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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Estadios de Fútbol con nombre franquistas (II): 2016 ¿Hubo progresos?

Supongo que lo habréis leído porque es una de las entradas con más visualizaciones del blog, "Estadios de Fútbol con nombres franquistas" que se publicó allá por julio de 2013. Venía inspirada por un acercamiento pionero que hizo Iñigo Arza en losidealesdelgol y en Diagonal y luego me pasó información que había estado revisando. Era 2013, en ese momento la llamada "Ley de la memoria histórica" llevaba en vigor cinco años y medio pero todavía aparecían numerosos vestigios de exaltación de la dictadura franquista por los campos españoles.

Con la llegada a varias alcaldías de los denominados "gobiernos del cambio" se reabrió el debate. Muchos de ellos, lo llevaban como claro compromiso de programa. Sin embargo, las tensiones y las críticas siguen siendo furibundas. Y así nos encontramos, con que sí apenas hay avances a nivel de simbología en denominaciones de calles y esculturas, en el fútbol, muchos menos progresos más de tres años después, por no decir que estamos en el mismo punto.

KICHI PLANTEA CAMBIAR DE NOMBRE EL CARRANZA

Quizá sea la única digna de mención en este tiempo. En julio de 2015, apenas un par de meses después de que "Kichi" encabezando la lista local de Podemos "Por Cádiz si se puede" consiguiese el bastón de mando de la ciudad gaditana, se llegó a anunciar en boca del teniente de alcalde y concejal de memoria democrática que el Ayuntamiento iba a abrir un debate que propondría el cambio de nombre del estadio que lleva el nombre de Ramón de Carranza desde 1955, en honor al militar, aristócrata, diputado, alcalde de la ciudad y gobernador civil de la provincia que negó cualquier legitimidad a la República en el momento de su proclamación y que con 74 años, muy mermado de salud, al iniciarse la sublevación armada cogió una avioneta desde Sevilla, y se personó en la ciudad mostrando su adhesión al bando nacional y recuperando su cargo de alcalde, pese a que fallecería apenas unas semanas más tarde. La propuesta de Kichi y su equipo pareció levantar bastante ampollas, y de momento, se ha quedado pausada y no se ha retomado por parte del Ayuntamiento. El Cádiz, que ha recuperado la segunda división, sigue contando con la presencia habitual de su alcalde en las gradas y con el nombre en honor al militar golpista en su estadio.

EL BARÇA VISITA EL ROMERO CUERDA

El año pasado, por motivo de la Copa del Rey al FC Barcelona le tocó enfrentarse al Villanovense, acudiendo a otro estadio cuyo nombre lleva a una persona a la que se vincula con la represión en Extremadura, Romero Cuerda, posterior alcalde del municipio de Villanueva de la Serena. El partido, además fue un éxito de aforo y deportivo, ya que el modesto equipo extremeño pudo resistir y sacar un empate al todopoderoso Barça. Pero el nombre del estadio donde se jugaba no provocó ninguna polémica y pasó inadvertido entre el gran público.

EL LUIS SITJAR... DERRIBO INCOMPLETO Y NOMBRE VISIBLE


Y otro de los estadios con nombre manchado es el Luis Sitjar de Palma de Mallorca. Desde 1999 dejó de ser la sede del RCD Mallorca, y desde entonces se aplicó una solución intermedia a una situación que solo conllevaba ruina y deterioro. Se llegó a decretar su demolición, se paralizó por posteriores recursos, hasta que se produjo dejando un actual terreno descampado pero manteniendo la fachada con el nombre del estadio. Se han barajado reformas que le devuelvan la utilidad, diversos usos del suelo y la reivindicación de mantener la frontal con el nombre y el escudo pretérito del Mallorca, que parece ser la única parte que se mantiene con algo de solemnidad... Y el nombre de Luis Sitjar, falangista y al que se vincula como uno de los líderes de la represión franquista en la Isla continua en firme.

lunes, 20 de abril de 2015

El fútbol en los carteles de la Guerra Civil

Supongo que todo el mundo los conoce. Algunos de estos carteles son bastante famosos y se pueden ver con cierta asiduidad, a la venta en el rastro, en pegatinas o incluso en manifestaciones. Otros, son clásicos recurrentes en documentales, reportajes o libros de historia. Hay tiendas donde los venden, o ya era un clásico que alguna semana al año apareciera algún puesto de venta de carteles en la facultad... Pero, por fin, con buen criterio, el Ministerio de Cultura ha procedido a su digitalización y a crear un Archivo bajo el amplio nombre de "Centro de la memoria histórica", y en el que no solo se incluyen el periodo republicano y la guerra civil. También hay carteles propios del periodo franquista, de actos del Gobierno de la República en el exilio y carteles con referencias a la situación española pero de países extranjeros (Francia, Gran Bretaña, Italia, la URSS u Holanda). La colección es amplísima, 2280 ejemplares de diversa procedencia y de diferentes regiones españolas. Con multitud de temáticas. Algunos francamente desconocidos y que resultan muy recomendables por su originalidad y por su tarea propagandista. Por supuesto, están los clásicos. Pero junto a ellos, aparecen muchos que yo personalmente no tenía ni idea. De un bando y de otro. Anteriores y posteriores a la Guerra Civil. Y de temática no solo bélica, que suelen ser los más divulgados. Hay de las campañas electorales, bandos de guerra, campañas para fomentar la educación, la higiene, el trabajo, de ferias y temáticas sindicales...

Yo he intentado recoger los que tenían alguna vinculación con el fútbol, que no son muchos la verdad. Así que os invitaría a que le dediquéis tiempo y echéis un ojo a la colección. Si sois aficionados a estos temas, os daréis cuenta que merecen mucho la pena. 
Quizá el más claro. En catalán. "los futbolistas reclaman la ayuda a los refugiados". Y un jugador, con un balón en una mano, sostiene con gesto cariñoso a un niño. Es el cartel 1748.
Diada de la Juventud con Gran Festival Militar Deportivo y un gran partido internacional Inglaterra-Cataluña, que representarían miembros de las Trade Unions y del frente de Juventud. Estaban citadas para el 21 de marzo. Está guardado como el cartel número 506.
En Chamartín, eran las Juventudes Socialistas Unificadas las que también organizaban una concentración deportivo-militar en la que "Ningún joven debe faltar", aunque desconocemos el 7 de que mes y año. Es el cartel 759.
El campo del CD Español era el escenario el 19 de junio de 1938 de tres partidos benéficos, que enfrentarían a los Leones Rojos (compuesto por ex jugadores de diversos equipos como Madrid, Murcia, Levante, Betis, Valencia...) frente a Español, Barcelona y la Selección Catalana. Por cierto, la crónica del primer encuentro aparece en el Mundo Deportivo del 20 de junio. El cartel es el número 1746.
Del 1 al 7 de enero de 1937, la Consejería de Economía de la Generalitat de Cataluña organizaba la semana de la infancia. En el cartel se ve a dos niños contemplando diversos juguetes, entre ellos un juego de mesa, un camión y... un balón de fútbol. Cartel 1680.
En 1942, con la guerra ya finalizada el Estado debe organizarse. La central sindical de Educación y Descanso, anima a los trabajadores a llevar una vida física activa. El lema "El deporte en la empresa es rendimiento y alegría en el trabajo". Y aparece un trabajador metalúrgico en gran forma, con la fábrica al fondo y diversos deportes a los lados, entre ellos, el fútbol en la esquina derecha. Es el cartel 2079.
Un año más tarde en 1943, de nuevo la central Sindicalista repite eslogan pero ahora aparece en primer plano un trabajador, y de fondo, la fabrica con sus chimeneas humeando y un campo de fútbol y una piscina. Cartel 2109.

