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miércoles, 16 de septiembre de 2015

El minuto de silencio por el 11-S abucheado en Estambul



El otro día, en el post sobre el partido que disputó el Kansas City Wizards al día siguiente de los atentados del 11-S, Mr Quely dejó en comentarios que recordaba que la hinchada del Galatasaray abucheó el minuto de silencio en su partido de Champions frente al Lazio.

Efectivamente, como ya es notorio, la UEFA no quiso suspender la jornada y los partidos programados se disputaron. En el Ali Sami Yen, el Galatasaray se impuso 1-0 al Lazio que entrenaba Dino Zoff y que tenía un equipo plagado de figuras (Peruzzi, Stam, Nesta, Couto, Simeone, Favalli, Pancaro, Inzaghi, el Piojo López o Mendieta, entre otros. Antes del partido, los jugadores guardaron ese respetuoso minuto de silencio. Pero efectivamente, la hinchada del Galatasay, no. Y lo acompañó de pito y abucheos.

ANTERIORMENTE EN EL BLOG:
Ese minuto sobrecogedor

miércoles, 8 de enero de 2014

Aquel intento de lavado de cara del Lazio en 2010 y la homosexualidad de Hitzlsperger

El Lazio es un club histórico. Su palmarés, no excesivamente abultado comparado con sus vecinos de la ciudad, o los otros grandes del Calcio como Juve, Inter o Milán, puede presumir de dos campeonatos de la Serie A (1974 y 1999), seis Copas de Italia e incluso la Recopa de Europa. Pero el Lazio, no solo ha visto reforzada su personalidad a base de Títulos. Ni con la prominente época de Sergio Cragnotti, en la cuál, al más puro estilo Abramovich, decidió invertir una gran fortuna en ver desfilar por el Olímpico a jugadores de la talla de Marcelo Salas, Roberto Mancini, Iván de la Peña, Christian Vieri, Simeone, Nedved, Verón, Nesta... El Lazio siempre ha sido el club vinculado al Fascismo, en un calcio bastante comprensivo y hasta simpatizante con la ideología de extremo derecha. El equipo más conservador y por el que todavía perdura una admiración hacia Il Duce. Así lo demuestran sus aficionados más sonoros. Así han pasado a la historia los auténticos ídolos del club. Nombres como el de Giorgio Chinaglia o Petrelli acabarían levantando el Scudetto del 74. Su afición a la violencia y a las armas de fuego hizo conocido aquel equipo como el Lazio de las pistolas. En la etapa de Cragnotti, llegaría el segundo título liguero romanista. Y también éxitos europeos. Subcampeón de la UEFA en el 98, Campeón de la Recopa frente al Mallorca al año siguiente, alcanzando Cuartos de Final en la Champions... Fue una buena posibilidad a los hinchas laziales de pasear y dar a conocer su indisimulada ideología por Europa. También fue celebre el saludo que dedicó Paolo Di Canio a esos aficionados en un derbi y que le catapultó a todas las portadas. Pese a las críticas, Di Canio ya era capitán y el jugador más idolatrado de la grada. Mientras tanto, sanciones, multas y reprimendas se acumulaban en una dinámica que no consigue frenarse. Y a ella han contribuido no solo los propios italianos. Hasta el argentino Mauro Zarate se animó a realizar el saludo fascista desde la grada para congraciarse con sus aficionados.

En estas fue cuando en enero de 2010, algún dirigente del equipo romano tomó la decisión de intentar realizar un lavado de cara en la entidad. Intentar separarse un poco de la linea de extrema derecha que había caracterizado al club. Es por ello, que anunció dos contrataciones valientes, con recorrido deportivo, pero además con una clara significación política. Una fue la de un internacional Sub´21 Israelí. El centrocampista Eyal Golasa. ¡Un judío! Pero que al mes, acabó dando marcha atrás y el fichaje no llegó a fructificar por diversos motivos. El otro fue el del centrocampista internacional alemán Thomas Hitzlsperger, proveniente del Stuttgart. Hitzlsperger parecía un fichaje llamado a destacar. Medio centro defensivo, con buena llegada y disparo desde lejos, presente con Alemania en el Mundial de 2006 y en la Euro de 2008, con experiencia en la Premier League. Además un futbolista culto, con estudios en Ciencias Económicas. Y por si fuera poco un rostro destacado de compromiso contra el racismo. Es más, un jugador que se había manifestado como Antifascista. De hecho, colaboraba con el diario Zeit Online publicando columnas y artículos sobre fútbol y otras materias. La lastima es que Hitzlsperger no triunfó en el Lazio. Apenas seis partidos en media campaña, y un prematuro retorno a Inglaterra. Además, una ristra de lesiones mermaron su rendimiento y su regreso a la Selección fue esporádico, quedándose fuera del Mundial 2010 incluso. 

