domingo, 27 de noviembre de 2011

La Striscioni del Madrid-Atleti

Striscioni es un término italiano que se usa para referirse a las pancartas, banderas, señales que se exhiben en los estadios con el objeto de mofarse del equipo contrario, de un jugador en particular, o en ocasiones fijando incluso sus miras en jugadores y directivas propias.

Los tifosi se han mostrado mucho más ingeniosos que en ningún otro país, y el talento ha dado lugar a algunas pancartas ciertamente graciosas. El éxito y la repercusión también han sido altos, llegando incluso a organizarse un trofeo que recogía las mejores de la temporada. 

"Julieta es una zorra y Romeo un gran cornudo" es la más célebre exhibida por los aficionados del Napoles en un partido contra el Verona. Anteriormente, los aficionados del Verona, lucieron en San Paolo "Vesubio, haznos soñar". "El hombre desciende de Gattuso" "700 mujeres para Cassano y el cerebro todavía Virgen"... Y así un sinfin de historias que incluso han originado ser recopiladas en libro.

En España, no estamos tan acostumbrados a seguir estas pancartas. No ha abundado tanto ingenio politicamente incorrecto. Pero ayer, hay que reconocer a los UltrasSur que su pancarta "Se busca rival digno para derby decente" merecería aparecer destacada. 

Más información:
Julieta es una zorra y otras banderolas "Futbolnoesfutbol"

sábado, 26 de noviembre de 2011

La superación de Klasnic

Uno no puede mirar la tabla de goleadores de la Premier League y sacar una sonrisa. Entre las primeras posiciones, rodeado de nombres como los de Van Persie, Aguero, Rooney o Dzecko, igualado con Balotelli, Adebayor, Van der Vart o Lampard, aparece la figura del croata Ivan Klasnic, que pese a jugar en un Bolton que se haya en puestos de descenso, dará guerra toda la temporada, como acostumbra.

Klasnic es un jugador reconocido. Nacido en Alemania, de padres croatas, pronto comenzó a destacar como goleador. Primero en el modesto, Saint Pauli, desde donde daría el salto a Werder Bremen, donde permanecería entre 2001 y 2008, conquistando la Bundesliga en el año 2004 y la Copa Alemana en 2006. Su nombre comenzó a crecer con más fuerza. Alemania llegó a tentarle de que optase por jugar con ellos, pero Klasnic, como había hecho en categorías inferiores, prefirió la opción de Croacia. Su debut a nivel internacional, por cierto, sería contra su país de nacimiento en un Alemania 2-1 Croacia en febrero de 2004. 

Desde entonces no abandonaría las convocatorias croatas, estando presente tanto en la Euro de 2004 como en el Mundial de 2006. Pero su vida cambió, cuando en enero de 2007 se le diagnosticó una insuficiencia renal. Tuvo que recibir un trasplante de urgencia, donado por su propia madre, pero su cuerpo lo rechazó. Se sometió a una segunda operación, esta vez, con un órgano donado por su padre, y a la segunda sí resultó exitosa. Algunos médicos le aseguraron que volvería a jugar al fútbol. Otros decían que era imposible y alertaban del riesgo de realizar un esfuerzo físico como el deporte profesional. Klasnic, de momento, tuvo que paralizar su carrera. No pudo entrenar, y se llegó a temer que no pudiera volver a competir.

Pero el croata no arrojó la toalla. Tardó seis meses en volver a saltar a un entrenamiento, y no apareció en un encuentro hasta pasados diez, pero Klasnic sabía que con esfuerzo y dedicación volvería a jugar al máximo nivel. Aún así, tenía cuentas pendientes, cargó contra el médico del Werder Bremen, que no detectó la enfermedad hasta que ya era imprescindible el trasplante, y aseguró que no renovaría con los alemanes, cuando concluyese su contrato en junio de 2008. Croacia le guardó el puesto que merecía, pese a ese prolongado parón y estuvo presente en la Eurocopa de 2008. Donde anotó dos tantos. Apenas año y tres meses después de someterse a una doble operación de trasplante de riñón, Klasnic hacía leyenda al participar y anotar en la Eurocopa. Eso sí, Turquía les frenó en cuartos de final.

