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lunes, 13 de agosto de 2012

Las abundantes simpatías fascistas de los futbolistas italianos

Hace un mes la UEFA decidió multar con 15.000 euros a Antonio Cassano, porque en una rueda de prensa de la Eurocopa aseguró que "esperaba que no hubiera maricones de mierda" entre sus compañeros de la Selección italiana. Cassano, por sus declaraciones homofobas, quedaba vinculado a un amplio grupo de jugadores italianos que no disimulan su ideología política conservadora y que incluso, algunos casos han acabado en un reconocimiento de sus inclinaciones profascistas.

Sin duda, el merecedor de aparecer en primer lugar sería Paolo Di Canio, ya retirado, cuyo tatuaje de DUX, su saludo con el brazo estirado hacia los ultras del Lazio (la afición con más vinculaciones a la extrema derecha en Italia) o su admiración pública hacia Mussollini le convirtieron en un icono. Pero, Di Canio no era un caso único. No hubo que esperar mucho para encontrar otros simpatizantes.
A Buffon, portero de la Juve y de la Selección italiana le han perseguido varias actuaciones sospechosas. Su número 88 (vinculado al nazismo, por equipararse el 8 a la H y ser las siglas de Heil Hitler) en su etapa en el Parma, o posteriormente aparecer con una camiseta con el eslogan mussoliniano, Boia chi molla (A la guillotina el que se rinda) le lanzaron al panel de desconfianza. Nunca ha querido confirmar su ideología, y de hecho surgieron textos defendiéndole, como este de EL PAIS en el año 2000.  Pero durante las fiestas de celebración del Mundial de 2006, se presentó con otra pancarta polémica, Fieri di essere italiani (Orgullosos de ser italianos), que acababa con otro símbolo nazi, una cruz celta... Más leña al fuego.
Otro portero, Christian Abbiati, ex del Atlético y ahora en el Milán sí que admitió sin disimulo su simpatía por el fascismo. Aseguró no compartirlo al 100% pero sí mostraba sus inclinaciones sobretodo en lo relativo a patria, religión y orden. También reconoció vinculaciones con la sede fascista Cuore Nero y poseer un busto de Mussollini. Y así fue como en los festejos del título liguero de 2011, decidió lucir una bandera con simbología fascista al hacerse la foto de campeones. No es el único que colecciona ese objeto de Il Duce, también reconocieron hacerlo el internacional Alberto Aquilani, ex Roma, Liverpool y Juventus, o Matteo Sereni, portero con una trayectoria errante entre Empoli, Brescia, Torino o Lazio.

Quizá en el grupo de Buffon, entre los no reconocidos pero con actuaciones altamente sospechosas habría que incluir a Fabio Cannavaro, balón de oro de 2006, ex jugador de Juventus y Real Madrid. Con la celebración del título liguero blanco de 2007 se acompañó de una bandera italiana con el emblema de la época fascista. Se disculpó y aseguró no haber reparado en ello, además de teorías conspirativas de haber sido arrojado escondida por los Ultras... Pero sus saludos y simpatías hacia esos mismos ultras en su despedida del Bernabeú tres años después, una campaña promoviendo unos campamentos de extrema derecha y manifestaciones en contra de la izquierda le han puesto también en un perspectiva, cuanto menos dudosa. También, como Cassano, se mostró francamente en contra de los matrimonios homosexuales. Y así podríamos seguir, quizá sin ubicarlos en el abanico fascista, pero De Rossi, centrocampista de la Roma y de la Selección, siempre se ha vinculado a Fuerza Nueva, otro ex Juve y Milan y también internacional como Legrottaglie afirmaba que los homosexuales padecían una enfermedad lamentable... O por último, el entrenador Fabio Capello que elogió el orden que dejó Franco en España.