Por supuesto, si os animáis a ver los carteles y veis que me he dejado alguno. ¡Avisadmelo! Y repararemos el error. 

sábado, 17 de mayo de 2014

Bernabéu condecoró a Moshe Dayán en 1973

Mañana Final Four de baloncesto, así que aprovecharé el envite para escapar del fútbol, el deporte del que trata el blog. Pero es que disputarán la final, el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv, y hace ya 41 años, en 1973, un duelo entre estos conjuntos provocó un incidente diplomático entre el el gobierno español franquista, los países árabes y el Estado de Israel, que España no reconoció hasta 1986, con la presidencia de Felipe González y dejando claro que solo con las fronteras previas a 1967 y porque fue una de las obligaciones que imponían para la incorporación a la Comunidad Económica Europea. 

El no reconocimiento internacional y las amistades de Franco con los países árabes importaron poco a Santiago Bernabéu, presidente del Real Madrid. El conjunto de baloncesto jugaba en febrero en Tel Aviv un partido de los cuartos de final de la Copa de Europa de baloncesto. A finales del franquismo, pese a que no se mantenían relaciones comerciales con países de la órbita soviética, ni se reconocía al Estado de Israel, sí se permitía los enfrentamientos deportivos. Algo que no se había hecho en 1960 en la Eurocopa frente a la URSS.  Sin embargo no había habido problemas en que se interpretase el himno soviético en pleno Madrid en 1964, que el Real Madrid viajase a Belgrado,  o incluso se aceptasen las disculpas al sonar el Himno Republicano en un partido entre España y Checoslovaquia en Praga por ejemplo. 

Sin embargo, lo que resultaba impensable es que el Real Madrid, en manos del propio Bernabéu aprovechase el encuentro para hacer entrega de la insignia de oro y brillantes del club a Moshe Dayán. Por entonces Ministro de Defensa de Israel. Pero ya era un personaje afamado, admirado como estratega militar y todo un héroe nacional. Había combatido en la II Guerra Mundial y en la Guerra de la Independencia israelí, y tuvo una meteórica carrera de ascensos en el Ejercito. Fue el ideólogo de las ofensivas en Gazá y en el Sinaí durante la crisis del Canal de Suez lo que reforzaron su figura. En la década de los 50, ya era el Comandante en Jefe del Ejercito. Pero decidió dar el salto a la política ocupando el cargo de Ministro de Agricultura entre 1958 y 1964.

En 1967, la Guerra de los Seis Días, provocó un Gobierno de concentración nacional en Israel. Moshé Dayan fue nombrado Ministro de Defensa y de nuevo, fue el responsable de las acciones bélicas. De nuevo la Guerra finalizó con una gran victoria israelí y el reconocimiento masivo hacia el General. Pese a finalizar el conflicto se mantuvo en el cargo, y ese mes de febrero de 1973 acudió a Tel Aviv a asistir el duelo entre el Real Madrid y el equipo local. Y allí, antes de comenzar el encuentro, Santiago Bernabéu decidió hacerle este improvisado homenaje. Se desprendió de la insignia que portaba y le hizo entrega de la misma. En la prensa, solo el ABC recogió la osadía, de la que no se quiso dar mucha publicidad. 

Se asegura que sí hubo varios quejas de embajadores árabes y del propio Muammar Gadafi, al ver que se rendía homenaje al causante de la derrota árabe y que había ampliado las fronteras israelíes invadiendo territorios palestinos. Esto provocó la intervención del Ministro de Asuntos Exteriores, Gregorio Lopez Bravo, hombre que sí avanzó en los intercambios comerciales con la URSS pero siempre se mostró inflexible a trabar relaciones con Israel. El Ministro tuvo que calmar a los países árabes, aliados del régimen franquista y llamar al orden al club blanco.

viernes, 3 de enero de 2014

Checoslovaquia recibe a España con el himno republicano en 1967

Era 1967. Encuentro de clasificación para la Eurocopa. En España, perdura el gobierno franquista, pese a que sus relaciones internacionales son escasas y cada vez goza de menos apoyos en el ámbito europeo. Enfrente, Checoslovaquia. Uno de los países más allá del Telón de Acero, del bloque comunista. La Selección Española, que conforman nombres como los de Iríbar, Sanchís, Amancio, Pirri, Gallego o Marcelino acude a Praga, al campo del Slavia, para enfrentarse ante el equipo local. Todo sigue su curso normal. Comparecen los equipos, el trío arbitral y comienza la ceremonia previa del partido. Y en el momento de interpretarse el himno español... suena el de la República. Los jugadores no se inmutan. No lo conocen y piensan que será un himno correspondiente a la propia UEFA o incluso al árbitro. Suena el himno checo y el partido se dispone a comenzar, sin que se haya interpretado el himno español. Para más inri, los checos se imponen por 1-0. El Gobierno español y la Federación de Fútbol consideran el incidente inadmisible, una provocación y más procedente de un país bajo órbita soviética, que exige una disculpa inmediata. En la prensa la opinión es variada. El ABC "se quedaba estupefacto", decía que hay maneras de evitar esto y que para eso mejor que no se interpreten los himnos. El Mundo Deportivo decía que "pensaba que no había mala fe en el lance". El diario Arriba también decía que "el himno de las lejanas fechas de la República les dejó perplejos. Y cuando se empieza así, sólo se puede terminar con la derrota". 

Al mismo día siguiente, la Federación Española recibió la disculpa checoslovaca, en la que se culpaba a la negligencia de un funcionario. El incidente no fue a mayores. De hecho, apenas unas semanas después, fue España la que recibió a Checoslovaquia en el Santiago Bernabeu sin problemas.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Ricardo Zamora salpicado por la Guerra Civil

Ricardo Zamora no requiere presentación. Pese a su lejana etapa futbolística su nombre es uno de esos iconos eternos, que siempre será respetado pese a que no hayamos podido presenciarlo. Se sigue empleando aquella frase de "Uno a cero, y Zamora de portero", a todos nos han enseñado (aunque en pocas ocasiones se utilice), que un despeje con el codo es una zamorana, gesto que practicaba el portero con éxito y frecuencia y sobretodo porque en España, el trofeo al portero menos goleado del campeonato lleva su nombre. Zamora, que se ganó el apodo de El Divino, sería el primer gran ejemplo de futbolista mediático. En los años 20 no había televisores. Pero todo el mundo conocía y respetaba su figura. Allá donde jugó y cuando representó a la Selección Española. En España, todo el mundo admiraba a Zamora. Cuyo nombre ya había saltado de nuestras fronteras. Su fama fue tal que incluso aceptó tomar parte en varios largometrajes cinematográficos.

Tras comenzar en el Espanyol, el club de su vida, un enfado con la directiva le hizo firmar por el Barcelona. Su brillantez se hizo mayúscula y fue el portero titular en el primer torneo internacional de nuestro fútbol, los Juegos Olímpicos de Amberes, donde España obtendría la medalla de plata y daría inicio al mito de la Furia Española. Zamora, después volvería al Español y más tarde, el Real Madrid se lanzó a su contratación en 1930. Tuvo que pagar 150.000 pesetas al Espanyol, y darle 100.000 al futbolista, más un salario mensual de 3000 pesetas. Una barbaridad para la época, que se mantuvo en el traspaso más caro de nuestro fútbol durante la friolera de ¡18 años! Zamora, en Madrid, mantuvo su nivel y desarrolló otros, como escribir, preparando sus memorias con apenas 29 años e iniciándose en el mundo del periodismo. Con los blancos estaría seis campañas más. También, y por supuesto como titular, disputaría el Mundial de Italia en 1934. 