Tras romper con el Werder Bremen, y sonar para varios equipos, que todavía dudaban sobre la idoneidad y rendimiento de un goleador contrastado, pero con una importante carga médica, Klasnic se comprometió con el Nantes de la Liga francesa, y tras solo una temporada, dio el salto a la Premier enrolándose en el Bolton, donde ya lleva tres años a un gran nivel. Efectivamente podía volver a jugar al fútbol, y seguir anotando goles. Y muy posiblemente, este verano, le veremos con la camiseta croata en la Eurocopa de 2012. 

jueves, 24 de noviembre de 2011

Los Gudjohnsen; padre e hijo jugando a la vez a nivel internacional


Hay muchos casos de entrenadores que han utilizado a sus hijos, con las consiguientes suspicacias sobre si ha influido este hecho. En los últimos tiempos, vimos como Johan Cruyff era acusado de enchufar a su hijo Jordi y a su yerno Angoy en todo un Fc Barcelona, en el Getafe, la propia afición y el presidente criticaban la utilización de Adrián González por parte de su padre, Michel, debate que no ocultaron ni disimularon en la prensa. Pepe Moré hizo debutar a su hijo Xavi en Valladolid, mientras que Diego Castro nunca quiso jugar a las ordenes de su padre, Fernando Castro Santos para despejar dudas. En el ámbito internacional esta circunstancia se ha repetido bastante. En el Mundial de 2006 vimos la variedad que puede producirse esta situación. El seleccionador croata Kranjcar convocó a su hijo, Niko, una de las promesas europeas, sin generarse controversias, pero el serbio, Ilija Petkovic hizo lo propio con su hijo Dusan. Enseguida la prensa cargó contra él y finalmente, Dusan, decidió renunciar por voluntad propia al no soportar la presión y las críticas constantes. Finalmente, su padre, tras el Mundial fue destituido. El cargo también le costó a Richard Paez al frente de Venezuela. Pese a su brillante trabajo al frente de la vinotinto entre 2001 y 2007, la inclusión de su hijo Ricardo Paez en el equipo, le granjeó criticas constantes, y Paez, harto, presentó su dimisión. Desde entonces, su hijo tampoco ha vuelto a a lucir la camiseta venezolana. Otros ejemplos serían el de Cesare Maldini, padre del futbolista del Milán, Paolo, al que convocó en su etapa de Seleccionador italiano.

Pero si hay un caso único en el ámbito de Selecciones absolutas es el que sucedió en Islandia. Arnor Gudjohnsen, mítico delantero que llegó a ser máximo goleador de la liga belga y que destacó en el Anderlecht con el que obtuvo varios títulos, llegaría a coincidir con su hijo Eldur en un partido de la Selección Islandesa. Sucedió en abril de 1996 y es un caso único en la historia del fútbol. Arnor, que contaba con 34 años sería sustituido por su hijo, Eldur de 17 en un amistoso ante Estonia. Posteriormente, labraría una brillante carrera que le ha convertido en el mejor futbolista islandés de la historia, superando a su progenitor. Convertido en el máximo goleador de la Selección islandesa, Gudhjonsen hijo ha pasado ya por varios campeonatos como los de Holanda, Inglaterra, España, Francia o Grecia y ha militando en conjuntos poderosos como Chelsea o Barcelona donde ha sumado varios títulos. Pero el realizar su debut a nivel internacional absoluto, dando el relevo a su propio padre es una circunstancia única e histórica.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Las Elecciones Generales de 1986 en pleno Mundial: Butragueño, PSOE y el voto por correo

Este domingo celebra España su undécima convocatoria de Elecciones Generales desde la restauración de la democracia en 1977. Pese a algunos chascarrillos futboleros de los candidatos y comparaciones absurdas, el fútbol permanece en un profundo segundo plano. No fue así en 1986. La convocatoria electoral se fechó el 22 de junio, coincidiendo con la disputa del Mundial de fútbol que se celebraba en México.

