miércoles, 30 de diciembre de 2015

Claudio Ranieri y su renacimiento

Una vez comencé a preparar un artículo sobre los entrenadores italianos que habían pasado por España. Iba relacionado a uno de los textos más leídos en la historia del blog, "Las abundantes simpatías fascistas en el fútbol italiano" (agosto 2012). A Capello se le escaparon unas declaraciones elogiando a Franco, que luego intentaron ser matizadas. Mucho más reciente Arrigo Sacchi decía que había demasiados negros en las categorías inferiores de Italia y que por ello Italia no tenía dignidad ni orgullo, pero rechazaba que sus declaraciones tuvieran tintes racistas. Así que me dio por mirar al bueno de Ranieri, y a aquel breve paso de Gianni de Biasi por el Levante, un hombre que no hizo mala campaña con lo que se encontró en Valencia y que ahora ha conseguido cierto reconocimiento por su meritorio papel con Albania.

Claudio Ranieri es desde luego un técnico ampliamente conocido. Larga trayectoria que le ha llevado a dirigir en cuatro países, y además de estar un tiempo (desastroso, eso sí) al frente de la Selección de Grecia. En España, le pudimos ver en Valencia y en el Atlético.

Mucho antes de eso, Ranieri era un chico nacido en Roma, que con nueve años se colaba en el autobús para presenciar los Juegos Olímpicos de 1960. Quizá eso sirvió para despertarle pasión por el deporte. Mientras el resto de sus hermanos continuó con el oficio familiar de carnicero, Ranieri se esforzó para acabar el colegio y destacar en el fútbol. Y a base de esfuerzo, de adaptarse a jugar de defensa fue escalando en la Roma. Hasta hacer su debut en la serie A de la mano del mítico Helenio Herrera. Después jugaría con el Catanzaro ocho campañas, con ascensos y descensos entre la serie B y la máxima categoría, para acabar disputando el final de su carrera en Sicilia, primero en el Catania y luego en el Palermo.

Ranieri, no se alejó del fútbol y se convirtió en entrenador. Y pronto comenzó con éxitos destacados. Tras breves experiencias en equipos menores, su primera hazaña fue hacerse cargo del Cagliari, al que ascendió de la serie C1 a la A, y consiguió mantenerlo en la máxima categoría. Después tuvo que lidiar con un Napoli posMaradona, y pese a obtener una decente cuarta plaza y consolidar a un joven Gianfranco Zola, el club no terminó de quedar satisfecho con su tarea. Su siguiente destino fue una Fiorentina, que afrontaba un año en serie B, y de nuevo Ranieri supo rescatarla, devolverla a la máxima categoría y no suficiente con esto, levantaría la Copa de Italia de de 1996. El año siguiente supera al Milan en la Supercopa y tras quedar en mitad de la tabla cierra su ciclo en Florencia. 

Inicia la temporada sin equipo, y de repente, alguien en Valencia decide fijarse en él para sustituir a Jorge Valdano, que inició la campaña de 1997 con tres derrotas consecutivas. Ranieri se hace cargo del club ché, y pese a ser recibido con bastante recelo (se dudaba de su estilo defensivo, para una plantilla diseñada para Valdano.). La prensa tuvo razón. Romario, petición expresa de Valdano fue rápidamente devuelto a Brasil. El Burrito Ortega, pasó a un papel secundario. Los jugadores criticaron al entrenador sin tapujos, pero Ranieri a base de trabajo y resultados supo ganarse a club y afición. Consigue entrar en Europa vía intertoto. El año siguiente se mete en Champions y un destacadisimo Valencia levanta la Copa del Rey tras vencer en la final al Atlético por 3-0, endosar un 6-0 al Madrid en Semifinales y haberse cargado al Barça en cuartos tanto en la ida como en la vuelta. Saldría de Mestalla con admiración, algo nada sencillo en una de las aficiones más exigentes de España con sus entrenadores. Su destino sería el Atlético de Madrid, por entonces en mano de la familia Gil. E iniciaría la desastrosa campaña que terminaría con el descenso a segunda del club. Ranieri dimitió a mitad de temporada cuando el conjunto colchonero ya se encontraba bajo administración judicial.  