Pero en 1936, estalla la Guerra Civil. Ricardo Zamora no parece adscrito a ninguna ideología. Pero, le preceden diversos gestos que le costarían dudas y penurias. En diciembre de 1934, disputado en el estadio de Chamartín, se organiza un partido de homenaje a su figura. Se enfrentan las Selecciones de España y Hungría, y Zamora, antes del encuentro recibe de Niceto Alcalá Zamora, presidente de la República la Orden de la República.  En febrero de 1936, en Montjuic, se enfrentan en un encuentro amistoso las Selecciones de España y Alemania. Al sonar el himno del III Reich, los jugadores extienden el brazo y hacen el saludo nazi. Zamora, al parecer molesto con el proceder de los alemanes y como capitán del equipo español, decide alzar el puño cuando suena el himno republicano. Pocos meses después, hubo otro momento tenso que alimentó las creencias sobre la ideología de Zamora. El Madrid, vence la copa del Rey al Barcelona esa temporada, disputándose la final en Mestalla. En la cena de celebración, Zamora, como capitán, toma la palabra y concluye con un "Viva Valencia, el Madrid y España". Un periodista añade "y viva la República también". Pero Zamora no se sumó ni recogió el guante. 

Así llegó 1936, sorprendiéndole la guerra en Madrid. Ricardo Zamora, por aquel entonces, se había iniciado como colaborar del diario YA, de tendencia monárquica y católica. Es por ello, por lo que estas vinculaciones le ponen en el punto de mira de la República. Y entre la confusión de los primeros meses de guerra, comienzan rumores sobre su ejecución.

17-agosto-1936
Primero serían rumores variados. El ABC, aseguraba que un  periodista del diario La Mañana, había visto tirado en una cuneta cercana a la Moncloa el cuerpo del futbolista asesinado a balazos. Después llegarían otros rumores. En Francia, el diario L´Auto, recogían declaraciones de el ex jugador y compañero suyo, Platko que decía había recibido la información de la muerte de Zamora. En España, se haría eco en primer lugar el Mundo Deportivo recogiendo esa información en agosto de 1936. Jules Rimet, presidente de la FIFA, organizó un minuto de silencio en memoria del guardameta. Queipo de Llano, en su alocución radiofónica informando de los avances en la guerra, también recogió el rumor y mostró su consternación por el asesinato del "guardameta nacional". 

El 2 de octubre, surge otro rumor. Una posible huida a México, en la que incluso habría recibido una oferta para incorporarse a un club de allí. La información aparece en portada de El Mundo Deportivo el 2 de octubre de 1936 y recoge información del diario belga Le vie Sportive.


Pero no era así... Zamora seguía vivo. Pero había sido apresado por los republicanos y trasladado a la cárcel Modelo. Sería el 12 de octubre cuando, esta vez sí, el Mundo Deportivo ofrecía información correcta. 

Comenzaron gestiones para averiguar más sobre su estado. En un partido entre las Selecciones de Cataluña y Valencia, los capitanes de las mismas, Martín Vantolrá y Carlos Iturraspe solicitaron al presidente Lluis Companys que intercediese por el futbolista. También intentarían convencer a Jules Rimet para que presionase desde su cargo de Presidente de la FIFA para intentar conseguir su liberación.

Pero estos gestos fueron insuficientes. Zamora permaneció en prisión. Allí su figura seguía siendo respetada, y más por petición del escritor Pedro Luis Galvez, que pese a intentar salvar de la muerte a varias figuras, el régimen franquista decidió fusilarlo en 1940. Cuando se preparaban una saca de presos para ser ejecutados, un miliciano anónimo alertó a Zamora y pudo salvar la vida. Una vez liberado, se refugió en la embajada argentina, viviendo con ayudas de amigos y familiares, ya que temía volver a caer detenido. De hecho, su casa había sido saqueada, y muchos de sus trofeos como futbolista robados. Finalmente, en marzo del 37, Zamora consigue un pasaje para ser evacuado. Toma destino a Francia, donde se compromete con el Niza, y juega un par de campañas más. Varios miembros sublevados le animan a retornar a España y comprometerse con los nacionales, pero Zamora lo rechaza. Trata de explicar su postura, como defensor de la Patria, pero rechazando entrometerse en política. Pero, esto levanta también suspicacias y encuentra feroces críticas entre los franquistas. Este retraso en su regreso, provoca también que sea investigado por el Consejo Superior de Deportes.

Por ello, decide aceptar el cargo del Atlético Aviación, club vinculado al Ejercito que le libra de las represalias que llegaron a solicitarse para su figura (y con el que ganaría la Liga en dos ocasiones). También, toma parte en diversos duelos benéficos con afán recaudatorio para soldados, o para organizaciones juveniles de Falange. Ese sería el inicio de una amplía carrera como técnico, que incluso le llevaría a ocupar el cargo de Seleccionador Nacional en 1952. Fallecería en 1977 en Barcelona. Posiblemente uno de los mejores porteros de la historia y una figura controvertida que a punto estuvo de perder la vida en la Guerra Civil.

martes, 3 de diciembre de 2013

Estadios de Fútbol con nombres franquistas (III): La figura de Pedro Escartín

Cuando hice el post sobre "Estadios de fútbol con nombres franquistas" se me planteó el debate de que hacer con Pedro Escartín, que da nombre al campo donde disputa sus encuentros el Deportivo Guadalajara. Además, de lucir un busto que levantó el Ayuntamiento de Madrid y el Comité Técnico de Árbitros frente al Santiago Bernabéu en plenos Jardines del Mundial España´82.

La figura de Pedro Escartín es un tanto controvertida. Su biografía recoge sus inicios como futbolista, en la época todavía del amateurismo en el equipo madrileño de la Real Sociedad Gimnástica Española, pero una lesión le obligó a retirarse, así que desde 1924 comenzó a dedicarse al arbitraje. Y apenas cuatro años después ya alcanzó la categoría de internacional, llegando incluso a dirigir una de las semifinales de los Juegos Olímpicos de 1928. Sería el primer árbitro español en acudir a un Mundial en 1934. Y proseguiría su labor hasta 1948. En 1952, y así sería hasta 1961 fue el Presidente del Comité Técnico de Árbitros. Pero no serían sus únicas labores. También ejercería de periodista. E incluso, de seleccionador nacional en dos etapas. La primera en los años 1952 y 1953, cuando España no logró clasificarse para el Mundial de Suiza. La segunda en 1961, esta vez sí, obteniendo el pase para el Mundial de Chile. Pero, tras los calificatorios, como había anunciado, Escartín, dimitió. Fallecería en 1998. Su figura, parecía contar con agrado y respeto en el mundo del deporte. 

Sin embargo, uno se encuentra con textos como el de Bernardo de Salazar en su libro "La Selección a través de sus crónicas", en el capitulo 9, hablando de 1952, cuando sustituye a Ricardo Zamora al frente de la Selección:

(...) Le releva Pedro Escartín. Este gran teórico del fútbol, donde lo ha sido todo a lo largo y ancho de su vida, es el principal causante de la perdida de los valores tradicionales de nuestra Selección. 
Futbolista peor que mediocre, se refugió en el arbitraje para seguir de cerca el bote del balón. Árbitro acomodaticio con el poder, tanto federativo como de los principales clubes, realizó una prodigiosa y desmesurada carrera arbitral, reforzada tras la guerra civil por haber dirigido la comisión depuradora de árbitros afectos o no con el Movimiento Nacional.
Su nombre, sus relaciones y sus experiencias le llevaron a colaborar en los medios de comunicación, donde alcanzó gran prestigio a pesar de que sus obras escritas están plagadas de errores de todo tipo.

