1930. Y la última vez, fue más reciente en 2006, de nuevo el As, en la víspera de un Racing-Atlético, dedicó un breve reportaje a cántabros que habían jugado con el Atlético. Allí aparecía de nuevo Mazarrasa.

Desde luego, ahora con las posibilidades que otorga internet, uno puede reconstruir y averiguar más. Confirmar efectivamente que Mazarrasa, debutó en Santander, y en su primer partido, delante de su familia y sus paisanos, anotó un gol, dio el pase de otro y el Atleti, por aquel entonces Athletic, se impuso por 1-2 en la primera vez que jugaba en tierras cántabras. 

Crónicas de Mundo Deportivo y ABC
 del Racing-Atlético en el que Mazarrasa
 haría su único tanto en 1ª división

Ese año, jugaría aquel partido y las tres jornadas siguientes. Contra el Europa, en una alocada victoria colchonera por 5-4, en San Mamés con empate a 3 y en una goleada contra el Espanyol por 7-1. Curiosamente eran también las cuatro últimas jornadas del campeonato. Buen final de campaña y eso también supuso que  el inicio de la temporada siguiente, empezase de titular. En la primera jornada, victoria por 5-3 ante el Europa y en la segunda, derrota por 1-0 ante el Español del ya divino Ricardo Zamora en la portería. Tres jornadas de parón y en la jornada 5ª, de nuevo en Santander, pero esta vez saliendo derrotado por 3-2, quizá de nuevo extramotivado, participó en el primer tanto. Luego, ninguna aparición más en el resto de la temporada. Ese año, el Atlético de Madrid, además, quedaría en último lugar y perdería la categoría.

Seguir la senda de mi tío abuelo no resulta sencilla. Es la época de diversos campeonatos regionales, en un fútbol que todavía se debate entre su condición amateur y el dar pasos para profesionalizarse. Mazarrasa encuentra acomodo en el Unión Sporting Madrid, equipo que juega en el campeonato de la División Centro y donde aumenta sus registros de partidos, asistencias, actuaciones destacadas según la prensa del momento y de goles. Allí estuvo entre 1930 y 1933. En 1934, Mazarrasa firma por el Sociedad Alcántara Deportiva, equipo que juega en la segunda categoría de Madrid, donde se complica seguirle la pista, porque apenas aparecen las alineaciones en la prensa, aunque algún tanto queda registrado

Pero en 1936. Como a tantos españoles le llega la Guerra Civil. De familia conservadora, católico y monárquico. Peor aún. Su padre, mi bisabuelo, ejercía la política y militaba en el partido Carlista. Eran de Santander, pero se habían desplazado a Madrid porque Antonio, su padre, había sido elegido senador por Laguardia  y por Aláva, años antes. 

A Antonio, el extremo del Athletic, el conflicto le sorprende en Madrid. Y esas características familiares son suficiente motivo para ser detenido. Pasa unos meses en la cárcel Modelo y.... en la República ser futbolista no supone ningún beneficio, ni tampoco exime ser percibido como un recluso peligroso. Más de 60 jugadores con pasado en primera división perderían la vida en los tres años de guerra. Entre ellos rostros conocidos como Monchín Triana, jugador del Real Madrid. Otros como José Ramón Sauto se salvaron por los pelos, el mítico Ricardo Zamora llegó a ser dado por muerto o Alfonso Murube, jugador del Ceuta, desde el primer día de conflicto tomó un arma y partió a la Península a combatir con los sublevados, alcanzando el grado de teniente. Pero en el mes de noviembre del 36, sacados de la Cárcel Modelo, junto a tantos otros prisioneros, Antonio y otros presos fueron trasladados a Paracuellos del Jarama y tristemente ejecutados masivamente en uno de los episodios más tristes y oscuros de la Guerra Civil. 