De España, dio el salto a un Chelsea de la época preAbramovich. También fue recibido con dudas. Un inglés escaso, mayor simpatía por su predecesor, el también italiano Vialli. Y el caso es que no tuvo un mal papel. Se le exigió entrar en Europa y lo hizo. El año siguiente, llegó el ciclón Abramovich. Su nombre parecía ser el primero en salir, pero la imposibilidad de contratar a Sven Goan Erickson le hizo mantenerse en el cargo. Alcanzó semifinales de Champions, hizo un plantel interesante y comenzó a sentar las bases del nuevo rico Chelsea. Con una buena indemnización para dejar paso a Mourinho, se encontró la llamada de nuevo del Valencia. Campeón de Liga y de UEFA pero sin ocupante en el banquillo ya que técnico Rafa Benítez había puesto rumbo a Anfield. "Si el Valencia me llama, voy nadando", llegó a afirmar. Pero la segunda etapa en Mestalla resultó horrible. Eliminado en febrero de la UEFA por el Steaua de Bucarest, alejado de las posiciones destacadas en Liga... el crédito y su cariño se esfumaron y fue despedido en pocos meses. 

Hubo que esperar dos años de descanso para volver a ver a Ranieri al frente de un equipo. Sería en 2007 en el Parma, regresando a Italia, y salvando al equipo del descenso. Así que, su buen hacer hizo que se le ofreciera uno de los banquillos más codiciados de Italia. La Juventus que acaba de conseguir el ascenso a serie A de la mano de Didier Deschamps. Pero el técnico francés no continua en el equipo turinés y el elegido es Ranieri. Con él, la Vechia Signora consigue también retornar a la Champions, pero permanece alejada del título, y es destituido a final de temporada.

De nuevo tendría ofertas de banquillos golosos. La Roma, el club donde se formó de niño, le brinda la oportunidad de dirigirlo. Pese a sus conflictos con capitano Totti, el club finaliza su segundo a apenas dos puntos del Inter y roza el scudetto, también el Inter le impide levantar la Copa. Dos años después curiosamente pasará a dirigir al equipo milanés. La apuesta de Moratti para intentar reconducir al club desde la marcha de Mourinho, también fracasa con Ranieri. El equipo termina el año alejado de cualquier posición destacada...

Y de nuevo, Ranieri comienza una etapa sorprendente. Es el elegido por otro de los nuevos ricos europeos, y que a su vez debe protagonizar un rescate desde serie B, como en sus orígenes con Cagliari o Fiorentina: El Monaco. Ranieri diseña de nuevo un conjunto interesante, que sube sin problemas y en el siguiente año, pelea con PSG aunque finalizará segundo en la Ligue francesa. 

En 2014, Ranieri se aventura en su primera etapa como seleccionador nacional. Lo hace con Grecia, un país que estuvo en octavos en el mundial, apenas unos meses antes y que cayó en penaltys frente a Costa Rica. Sin embargo, el conjunto heleno toca suelo con el técnico italiano. En la fase de clasificación a la Eurocopa 2016, protagoniza sonrojantes derrotas. Parte desde el bombo 1 entre las selecciones más poderosas y sin embargo, finalizará la clasificación última de su grupo. Pierde todos los encuentros en casa salvo el último, incluyendo el duelo contra las débiles Islas Feroe. Ranieri es despedido sin discusión.

¿Sería el final para un entrenador de 64 años? Cuando dan el salto a dirigir selecciones, suele ser síntoma de ganas de reducir carga de trabajo... pero sin embargo, Ranieri recibió una oferta del modesto Leicester de la Premier League. Como sucedió en Valencia, como sucedió en el Chelsea, se le recibió con amplías dudas, cuasidesprecios... y ahora seis meses después, y finalizada la primera vuelta, el Leicister sigue en lo alto tras la primera vuelta. Comienzan a surgir los rumores de si el equipo aguantará. De si, de verdad, puede ganar la Liga... Veremos, pero desde luego Claudio Ranieri no estaba acabado aún...

jueves, 10 de diciembre de 2015

¿Justicia ciega?