Y es ahí donde surge la controversia en su figura. Esa labor depuradora desde el Comité Técnico de Árbitros, que se llevó por delante a múltiples de sus afiliados. Quizá por designación e imperativo gubernamental, pero Pedro Escartín se tomó su función con entusiasmo y muchos árbitros hubieron dejar de ejercer por sus ideas políticas. Su nombre, sin embargo, ha superado el de ese pasado con cargo franquista y con una función tan especifica como ejercer la de depurador en el campo del arbitraje y ha alcanzado un consenso para ser considerado uno de los grandes estandartes deportivos del siglo XX con una brillante y respetada labor, galardonada incluso por la orden de mérito de la FIFA en 1968... 

viernes, 22 de noviembre de 2013

Bandera Republicana en un Francia-España en 1949 y sus ecos en la prensa española



Francia y España se enfrentaron en partido amistoso el 20 de junio de 1949 sobre el terreno de Colombes, muy próximo a París. La Furia Española, con Eizaguirre en la portería y nombres como los de Panizo, Gaínza o Zarra y un prodigioso Basora que anotaría tres goles, permiten una contundente victoria por 1-5. Desde el palco, son testigos del triunfo español entre otros, el presidente de la FIFA Jules Rimet, el alcalde París Pierre de Gaulle, el General Moscardó, delegado nacional de deportes, el presidente de la Federación Española de Fútbol, Muñoz Calero o el embajador de España en París.

El estadio de Colombes, presentó un lleno absoluto. Se estima que más de 60.000 espectadores reventaban su graderío, con una amplía presencia española. Y, justo antes de iniciarse el choque, se desplegó una bandera republicana de gran tamaño en uno de los fondos, que hubo de ser retirada. Su presencia debió ser notoria, ya que tuvo cabida en la prensa nacional al día siguiente del encuentro.

Y así lo reflejaron entonces el ABC y el diario MARCA:

El ABC hablaba de que un grupo de españoles, "dando vivas a España", se abalanzó contra los que ondeaban esa bandera tricolor, deshaciéndose de ella, y "propinando una paliza".

Fotografia del General Moscardo en el partido,
 publicada en MARCA el 22 de junio de 1949
En la amplía crónica del MARCA firmada por Antonio Valencia, se concede un cuadro a una nota con el título "Doble victoria en Colombes". No menciona la supuesta paliza que nos comentaban en ABC, pero sí hace una patriótica lectura del acontecimiento. Se refiere a los que lucieron la bandera como "españoles sin pasaporte", y que fueran testigo de ello, dos personas a las que se les había concedido la mayor condecoración militar el General Moscardo y Mariano Gomez Zamalloa y concluía con un "Si en otro siglo la capital de Francia valia una misa, hoy -once años después de la batalla del Ebro, París bien vale la caída de una bandera rota junto al césped de Colombes". En la crónica del partido, el incidente se mencionaba llegando incluso a añadir que era España entera la que respondía al ultraje de la bandera y con un encabezado tan indisimulado como "¡Arriba España!": 

¡ARRIBA ESPAÑA!
No fué Sólo un éxito deportivo el logrado ayer en el encuentro con los franceses. España se apuntó, además otro de carácter político y nacional. Fué en los momentos que precedieron a la iniciación del juego. Una banda familiar interpretaba nuestro Himno Nacional y el público lo escuchaba de pie y en silencio. De pronto en algún punto del campo se escucharon algunos silbidos, mientras en uno de los fondos y en la tribuna de marathon frente al palco de autoridades asomaban en manos de unos desdichados que fueron españoles y renegaron su de Patria dos trapos de colores republicanos. Y en una reacción formidable, enérgica y rotunda los millares de españoles que se encontraban en el Estadio prorrumpieron con atronadores aplausos al Himno, de tal modo que parecía que había allí, no diez, ni quince, ni veinte mil compatriotas, sino España entera indignada por el atrevimiento de aquellos insensatos. Fue cosa de segundos el que aquellas insignias desaparecieran arrebatadas y deshechas por los que no podían tolerar un ultraje a su Patria.
Y nuestro Himno lo mismo que el francés terminaron en medio de delirantes ovacaciones con participación de publico francés, correctisimo en todo momento, mientras entre gritos de "¡Arriba España!" seguían ondeando miles de banderitas nacionales, y el Orfeón Donostiarra -que ya se había lucido por la mañana al interpretar en la catedral de Notre Dame, una admirable misa cantada -fomraba una inmensa bandera española con artística combinación de pañuelos encarnados y amarillos."



Por contra, en el Mundo Deportivo... No se hace mención de la aparición de la bandera entre sus preliminares del Match, ni en la amplía crónica que dedica al partido. Sí se menciona el griterio español y el ondeo de banderas, pero nada de la aparición de una enseña republicana.


PD Gracias a Xesc (@soydelmallorca) por enviarme los ejemplares del MARCA que me faltaban para completar el artículo.

jueves, 25 de julio de 2013

Indignación internacional ante las últimas ejecuciones del franquismo


Agosto de 1975. La dictadura franquista vive sus últimos momentos. El Generalísimo se encuentra muy mermado físicamente, pero la Agenda Política no se detiene. Marcha Verde en Marruecos, conflictos sociales, terrorismo, peleas con la Iglesia... además de comenzar pugnas suceso rías en el Ejercito, en el Gobierno, en los pretendientes a un trono del Reino de España, que de momento, no tiene Rey...

Pese a que la situación es complicada, Franco no quiere dar síntomas de debilidad y no piensa ceder ante las presiones. En agosto, se publica un Decreto sobre la Prevención del Terrorismo que establece diversos preceptos legales, pero sobretodo destaca la condena a muerte de quién tome parte en acciones subversivas. En esas fechas, bajo jurisdicción militar se celebran varios Consejos de Guerra, contra miembros de ETA y del FRAP, acusados de participar en actos terroristas con resultados de varios muertes. De los diversos Consejos de Guerra celebrados en agosto y septiembre, dan como resultado la sentencia a muerte a 11 personas.

Según se van haciendo públicas las condenas, comienza una oleada internacional de protestas. México llega a pedir la expulsión de España de la ONU, el Primer Ministro sueco, Olaf Palme lidera las manifestaciones en Estocolmo y llega a portar una hucha solicitando dinero para los luchadores españoles, el propio Papa Pablo VI llega a escribir a Franco solicitando clemencia... La repulsa no solo llega de fuera. El propio hermano del dictador, Nicolás Franco, o don Juan de Borbón, se suman a las peticiones de que la sentencia no se lleve a cabo y la pena sea conmutada. Las manifestaciones frente a las Embajadas  y Consulados Españoles se suceden en Europa. La de Lisboa y Oporto, de hecho, llegan a ser asaltadas.

Y es que Portugal, tenía muy reciente la Revolución de los Claveles y como habían conseguido desquitarse de su dictadura. Algo parecido, sucedió en Grecia, donde apenas un año antes había finalizado la Junta de los Coroneles, un Gobierno de corte militar que gobernó el país entre 1967 y 1974. Los deseos de libertad y solidaridad internacional se agolpaban frente a la última dictadura que sobrevivía en Europa Occidental. Y entre medias se cruzó el fútbol.