Se estima que 7000 personas fueron sentenciadas entre esa localidad madrileña y Torrejón de Ardoz. La responsabilidad de la matanza jamás será esclarecida y sirve de continuo acicate en las pugnas ideológicas de los guerracivilistas. De los fallecidos procedentes del fútbol, hay registrados más de 60 jugadores o ex jugadores en esos tres años de guerra. El fantástico blog Guerra en Madrid, ha dedicado varios post a tratarlos. En el magnifico libro de Julián García Candau, "El deporte en la Guerra Civil" también se mencionan (y disculparemos el hecho que escriba mal nuestro apellido y ponga Mazarrosa). Entre ellos, Antonio Mazarrasa que tenía 27 años. Mi padre se llama igual. Por el hermano futbolista de su padre que falleció en la Guerra. 

PD Mi post, simplemente pretende rendir homenaje a mi tío abuelo.

viernes, 26 de abril de 2013

Rafael Sánchez Guerra, el presidente del Real Madrid republicano

Hace un tiempo, en la Biblioteca recomendé un libro que se publicó en 2002, cuando el Real Madrid conmemoraba su Centenario, "El Real Madrid en la historia de España" y que trataba de repasar esos 100 años del club blanco. Su parte más recomendable, eran la fundación, los orígenes y los primeros pasos de la institución. También, las andanzas preBernabeu. Y en ellas ocupaba un gran apartado, Rafael Sánchez Guerra, el presidente del equipo blanco durante la guerra civil.

 
Todo un personaje. Era hijo del político José Sánchez Guerra, miembro del partido Conservador y que ocupó varias carteras ministeriales en la época de Alfonso XIII. Con la imposición de la dictadura de Primo de Rivera, pasó a la oposición y partió al exilio en 1927. Regresó a España en 1929 y formó parte de una conspiración para derrocar al dictador en Valencia, coincidiendo con la final de Copa Real Madrid-Espanyol. Curiosamente, al descubrirse la intentona, la final de Copa estuvo a punto de ser suspendida, ante la aglomeración de gente, y la imposibilidad de diferenciar si se trataban de aficionados a presenciar la final o conspiradores desplazados.

Rafael Sánchez Guerra, su hijo, siguió las inquietudes políticas paternas. Con 26 años ya era Diputado, después se alistó en el Ejercito para combatir la guerra de Marruecos, donde resultó herido y recibió condecoraciones. En 1931, se presentó como concejal al Ayuntamiento de Madrid y resultó elegido. Al proclamarse la República ocupó diversos cargos que compaginó con el de edil del Ayuntamiento... y en 1935 sumó además el de Presidente del Real Madrid, por entonces, Madrid Club de fútbol, desligado de su condición monárquica. Fue elegido entre los socios, mayoritariamente republicanos y con la oposición de Santiago Bernabéu.

Pero en 1936 se produjo el alzamiento. Sánchez Guerra decidió permanecer en Madrid. Pese a que seguía siendo presidente del equipo de fútbol, fue reemplazado por una Junta presidida por el Coronel Vallejo, presidente de la Federación obrera. También seguía siendo concejal del Ayuntamiento, y la Republica le nombró Oficial en la defensa de Madrid. En 1939, Madrid a punto de caer, recibió la última posibilidad de escapar. Aún así, permaneció en la Capital.

 
Cuando fue detenido, se le condenó a pena de muerte por sus vinculaciones republicanas, aunque está fue conmutada por reclusión permanente, ya que no le figuraban delitos de sangre y no había renunciado a su catolicismo. Pasó por diversos penales de España, hasta que en 1946 logró pasar a Francia. Allí, incluso fue nombrado ministro sin cartera en el Gobierno Republicano en el exilio que presidía José Giral. Pero apenas un año después, Sánchez Guerra abandonó su actividad política.

Enviudó, lo que supuso un duro golpe moral. Publicó varios libros e inició una vida más meditada. En 1960 regresó a España. Con la autorización del gobierno franquista, retornó e ingreso como fraile en el Convento de los Dominicos de Villava, Navarra. Y allí permaneció hasta su muerte en 1964. Curiosamente, un año antes, previo a un Osasuna-Real Madrid, Santiago Bernabéu, Miguel Muñoz y una serie de jugadores, acudieron al convento a visitarle y restaurar su figura, recibiendo un homenaje por parte del equipo blanco.