En ocasiones, hay hechos que nos hacen aprender de derecho. La gente se documenta, habla con amplios conocimientos jurídicos, revisa normas y reglamentos y se lanza a opinar sesudamente. La cagada del Real Madrid en la copa del Rey, propició que surgieran diversos debates en twitter y en los medios. En vez de buscarse la decisión más simple, y correcta, la gente trató excusar al Real Madrid, aún a sabiendas de que los argumentos eran incorrectos. La memez del ciclo de amonestaciones del artículo 122, finalmente fue deshechada, y al final se optó por intentar justificar un defecto de forma en la no comunicación de la sanción. Igualmente débil y vacío, en un intento de luchar hasta el final y salvar una cagada, de la que no sabemos quien es el responsable pero que conllevaba la eliminación del Real Madrid.

Hay una cosa que me sorprende más de este asunto. Realmente, lleva un tiempo ya rondándome la cabeza. La justicia debe valorar hechos y no personas, siendo igual para todos, etc, etc... Todo esos argumentos teóricos y bonitos. La Justicia no solo debería ser ciega, sino que las que lo Administran también deben ser imparciales. No solemos reparar en que juez te ha caído, sino en el número de juzgado donde has de acudir. Debemos pensar que todos los jueces actuarán bajo las mismas leyes y criterios, y por tanto, tu procedimiento no se verá afectado, en caso de que te juzgue un juez u otro. De ahí el problema, y en muchas ocasiones, acompañado de aplausos y jolgorio de los jueces estrella. Que se creen más importantes que los propios asuntos que tratan.

En el fútbol, la figura del primer administrador de justicia es inevitable que quede marcada. El árbitro tiene rostro, cara, procedencia, un amplio curriculum e incluso, muchos aficionados tenemos buena memoria para recordar que el mismo colegiado nos robó en alguna ocasión anterior o no actuó de la misma manera con una acción similar y que ahora nos perjudica... Es inevitable. Pero superado el trío arbitral. Nadie ponía cara a quién integran los diversos Comités que ponen sanciones, valorar recursos, deciden si un hecho merece un partido de sanción o varios...

Yo hace un tiempo me enteré que un catedrático de derecho había sido en su día un miembro de uno de estos Comités. Son gente anónima, normalmente procedentes de facultades de Derecho, que se reunen, dictaminan y labor cumplida. Sus nombres no salían en los medios. Sin embargo, ultimamente empieza a ser habitual lo contrario.

La denuncia anónima (gilipollesca, vamos) de un abogado que decía actuar en nombre de un linier para perjudicar al Barça, en el clásico, acabó arrojando que un vocal del comité de árbitros había militado en Falange. Esta semana veíamos titulares como "El futuro del Real Madrid en manos de este hombre" y sacaban toda la obra y gracia del Presidente del Comité de Competición... Hoy el As decide sacar a los miembros de apelación... "pocos datos se conocen" de ellos, dice el artículo. Y ojalá siguiera así y no estuvieran ahora también yendo machaconamente a buscar sus antecedentes, revolver sus decisiones y sembrar dudas a trabajos que no son individuales sino de organismos y comités específicos.

domingo, 11 de octubre de 2015

Albert Jorquera, el mito de la caverna

Era preferible esperar a que pasarán las Elecciones Catalanas para no avivar más polvareda. Luego, John Carlin en EL PAIS hizo un interesante resumen. Desde Madrid, no hacemos distinciones. No solo se critica a Cataluña o al País Vasco como entidades colectivas, sino que frecuentemente se habla mal de "los catalanes", "los catalufos"... También de los vascos. Los "putos vascos". No se hacen distinciones. Se dispara así. Y si hay que inclinarse, se odia a todo lo que se puede asociar a ello. En el fútbol, por ejemplo, a sus equipos. Pero así, con muchas cosas. A veces, los separatismos también se alimentan con fuerza, del desprecio que reciben desde el otro lado. Y en España, sucede mucho. 

