Mostrando entradas con la etiqueta Dinamo de Moscu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dinamo de Moscu. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de octubre de 2011

El Dinamo de Moscú de gira por Gran Bretaña

HISTORIAS DEL ESTE
1945, acaba de finalizar la Guerra Mundial en Europa. Las tres potencias vencedoras van preparando el mundo de la posguerra, todavía, como aliados y sin hostilidades. Una buena idea para simbolizar la paz y recuperar la normalidad en un Continente que había padecido seis cruentos años de conflicto fue restaurar el fútbol como distracción y entretenimiento. Para ello, se decidió invitar al Dinamo de Moscú, equipo representante del Ejercito Rojo y vigente campeón de la liga soviética a celebrar un stage de partidos por el Reino Unido, hermandando a dos países con gran afición por este deporte..

Serían cuatro encuentros de una minigira por tierras británicas, que le llevarían a enfrentarse a Arsenal, Cardiff, Chelsea y Glasgow Rangers. La expectación y la curiosidad por ver los jugadores rusos era mayúscula, ya que eran un equipo, e incluso una sociedad completamente desconocida. El halo de secretismo que rodeaba a la expedición, las medidas de seguridad, los rumores de presencia de comisarios políticos y agentes secretos, aumentaban el interés por verlos. Y allí donde jugaron, el aforo estaba a reventar. Se estima que la entrada en Stamford Bridge, campo del Chelsea, superó los 80.000 espectadores, 55.000 asistieron a White Hart Lane donde jugaba el Arsenal...

La gira recogió una variedad de anecdotas. Desde protestas oficiales, cuando el Arsenal se reforzó con seis jugadores ajenos a los gunners que hacían al equipo asemejarse a la Selección Inglesa, lo que provocó una amenaza de plante de los soviéticos que no llegó a producirse, a los rumores de que en ese partido, aprovechando una espesa niebla londinesa, los rusos llegaron a alinear a 12 jugadores en algunos momentos sin que los ingleses ni nadie reparase en ello.

Finalmente, y con hipótesis al margen, el Dinamo de Moscú dejó una grata imagen. Una fortaleza física y una disciplina táctica que le permitieron regresar a su país invicto, derrotando a Arsenal por 4-3 y al Cardiff por un sonrojante (en doble término) 10-1 y empatando frente a Glasgow Rangers y Chelsea. Nombres como el del guardameta Aleksei Khomich, que bautizaron como "el tigre" destacaron ampliamente.

Muy poco tiempo después, comenzarían los recelos, la incompatibilidad de sistemas que desembocarían en la Guerra Fría, las relaciones comerciales, políticas e incluso deportivas irían menguando. El Dinamo volvió apresuradamente a Moscú y la gira sería vista como un pequeño paréntesis entre dos periodos claramente diferenciados, del "así en la paz como en la guerra" se pasó la Europa partida por el telón de acero.

viernes, 15 de abril de 2011

Yashin y Streltsov, el ejemplo y el rebelde de la URSS

HISTORIAS DEL ESTE
Yashin y Streltsov antes de un partido
En la Unión Soviética nada sucedía sin estar planificado y sin que un comisario político levantase acta del suceso para informar a su superior jerárquico. Nada, ni siquiera el fútbol. El deporte también podía contribuir a la Lucha de Clases y acelerar la flecha de la historia. Pero por contra, cualquier vestigio que rompiera la doctrina asentada se percibía como un peligro que debía ser reparado a fin de evitar la contaminación de las mentes socialistas. Y así es como posiblemente los dos mejores jugadores de la historia del fútbol soviético han quedado separados a ojos del Politburó. Mientras Yashin recibía la "Orden de Lenin" y la medalla del "Héroe del trabajo socialista" reservadas a aquellos que llevasen a cabo importantes labores para el Estado y la Sociedad soviética, Streltsov tuvo que interrumpir su carrera y pasar cinco años en un gulag acusado sospechosamente de violación.

LA ARAÑA NEGRA
Lev Yashin apodado como La Araña Negra por su costumbre de vestir siempre de ese color, está considerado como el mejor portero de la historia del fútbol. Pionero a la hora de usar guantes, único guardameta en recibir el Balón de Oro, participante en 4 mundiales... y una larga colección de éxitos que le confirieron una fama imperecedera. Su prestigio eran tal, que según cuentan, cuando alguien osaba batirle acudía a disculparse. Yashin estuvo en activo 22 años, entre muchos títulos rusos sería el capitán del conjunto soviético que se proclamaría medalla de Oro en los JJOO del 56 y de la Eurocopa del 60. A nivel de clubes siempre militó en el Dinamo de Moscú. De hecho, en algunas ocasiones lucía la D incluso cuando jugaba con la Selección. Se retiró a los 42 años y la FIFA organizó un partido de homenaje entre la Selección Rusa y un combinado del resto del mundo para rendirle tributo. Su compromiso y fidelidad a la URSS y a la ideología socialista quedaban fuera de toda duda, desde el terreno de juego como desde sus apariciones externas.