Efectivamente, era imposible que el fútbol no estuviera presente durante la campaña. Los partidos aprovecharon para emitir calendarios del Mundial y pedir el voto. Tras la victoria 1-5 sobre la Dinamarca de Laudrup en octavos de final y el Buitre volando sobre Quéretano anotando cuatro goles, el cántico habitual en la calle era el de "Oa, oa, oa, Butragueño a la Moncloa". También se vio uno de esos escándalos que ponen en el disparadero a la TVE y que, curiosamente, favorecen al partido que se haya en el Gobierno, cuando, en el resumen de ese partido se subtituló al protagonista de la hazaña como PSOE... en el único telediario que se emitía en televisión en aquel tiempo. Se culpó al encargado de introducir los rótulos que pulsó la tecla, cuando esta se correspondía con la noticia siguiente.


La marcha de la Selección insufló la moral suficiente. Como en cada campeonato, hasta que en 2008 rompimos nuestra historial natural, nos sentíamos favoritos, y como en cada campeonato, nuestro techo máximo eran los cuartos de final. El caso, es que nuestra ronda, coincidió con la cita electoral. Los jugadores, deberían ejercer su voto por correo, ya que no estarían en España en la fecha señalada. El Ministerio de Interior desplazó a un funcionario para informar y facilitar el voto a la expedición. Las malas lenguas cuentan que al entrevistarse con el núcleo de jugadores del equipo, Butragueño, Camacho, Julio Alberto, todos simpatizantes de una ideología conservadora, en vez de la del partido que detentaba el Gobierno, el funcionario fue desapareciendo, y con él, las opciones de votar los futbolistas. Miguel Muñoz, sin ser tan malpensado, imaginó que fueron errores sin intención, pero confirmó que no pudieron votar. El enviado especial del ABC, por contra, no dudó por el motivo de no poder votar: "La Selección no pudo votar por ser de derechas".

PD También genera bastante gracia, ver como siempre a algún político se le señala como "cenizo" o gafe, cuando acude a algún encuentro.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Los espartanos en el fútbol

Es innegable que Esparta es una de esas polis griega que más afición despierta. Su organización, su capacidad guerrera, su forma de educar a sus habitantes desde niños, sometiéndoles a exámenes médicos para observar si eran aptos, o sino abandonarlos. Una formación dura, férrea y disciplinada para obtener unos valerosos e implacables guerreros en el campo de batalla. Esa fascinación ha existido siempre, pero desde la película 300 y videojuegos como el God of War, atravesamos una restauración de la moda espartana, sus frases, sus hazañas... En el fútbol esto no es nuevo. Incluso en el siglo XIX, algunos equipos, a imagen y semejanza de su valor, su entereza, su firmeza, su capacidad decidieron tomar el nombre de Esparta. Daba igual que no fueran griegos, su simbolismo ya es universal. 

Antes de nada, hay que hacer hincapié y saber distinguir entre los equipos, en su mayoría de la antigua Unión Soviética y los países bajo su órbita que tomaron el nombre de Spartak, referido al esclavo Espartaco, que lideró una de las primeras revueltas de esclavos, datadas, en pleno Imperio Romano. El Sparta, en honor de la mítica Polis griega, fue el nombre que tomó el primer equipo que se fundó en Holanda, el Sparta de Rotterdam en 1888. Tomó sus colores tras enfrentarse al Sunderland, aunque en su escudo no incorporó ninguna referencia de los clásicos símbolos griegos. Ha sido campeón de la Liga de los Países Bajos en 6 ocasiones y en tres de la Copa. Había militado siempre en la primera categoría holandesa, hasta que perdió la misma, por vez primera en 2002. Y lleva sin participar en competiciones europeas desde el año 1985. Evidentemente, venido a menos, superado incluso en su propia ciudad por el Feyernoord, es el decano de los holandeses y se fundó luciendo el mítico nombre de Sparta.