Desde luego la balanza en el calcio se decanta claramente hacia la derecha. Con el oasis de Livorno y Chiristiano Lucarelli al frente, pocos resquicios quedan. El eterno capitán romanista Francesco Totti apoyó a Veltroni, candidato de izquierdas en 2008 y Massimo Moratti, propietario del Inter siempre ha sido un reconocido antifascista, pero parecen pequeñas lagunas en un fútbol donde la tendencia es la contraria.

domingo, 1 de julio de 2012

EURO 2012: Italia y la superación constante


Sería un disparate decir que es una sorpresa mayúscula que Italia alcance la final de un gran torneo. Siempre será tenida en cuenta, respetada y temida por el resto de equipos. Tienen un gen ultracompetitivo que les hace plantarse en cualquier partido de fútbol despertando dudas y desconfianza en sus rivales. Ya sea desde el inicio, en los últimos minutos, con un cambio... Esa es su grandeza y su peculiaridad. Por eso, verlos en una final, no es una barbaridad. Pero eso no quita que haciendo un repaso, se vea una de las Italias que partía con menos creyentes y que al final vuelven a hacer que haya que quitarse el sombrero, una vez más, ante la azzurra.

Antes del torneo se observaba una Italia dubitativa. Cesare Prandelli no gozaba de un alto curriculum fuera del calcio (Meter a la Fiore en Champions y Semifinales de la UEFA, un ascenso a Serie A), pequeños éxitos comparados con Lippi o Trapattoni por ejemplo. El equipo parecía más escaso de talento que en otras ocasiones (Ya no viajaba un Totti o un Del Piero), o incluso, donde siempre había destacado, sus defensas parecían menos fiables que los Baresi, Maldini, Cannavaro, Materazzi, Zambrotta... Por si esto fuera poco, surgirían todavía más handicaps. No abundaban los delanteros. Italia posee gran fe en Giuseppe Rossi, pero el delantero del Villarreal tras dos graves lesiones lleva en el dique seco desde noviembre. Cassano, uno de los hombres de mayor confianza para Prandelli tuvo que parar al inicio de temporada por una enfermedad cardiaca. Se dudaba sobre el tiempo de recuperación y en que condiciones se produciría su regreso. Tras 6 meses parado, Prandelli no ha dudado en volver a contar con él. Y el otro delantero sería Mario Balotelli. El díscolo. Apartado a final de temporada en el City, tras mostrar su capacidad de hacer genialidades con la pelota como actuaciones de cerebro mal encauzado, pelearse con compañeros, situaciones fuera del campo... Prandelli tampoco dudó. Supermario entraba en sus planes y le citó para la Euro y le otorgó los galones para tirar del carro de esta Selección. 

El equipo comenzaba su preparación. No partía entre los favoritos en comparación con España, Alemania u Holanda, o incluso con Francia y la Portugal de Cristiano Ronaldo. Pero siempre hay que contar con ellos. Por si fuera poco, en mitad de la concentración previa, se destapaba un escándalo de apuestas ilegales y amaño de partidos. Criscito, jugador del Zenit de San Petersburgo era apartado del equipo cuando partía como teórico titular. Muchas dudas sobre como afectaría esto al equipo. Aunque, ya había precedentes en el 82 y en 2006, que los jugadores son capaces de abstraerse de todo esto y cuajar grandes campeonatos.

La Euro no resultó sencilla. Se temió un posible biscotto entre España y Croacia que hubiera dejado a los italianos. Finalmente no se produjo, Italia, como habitúa, superó la fase de grupos con problemas, pero a partir de ahí, fue in crescendo hasta plantarse en la final. Superó una tanda de penaltys contra Inglaterra y derrotó a la favorita Alemania, que además era la que había ofrecido un juego más vistoso y hoy se verá las caras con la campeona del Mundo. No es la favorita. No... Pero eso se ha visto que importa poco.

domingo, 6 de noviembre de 2011

¡Ánimo Gennaro! ¡Ánimo Antonio!