Entre medias recordé el caso de Albert Jorquera. Posiblemente uno de esos votantes de Junts pel Si de las últimas elecciones. El ex portero ingresó en CiU en 2011 y llegó a ir en la candidatura del partido para el Ayuntamiento de Girona, sin obtener su acta de concejal. Era un rostro conocido. Canterano del Barça, para el difícil puesto de portero. Fue escalando en el club, tuvo que probar cesiones en Ceuta o en Mataró para acabar debutando en primera división en 2004 en el Camp Nou con el Barça de Rijkaard. En Liga, solo se le pudo ver en siete ocasiones hasta 2007. En Champions, apenas un par. Con actuaciones solventes, aunque por supuesto, muy a la sombra de otro canterano como Victor Valdés. Entre 2004 y 2007, Jorquera formó parte de un equipo que conquistó dos ligas y una Champions. Sabía su condición de suplente y de jugar por indisposición del titular. Y parecía cumplir, y contar con confianza y apoyo de entrenadores y afición.

Pero Jorquera vio destrozada su carrera en un partido amistoso. Posiblemente, se hubiera cansado de su papel secundario en un grande y como otros porteros canteranos de Madrid o Barcelona, se hubiera marchado a otro destino. Pero cuando defendía la portería de la Selección Catalana en 2007, una mala salida en un corner, acabó provocando que se rompiera el ligamento cruzado y propiciándole una lesión de más de siete meses de recuperación. El portero fue retirado en camilla del campo con evidentes síntomas de dolor.

Para más inri, el partido en el que se rompió Jorquera era un Cataluña-Euskadi. Y en pleno 27 de diciembre, con la liga parada y escasez de noticias deportivas. Su lesión tuvo bastante protagonismo en la sección de deportes de los informativos. Y supongo que en todos los lugares con odio al catalán. Pero desde luego en Madrid, hubo motivo de mofa, burla y escarnio. Por apuntarse a ese partido. Por considerar que jugar con Cataluña es una cuestión que merezca estos resultados. Jorquera se convirtió en un blanco sencillo, de chistes, de insultos, mofas y de descargar ese odio anticatalufo...

El Barça incorporó a Pinto para sustituirlo, que se afianzó y tuvo buen rendimiento y bastante protagonismo, tanto en la Copa del Rey, como tras la lesión de Valdés. Jorquera, dejó el Barça dos años después, sin volver a jugar un partido oficial con el club culé. Se comprometió con el Girona, que militaba en 2ª, y volvió a saborear la titularidad, pero con 31 años, decidió retirarse y volcarse en negocios familiares. Pese a su pequeña actividad política, y un paso por el Llagostera como entrenador de porteros, Jorquera no ha mantenido excesivo protagonismo mediático. Quizá, asqueado del trato recibido desde lejos, cuando se destrozó el ligamento y encima vio su nombre convertido en motivo de escarnio.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El minuto de silencio por el 11-S abucheado en Estambul



El otro día, en el post sobre el partido que disputó el Kansas City Wizards al día siguiente de los atentados del 11-S, Mr Quely dejó en comentarios que recordaba que la hinchada del Galatasaray abucheó el minuto de silencio en su partido de Champions frente al Lazio.

Efectivamente, como ya es notorio, la UEFA no quiso suspender la jornada y los partidos programados se disputaron. En el Ali Sami Yen, el Galatasaray se impuso 1-0 al Lazio que entrenaba Dino Zoff y que tenía un equipo plagado de figuras (Peruzzi, Stam, Nesta, Couto, Simeone, Favalli, Pancaro, Inzaghi, el Piojo López o Mendieta, entre otros. Antes del partido, los jugadores guardaron ese respetuoso minuto de silencio. Pero efectivamente, la hinchada del Galatasay, no. Y lo acompañó de pito y abucheos.

ANTERIORMENTE EN EL BLOG:
Ese minuto sobrecogedor

lunes, 14 de septiembre de 2015

Oriol Rosell solo jugaría con Cataluña

Quizá su nombre no sea muy conocido. Oriol Rosell, canterano del Barça, que llegó a jugar con el filial en la campaña 2011-12. y actual futbolista del Sporting de Lisboa, donde comienza ahora su segunda temporada con 23 años. Entre medias, Rosell estuvo tres años en la Liga estadounidense enrolado en el Kansas City. Con el equipo americano conquistó los formatos equivalentes a los torneos de Copa en 2012 y de Liga en 2013, y se convirtió en el primer jugador español en inscribir su nombre entre los campeones estadounidenses. Además el jugador en la celebración, decidió acompañarse de la estelada. Sus actuaciones destacadas, animaron a Gerard López a incluirlo en la convocatoria de la Selección Catalana para el encuentro de 2013, que les enfrentó a Cabo Verde en Montjuic.