De la República Checa, emerge el Sparta de Praga. Otro equipo que supera ampliamente el centenario, al ser fundado en 1893. Se trata del equipo más exitoso del país, tanto desde la separación como República Checa, como en su etapa de Checoslovaquia. Campeón de la antigua Champions de Europa Central, la Copa Mitropa, en tres ocasiones, 34 Ligas y 17 torneos de Copa, le convierten en otro club con un extenso palmares. En los años 70 atravesó una pequeña crisis que le conllevó un descenso a Segunda División, aunque ahora, parece recuperado con fuerza. Eso sí, su potencial en el país, no se ha traducido en importantes apariciones europeas. Además, coincide con un interesante etapa de jugadores nacionales, que prefieren probar fortuna en las ligas occidentales más poderosas (casos de Cech, Rosicky... trayectoria que se inició con el subcampeonato en la Eurocopa del 96). Tampoco en su escudo, se hacen referencias griegas. Y eso, que si es un escudo cargado de simbolismo, ya que el azul hace referencia a Europa, y el rojo y amarillo el de la ciudad.

Mucho más modestos, pero a su vez más identificativos son el resto de Spartans que abundan por el Continente Europeo perdurando en equipos de fútbol. Todos recogen la simbología habitual del casco, en sus escudos. El The Spartans Fc, equipos escocés fundando en 1951, de Edimburgo, incluso representó al guerrero con espada y escudo. El Bltyh Spartans, es otro centenario, fundado en 1899, natural de Blyth, Inglaterra y sin apariciones en divisiones superiores, pero con alguna hazaña destacada en la FA Cup. El nombre de Esparta, alcanzó hasta el lejano Puerto Rico, con el Spartans Fútbol Club. Más cercano, y con mejor trayectoria es el Hamrun Spartans, de Malta. Campeón de su torneo domestico en 11 ocasiones, lo que le ha permitido participar en competiciones europeas en bastantes ocasiones. Por último, alcanzando la gloria que ansiaba Leonidas, hay que dar la vuelta al mundo, para viajar hasta Australia, de donde es el Blacktown Spartans, equipo de segunda división.  

viernes, 11 de noviembre de 2011

Guus Hiddink, el maestro

Guus Hiddink está considerado uno de los mejores entrenadores del Mundo. Además de que le avala una brillante trayectoria en la que ha dirigido entre otros a PSV, Real Madrid, Chelsea o Fenerbahce, equipos top de sus respectivos países y en su palmarés figuran 1 Champions League, 1 Copa Intercontinental, 5 Ligas holandesas y 5 torneos de Copa entre los Paises Bajos e Inglaterra, su faceta se ha visto acompañada, además, como un experto en sacar el máximo de Selecciones nacionales. Semifinalista con Holanda en 1998 y con Corea del Sur en 2002 en los Mundiales, misma ronda con Rusia en la Eurocopa de 2008, clasificación y plantarse en octavos con una débil Australia en 2006... ahora centra sus esfuerzos en Turquía. Pero, su carrera, y su vida en general, ya recogen un halo carismático que le engrandece.