Sinceramente, creo que es la lectura más apetecible que he recomendado en La Biblioteca. "Los Bad Boys del fútbol". Esos jugadores que como el mismo libro dice: 
"son camorristas, provocadores, bebedores, ligones, fanfarrones, violentos, paranoicos, geniales, inestables, egocéntricos, excentricos... Y todos se alzan sobre el pelotón, todos se distinguen del rebaño de futbolistas bienpensantes. Son -o creen ser- superiores. (...) El "bad boy" asume sus faltas, sus excesos. Actos de contricción ninguno. No piden perdón por aquello que ellos se atreven a hacer y los demás no. Nunca. Jamás. (...) Mimados, adulados, todo les está permitido hasta el suicidio final. No respetan más autoridad que la del talento bruto."
Son esos jugadores que los buenos aficionados, idolatramos, defendemos, disculpamos, justificamos cuando son de nuestro equipo. Son esos que odiamos, pitamos, insultamos, detestamos cuando se enfrentan a nosotros. Y ante eso, se crecen, y disfrutan y saborean ese odio... Son esos futbolistas que no dejan indiferentes absolutamente a nadie. Que desearas todo el mal posible cuando te enfrentes a ello, pero que querrías tener en tu equipo siempre.

En el fútbol actual podríamos hacer una lista no muy amplía de Bad Boys. Son un grupo selecto, al cuál no es sencillo acceder. No basta un mal día, es toda una trayectoria, una forma de ser única... pues hoy, dos de los Bad Boys más celebres tienen que aparcar, esperemos que momentaneamente, sus carreras. Los italianos Gattuso y Cassano, ambos jugadores del Milán.

Gattuso, que llegó a ser internacional sub 17 en el rugby, pasó por el Glasgow Rangers y aprendió la dureza y la pasión del fútbol escocés. Regresó a Italia convertido en uno de esos jugadores que arrastran al equipo y a la hinchada. Que se lo echan a la espalda. Que no da un balón por perdido. Que siempre protestará al arbitro, se encarará con quién haga falta, ejecutará una mirada intimidatoria en cualquier partido, ante cualquier rival... También sensacional haciendo declaraciones "Mi dopaje es la pimienta y el sudor", "¿Te preguntarás que hago aquí? Yo trabajo para que tu te luzcas" le dijo a Ronaldinho, "... No se amedrenta ante nadie. Le vimos sacudir en plena Champions a Joe Jordan, segundo entrenador del Totemham... otro Bad Boy en su etapa de jugador...

Mientras Gattuso es un bregador, un peleón, un centrocampista destructor, Cassano es otra modalidad. El talento, la suficiencia, la facilidad para hacer maravillas con un balón unidas a una mala cabeza que estropean la que podría ser una trayectoria mayúscula. Nombrado mejor futbolista joven del Calcio con 19 años, calidad a raudales que le hicieron dar el salto a la Roma desde el Bari... Pero su nombre dio origen al término "cassanatas", donde se incluían todas sus hazañas, salidas de tono, actos reprochables... desde ser cazado conduciendo ebrio, o sin casco en una motocicleta, sus peleas con compañeros y entrenadores, su falta de rigor y preparación... Capello fue el que más cerca estuvo de domarle pero el "pibe de Bari" resultaba incontrolable, su etapa en el Real Madrid resultó decepcionante para uno de los mayores talentos que ha dado Italia en los últimos años. Regresó  a su país, la Sampdoria le abrió la puerta y él aseguró cerrar una etapa y centrarse en el fútbol. Perdió peso, hizo un gran juego, aunque siguió haciendo sus "cassanatas" como marcharse de un partido en el minuto 38 en el que no le pitaron una falta o mandando a la mierda a su presidente por pedirle que acudiera a una recogida de premios... Pero el jugador, seguía mostrando su capacidad, y el Milán le concedió la vuelta a un grande, y también volvería a abrirsele sus convocatorias con la Selección, con la que ha tenido una relación intermitente por sus excentricidades, expulsiones, peleas con seleccionadores...  Su forma de ser.

Practicamente a la vez, dos de los más carismáticos Bad Boys de la actualidad, y para más inri compañeros de equipo y de selección deben hacer un alto en sus caminos. Gattuso con una parálisis del nervio óptico del ojo izquierdo que le dificulta la visión. Cassano, operado por un ictus isquémico derivado de una enfermedad cardiaca. Fuerza les sobra a ambos, mucho ánimo y que todo les salga bien. Jugadores así son necesarios. Volved pronto.