Más información:
Republicano, fraile y... presidente del Madrid (El poder del Balón)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Los duelos España-Portugal en plena Guerra Civil

Durante la Guerra Civil, muchas actividades prosiguieron su desarrollo con la normalidad que se podía permitír. El deporte fue una de estas. Se trataba de aparentar tranquilidad, desarrollo normal de la sociedad y a su vez emplear estos eventos como medida recaudatoria y de válvula de escape ante la situación que se padecía en el país. El fútbol, y el deporte en general también iba a tener otro desempeño bélico, en este caso en el ámbito de las relaciones internacionales y de recabar apoyos extranjeros. Durante un tiempo cohabitaron Federaciones en zona nacional y en zona republicana que pretendían ostentar la representación "legítima". El fútbol no fue una excepción. El comandante Julián Troncoso fue el designado para dirigir una recién creada Federación Española de Fútbol de las regiones franquistas. En su haber, destaca la promesa al Osasuna de que sería mantenido en 1ª división pese a su descenso esa temporada, "como recompensa a la valentía y lealtad del pueblo Navarro en la Cruzada Nacional", cuando se reanudase la competición liguera tras la guerra. También estaba presente la idea de obtener reconocimiento internacional a través de organizar encuentros amistosos de la Selección Española. Para ello, contó con las gobiernos amigos de Alemania, Italia y Portugal, aunque finalmente solo se enfrentaron al vecino ibérico. Durante ese tiempo, Julián Troncoso, pese a estos aspectos, no desdeñó tampoco sus labores bélicas e incluso fue detenido en Francia, al parecer por tratar de robar armas y un submarino republicano.

La FIFA decidió no conceder legimitidad a esos partidos y negó su validez. Para la RFEF de fútbol, tampoco tienen valor hoy en día, ni cuentan como duelos España-Portugal ni como internacionalidad a quienes lo disputaron. Pero el caso es que en 1937 comenzaron los preparativos. Se apuntó una posible lista de futbolistas en zona nacional que podrían formar parte del combinado, aunque, no se estaba plenamente convencido de su estado y de su ubicación. En esos momentos, también una Selección de Euskadi había iniciado su gira europea tratando de recabar fondos y apoyos para la causa de la República. El doctor Amadeo García Salazar, seleccionador previo a la contienda, sería el encargado de prepararlos. Se realizó una Selección apresurada y con los efectivos disponibles y se trató de coger forma disputando varios encuentros amistosos, en algunos incluso recibiendo el nombre de "probables" y "posibles" de cara a la elección definitiva. Sevilla, Irun, Pamplona, San Sebastián, Bilbao, Santander fueron algunas de las ciudades que vieron estos enfrentamientos.

Vigo, lugar de las primeras reuniones federativas, fue la sede designada para el partido internacional contra Portugal, y se pretendía que fuera a finales de agosto, aunque la fecha no se consolidó y se fue variando durante cierto tiempo, hasta el 28 de noviembre. Se pactó que España devolvería visita más adelante. Se crearon sendos trofeos Franco y Oliveira de Salazar, y se anunció con orgullo, que la Federación Portuguesa renunciaba a su subvención ya que todos los beneficios se destinarían al Ejercito Español que se hayaba combatiendo. 

Dos retratos de los dos dictadores se colocaron en el palco. La ciudad fue engalanada y acudieron varios ministros, militares y el embajador portugués a situarse donde las autoridades. El partido comenzó con muestras de hermandad y vítores a Franco y Salazar ante una buena entrada en Balaidos, incluso con un número de portugueses amplio. Portugal se llevó el triunfo por 2-1. España que jugó con Eizaguirre, Ciriaco, Quincoces, Aranaz, Vega, Ipiña, Epi, Chacho, Vergara, Gallart (autor del gol) y Vázquez, en la que era la primera victoria lusa entre ambos países, aunque finalmente no se le concediera validez. Arbitró un italiano, Ronaldo Barlassina, y según parece, el triunfo portugués fue justo. 