El Fc Barcelona debía viajar a Salónica, para enfrentarse en duelo de la Copa de la UEFA al PAOK. Las protestas en el país heleno eran habituales. Y se quisieron hacer notar frente a un rival español. Las pintadas y pancartas fueron habituales en el estadio y alrededores. Y en mitad del partido, según parece en una acción llevada a cabo por la organización Rigas Feiraos, se desplegó una gran pancarta con la inscripción "No Execution Spanish Fighters - όχι στις εκτελέσεις Ισπανών αγωνιστών". Tanto en inglés como en griego se decía que se detuviera la ejecución de los luchadores españoles. Algunas voces quisieron ir más lejos, el alcalde de Salónica y diversos catedráticos universitarios y otros intelectuales llegaron a proponer que no se viajase al encuentro de vuelta. Que se bloquease cualquier tipo de relación, incluida la deportiva, con la España de Franco, sí proseguía con su intención de llevar a cabo la ejecución de los condenados. Finalmente, el PAOK, no dio ese paso y el 1 de octubre acudió al Camp Nou para el duelo de vuelta.

Ese mismo día, Franco hizo su última aparición pública. Ante las protestas, decidió hacer una muestra de fortaleza y convocó a una congregación en la Plaza de Oriente, en la que estuvo arropado por la mayoría de su Gobierno y por el por entonces, príncipe Juan Carlos de Borbón. La concentración resultó bastante exitosa, con un gran número de personas coreando al dictador y con pancartas contra Portugal, Suecia y las presiones extranjeras. Aún así, la aparición de Franco se limitó a un par de minutos en los que denunció que las críticas respondían a una conspiración izquierdista. Saludó y se retiró con un aspecto muy deteriorado, para acabar falleciendo apenas mes y medio después.


Agradecer la ayuda a @DreamingAwake7 por toda la información proporcionada sobre el partido.

miércoles, 17 de julio de 2013

Estadios de fútbol con nombres franquistas (2013)

La Ley 52/2007, cuyo nombre técnico corresponde a "Ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura", fue una de las leyes que más polvareda salpicó en los últimos años. Conocida como Ley de la Memoria Histórica, fue una de las normas en las que más se volcó el anterior Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y que consiguió aprobar con el apoyo del resto de la Cámara, a excepción del Partido Popular que se mostró abiertamente en contra. En uno de sus apartados, en el artículo 15, la Ley hablaba sobre Símbolos y Monumentos Públicos y establecía que "Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura".

Su ejecución ha conllevado polémica. En Madrid fue retirada una estatua de Franco ubicada en pleno Paseo de la Castellana, lo que originó protestas en nostálgicos y simpatizantes del Régimen. Algunas Administraciones han tomado nota y se pusieron manos a la obra para "limpiar" los abundantes símbolos predemocráticos, mientras que otras, sobretodo pequeños Ayuntamientos y Entidades Locales tratan de obstaculizar  y demorar su cumplimiento, y no resulta extraño encontrar aún, calles y nombres dedicados a Franco o a personajes de renombre de ese periodo cuyo incumplimiento con la Ley resultaría evidente. El fútbol, también permanece ajeno a la norma. Son varios estadios, bautizados con nombres de personajes colaboradores con la Guerra Civil y la represión de la dictadura que siguen manteniendo sus denominaciones sin ningún atisbo además, de cambio próximo.
Franco, junto a los Generales Queipo de Llano y Varela
 y Ramón de Carranza (hijo)
RAMÓN DE CARRANZA (Cádiz)

Uno de los estadios más famosos de España y que da nombre además a uno de los torneos veraniegos más importantes de nuestro país es sin duda el gaditano Ramón de Carranza. El campo fue inaugurado en 1954 y desde el principio se le bautizó con el nombre que aún perdura. Su denominación se dio en homenaje a Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera, marqués, marino de guerra, Gobernador Civil, diputado, senador... y nombrado alcalde no electo de Cádiz en la dictadura de Primo de Rivera. Cuando se proclamó la República, se negó a entregar a su cargo y negó la legitimidad al nuevo sistema. Abandonó Cádiz, y marchó a Sevilla. Pero en 1936, con 74 años y bastante mermado de salud, en cuanto se produjo el levantamiento en Cádiz, tomó una avioneta, mostró su adhesión a los militares golpistas y volvió a ser nombrado alcalde y gobernador civil de la provincia por Queipo de Llano, hasta su fallecimiento un par de meses más tarde.

Entre esos militares golpistas a los que juró adhesión, tomaba parte activa su hijo, también llamado Ramón de Carranza. Como su padre había seguido carrera militar, y al mismo tiempo que su padre era nombrado en Cádiz alcalde y gobernador civil, él recibía los mismos cargos en Sevilla. Al finalizar la guerra, premiado y condecorado, tuvo una amplía carrera política como Diputado Provincial y Procurador en Cortés. Durante la guerra se le vincula como ideólogo de la represión llevada a cabo, incluso con ordenar directamente varios asesinatos. Después, se retiró a sus negocios, entre los que se incluía el fútbol. Sustituyó a Ramón Sánchez Pizjuan en la Presidencia del Sevilla CF y bajo su mandato se produjo la construcción del actual campo sevillista.

SANCHO DÁVILA (Puerto Real)

No muy lejos de Cádiz, encontramos el modesto estadio del Puerto Real, de apenas 6000 espectadores y cuyo nombre recibe el de Sancho Dávila. Otro abogado y político falangista que ocupó diversos cargos en el franquismo. Era primo de José Antonio Primo de Rivera, y, gracias a su relación con este, fue nombrado jefe de Falange en Andalucía. Se le considera responsable de varias acciones violentas y terroristas del grupo por lo que fue detenido y pasó por diversas prisiones, donde le sorprendió el inicio de la guerra. Tras la muerte de José Antonio, se convirtió en una de las principales figuras de Falange. En 1938 fue nombrado Consejero Nacional del Movimiento y en 1943 sería Procurador en Cortes. Pero, sus simpatías con los nazis le hicieron perder influencia política en torno a Franco, por lo que su protagonismo fue menguando. También tuvo su espacio en el fútbol, fue Presidente de la Federación Española entre 1952 y 1954. Pese a que el estadio del Puerto Real mantiene su nombre, el Ayuntamiento de Sevilla, en 2012, sí retiró una calle que tenía a su nombre.
Luis Sitjar, el más alto en el medio junto a otros falangistas.
LLUIS SITJAR (Palma de Mallorca)

Considerar a día de hoy, estadio al Lluis Sitjar de Mallorca suena hasta insultante. El equipo abandonó su antigua sede para ir a jugar al Estadio Municipal de Son Moix en 1999, y sus equipos de categorías inferiores, poco después. Desde entonces, el estadio se ha ido deteriorando, convertido en un centro de inmundicia, okupas y en el que se han sucedido desde diversos delitos hasta un incendio por las pésimas condiciones en las que se halla. El Ayuntamiento, ya decretó su estado de ruina y mandó una orden de derribo, paralizada por un recurso posterior del Mallorca y sus co-propietarios. Pero el nombre, permanece inalterable. Y es que hasta hace no mucho, no se había denunciado y hecho público el papel protagonista del ex presidente del Mallorca en la represión en la Isla. Miembro de Falange, se le acusa de tomar parte en muchos actos de asesinato y de desapariciones de simpatizantes republicanos.