Hoy, Hitzlsperger, que tras pasar por West Ham, Wolfsburgo y Everton anunció su retirada este verano, ha hecho una confesión que no se esperaba. El jugador ha hecha pública su homosexualidad. No se atrevió a hacerlo en activo, pero hoy ha dado el paso. Y se ha convertido en el rostro de más mediático de una figura futbolística en salir del armario. Y algo que seguramente hubiera repugnado aún más a esos hinchas del Lazio que vieron como el fichaje de este alemán trataba de suavizarles...

martes, 22 de mayo de 2012

Paolo di Canio vs Cristiano Lucarelli, las dos Italias


No suele emplearse el término de dos Italias como sucede en España. Si se hace mucho caso a las diferencias Norte-Sur, a algunos movimientos políticos que abogan por la partición del país o incluso a pequeños movimientos separatistas, aunque ni mucho menos a lo que nos hemos acostumbrado a convivir en España. Italia no ha padecido Guerras Civiles ni conflictos dinásticos que enfrentasen a sus ciudadanos en los últimos dos siglos. Pero sí existen maneras de pensar enfrentadas. Símbolos políticos, personas que representan unos ideales que se niegan a ser derrotados. Los más emblemáticos en el fútbol, el reconocido fascista Paolo Di Canio y el militante izquierdista Christiano Lucarelli. Dos formas de pensar incompatibles.

Di Canio, actualmente entrena en un cuarta división de Inglaterra, al Swindon Town, cuyo patrocinador GMB Union rompió el contrato tras contratarle por las credenciales que traía el italiano. La verdad es que nunca las escondió. Como futbolista fue un jugador brillante, formado en el Lazio llegó a militar en Juventus, Napoles o Milán, tuvo una amplía y exitósa carrera en la Premier League y regresó a Roma para colgar las botas. Allí realizó varias de las acciones que le elevaron a la categoría de mito para los ultras del Lazio. Di Canio nunca había ocultado su ideología fascista, su admiración por Mussollini llegando a tatuarse DUX en su honor y su compromiso con la extrema derecha. Su saludo con el brazo estirado hacia sus aficionados le catapultó a la prensa mundial. Pese a todo, Di Canio, siempre trató de restar trascendencia. Aseguraba no haber votado desde hacía 14 años ya que todos los políticos se dedican a robar, que pese a su convencimiento fascista no era partidario de la discriminación por razas y que los saludos con el brazo en alto eran un saludo a camaradas sin tratar de generar violencia. Pese a su destacada trayectoria, nunca alcanzó la internacionalidad representando a Italia, que a buen seguro hubiera disfrutado con mayúsculas.

Lucarelli sí que sigue en activo. Un muchacho de Livorno, una ciudad tradicionalmente progresista y de izquierdas y cuyo jugador siempre profesó amor eterno, a ella, a su equipo de fútbol y a sus ideales. Lucarelli tuvo tiempo de probar Ligas tan variadas como la española o la ucraniana y en Italia defendió diferentes camisetas, pero sus colores siempre fueron los granates del Livorno. Sus celebraciones, también generaron líneas, por ejemplo cuando dedicó un gol a la hija del Che Guevara en pleno San Siro y con Silvio Berlusconi presidiéndolo o cuando se levantó la camiseta tras anotar un gol con la Selección Sub 21 y debajo llevaba una con el rostro del revolucionario argentino. Actualmente, aunque con menor protagonismo, defiende los colores de un brillante Napoles que alcanzó los octavos de final de la Champions. Entre sus éxitos la Copa del 98 que conquistó con el Valencia, o ser el máximo goleador del calcio en 2005. Además, 6 internacionalidades con la azzurra. Con 36 años posiblemente estemos en los últimos momentos en activo del jugador. Por contra, ya han surgido libros que narran sus anecdotas, sus experiencias, sus conquistas desde que era un pequeño chaval de Livorno hasta llegar a la élite futbolística. El más celebre, el que escribió su representante, "Quedaos con los mil millones", en el que narra como Lucarelli rechazó ofertas superiores por permanecer en Livorno. El equipo de su tierra. El de sus ideas.