A través de nombres, escudos e uniformes los equipos lucen sus orígenes, sus vinculaciones, sus raíces y muestras que quieren defender o representar. En el Blog hemos visto infinidad de casos. De clubes con nombres de países, de comunidades migratorias que fundan al equipo en añoranza a su patria de origen, En algunos casos el objetivo es combatir la morriña que despierta la lejanía. En otros, hay una clara reivindicación y aspiración política, y el club es una herramienta más para ganar visibilidad y sumar adeptos a la causa.
Esta semana, el Club Deportivo Palestino de Chile sería el mejor ejemplo. Fundado en 1920, por la amplía comunidad palestina en el país (se estima que son más de 300.000 las personas con orígenes palestinos en el país andino. La Comunidad Palestina más numerosa en el extranjero). Para la nación que todavía reivindica su Estado, el equipo adquiría un simbolismo estratégico y se convertía en un punto de unión y orgullo para los palestinos residentes en Chile. Sus jugadores se han identificado con el conflicto en abundantes ocasiones. El uniforme del club, desde su fundación, lleva los colores blanco, negro, rojo y verde como la bandera Palestina. El escudo también, y pese a las modificaciones no se ha alejado de su representación. Pese a sus inicios amateurs, y su competición junto a otros grandes del país, el Palestino ha conseguido proclamarse campeón en dos oportunidades, en 1955 y 1978, y ser subcampeón en otras cuatro, la más reciente en 2008.
La presencia de jugadores con orígenes palestinos es también amplía. Desde antiguos presidentes y propietarios, pasando por varios jugadores. De hecho, a la Selección Palestina han acudido un buen número de jugadores nacidos en Chile, varios de ellos, por supuesto integrantes del equipo.
Pero esta semana, el Club Palestino decidió volver a erigirse como herramienta política. Con un simple cambio en el diseño de los números 1 de su camiseta, dibujándolos con el mapa de la Palestina previa a 1947 antes de la Resolución de la ONU y el surgimiento del Estado de Israel.
La Comunidad Judía en Chile, menor en número pero con bastante influencia, la tildó de provocación innecesaria, pidió su retirada inmediata y la imposición de una sanción al club, algo que de momento no se ha producido. Al parecer, ya entre 2000 y 2003, el equipo lució el mapa de Palestina en su camiseta, pero en esta ocasión, lo ha hecho en los propios números aumentando su visibilidad. Una manera de reivindicar el Estado, con una repercusión Mundial.