Nació en Varsseveld, a unos 100 kilómetros de Amsterdam, en una localidad holandesa de unos 6000 habitantes, cercana a Arhem y próxima a Alemania. En esta región fue famosa la ofensiva aliada durante la II Guerra Mundial conocida como Operación Market Garden. Se trataba de controlar los puentes holandeses para aislar los contingentes nazis. Por aquel entonces, Gert Hiddink, era un rostro que disfrutaba jugando al fútbol, Limpio de sangre judía y sin inquietudes políticas, fue designado por los alemanes para distribuir los cupones de alimentos en la población de Varsseveld. Desde su puesto, fue testigo de las barbaries cometidas, y aprovechó su situación para manipular censos para conseguir más comida, ayudar judíos, hacerles llegar sustento e incluso llegó a ocultar a tres de estos en su propia casa para evitar que cayeran en manos nazis en plena "solución definitiva". Su osadía, fue aún más lejos, le llevó a ayudar a dos pilotos aliados derribados, a los que fue a buscar en bicicleta antes de que fueran detectados por los alemanes y utilizó sus influencias para devolverles a zona segura. El propio Eisenhower agradeció tales actos que hubieran conllevado una muerte segura. Uno de los puentes próximos a su domicilio se bautizó como Hiddinkbrug en su honor.
Tercero de sus seis hijos, nació en 1946, Guus Hiddink. Ya con la guerra finalizada, y con su padre pudiendo retornar a su labor deportiva, primero como futbolista, más tarde como árbitro. Guus se educó en ese ambiente, orgulloso del compromiso de su padre y apasionado por el fútbol. Como jugador no destacó en exceso. Un centrocampista vulgar que llegó a militar en el PSV Eindhoven dos campañas pero que siempre se movió en equipos menores, no fue internacional e incluso llegó a aventurarse en la liga norteamericana, mostrando un incipiente cosquilleo de entrometerse en causas futbolísticas poco habituales. Pero pronto supo que su carrera como jugador era limitada, pero a su vez tenía gran capacidad como técnico.

Nada más colgar las botas se convirtió en entrenador de su equipo, el De Graafschap y tras apenas dos años, daría el salto al PSV Eindhoven al que haría Campeón de Europa en 1988 y conseguiría 3 Ligas holandesas de manera consecutiva. Además, mostró su buen ojo, firmando a un desconocido Romario, posteriormente nombrado mejor futbolista del mundo. Tras un paso por el Fenerbahce turco, en 1991 aceptó una oferta del Valencia.

Muy recordado fue su acto en un Valencia-Albacete en febrero de 1992 al ordenar que o se retiraba una pancarta con una esvástica que había en el fondo de aficionados manchegos o se negaría a disputar el encuentro. La simbología, habitual en muchos estadios europeos por aquel entonces, y ante una estéril Ley del Deporte que amenazaba con sanciones que no llegaban a plantearse, se encontró con la firmeza del preparador holandés, educado en un ambiente comprometido hacia esta ideología que logró retirada de la pancarta. "La verdad es que tengo problemas con esto. Veo estas cosas, como el banderín del domingo, y siento algo especial. No participé en la guerra, pero rechazo todo aquello. En mi familia hay una historia fuerte...” “Cada hombre tiene que pensar en todo esto y adoptar una actitud. Es malo permanecer pasivos. Actualmente son grupos pequeños, y realmente no creo que pase nada. Pero, como persona, quiero tomar partido y lo rechazo" fueron sus manifestaciones tras conocerse su orden a los delegados de su campo. Esta acción, propició que en España se abriese de nuevo el debate y muchos equipos tuviesen que actuar más diligentemente contra estos símbolos.

Abandonó Mestalla en 1994 y fue nombrado Seleccionador Holandés alcanzando las semifinales en el Mundial de Francia 98 donde fue eliminado por Brasil en la tanda de penaltys. Campeón de la Intercontinental con el Real Madrid y tras un corto paso por el Betis, comenzó apuestas increíbles que le granjearon elogios y simpatías. Se comprometió para dirigir a Corea del Sur en su Mundial en una apuesta que sonaba a excéntrica. Pero los coreanos fueron campeones de su grupo derrotando a Portugal y Polonia, en octavos vencerían a Italia y en cuartos de final a España, cayendo en semifinales frente a Alemania por un gol a cero. Hiddink se convirtió en un héroe nacional. Recibió la ciudadanía honorífica junto a otros reconocimientos privados (vuelos gratis de por vida en Korean Airlines, se bautizó con su nombre el estadio de Gwangju donde se clasificaron para semifinales...). Su figura fue la de un autentico ídolo entre los orientales. Participó en un multitudinario desfile, se creó el "Guuseum" en Holanda, donde se recogían anécdotas y objetos personales, y su casa se convirtió en lugar de peregrinaje para turistas coreanos. ¡Con inscripciones en coreano para facilitar la visita!