ANGEL CARRO (Lugo)

El estadio del Lugo, equipo que actualmente ha logrado la permanencia en 2ª división lleva en su nombre el de Ángel Carro, aunque con el nombre en gallego, Anxo Carro. Carro era el Presidente de la Cámara de Comercio de Lugo, la agrupación de empresarios de la provincia. Desde el primer momento tomó una actitud de apoyo al Golpe de Estado del 36 y decidió enviar provisiones y diversas ofrendas al Ejercito, Guardia Civil y tropas falangistas. Su cargo, después de la guerra continuó inalterable. Incluso en el ABC el matrimonio de una de sus hijas aparecía en las páginas de sociedad. Al acabar la guerra, fue directivo de la Sociedad Deportiva Lucense y uno de los que financió que se levantará un campo de fútbol, que fue bautizado con su nombre. En 1974, se levantó el actual Anxo Carro, que respetó su nombre.
SANTIAGO BERNABÉU (Madrid)

El tema de Santiago Bernabéu, como todo lo que hagan Real Madrid o Barcelona, es ya ampliamente conocido. Simpatizante de la CEDA, escapó de Madrid a través de la embajada francesa con el estallido de la guerra, y pasó al bando sublevado con el rango de Cabo a las ordenes de Agustín Muñoz Grandes. Al finalizar el conflicto, presidió el Real Madrid de 1943 a 1978 con una amplísimo palmarés bajo su mandato. Posteriormente, la historia ha ido tejiendo verdades, leyendas y anécdotas de difícil comprobación y que contradicen sus relaciones con la dictadura... Desde la utilización del club como Embajador del Régimen y con un gran entendimiento y simpatía mutua con el Generalísimo, a peleas con el General Millan Astray al que supuestamente prohibió volver al palco del estadio y este llegó a amenazarle de muerte o a la denegación de la "Operación TorreBlanca", una recalificación urbanística con el fin de levantar un nuevo y moderno estadio en la década de los 70 con dinero público y que fue prohibida tajantemente por el propio Caudillo... Existen lecturas y opiniones, demasiado influenciadas por las simpatías deportivas que se mantengan, por lo que es complicado fiarse ciegamente de ellas. El caso es que Santiago Bernabéu, mantiene el nombre al estadio. Y además una calle, una plaza y una estación de metro con su nombre en la Capital de España. Si bien, algunos también disculpan que su participación en la guerra, se limitó a ese rango, por ideología y no se le pueden imputar, ni siquiera dudosas, acciones represoras o sanguinarias.

ÁLCALDES Y COMBATIENTES

No son los únicos casos, aunque podrían admitir más debate. Ya que, considerar que todos los alcaldes de España durante un largo periodo de 40 años fueran responsables de la represión o la dictadura franquista podría resultar exagerado. Aunque es evidente, que debían avenirse a las directrices que surgieran del Generalísimo y su Gobierno autoritario. Pero en definitiva, hay varios ejemplos más de estadios que continúan con nombres que vinculan a políticos del régimen predemocrático y el debate sobre si pasarían el filtro de la Ley de Memoria Histórica podría ser interesante. El estadio del Ceuta, rinde homenaje a Alfonso Murube, futbolista del equipo ceutí que desde el mismo 17 de julio decidió tomar un fusil y partir a la Península entre los primeros protagonistas del alzamiento. Fallecería un año después combatiendo y habiendo alcanzado el rango de teniente en el bando sublevado. En la otra ciudad autónoma, Melilla, el campo de fútbol recibe el nombre de Álvarez Claro, falangista, procurador en Cortes y alcalde de la ciudad durante ocho años en la década de los 40. En el municipio pacense de Villanueva de la Serena, el Villanovense, equipo de 2ªB, el nombre del estadio está bautizado con el del alcalde entre 1963 y 1974, Romero Cuerda, que también fue procurador en Cortes y al que algunos también vinculan como líder de la represión en la región extremeña. Y el Avilés, juega en el estadio Román Suárez, alcalde de la ciudad asturiana en los años 40, que llegó a condecorar a Franco y este le nombró alcalde perpetuo de la ciudad. 

La mayor parte del mérito de este artículo, tanto de tratarlo con insistencia, como labor documentadora corresponde a Iñigo Arza (@Idealesdelgol) que es el principal indagador de la nomenclatura de la dictadura que se mantiene en varios campos de fútbol. Yo me he aventurado a darle un poco de forma. 

viernes, 26 de abril de 2013

Rafael Sánchez Guerra, el presidente del Real Madrid republicano

Hace un tiempo, en la Biblioteca recomendé un libro que se publicó en 2002, cuando el Real Madrid conmemoraba su Centenario, "El Real Madrid en la historia de España" y que trataba de repasar esos 100 años del club blanco. Su parte más recomendable, eran la fundación, los orígenes y los primeros pasos de la institución. También, las andanzas preBernabeu. Y en ellas ocupaba un gran apartado, Rafael Sánchez Guerra, el presidente del equipo blanco durante la guerra civil.

 
Todo un personaje. Era hijo del político José Sánchez Guerra, miembro del partido Conservador y que ocupó varias carteras ministeriales en la época de Alfonso XIII. Con la imposición de la dictadura de Primo de Rivera, pasó a la oposición y partió al exilio en 1927. Regresó a España en 1929 y formó parte de una conspiración para derrocar al dictador en Valencia, coincidiendo con la final de Copa Real Madrid-Espanyol. Curiosamente, al descubrirse la intentona, la final de Copa estuvo a punto de ser suspendida, ante la aglomeración de gente, y la imposibilidad de diferenciar si se trataban de aficionados a presenciar la final o conspiradores desplazados.

Rafael Sánchez Guerra, su hijo, siguió las inquietudes políticas paternas. Con 26 años ya era Diputado, después se alistó en el Ejercito para combatir la guerra de Marruecos, donde resultó herido y recibió condecoraciones. En 1931, se presentó como concejal al Ayuntamiento de Madrid y resultó elegido. Al proclamarse la República ocupó diversos cargos que compaginó con el de edil del Ayuntamiento... y en 1935 sumó además el de Presidente del Real Madrid, por entonces, Madrid Club de fútbol, desligado de su condición monárquica. Fue elegido entre los socios, mayoritariamente republicanos y con la oposición de Santiago Bernabéu.

Pero en 1936 se produjo el alzamiento. Sánchez Guerra decidió permanecer en Madrid. Pese a que seguía siendo presidente del equipo de fútbol, fue reemplazado por una Junta presidida por el Coronel Vallejo, presidente de la Federación obrera. También seguía siendo concejal del Ayuntamiento, y la Republica le nombró Oficial en la defensa de Madrid. En 1939, Madrid a punto de caer, recibió la última posibilidad de escapar. Aún así, permaneció en la Capital.

 
Cuando fue detenido, se le condenó a pena de muerte por sus vinculaciones republicanas, aunque está fue conmutada por reclusión permanente, ya que no le figuraban delitos de sangre y no había renunciado a su catolicismo. Pasó por diversos penales de España, hasta que en 1946 logró pasar a Francia. Allí, incluso fue nombrado ministro sin cartera en el Gobierno Republicano en el exilio que presidía José Giral. Pero apenas un año después, Sánchez Guerra abandonó su actividad política.

Enviudó, lo que supuso un duro golpe moral. Publicó varios libros e inició una vida más meditada. En 1960 regresó a España. Con la autorización del gobierno franquista, retornó e ingreso como fraile en el Convento de los Dominicos de Villava, Navarra. Y allí permaneció hasta su muerte en 1964. Curiosamente, un año antes, previo a un Osasuna-Real Madrid, Santiago Bernabéu, Miguel Muñoz y una serie de jugadores, acudieron al convento a visitarle y restaurar su figura, recibiendo un homenaje por parte del equipo blanco.