Rublos conmemorativos de los dos jugadores
EL PELÉ RUSO
Si Yashin era una leyenda, no lo era menos Eduard Streltsov, al que llegaron a apodar como el Pelé ruso por su capacidad para el regate, el dribling y las jugadas que maravillaban (En Rusia el taconazo se conocía como el pase de Streltsov). Debutó con 16 años en las filas del Torpedo de Moscú e inmediatamente fue convocado por la Selección soviética con la que se estrenaría haciendo un Hat trick. Y con ella sería Campeón en los Juegos Olímpicos de 1956. Pero mientras su fama como futbolista crecía a pasos agigantados, su figura se rodeaba de aspectos incómodos para un régimen cuasiparanoico como el soviético. Su moderno y atípico peinado en los 50 era percibido como una llamada a la rebeldía y a unos aires libertarios que no casaban con los que se propugnaban desde Moscú. Además llegaban rumores de llevar una animosa vida nocturna, con predilección por el derroche, el lujo, el alcohol y las mujeres. Y eso, en una persona que empezaba a generan tanta afición en el pueblo no terminaba de convencer en el Politburó.

Para enderezarle se planteó la opción de cambiarle de equipo, circunstancia sencilla ya que con adscribirlo al Ejercito podría pasar a ser jugador del CSKA o ser reclutado por el Ministerio de Interior y defender la camiseta del Dinamo. Pero en una situación que provocaría aún más rechazo, Streltsov se negó y permaneció fiel al Torpedo, incluso el propio Yashin trató de convencerle pero no hubo forma.

Para acabar de "condenar" su carrera ya de por si bastante mal vista, en una de sus aventuras nocturnas mantuvo relaciones sexuales con una joven, hija de la única miembro del Politburó Yekaterina Furtseva. Ante la negativa a contraer matrimonio con ella e incluso proferir insultos y menospreciar en público a tan distinguida autoridad comunista, Streltsov se iba ganando enemigos poderosos. Finalmente en 1958 ocurrió lo terrible. Tras otra fiesta nocturna, una joven denunció a Streltsov y dos compañeros de Selección de haberla violado. 

Tras un duro interrogatorio, y sin aportar con rigor mayores pruebas, Streltsov acabó reconociendo la autoría. Al futbolista le costó el divorcio, una larga campaña de desprestigio y, aunque quiso evitarlo fue apartado de la Selección nacional. Se le condenó a 12 años de trabajos y la prohibición de representar a la URSS de por vida, pese a que hubo importantes manifestaciones a su favor, sobretodo de trabajadores de la industria automovilistica, con la que se vinculaba al Torpedo de Moscú. 

Fue liberado a los 5 años y se incorporó a trabajar en la industria mientras volvía a jugar al fútbol de manera no profesional. Pero en los partidos de exhibición se congregaba muchisima gente para verle, y si no era alineado, el estadio jaleaba su nombre y se producían serios disturbios. Con la llegada de Breznev al frente de la URSS, se decidió derogar las prohibiciones deportivas que había sobre el jugador. Se le permitiría regresar al profesionalismo, por supuesto a las filas del Torpedo de Moscú tras 7 años alejado de los terrenos de juego. Y un año más tarde, pese a su peor forma física tras ese periodo de inactividad cumpliendo condena, volvió a ganarse las llamadas de la Selección soviética.

En 2001, 11 años después de haber fallecido (curiosamente Yashin también murió en 1990), se inició una Comisión Parlamentaria en la Duma rusa para esclarecer su culpabilidad y en caso de ser inocente, limpiar su nombre. Además el Banco Central Ruso acuñó unas monedas en las que aparecían los grandes deportistas rusos y Yashin y Streltsov tenían sus propios rublos. Además, el Torpedo de Moscú bautizó con su nombre su estadio, estatua de bronce incluida. Dos futbolistas inmensos.

domingo, 10 de abril de 2011

El fútbol que inició la URSS

HISTORIAS DEL ESTE


Es imposible comprender el fútbol ruso y soviético sin remitirnos a sus orígenes. El deporte ya era famoso, pero no fue hasta los años 30 donde pudo organizarse con éxito un campeonato. Una década en la que Rusia y varías Repúblicas vecinas consolidaban el primer Estado Socialista del mundo, y lo gobernaba con firmeza Josef Stalin. Una de las razones por las que el dictador había ascendido y era escuchado por Lenin era por sus estudios y amplios conocimientos sobre las nacionalidades, un lastre para el proletariado que debía unirse como clase y superar las diferencias que creaban los países. Es por ello, que al fútbol se le intentó borrar cualquier adscripción de tintes nacionales. Había que evitar que se reprodujeran enfrentamientos que simbolizasen una resistencia frente al dominio de Moscú.