Aclamado, no pudieron convencerle para que continuase al frente de los asiáticos. Decidió retornar a Holanda a dirigir al PSV entre 2002 y 2006, conquistando otros tres campeonatos de los Paises Bajos que le convirtieron en el técnico holandés más laureado, además de alcanzar unas semifinales de Champions, un hito que se resistía al equipo de Eindhoven desde hacía más de una década. Curiosamente, sus ansías de probar desafíos, le llevaron aún más lejos. Se convirtió en el Seleccionador de Australia, compaginando su cargo con el de entrenador del PSV. Y Australia, tras derrotar a Uruguay en el repechaje, ¡volvía a un Mundial 32 años después! De nuevo convertido en ídolo de masas con pancartas en Sydney como "No Guus, no Glory" o "In Guus we trust"... Y en el Mundial, pese a ser una de las cenicientas lejos de desentonar, venciendo a Japón y empatando con Croacia, Australia avanzó a octavos de final, siendo derrotada por la campeona Italia, con un penalty que se cometió fuera del área. De nuevo Hiddink, agrandaba su leyenda.

Esta vez, lejos de apuestas arriesgadas y compatibilidades complicadas, Rusia se lanzó en su contratación. Abramovich y el resto de jerifaltes futbolísticos rusos querían relanzar una alicaída Selección, y se lanzaron a por el seleccionador que más había brillado en los últimos años. Rusia, bajo su dirección, alcanzaría las semifinales de la Eurocopa de 2008, su mejor torneo desde que desapareció la URSS, y nombres como los Arshavin, Zhirkov, Akinfeev, recuperarían una estela de jugadores rusos que se había perdido en Europa en la última década. Por el camino, además, eliminó a su Holanda natal. Aseguró que no le importaría que le considerasen un traidor a su país, pero que trabajaría por la victoria rusa. Los holandeses, se quitaron el sombrero ante su planteamiento y su victoria. 
Su relación con Abramovich, dueño del Chelsea y uno de los mandamases de la Federación, le permitió compaginar su cargo de Seleccionador ruso con el de entrenador del Chelsea. El propietario le insistió tras la marcha de Scolari y finalmente, Hiddink accedió en febrero de 2009. Pese a solo perder un encuentro, no logró alcanzar al Manchester United en la Premier. En la Champions, soñó con el título, pero cuando acariciaba la final, un gol de Iniesta en el tiempo añadido les apartó del sueño y aunque saborearía un trofeo con el triunfo en la FA Cup, parecía escaso rédito. Volvió a concentrarse en potenciar a Rusia, pero una sorprendente derrota ante Eslovenia en la repesca la dejaría fuera del Mundial 2010 y Guus, decidió cerrar su etapa en el Este. Un batacazo inesperado en una trayectoria impoluta a nivel de Selecciones y que dejaba a Hiddink sin acudir al Mundial de Sudáfrica tras haber estado presente en los tres últimos con tres combinados diferentes.

Desde 2010 prueba suerte en Turquía, una Selección irregular, capaz de grandes gestas y con un espiritu competitivo mayúsculo, pero también frágil e inconstante, y adaptándose a los flujos migratorios entre está y Alemania, que ya han provocado varias polémicas de pasaportes y elecciones por parte de diversos futbolistas. De momento, de nuevo Guus tendrá que acudir a una repesca, ante Croacia, para certificar su presencia en la Eurocopa de 2012. Ciertamente, Guus Hiddink merece acudir y proseguir una brillante carrera.

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jueves, 10 de noviembre de 2011

Las dudas existenciales portuguesas


2004: Portugal se viste de gala para acoger su primer gran evento deportivo: La Eurocopa de Naciones. La sede fue decidida en 1999. Anteriormente los portugueses ofrecieron a los españoles realizar una candidatura ibérica conjunta, pero España lo rechazó y optó por presentarse en solitario. Finalmente sería Portugal la designada ante la sorpresa y decepción de los españoles que daban por seguro su triunfo. Portugal se preparó a conciencia, se remodelaron estadios, se levantaron otros nuevos, algunos con categoría 5 estrellas, se mejoró la red de transportes... algo que no ha evitado, sin embargo,que Portugal tuviera que solicitar la ayuda europea y ser intervenida hace apenas unos meses.