Junto a Rosell, como siempre Cataluña presentó un equipo con nombres destacados. Cesc Fabregas, Piqué, Busquets, Jordi Alba, Sergio Garcia, Bojan, Capdevila, Codina, Aleix Vidal o Sergi Roberto fueron algunos de los que se impusieron por 4-1 a los caboverdianos. 

La verdad es que su rostro, pese a su buen hacer en Kansas, completado además con esos títulos, se enmarcaría entre los menos conocidos del combinado catalán. Pero sin embargo, sí hizo una cosa poco habitual. Habló sin tapujos de que rechazaría cualquier convocatoria de la Selección Española. En la web de la Plataforma Pro Seleccións fue claro:

Diría no a la selección española. “Lo primero son mis ideales, lo que pienso. Si me dijeran de ir y aceptara, yo sería el primer desilusionado. Me rompería el corazón a mí mismo. Está claro que no iría convocado. En cambio, jugar con la selección catalana absoluta y representar a mi país, con toda la gente apoyándome, es un sueño”.

Evidentemente, con 21 años y jugando en la Major Soccer League, Oriol Rosell nunca había sonado entre los futuribles de Del Bosque. Ni siquiera, había sido citado en categorías inferiores. Y pese a su salto a un equipo puntero como el Sporting de Portugal, su nombre tampoco se ha mediatizado en España, para que su renuncia resultase polémica. Sin embargo, es de los pocos que se ha atrevido a hablar y manifestarse con claridad. Él no se siente español y rechazaría una convocatoria de la Selección Española.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sporting Cristal-Kansas City Wizards, el partido que se jugó al día siguiente del 11-S


Imposible olvidarlo. De esos días que conmocionan el mundo. El 11 de septiembre de 2001, el secuestro de cuatro aviones comerciales a manos de terroristas de Al Qaeda se convirtió en el mayor ataque recibido por EEUU. Casi 3000 muertos, 6000 heridos, 24 desaparecidos en un ataque que acabó con las emblemáticas Torres Gemelas de Nueva York, golpeó el Pentágono y un cuarto avión que no alcanzó su objetivo y se estrelló en Pensilvania. Son de esos días que se guardan en la memoria, y años después se convierte en habitual el contar "que se hacía ese día". El 11-S alteró el orden mundial. Algunos dirán que supuso el comienzo del siglo XXI. El mundo inevitablemente cambio después de esos ataques. 

El país entero se detuvo desorientado y bien por la convulsión, por guardar el duelo o simplemente por imposibilidad material sus actividades se vieron afectadas. Por supuesto entre ellas, el deporte. La Major League de Béisbol suspendió la jornada, algo que no sucedía desde el Desembarco de Normandía en 1944. Lo mismo hizo la NFL de Hockey. La NBA, en plena pretemporada detuvo los encuentros de preparación. La Ryder Cup que preparaba su 34ª edición, fue suspendida hasta el año siguiente, algo que tampoco había ocurrido desde el parón por la II Guerra Mundial. El Madison Square Garden que debía albergar el combate de boxeo que unificase el campeón de peso medio entre Bernard Hopkins y Félix Trinidad tuvo que aplazarse dos semanas... Sí que acabó el US Open de Tenis. La final se disputó dos días antes, y Hewitt se impuso a Sampras. El campeón salió de Nueva York ese mismo día 11 a primera hora, y cuando su avión aterrizó en Sydney, una azafata les informó de los sucesos que se habían producido
Etoo, Luque, Marcos y Campbell guardan el minuto de silencio
  en el Mallorca-Arsenal
¿Y el fútbol? En Europa, ese día daba comienzo la Champions League. Hubo dudas sobre qué hacer. Y la UEFA sorprendentemente, se negó a suspender la jornada, motivada posiblemente por lo apretado del calendario. Ese día el Real Madrid ganó en el Olímpico de Roma, el Mallorca hacía su debut en la máxima competición continental en su estadio y vencía al Arsenal... Hubo fútbol en Liverpool, en Moscú, en Estambul, en Gelserkichen, en Nantes o en Kiev... Todos los campos guardaron un riguroso minuto de silencio, pero los partidos se jugaron. Sin embargo, la jornada que debía disputarse el día 12, sí que fue aplazada en señal de duelo. Practicamente todos los compromisos deportivos de las fechas cercanas, se vieron afectados y optaron por suspenderse.