Los equipos debían ceñirse a su contenido de clase. Podían representar y vincularse a algún sector trabajador, a un sindicato, o a alguna organización del Estado, pero todas contribuyendo a extender la Revolución por el vasto territorio soviético. La Liga concentraba representantes de toda la URSS (Un total de 15 Repúblicas) y fue variando de fechas y del número de equipos (desde 10 a 26). 

Estas escuadras recibirían adscripciones variadas. Algunos se identificaban claramente con su sector (El Lokomotiv con el ferrocarril, el Torpedo con los automoviles...). Otros rendían honor a personajes históricos acordes con la nueva doctrina. El Spartak recibe su nombre del mítico "Espartaco" que lideró una revuelta de esclavos durante el Imperio Romano en una historia llevada al cine, televisión y libros y que es una de las primeras revueltas sociales en la historia. O el actual Shakhtar Donestk fundado con el nombre de Stajanovets, en honor al minero Stajanov cuya voluntad sirvió de ejemplo de compromiso y trabajo e incluso recibió honores como los del Héroe del Trabajo Socialista. Por último había casos más específicos. El CSKA cuyas siglas en ruso significaban Club Deportivo Central del Ejército y que mostraba evidencias de cuál era su filiación. También surgió el Dinamo, que bautizó a un montón de entidades deportivas, término que respondía a "movimiento" en Grecia.

Las denominaciones no solo se circunscribieron a la Unión Soviética. Dinamos surgieron en infinidad de ciudades (Rusia, Ucrania, Georgia, Rumania, Bielorrusia, Croacia, la RDA, Albania....) todas bajo la órbita comunista. Aunque como curiosidad hubo también Dinamos en África, en Inglaterra o incluso en EEUU, aunque este último fueron posteriores al derrumbe de la URSS. Ese colapso del sistema provocó que algunos quisieran borrar su pasado. El Dinamo de Zagreb, tras lograr Croacia la independencia de Yugoslavia, cambió su nombre a Croacia de Zagreb. Fue una recomendación hecha por el propio Presidente del Gobierno, que veía una manera de simbolizar al mundo el nuevo Estado liberado de la influencia soviética. Aunque, la nueva denominación no cuajó y apenas duró unos años para recuperar el antiguo nombre de Dinamo.
Escudos de Spartak, CSKA, Dinamo y Torpedo
Tras esa conformación de infinidad de equipos, tratando de evitar esa vinculación regional, el deporte fue un buen método para mostrar otro campo de competición contra el Capitalismo y donde encontrar grandes héroes y ejemplos para la sociedad. También el conformar escuadras poderosas que plantarán cara a otros rivales europeos fue una constante. La URSS introdujo una peculiaridad para poder reforzar al CSKA y "acelerar" fichajes de jugadores destacados. Como cada equipo representaba un sector o un soviet concreto, simplemente con llamar a filas a un futbolista (seguía siendo un ciudadano al servicio del Estado) pasaría a poder jugar para el CSKA. O si le reclamaba para otra función. Esto provocó trasvases polémicos que reforzaron la autoridad de los equipos de Moscú. Tras la muerte de Stalin y un proceso de menor represión interna, hubo menos rigidez en el fútbol. La Selección soviética era un éxito a nivel internacional, y en el ámbito de clubes fue habiendo mayor variedad. El dominio moscovita que mostraban CSKA, Dinamo y Spartak se partió y llegaron a verse campeones de otras regiones. Georgia, Ucrania, Bielorrusia... incluso Armenia consiguieron que algún equipo de su tierra se impusiera sobre sus rivales soviéticos.

El derrumbe de la URSS ha provocado que el fútbol ruso adquiera extraños tintes. Por supuesto los equipos no pueden borrar su historia, pero ya no son vinculados a sectores, y muchos han caído en manos de millonarios que los emplean como una extensión de su prestigio social. Antes, la presencia de extranjeros occidentales era la excepción, ahora Rusia es una liga a la que cada vez acuden más figuras y con un importante auge económico. Y todo esto con el Mundial de 2018 en preparación...