El encuentro de vuelta fue en el estadio José Manuel Soares de Lisboa el 30 de enero de 1938. De nuevo se prepararon grandes recibimientos y síntomas de esa estrecha simpatía hispano-lusitana entre los dos países. Además, se obligó a acudir a homenajear la tumba del General Sanjurjo, fallecido en Estoril, ante de que sus restos fueran trasladados a Pamplona en los años 60, fueron recibidos por el Gobierno portugués, se organizaron desfiles y conferencias...

Aunque en esa ocasión, hubo algunos caracteres "divergentes". En el momento de hacer el saludo fascista cuando se interpretaba el himno español, varios jugadores portugueses mostraron su disconformidad. El portero José Azevedo estiró el brazo con los dedos encogidos, Cuaresma se quedó quieto y José Simoes y Mariano Amaro levantaron el puño. Después del partido serían detenidos e interrogados por la PIDE, la policía política portuguesa. En los medios se trató de disimular y tapar el incidente. Por contra la prensa sí aprovechó para destacar el cv de algunos españoles, como Quincoces que tomó parte en la batalla de Belchite, Gallart condecorado con la Laureada Colectiva o Zabala con la Medalla Militar Individual. El encuentro, con todo este jugo, acabó de nuevo con triunfo portugués por 1-0, aunque la FIFA tampoco le otorgó ninguna validez. Por España se alinearon Eizaguirre, Ciriaco, Quincoces, Peral, Soladrero, Germán, Epi, Vergara, Campanal, Herrerita y Vázquez. Después del partido, también hubo convites y celebraciones en la embajada. España quiso aprovechar el éxito propagandistico y el 6 de febrero se enfrentó a una Selección de Marruecos en Ceuta y en Tetuán en el mes de febrero, a beneficio de los heridos musulmanes del Ejercito Nacional.

jueves, 16 de agosto de 2012

Escobal y Monjardín, historia de las dos Españas en el Real Madrid

Imagen del Real Madrid de los años 20. Monjardín aparece en el medio.
Patricio Pedro Escobal y Juan Monjardín nacieron ambos en 1903. Del mismo año, compartieron vestuario como jugadores del Real Madrid durante ocho campañas en una época en que el fútbol se debatía en el transito del amateurismo a la profesionalización. Escobal heredaría el brazalete de capitanía cuando Monjardín colgó las botas... Pero ambos jugadores pese a todo este tiempo juntos, compartir vestuario, saborear victorias y digerir derrotas juntos... No eran amigos. No se saludaban. Tenían unas visiones contrapuestas de la vida que les hizo dejar de hablarse y no tenerse ninguna empatía. En una década en que las ideologías tiraban hacia el extremo y que apenas unos años más tarde desembocarían en la Guerra Civil, podrían simbolizar perfectamente los problemas hacia los que avanzaba España en particular y Europa en general.

Escobal era riojano, de hecho, al participar en los Juegos Olímpicos de 1924 se convirtió en el primer deportista de la Rioja en disputar esa competición. Monjardín era gallego, y fue el primer jugador del Real Madrid en alcanzar la internacionalidad absoluta. Dos referentes en su época. Pero, en un fútbol en los años 20 muy, muy diferente. De carácter amateur, muchos futbolistas eran estudiantes que aprovechaban su etapa en Madrid para formarse con sus estudios universitarios. El fútbol era un ocio con el que distraerse. Lo importante era la carrera que cursaban. Escobal, ingeniería industrial, Monjardín, agente de bolsa. Durante esos años, comenzó el debate de profesionalizar el fútbol y que asumiese un carácter de deporte de masas, con jugadores con altas remuneraciones, y a su vez, mayores ingresos por taquilla. Contratos privados y jugadores con plena dedicación. Escobal fue de los primeros en posicionarse a favor, y trató, sin éxito, de formar un sindicato de jugadores que defendiese los derechos y salarios de los futbolistas. Monjardín se mostró radicalmente en contra. Entendía el fútbol como un ocio, que compaginaba con su formación como agente de bolsa, la profesión familiar, que había reportado una cómoda fortuna y a la que esta convencido de encaminarse en cuanto acabará los estudios, y a su vez, colgara las botas. Y así lo hizo. Se retiró con 26 años y en plena forma, porque no concebía el fútbol como profesión, para pasar a dedicarse por completo como agente de bolsa. De nuevo, visiones antagónicas en los pensamientos de estos dos jugadores.