En el ámbito deportivo, Portugal, una Selección que nunca se había visto entre las grandes (con la excepción de las Semifinales del Mundial de 1966), parecía crecer a ritmos agigantados y se la tenía en cuenta. En su Eurocopa realizó un juego brillante y todo parecía destinado a proclamarse campeona de un gran torneo por vez primera en su historia y en Lisboa... pero apareció el inesperado milagro griego, que les arrebató la gloria.

Pero al menos, la Selección en la que figuraban veteranos como Figo, Rui Costa, Pauleta, gente curtida como Carvalho, Andrade, Miguel, Nuno Valente e irrumpían figuras como Deco o sobretodo Cristiano Ronaldo parecía disponer de buenas mimbres. Así fue como alcanzó las Semifinales dos años después en el Mundial de 2006 en Alemania, derrotada por la más veterana Francia de Zidane, Ribery y compañía que daba sus últimos coletazos.

A partir de ahí, Portugal atraviesa un peligroso vacío, repleto de dudas que no se corresponde con su teórico nivel. Scolari abandonó el banquillo, Figo y Pauleta, dos símbolos, ya no regresarían a la Selección. Y, pese a disponer de un tremendo Cristiano Ronaldo, la Selección camina dando tumbos y sin visos de recuperación.
Queiroz clasificó al equipo a la Eurocopa de 2008 y sobretodo al Mundial de 2010 con muchísimos apuros. Se inició además una etapa de "nacionalizaciones" no recibidas con agrado por todo los portugueses, contrarios a recurrir a estas artimañas para nutrirse de las ex colonias. Los más evidentes los nombres como Deco, Pepe o Liedson, nacidos todos ellos en Brasil y que fueron asimilados rápidamente para vestir los colores portugueses. El último resultó el más dañino a la vista, ya que ante la incapacidad de encontrar un delantero solvente, Liedson, delantero del Sporting de Lisboa hizo su debut internacional a los 32 años. No puede haber quejas sobre su rendimiento, marcando en su debut que sirvió para rescatar un importantisimo punto en Copenague ante Dinamarca, y otro para derrotar a Hungría. Sus goles contribuyeron para clasificarse y Queiroz siguió confiando en él para el Mundial, donde también marcó ante Corea del Norte. Sus registros son 4 tantos en apenas una docena partidos. Pero para el orgullo portugués, tener que recurrir a una nacionalización de un jugador que superaba los 32 años, con escasa perspectiva de futuro (de hecho, al año siguiente regresó a la liga brasileña), dejaba la imagen nacional muy tocada. Recientemente, se especula, con que el ofrecimiento de jugar con Portugal, también se le hizo a Hulk, delantero brasileño del Oporto.

Cerrada la etapa Queiroz, con muchas más sombras que luces, se inició la de Paulo Bento, aunque Mourinho estuvo sobrevolando e incluso solicitó al Real Madrid ejercer de Seleccionador en un par de encuentros, a modo de "salvador nacional". Con Paulo Bento, Portugal sigue generando dudas, en todas las líneas desde la portería al delantero. Cristiano Ronaldo no luce como en el Real Madrid, su compañero de equipo Carvalho, peleado con el seleccionador ha renunciado a seguir vistiendo la camiseta portuguesa, lo mismo ha hecho Bosingwa que se despachó agusto esta misma semana. A gente que se le auguraba un gran futuro como Moutinho se ha estancado y, Portugal tendrá que afrontar una dura repesca ante Bosnia si quiere estar presente en la próxima Eurocopa. Si no el mazazo sería mayúsculo y las dudas existenciales seguirán perdurando y podrían agravarse en profunda depresión.