Más información:
Republicano, fraile y... presidente del Madrid (El poder del Balón)

lunes, 18 de febrero de 2013

Un árbitro llamado Franco

Las dictaduras que se empeñan en controlar a la prensa, los medios y las publicaciones dejan poco margen de maniobra. Los diarios y las editoriales son vigiladas y controladas por un amplio grupo de censores que tratan de ver que es apto o que debe matizarse. Así que los rebeldes deben ingeniarse métodos en los que mostrar sus ideas y criticar al régimen. El diario Madrid, realizó un artículo contra Charles de Gaulle en 1971, pero cuyas verdaderas tintas indisimuladas se dirigían contra Franco. En la RDA, el equipo vinculado a la resistencia anti comunista, el Unión Berlín, se aprovechaba cuando iba a lanzar una falta a acompañarlo de un "¡quitar el muro!". Y en España, asistimos a la irrupción de un árbitro que a principios de los 70 alcanzaba la primera división, y que su apellido coincidía con el del caudillo... Franco. Demasiado tentador, demasiado sencillo...

Por internet, circula la leyenda urbana, de que la llegada de Franco a primera propició que se cambiase la normativa de referirse a los árbitros con sus dos apellidos. Y así poder evitar a que algún periódico abriese su portada con un "Franco desastroso" o algún titular semejante que permitiese buscar alguna doble lectura más allá de la deportiva. Hombre, algo de cierto debe tener. Si uno repasa la hemeroteca de El Mundo Deportivo encuentra que a los colegiados, se les llamaba con un único nombre, y en algunos casos de apellidos más comunes si se empleada acompañado del segundo. Que las madres también importan y la Familia era la primera de las entidades naturales que enseñaba el Movimiento Nacional. Pero no era algo que se emplease con todos los trencillas.

Desde su llegada a Primera en el año 1971 se designó a los colegiados con sus dos apellidos y con Franco Martínez, árbitro murciano, se le esquivó encuentros demasiado notorios, finales de Copa del Generalisimo o algún derbi vasco. Él aseguró años después que era algo asumido y que incluso le tocó fingir alguna lesión para esquivar algún encuentro polémico. Después, con la muerte de su tocayo el dictador sí labró una exitosa carrera. Pitó tres finales de Copa, siendo ya del Rey y fue el árbitro español en el Mundial de Argentina 78 dirigiendo dos partidos. Después integró el Comité Técnico de árbitros.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Las medias de Di Stefano


En la década de los 60 no existían los conceptos tan habituales ahora de Derechos de imagen, contratos de exclusividad, ingresos millonarios vía publicidad. Por supuesto había casos de futbolistas mediaticos, pero ni de lejos a lo que suponen ahora términos como los Galácticos, y las cifras que se manejaban se encontraban a años luz de las de hoy en día. Los deportistas no eran un reclamo habitual en la publicidad. Además, el contexto político y social de la España franquista, era gris, poco imaginativo y bastante conservador. El bikini llegaría años más tarde, la censura perduró incluso con Franco muerto y fenómenos como el "destape" o películas de un corte molesto para la Iglesia encontraban manifestaciones de repulsa e incluso amenazas...

Por eso, no deja de sorprender en esa perspectiva lo mal que sentó el anuncio que Alfredo Di Stefano hizo para una compañía de medias. Se trataba del considerado mejor futbolista del mundo. Había participado con éxito y una capacidad goleadora increíble en la consecución de las cinco primeras Copas de Europa del Real Madrid. Con el Real Madrid anotó más de 300 goles. 

Pero en 1962, una campaña publicitaria llevaba su imagen. En el torso superior, aparecía él con la camiseta del Real Madrid, y en la parte de abajo unas medias de mujer. En el cartel se leía "Si yo fuera mi mujer... llevaría medias Berkshire". El anuncio no sentó bien. Se percibió como ridículo y disparatado. Santiago Bernabeu movió cielo y tierra para retirarlo, a la Saeta rubia le tocó devolver las 175.000 pesetas con las que se le había gratificado y, apenas circuló unos días más en la prensa. 

lunes, 17 de septiembre de 2012

El Real Madrid-Partizan de Belgrado que estuvo a punto de no disputarse en la primera Copa de Europa


Se ha contado mucho que la Selección Española, por decisión de Franco y su Gobierno, se negó a viajar a Moscú para enfrentarse a la Unión Soviética en la primera edición de la Copa de Europa de Selecciones en 1960. Se trató de una decisión extraña, realizada en el último momento y muy poco explicada, y eso que ya había fechas fijadas e incluso se había realizado la convocatoria de los jugadores. La resolución correspondió a las altas instancias, y no se quiso explicar en demasía. En la prensa se emitió una escasisima nota en la que se anunciaba la suspensión del partido, sin responder si era definitiva o un aplazamiento, ni el que lo motivaba. En el Nodo ni se mencionó, en la prensa de manera fugaz. Por tanto la URSS avanzó ronda y España fue eliminada por incomparecencia.

Pero, un lustro antes, en 1956, en la primera Copa de Europa de Clubes, planeó el mismo fantasma sobre el Real Madrid. Decisión que le hubiera impedido proclamarse como Campeón y quizá hubiera desnivelado los exitosos inicios del equipo blanco, y estropeado la imagen del régimen, que tuvo en el Real Madrid, uno de los mejores embajadores internacionales.
Y es que, tras derrotar al Servette suizo, el Real Madrid debía enfrentarse en cuartos de final al campeón yugoslavo, el Partizan de Belgrado, que se había deshecho del Sporting de Lisboa. Un 25 de diciembre, día de Navidad, de 1955, el Santiago Bernabeu se preparó para el encuentro de ida. Al ser la primera edición de la Copa de Europa, resultaba complicado hablar de favoritos, potencial, rivales... Y más en dos naciones con gobiernos antagónicos, que no mantenían ningún tipo de relación. En la ida, el Madrid se impuso con rotundidad, 4-0. Parecía un resultado cómodo para afrontar la vuelta sobre suelo yugoslavo.

Sin embargo, comenzó cierto run run. El Mariscal Tito era una de las principales voces contra el franquismo en los escenarios internacionales. La presencia de un régimen que había colaborado con el Eje durante la Guerra Mundial le resultaba injustificable. Así fue como pocos meses antes de disputarse el partido, Yugoslavia había sido uno de los diez países que votó en contra del ingreso de España en la ONU. Este odio antiespañol se acrecentaba por una de las obsesiones de Tito era dar caza y ejecutar a Ante Pavelic, otro colaboracionista que independizó Croacia de los yugoslavos y ejerció de caudillo en el nuevo estado con la connivencia nazi entre 1941 y 1945. Se estima que durante su Gobierno se ejecutó a 600.000 personas, y mantuvo una actitud altamente combativa a los partisanos yugoslavos que lideraba el propio Tito. En 1945, cuando la derrota era inminente, se refugió a Austria, y de ahí, huyó con pasaporte español a Italia, para dar el salto a Argentina, "invitado" por el propio General Perón. Tras sobrevivir a dos atentados por los servicios secretos serbios, se exilió en España en 1957, donde fallecería dos años más tarde.

Ese pasaporte español provocaba en Tito una gran afrenta, ya que percibía en el régimen de Franco a un colaborador directo de la huida de Pavelic. Y más, cuando después, le acogió hasta su muerte. Tito se dedicó a liderar una opinión pública contra el franquismo durante años. Franco, como con cualquier gobierno comunista, no mantenía relaciones de ningún tipo. Y Yugoslavia no era ninguna excepción. Por eso, el encuentro de vuelta que debía disputarse a finales de enero de 1956 empezó a generar dudas.