Escobal, tardó algo más, se retiró con 31 años en el Logroñes, y también comenzó a ejercer su profesión de ingeniero en el Ayuntamiento de Logroño. Con el triunfo conservador le retiraron la plaza pública, y en 1934, con el triunfo del Frente Popular la recuperó. Sus ideas le marcaban irremediablemente. Y con el comienzo de la Guerra Civil, cayó detenido, acusado de izquierdista. Tras 18 meses preso, y temiendo un desenlace aún peor, las influencias de su familia pudieron liberarle y tuvo que partir al exilio, primero en Cuba y luego a Estados Unidos. Monjardín, mientras tanto, sin tomar un papel tan activo, simpatizo con Falange desde el principio, mucho más afín a su visión conservadora de la vida.

Monjardín, pudo permanecer en España y siguió trabajando como agente de bolsa. De hecho, su muerte, en 1950 en un accidente de tráfico, mereció una página entera en el diario ABC y hasta el propio Franco envió condolencias a la familia. Escobal, por contra, ya apenas regresó del Nueva York donde se había instalado y vivía como ingeniero industrial. Publicó sus memorias en inglés en 1968, que no vieron la luz en España hasta 1981 bajo el título de "Las Sacas". Falleció en Manhattan en 2002, con 99 años.

jueves, 10 de mayo de 2012

Los entrenadores españoles en el Girondins de Burdeos

Hablábamos el otro día de esa raiz española que posee el Girondins de Burdeos. La ciudad del sudoeste de Francia no se encuentra muy alejada de la frontera española, San Sebastián se encuentra únicamente a 200 kilómetros, el País Vasco Francés, evidentemente aún más próximo. De ahí que la presencia española fuera notable.

Lo curioso, es ver como el equipo de fútbol, para dar sus primeros pasos se nutrió de técnicos nacionales. Sería a partir de 1937, cuando ya bajo su nombre y colores actuales, el Girondins echó a andar en el mundo del fútbol. España estaba inmersa en plena Guerra Civil, Hitler comenzaba a ser temido en Europa, Francia debatía sobre como hacerle frente o si debía socorrer a la República en plena contienda civil... En ese contexto nació el Girondins.

BENITO DIAZ IRAOLA
Y su primer inquilino en el banquillo fue Benito Diaz Iraola. Este donostiarra siempre jugó en equipos de su tierra, hasta que recaló en la Real Sociedad, donde ofreció sus mejores años para acabar actuando como entrenador-jugador, hasta aparcar el fútbol para dedicarse por completo a los negocios. En 1937 descolgó la pizarra y puso rumbo a Burdeos, para dirigir ese conjunto que empezaba en la Segunda División francesa. Un lustro permaneció con los franceses. En esa época, pese a estar el país galo inmerso en plena contienda Mundial, el fútbol no se detuvo aunque su organización resultó completamente caótica. Existían campeonatos extraños, organismos paralelos, amateurismo, una competición que enfrentaba al campeón de la zona ocupada, con el de la de Vichy, temores de que en estos clubes se juntasen conspiradores (El propio Girondins se fusionó con un equipo-asociación de trabajadores del puerto para impedir que muchos miembros fuesen condenados a trabajos forzados)... Un completo galimatías, el caso es que el Burdeos acabó consiguiendo su primer título, la Copa de 1941. Regresaría a España donde entrenaría a Real Sociedad, Atlético de Madrid o sería junto a Eizaguirre el Seleccionador Español en el Mundial de Brasil 50, nuestra mejor actuación hasta el verano de 2010. Participó activamente en el desarrollo de la Escuela de Entrenadores de la Federación Española de Fútbol. Falleció en 1990.