Pero, el caso más increíble fue el que le sucedió al Kansas City Wizards, que en aquel momento se encontraba disputando la Copa Merconorte, un extinto torneo continental de la federación sudamericana de fútbol y que enfrentaba a equipos de Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, y en el que posteriormente también tomaron parte clubes de México, Costa Rica y EEUU. El 11-S el equipo estadounidense, dirigido por Bob Gansler, seleccionador de EEUU en Italia 90 y en el que se encontraban rostros conocidos como los del portero Tony Meola o el del centrocampista Michael Vermes se encontraba ya en Lima, preparando el encuentro de la fase de grupos que le enfrentaría al día siguiente contra el Sporting Cristal.

Pero las noticias golpearon a la expedición. Desde el hotel de Perú, a la hora del desayuno, se llamaban de habitación en habitación alucinados "Enciende la televisión" era la consigna más repetida "No es una película. Es la CNN" le decía Meola a su compañero de habitación Nick García que recién levantado presenciaba las imágenes sin darlas créditos. A través de la tele asistían como su país, la nación más poderosa del mundo, estaba siendo atacada y golpeada en algunos de sus símbolos más importantes. Todos presenciaban perplejos, como todo el mundo, los ataques terroristas. En el equipo, por supuesto, había gente cuya familia residía en Nueva York y de los que no sabían nada ante el colapso y el caos de las comunicaciones. 

Más sorprendente aún que la propia UEFA, la Conmebol decidió que no había ningún motivo para suspender el encuentro y mantuvo el compromiso de que el 12 de septiembre, un día después de los atentados que cambiaron el mundo, el Kansas City Wizards disputase su partido. Entre jugadores y cuerpo técnico ya se había producido un fuerte debate. ¿Era correcto jugar mientras en Nueva York todavía se rescataba gente y se comenzaba a contar muertos?

Algunos jugadores no querían hacerlo, entre ellos los más conocidos, el neoyorquino Meola o Peter Vermes. Pero el entrenador y su cuerpo técnico, terminaron por convencerles. Consideraron que era mejor salir, jugar, e intentar distraerse que estar recluidos en un hotel atendiendo los servicios informativos. Tuvieron que dar la cara y saltar al terreno de juego. El equipo, ingresó en el estadio bajo unas fuertes medidas de seguridad, y los aficionados rivales, habitualmente hostiles contra equipos estadounidenses mostraron un respeto escrupuloso ante la magnitud de la desgracia. El resultado, en el fondo lo de menos, finalizó con la victoria del Sporting de Cristal por 2-1.

El problema, es que a los futbolistas todavía les quedaba afrontar el regreso. EEUU continuaba con el espacio aéreo cerrado, y se vieron obligados a permanecer en Perú, barajando diferentes alternativas. Pese a que alguna mañana salieron a entrenar, seguían pendientes de cualquier noticia que aparecía en los medios. Ante la imposibilidad de fletar un avión privado, tuvieron que prolongar su estancia tres días y finalmente acabaron retornando en vuelos regulares y por separado, dando prioridad a los que tenían familiares en las zonas atacadas. También fueron los primeros en experimentar la psicosis y el cambio en la seguridad en los aeropuertos. Y es que tanto su país como el mundo había cambiado desde que lo habían abandonado el 10 de septiembre.

La decisión de jugar sigue resultando polémica. Fueron el único evento deportivo que no se suspendió tras el 11-S. El capitán del equipo y su rostro más conocido, el portero Tony Meola, mostró su arrepentimiento:

Meola: "To this day, the biggest regret of my career is not standing up for what I believed in and playing in that game. We were the only American sports team to play a game on or immediately after 9/11".