Un desplazamiento a Belgrado, Capital de un régimen comunista, liderado por uno de los más activos opositores al Gobierno español provocaba incertidumbre. No había precedentes además, se trataba de la primera ocasión en la que se disputaban encuentros oficiales con un equipo español. Al parecer la sombra de negar el desplazamiento planeó por la cabeza de varios miembros del Gobierno, aunque finalmente, la gestión de Raimundo Saporta, directivo del Real Madrid logró convencerles de la oportunidad y la idoneidad de disputar el encuentro. Finalmente se dio luz verde. El Madrid viajó a Yugoslavia... y aunque no lo tuvo fácil sobre un terreno helado, la victoria por 3-0 del Partizan resultó insuficiente. El Madrid resistió y avanzaba ronda en su camino para levantar la primera Copa de Europa.

jueves, 16 de agosto de 2012

Escobal y Monjardín, historia de las dos Españas en el Real Madrid

Imagen del Real Madrid de los años 20. Monjardín aparece en el medio.
Patricio Pedro Escobal y Juan Monjardín nacieron ambos en 1903. Del mismo año, compartieron vestuario como jugadores del Real Madrid durante ocho campañas en una época en que el fútbol se debatía en el transito del amateurismo a la profesionalización. Escobal heredaría el brazalete de capitanía cuando Monjardín colgó las botas... Pero ambos jugadores pese a todo este tiempo juntos, compartir vestuario, saborear victorias y digerir derrotas juntos... No eran amigos. No se saludaban. Tenían unas visiones contrapuestas de la vida que les hizo dejar de hablarse y no tenerse ninguna empatía. En una década en que las ideologías tiraban hacia el extremo y que apenas unos años más tarde desembocarían en la Guerra Civil, podrían simbolizar perfectamente los problemas hacia los que avanzaba España en particular y Europa en general.

Escobal era riojano, de hecho, al participar en los Juegos Olímpicos de 1924 se convirtió en el primer deportista de la Rioja en disputar esa competición. Monjardín era gallego, y fue el primer jugador del Real Madrid en alcanzar la internacionalidad absoluta. Dos referentes en su época. Pero, en un fútbol en los años 20 muy, muy diferente. De carácter amateur, muchos futbolistas eran estudiantes que aprovechaban su etapa en Madrid para formarse con sus estudios universitarios. El fútbol era un ocio con el que distraerse. Lo importante era la carrera que cursaban. Escobal, ingeniería industrial, Monjardín, agente de bolsa. Durante esos años, comenzó el debate de profesionalizar el fútbol y que asumiese un carácter de deporte de masas, con jugadores con altas remuneraciones, y a su vez, mayores ingresos por taquilla. Contratos privados y jugadores con plena dedicación. Escobal fue de los primeros en posicionarse a favor, y trató, sin éxito, de formar un sindicato de jugadores que defendiese los derechos y salarios de los futbolistas. Monjardín se mostró radicalmente en contra. Entendía el fútbol como un ocio, que compaginaba con su formación como agente de bolsa, la profesión familiar, que había reportado una cómoda fortuna y a la que esta convencido de encaminarse en cuanto acabará los estudios, y a su vez, colgara las botas. Y así lo hizo. Se retiró con 26 años y en plena forma, porque no concebía el fútbol como profesión, para pasar a dedicarse por completo como agente de bolsa. De nuevo, visiones antagónicas en los pensamientos de estos dos jugadores.

Escobal, tardó algo más, se retiró con 31 años en el Logroñes, y también comenzó a ejercer su profesión de ingeniero en el Ayuntamiento de Logroño. Con el triunfo conservador le retiraron la plaza pública, y en 1934, con el triunfo del Frente Popular la recuperó. Sus ideas le marcaban irremediablemente. Y con el comienzo de la Guerra Civil, cayó detenido, acusado de izquierdista. Tras 18 meses preso, y temiendo un desenlace aún peor, las influencias de su familia pudieron liberarle y tuvo que partir al exilio, primero en Cuba y luego a Estados Unidos. Monjardín, mientras tanto, sin tomar un papel tan activo, simpatizo con Falange desde el principio, mucho más afín a su visión conservadora de la vida.

Monjardín, pudo permanecer en España y siguió trabajando como agente de bolsa. De hecho, su muerte, en 1950 en un accidente de tráfico, mereció una página entera en el diario ABC y hasta el propio Franco envió condolencias a la familia. Escobal, por contra, ya apenas regresó del Nueva York donde se había instalado y vivía como ingeniero industrial. Publicó sus memorias en inglés en 1968, que no vieron la luz en España hasta 1981 bajo el título de "Las Sacas". Falleció en Manhattan en 2002, con 99 años.

lunes, 26 de diciembre de 2011

La Selección Española frente al Peñón de Gibraltar

El 8 de junio de 1969 el gobierno de Franco decidió echar el cierre a la Verja que unía Gibraltar con España y decretar el corte de cualquier tipo de comunicación, comercio e intercambio con el territorio bajo dominio británico desde 1713. Se clausuraba de la manera más dura un largo periodo de negociaciones, que se iniciaron tras la II Guerra Mundial, en que las Naciones Unidas decretaron el territorio como pendiente de descolonización, el ministro de Asuntos Exteriores español, Fernando María Castiella realizó la única petición de devolución formal hasta ahora y los gibraltareños expresaron en referendum con una insultante mayoría del 99% su rechazo a integrarse en España y continuar bajo soberanía inglesa en 1967... Franco, ante el estancamiento, tomó una solución arriesgada y con un alto coste para la comarca. Decretó el cierre de la Verja que ejercía de aduana. Se estima que unos 5000 españoles que trabajaban en suelo gibraltareño perdieron sus empleos, muchas familias quedaron separadas, y ambas zonas padecieron una profunda crisis económica.

Como compensación e intento de no dejar de espaldas a la región gaditana, se impulsaron una serie instalaciones, entre ellas, la construcción de un moderno campo de fútbol, con pista de atletismo, capaz de albergar grandes encuentros internacionales, pese a que el equipo local, la Balompedica Linense, jamas ha superado la Segunda B desde su inauguración. Se levantó en tiempo record, tanto que en octubre sería se partido inaugural.

Para conferir de mayor hito patriótico en plena afrenta por el conflicto gibraltareño, sería la Selección Española la que hiciese los honores, en un partido oficial, de calificación al Mundial de México 1970 frente a Finlandia. Pese a que el partido carecía de interés deportivo, ya que ninguno de los dos combinados tenía ya aspiraciones de clasificarse. Es por ello, que el partido hubo de revestirse de otros tintes. Y no bastaba que fuera la despedida internacional de Gento o el debut de Ladizslao Kubala como Seleccionador español.

En junio, una derrota en Helsinki supuso un mazazo inesperado que dejó a la Selección Española sin posibilidad de clasificarse para México (nación que tampoco mantenía relaciones con la España franquista, por cierto), así que, el objetivo propagandistico de la cita se destinó al reciente conflicto diplomatico con Reino Unido y la reivindicación de soberanía sobre el Peñón. Pancartas alusivas, un lleno absoluto, miles de banderas españolas, y un palco, en el que pese a no estar presente el Generalisimo, si que acudieron dos ministros como representación gubernamental, junto a otros jerifaltes deportivos y locales.

Sobre el campo no hubo color, y España aplastó por 6-0 a Finlandia. Y el ABC, en la crónica del celebre Gilera, que apenas cinco años antes, narraba la victoria de España sobre el comunismo de la URSS en la Eurocopa de 1964, esta vez se destinaba a alabar el esfuerzo del equipo español, que cuando atacó con el Peñón a la vista, cuajó su mejor juego, "parecía que el objetivo fuera Gibraltar y no la meta finlandesa" también reparaba en la presencia de trabajadores "que mostraban su identificación con la política del gobierno y su gratitud por el esfuerzo en el campo de Gibraltar", así como detenerse en quién estaba presente en el palco, o en la exaltación que supuso cuando sonó el himno español ante 22.000 gargantas entregadas...