SANTIAGO URTIZBEREA
Otro guipuzcoano le sustituiría en el banco en 1942. Urtizberea había sido un éxitoso jugador de su natal Real Unión de Irún, participando en su mejor época, la década de los 20, donde el equipo obtendría 2 títulos de Copa del Rey. Posteriormente ficharía por la Real Sociedad y regresaría a Irún, que había perdido la categoría. Con el estallido de la Guerra Civil prefirió abandonar España, y de Burdeos recibió la llamada de Benito Diaz para que se incorporase al Girondins. Aceptaría. Y sus goles fueron parte activa para los éxitos del equipo durante ese confuso periodo. De hecho, tras la marcha de Diaz Iraola, aceptó el cargo de entrenador-jugador durante un breve periodo de tiempo, en el que el club disputaría su segunda final de Copa, aunque en esta fue derrotado por el Olympique de Marsella. Urtizberea continuó jugando hasta 1948 en el Burdeos, con 39 años colgó las botas y se integró en el staff técnico de base. En 1957 aceptó volver al banquillo para acabar la Liga, pero prefería el trabajo de formación. Acabó su vida viviendo en San Juan de la Luz, hasta fallecer en 1985.
SALVADOR ARTIGAS
Artigas, quizá mereciera una entrada propia. Formado en el Barcelona, militaba en el Levante cuando estalló la Guerra Civil. Comprometido con la causa republicana tomó la decisión de defenderla. Hizo el curso de piloto y participó activamente en la contienda. De hecho fue el último aviador de la República hasta que en 1939, derrotado se exilió en Francia, yendo a parar al campo de Gurs, lugar de refugio de muchos inmigrantes españoles. En el país galo volvió a desempeñar su labor futbolistica, en el Girondins (también por llamada de Benito Diaz), Le Mans, Stade Rennais verían su juego. No regresó a España hasta aclarar su situación y saber que no peligraba su vida, aunque todas sus pertenencias cabían en una caja de zapatos con la que cruzó la frontera. Sería al final de su carrera para jugar con la Real Sociedad, a la que luego entrenaría. En 1960 le llegaría la oportunidad de dirigir al Girondins, algo que hizo durante 7 años, para luego firmar por el Barcelona (con el que ganaría la Copa del 68). En 1969 fue durante 4 encuentros Seleccionador de España. Entrenaría a Elche, Athletic y Sevilla en una carrera que finalizó en 1973... Moriría en Benidorm en 1997.

lunes, 30 de abril de 2012

Esa extraña conexión



Este vídeo de la campaña de abonados del Atlético de Madrid en el año 2003 merecía haber salido en el blog hace mucho tiempo. La verdad es que se me había pasado. Pero, hoy lo he leído y lo recordaban en un blog llamado "León Rojo" a propósito de una historia entre un combatiente de las FARC y un secuestrado por la guerrilla. Os copio el texto original que aparecía en el blog.


En un vídeo publicitario del Atlético de Madrid, recreado en la Guerra Civil Española, dos hinchas de ese equipo se encuentran en bandos opuestos.
En el 2012 esa situación se repitió, ya no en la ficción sino en la realidad, en el marco del conflicto armado colombiano. Luis Arturo Arcia, sargento del ejército nacional, y un comandante de la guerrilla de las FARC, compartieron su mutua afición por Independiente Santa Fe cuando el primero estaba en cautiverio en manos de la insurgencia.
La pasión de Arcia por Santa Fe se hizo célebre cuando apareció en una de las pruebas de superviviencia con una camiseta en la que resaltaba el escudo de su equipo, confeccionado por él mismo en la selva.
Cuando fue liberado por la guerrilla, la hinchada cardenal le hizo llegar un par de camisetas del club a través del Comité Internacional de la Cruz Roja. Al despedirse, el sargento le regaló una de ellas a su enemigo con el que compartió su afición. “En la selva Santa Fe también tiene hinchada”, le dijo el combatiente fariano al soldado.
“Le regalé la camiseta al comandante como un recuerdo”, dijo el sargento Arcia una vez en libertad en una entrevista radial concedida a Sangre Cardenal. El club preparó un homenaje a Luis Arturo, que asistirá por primera vez al Estadio El Campín como invitado especial al partido de Santa Fe ante Nacional, el 25 de abril.