Más información:

jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Qué futbolistas apoyan Guanyarem? ¿Hay que preocuparse?

Es curioso, como uno encuentra hoy en los medios con Piqué en la diana, y anunciando que mañana mismo comparecerá en rueda de prensa. Pero hoy de momento, uno se encuentra diversos titulares que parecen mostrar un nuevo desafío del defensa internacional. Parece que Piqué sea un nuevo Manuel María González y que esté lanzando proclamas a diario que conduzcan a la guerra... Piqué (junto a Cruyff y Anna Tarres) se suman a Guanyarem (El País), Piqué pasa de los pitos y se suma a la plataforma catalanista Guanyarem (El Confidencial), Piqué se adhiere a Guanyarem en plena polémica (ABC)... La verdad es que uno, si no profundiza en los artículos parece que la prensa nos presenta un nuevo reto. De nuevo, una de sus polémicas simpatías nacionalistas (nunca reveladas, salvo el poco definido "estar a favor de una consulta") y que le asemejan bastante a otros ex internacionales como Xavi o Puyol, que, al menos públicamente, parecen moverse en esa línea

¿Que es eso de Guanyarem? ¿Hemos de preocuparnos? ¿Es algo ilegal? ¿Le van a pitar más? Bueno, eso seguro. ¿Pero es razonado? Si uno entra en la web de Guanyarem, en la que se recoge y explican los motivos que impulsan la plataforma ve:
L’esport, com a motor històric de la societat catalana, exemple de la seva modernitat i de la seva capacitat associativa, eina integradora dels nouvinguts i com a element bàsic de cohesió social i de foment de la salut, sempre ha estat una part essencial de l’ànima del nostre país. 
Avui, més de tres milions de ciutadans fan esport de lleure, escolar o federat, cosa que situa Catalunya com un país esportiu per excel·lència, referent a Europa i a la resta del mon. Les federacions, els clubs i els esportistes han estat, són i seguiran sent pioners, símbols i referents  indiscutibles de la societat catalana, alhora que una gran escola de valors de convivència.

La verdad es que poca crítica puede hacerse. De hecho, habla de valores y elementos de cohesión. Pero no parece entrar en debates políticos e ideológicos. No es un renacimiento de Terra Lliure pidiendo retomar las armas y luchar por la independencia. No parece que sea una proclama que arremeta contra nadie. No parece malo que un campeón del mundo como Piqué se sume a la plataforma...

Y en ella, hay futbolistas de todos tipo. Independentistas confesos, como Oleguer o Guardiola, algunos con menos voz pero que según parece simpatizan con la causa, Oscar Garcia Junyent, Gerard López, extranjeros, pero con etapas en el Barça que apoyan la plataforma, como Abidal, Giuly (que además de internacional con Francia, también jugó diversos encuentros no oficiales con la Selección de Córcega), Stoichkov (que llegó a capitanear a Cataluña en 1990) o Albertini, los antes mencionados internacionales y campeones del Mundo Xavi y Puyol. Pero vemos infinidad de apoyos más... En la plataforma figuran los actuales presidentes de Barça y Espanyol, Bartomeu y Collet (también Laporta), a ex jugadores y ahora entrenadores como Sergi Barjuan, Sergio o Rubí, jugadores con pasado perico como Coro, Lardín, Verdú o culé como Muniesa o el actual Sergi Roberto. A otro campeón del Mundo como Capdevila. Al ex Chelsea y ahora Southampton, Oriol Romeu, a los ex seleccionadores catalanes como Pichi Alonso, Pere Gratacos y al mismisimo Johan Cruyff... Incluso al presunto españolista y del que circula la leyenda urbana que se negó a acudir a la Selección Catalana, Raúl Tamudo. De nombres actuales pues por ejemplo no aparecen Busquets o Cesc, así a primera vista... 

Desde luego un cumulo amplio, variado y que no responde a una uniformidad ideologica. Precisamente, ese sea el objetivo de la plataforma Pero no parece una asociación de malhechores, ni que haya motivos para preocuparse... a ver que dice Piqué mañana. Igual un día se harta de verdad...